miércoles, 30 de noviembre de 2022

Juicio a Cristina ¡El PTS le lava la cara a la jefa de la banda kirchnerista!


Por Juan Giglio

Los revolucionarios luchamos por la destrucción del Estado burgués, lo que significa que peleamos por la derrota del gobierno capitalista de cada país, ya que es la institución encargada de comandar y organizar a las otras, las que constituyen el aparato estatal. Por esa razón, siempre centralizamos nuestras denuncias en contra de quienes lideran esos gobiernos, sus presidentes, vicepresidentes y ministros más importantes.

Siendo consecuentes con este principio, cuando los funcionarios gubernamentales se pelean entre sí o con quienes pretenden reemplazarlos, lejos de tomar partido por alguna de estas fracciones, dejamos que “se maten entre ellos”. Como decía Lenin, esas peleas incentivan la irrupción revolucionaria del movimiento de masas, que las debe aprovechar para rebelarse, asumiendo una política independiente de la burguesía.  

Esto es, justamente, lo que sucede en el juicio por “Vialidad” contra Cristina Fernández, que está llegando al final, porque en los próximos días se conocerá un veredicto, que seguramente tendrá un carácter condenatorio. Frente a este proceso, desde el PTS, en vez de seguir los consejos de nuestros maestros, han optado por dirigir sus críticas hacia los jueces, lavándole la cara -en los hechos- a la jefa de la banda kirchnerista.  

En el último artículo del PTS sobre este tema, después de reproducir, de manera acrítica, prácticamente todas las denuncias de Cristina contra los jueces, Izquierda Diario del 29 de noviembre explica lo siguiente: Como se dijo ya en este diario, más allá de la definición en términos de culpabilidades o inocencias, la sentencia de lo TOF 2 de la Ciudad de Buenos Aires ya está manchada “de origen” y plagada de sospechas de parcialidad. Empezado por la relación casi de amistad entre jueces y fiscales con el entorno del expresidente Macri y siguiendo por las propias irregularidades denunciadas en el juicio. Elementos que, lejos de abrir paso a la verdad sobre los entramados de corrupción entre gobiernos (incluyendo los peronistas-kirchneristas) y grandes empresas constructoras, agregan más mantos de impunidad y garantías de perpetuación de esos negociados.

¿Camaradas, desde cuando un tribunal burgués puede “abrir paso a la verdad” o dejar de ser “parcial”? ¡Nunca fue así y nunca lo será, porque es una institución que representa los intereses del Capitalismo, en general, y de algunas de sus fracciones, en particular!  En este caso, una banda capitalista decidió ajustar cuentas con una de sus representantes de otra de las bandas. ¿Entonces, por qué, desde el campo de la revolución debemos asumir como nuestras las “sospechas” de parcialidad?

Aunque no lo digan de manera directa, el PTS tomó partido por Cristina, postura que se emparenta con otras que este partido ha tenido, cada vez que opta por diferenciarse de la “derecha”, apoyando al “progresismo”, por ejemplo, en Brasil, donde con argumentos parecidos alentó la candidatura de Lula en la segunda vuelta (leer nota). Es la vieja teoría de los “campos”, defendida por Antonio Gramsci (leer nota) el teórico stalinista italiano que esta organización tomó como guía teórica.

El PTS debería abandonar este tipo de razonamientos, que es contrario a la independencia de clase que el Frente de Izquierda dice tener. Ser total y absolutamente independientes significa no atarse nunca al carro de alguna de las bandas burguesas. Este es un principio fundamental que no se debe perder si se pretende luchar por una Revolución Social que acabe con el Capitalismo e imponga el gobierno de los trabajadores y el pueblo.

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Massa, esperando un milagro imposible de cumplir


Por Damián Quevedo 

Einstein decía que los tontos hacen una y otra vez lo mismo y esperan resultados diferentes, una regla que se puede aplicar para el actual gobierno y, en particular, a Sergio Massa. En medio del mundial, que no aplacó la necesidad de dólares del Estado, el ministro lanzó una segunda tanda de "dólares soja", agregando uno más a la caterva de tipos de cambio existentes.  

Con esto espera, más bien ruega, que ingresen divisas yanquis a las arcas del BCRA… "con este nuevo dólar Massa va a tener aproximadamente entre 2000 a 2500 millones de dólares más disponibles en el Banco Central. Esto es pan para hoy y hambre para mañana y genera un segundo problema que es que, para comprar esos dólares, hay que emitir pesos y reabsorberlos con tasas de interés exorbitantes. Un problema importantísimo que tiene el Gobierno y Sergio Massa en su política económica es justamente la escandalosa deuda en pesos. Los que tienen esos papeles empiezan a no querer renovarlos.  

Hoy hubo una licitación, la renovación fue del 84%, no llegó al 100% y eso que hubo muchos llamados para que las compañías de seguro, los bancos, los fondos de inversión, las instituciones, los renueven. Hubo además una extraordinaria colaboración de los organismos del Estado que también tienen -sobre todo la Anses- este tipo de papeles que el Gobierno quiere renovar cada vez con más dificultad y con tasas más peligrosas"[1] 

El resultado de esta medida termina siendo doblemente negativo, ya que los dólares que ingresan incrementan el endeudamiento en pesos, agigantando una deuda que tiende a transformarse en una gran burbuja, con peligrosos resultados. Quienes compran los bonos del Estado están comprando papeles de dudoso valor, razón por la cual el BCRA tiene que ofrecer tasas más tentadoras para atraer inversores, pero contando con menos plata para pagar esos empréstitos.  

Una vez sorteados los vencimientos de deuda de noviembre y diciembre, el gobierno espera un milagro navideño, porque 2023 comienza con vencimientos de deuda, cuyo peligro para las finanzas del Estado no reside tanto en los montos como en el hecho de que juntan las fechas de pagos. El año próximo cuenta con siete meses en los que hay vencimientos programados de más de $1 billón”, lo que va a seguir poniendo presión sobre la tasa y alimentando la idea de alguna reprogramación en la medida que los nuevos compromisos vayan quedando para el siguiente período presidencial[2] 

Esta debacle económica repercutirá en un mayor intento de ajuste por parte del gobierno, ya que es la única herramienta que tiene para recaudar algo de dinero para pagar los próximos vencimientos. Los trabajadores debemos, en ese sentido, prepararnos para enfrentar los próximos embates del gobierno y las patronales, que seguirán apostando al impuesto inflacionario, que es el que les permite, mes por mes, rebajar el poder adquisitivo de los salarios, y, de esa manera, conseguir una tasa mayor de súper explotación, que es la base de sus ganancias.

Teniendo en cuenta que la burocracia sindical peronista, de conjunto, está jugando el papel de capataz del plan de ajuste, atando a las centrales sindicales a los dictados del gobierno y el FMI, los trabajadores y las trabajadores debemos pasarlos por encima, construyendo una herramienta que sirva para impulsar, organizar y coordinar las luchas de manera eficaz.  

En las actuales circunstancias urge poner en pie un centro coordinador de resistencia, que se apoye en las asambleas democráticas en las fábricas, empresas, escuelas y barrios, donde se vote un plan de lucha en serio y, fundamentalmente, el Plan Obrero Alternativo que se necesitará para sacar al país de la crisis. Un plan que proponga el no pago de la deuda externa y la nacionalización de las grandes empresas, la banca y el comercio exterior, bajo control de sus trabajadores, para romper con la dependencia de los grandes monopolios y el imperialismo.

 


[1] La Nación 29/11/2022

[2] El Cronista 07/09/2022

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martes, 29 de noviembre de 2022

Defensores de cuarentenas y pases sanitarios apoyan la lucha de chinos contra cuarentenas ¿Doble vara o una realidad que liquidó sus argumentos?


Por Juan Giglio

Varios partidos de izquierda, como el MST, PTS o Izquierda Socialista, que durante la pandemia agitaron la necesidad de imponer confinamientos, cuarentenas y pases sanitarios, incluso apoyándose en el ejemplo chino, ahora salieron a apoyar a los trabajadores y al pueblo de este país, que -¡O rara casualidad!- han salido a pelear contra las mismas restricciones que estos compañeros defendieron a ultranza.

Cuando denunciábamos estas políticas, nos acusaban de “anticuarentenas” o “negacionistas”, ubicándonos en las filas de los sectores más retrógrados o que “niegan la ciencia”. ¡Como si todo lo relacionado a la ciencia -en manos de los capitalistas- debe ser defendida sin chistar, cuando nuestros maestros nos enseñaron que esta clase, en su crisis, no hace otra cosa que crear monstruosos engendros, avalados por sus “científicos” a sueldo!

La historia, que con sus hechos siempre termina ratificando o rectificando los posicionamientos políticos, filosóficos o científicos, les está dando una paliza a todas estas organizaciones. ¡Los chinos y las chinas, en el país del Covid y con la clase obrera al frente, se están rebelando contra las cuarentenas y demás restricciones antidemocráticas! Ellos y ellas saben, a través de su praxis, que los confinamientos no sirvieron para cuidar la salud del conjunto,.

Los bolcheviques, que, en durante sus primeros años de gobierno sufrieron pestes mucho peores que estas, fueron enemigos de las cuarentenas, a las que consideraban remedios medioevales o propios de aprendices de brujería: La política sanitaria del gobierno soviético se puede resumir en un lema oficial que se difundió en ese momento: “De la lucha contra las epidemias a la lucha por unas condiciones de vida y de trabajo más saludables”.  

Sin embargo, es igualmente digno de mención que a pesar de las epidemias altamente infecciosas y mortales que devastaron el país en ese momento, el gobierno soviético no recurrió a los encierros de la población. Tampoco prohibieron las concentraciones masivas ni propagaron el “distanciamiento social”. Tales medidas individualistas y atrasadas eran ajenas a los bolcheviques. Por supuesto, se negaron a recurrir a tales medidas no porque no fueran conscientes de la naturaleza infecciosa de enfermedades como el tifus (especialmente la fiebre maculosa).

El Dr. Mühlens, un profesor de medicina alemán que trabajó en Rusia a principios de la década de 1920 para apoyar los esfuerzos de las autoridades sanitarias soviéticas, publicó un folleto sobre su experiencia en 1923. Su informe demuestra que los bolcheviques eran plenamente conscientes del hecho que las concentraciones masivas aumentan el peligro de propagar enfermedades. “En Moscú se podía ver un aumento del número de enfermedades después de todas las celebraciones más grandes, después de reuniones de trabajadores que ya estaban infectados.” [16] https://enlacescs.blogspot.com/2021/04/bolcheviques-enemigos-de-las.html

Llegó la hora de abrir el debate en las filas de la izquierda, una discusión que no es abstracta, porque nos prepara para un futuro en el que la burguesía volverá a utilizar estas mismas herramientas, alegando razones “sanitarias” o de carácter “humanitario”. En ese sentido y por esa misma razón, nos debemos un balance, poniendo en el tapete las líneas que han tenido las fuerzas de izquierda frente a las mismas políticas que ahora están haciendo explotar la revolución en China.

Los chinos y las chinas están demostrando, en los hechos y mucho mejor que en cualquier foro académico, que teníamos razón, por lo tanto, no nos vamos a callar. Queremos interpelar a la izquierda que dejó pasar lo que hemos denominado “Contrarrevolución Covid”, que no significa negar la existencia del virus ni la necesidad de enfrentarlo, sino que trata de explicar la esencia de la táctica "sanitaria", utilizada por la burguesía, a través de la OMS y los distintos gobiernos.  

El heroico proletariado chino está demostrando que las cuarentenas fueron diseñadas por los dueños del mundo para desmovilizar y regimentar a la clase trabajadora y el pueblo. ¡La política del “quédate en casa”, defendida por compañeros que se reivindican del trotskismo y la revolución socialista, es idéntica a la que, hoy por hoy, aplica el Partido Comunista Chino, aunque en este caso con un poco más de éxito, ya que a los burócratas asiáticos les duró más tiempo que al resto!

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Socialistas revolucionarios de Rusia se unen para luchar contra la guerra imperialista de Putin


Rusia: Iniciativa Antiimperialista Conjunta de los Socialistas Revolucionarios

Conferencia de socialistas de diferentes organizaciones acuerda coordinar fuerzas en la lucha contra el imperialismo ruso y el régimen de Putin

Informe, 28 de noviembre de 2022

El 26 de noviembre se llevó a cabo una conferencia antiimperialista de socialistas revolucionarios. En el encuentro, representantes de Alternativa Socialista, la Tendencia Socialista y ex miembros de la Corriente Marxista Internacional discutieron la situación en el mundo y en Rusia, el programa de lucha contra la guerra de Putin y posibles formatos para acciones comunes.

Además de una declaración conjunta (ver https://www.thecommunists.net/rcit/joint-anti-imperialist-initiative-of-revolucionary-socialists-in-russia/#anker_8), se decidió organizar un Consejo de Coordinación, que facilitará la colaboración entre las organizaciones y ayudará a unir esfuerzos para la lucha conjunta donde sea posible. Los camaradas acordaron un formato de frente único, que se puede formular brevemente como: marchamos por separado, golpeamos juntos. Todas las partes acordaron que es necesario que las organizaciones y grupos colaboren sin ocultar las diferencias existentes sobre otros temas, sino discutirlos abiertamente, si es necesario, en una discusión amistosa.

¡Hacemos un llamado a todos los que comparten las ideas y el programa establecidos en la declaración para que se unan a nosotros y ayuden a desarrollar nuestra lucha común en el lugar de trabajo, en las universidades, en las escuelas y en las regiones para terminar con la guerra, el imperialismo y el capitalismo!

 

¡Nuestra Solidaridad es con el Pueblo Ucraniano!

La clase obrera de Rusia y todos los oprimidos necesitan organizarse para detener la guerra y la ocupación de Ucrania

Declaración Conjunta de la Conferencia Antiimperialista de Socialistas Revolucionarios, 26 de noviembre de 2022

La guerra de agresión del imperialismo ruso contra el pueblo ucraniano se prolonga desde hace nueve meses. Cientos de miles de personas de ambos lados ya han sido asesinadas, millones de ucranianos se han visto obligados a huir del ejército ruso, la violencia, la tortura y el terror diario con misiles. Las ciudades, las industrias, la infraestructura y los productos agrícolas de Ucrania han sido destruidos, saqueados o capturados. La culpa de estos crímenes recae enteramente en el régimen de Putin, que ya no tiene derecho a existir y debe ser desmantelado.

Simultáneamente a la agresión externa, la dictadura rusa, establecida en interés de los oligarcas y de los grandes capitalistas, oprime cada vez más a los pueblos y a la clase obrera multinacional dentro del mismo país. Es solo cuestión de tiempo antes de que los pueblos insatisfechos con su destino nacional comiencen a rebelarse contra el nacionalismo imperial ruso y contra los príncipes locales como Kadyrov, que sirven fielmente al Bonaparte del Kremlin. La liberación de los pueblos de Rusia está indisolublemente unida a una nueva revolución proletaria contra la dictadura reaccionaria, el imperialismo y el capitalismo. Sólo una revolución así puede traer la libertad de la opresión nacional y el abandono imperial a todos los pueblos del país, así como la independencia de aquellos pueblos que la deseen.

En un intento por consolidar a su alrededor a los sectores más conservadores y reaccionarios de la sociedad, el régimen utiliza a todos los chovinistas y oscurantistas posibles para propagar la guerra, desde Strelkov hasta Kadyrov, y desata las manos de formaciones paramilitares financiadas por el Estado y los oligarcas como el Wagner PMC de Prigozhin. El partido de guerra de Putin exige hoy más y más tributos militares. La movilización no solo devora a nuestros hijos, hermanos y esposos, sino que también desangra la economía, aplastada por las sanciones y las consecuencias de las políticas incompetentes del régimen de Putin en décadas anteriores. Las personas son enviadas al frente incluso sin protección básica, lo que reduce las ya pequeñas posibilidades de supervivencia en esta picadora de carne sin sentido. No es de extrañar que los soldados comiencen a amotinarse en todo el país. Estas son las chispas de una explosión social a gran escala que tenemos por delante.

La clase obrera de Rusia está pagando la guerra no sólo con su propia vida, sino también con una disminución del nivel de vida en general: una caída de los salarios, que serán devorados por la inflación cada vez más rápidamente, una redistribución del presupuesto para la guerra, que promete una destrucción aún mayor de los sistemas de educación y salud. La guerra se convierte en pretexto para más y más represiones, la destrucción definitiva de la libertad de expresión, de reunión y de organización. Al defender su poder, el régimen está intensificando su propaganda reaccionaria de división y enfrentamiento, exacerbando la ya difícil situación de los jóvenes, las mujeres, las personas LGBTQ, los migrantes internos y externos. La solidaridad y la lucha colectiva contra la guerra y cualquier ataque al nivel de vida, de cualquier parte de la clase obrera, debe convertirse en la base para organizar fuerzas revolucionarias capaces de desafiar a la clase dominante y su sistema.

La reacción de varias fuerzas políticas a la guerra dentro de Rusia reveló una vez más la naturaleza traicionera de todos los autoproclamados partidos "comunistas": el Partido Comunista de Zyuganov, el RKRP de Tyulkin y otros grupos estalinistas se apresuraron a defender el imperialismo ruso y perecerán con él. Otras fuerzas, que se autodenominan marxistas e internacionalistas, se niegan a reconocer el carácter justo y de liberación nacional de la guerra por parte de Ucrania y, por lo tanto, ayudan a Putin a engañar a las masas. Todo su análisis no es más que un recuento, con formas “marxistas”, de la propaganda del régimen sobre la guerra de Occidente contra Rusia. No sorprende que tales grupos ahora se aferren a los faldones y trabajen con ziuganovitas.

Naturalmente, no se puede negar el creciente enfrentamiento entre las dos mayores potencias imperialistas, Estados Unidos y China, que puede desembocar en una nueva guerra mundial en el futuro. Pero por el momento, las contradicciones entre ellos aún no han llegado al punto en que necesariamente siga la guerra para resolverlos. Por el contrario, es esta situación en el mundo, donde los dos mayores depredadores todavía están suficientemente entrelazados, cuando no hay bloques claramente definidos que se opongan, lo que abre oportunidades para acciones independientes por parte de imperialistas como Rusia, que están tratando de utilizan la situación mundial actual para su propio fortalecimiento, librando guerras de conquista y maniobrando entre gendarmes mundiales.

Entendiendo todo esto, los socialistas internacionalistas y antiimperialistas de diferentes organizaciones unimos fuerzas en este período de crisis más profunda del sistema del capitalismo mundial y del bonapartismo de Putin. Actuaremos en apoyo de la lucha de liberación del pueblo ucraniano, la clase obrera y los pueblos oprimidos de Rusia. ¡Hacemos un llamado a todos aquellos que están de acuerdo con las ideas principales de nuestra declaración para que se unan a nosotros en nuestras grandes tareas!

* ¡Abajo la guerra! ¡Por la retirada inmediata e incondicional de las tropas rusas del territorio de Ucrania!

* ¡Ningún apoyo a la guerra bajo el pretexto de la "autodeterminación de Donbass"!

* ¡Por la abolición de la movilización y la desmovilización inmediata de todos los convocados después del 21 de septiembre, por el pleno derecho de todo el personal militar a negarse libremente a participar en las hostilidades!

* ¡Por la abolición de todas las leyes represivas que castigan la agitación contra la guerra y la negativa a participar en la guerra!

* ¡Por la organización de comités contra la guerra en los lugares de trabajo, universidades, escuelas, distritos y el ejército para agitar y preparar manifestaciones y huelgas masivas contra la guerra y el régimen bonapartista de Putin!

* ¡Proteger a Ucrania de la invasión de Putin! ¡Apoyo a la lucha de liberación del pueblo ucraniano, incluido el derecho a recibir armas siempre que sea posible!

* ¡Abajo la opresión nacional, proteger el derecho a la autodeterminación de los pueblos de Rusia, hasta la secesión y la independencia!

* Por el derrotismo revolucionario intransigente: ¡abajo el imperialismo ruso en todos los conflictos!

* ¡Ningún apoyo a ninguna gran potencia en el Este o en el Oeste! ¡Disolver todos los bloques militares, como la CSTO, ANZUS o la OTAN!

* No a las sanciones contra la clase obrera. ¡Sí a las sanciones de los trabajadores contra los militares y los oligarcas de Putin!

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lunes, 28 de noviembre de 2022

Las masas chinas enfrentan la política contrarrevolucionaria de "Covid Zero" ¡Viva la rebelión, abajo el régimen de Xi Xin Ping!


China: Rebelión popular contra los confinamientos y “Covid cero”

Declaración de la Corriente Comunista Revolucionaria Internacional, CCRI, 28 de noviembre de 2022, www.thecommunists.net

1. Una ola de protestas sin precedentes se está extendiendo por China desde principios de noviembre, ya que el pueblo se está manifestando contra la política de confinamiento draconiana, llamada estrategia "Covid cero", que el régimen de Xi ha impuesto desde principios de 2020. Los trabajadores migrantes de Guangzhou rompieron las barreras metálicas y exigieron el fin del confinamiento. Hace unos días, los trabajadores de una fábrica de Foxconn, en Zhengzhou, se enfrentaron con la policía por los bajos salarios y las brutales restricciones de COVID. 

Estas protestas se han generalizado después de una tragedia en Ürümqi (en la región de Xinjiang) el 24 de noviembre de 2022, cuando un incendio en un edificio mató a 10 personas e hirió a 9 en una zona residencial cerrada. Desde entonces, se han realizado manifestaciones de protesta en muchas ciudades grandes, incluidas Beijing, Shanghai, Nanjing, Chengdu, Chongqing y Korla. También hubo manifestaciones en 50 universidades, incluida el alma mater de Xi, la Universidad Tsinghua en Beijing, donde unos 2000 estudiantes se reunieron para exigir una relajación de los controles antivirus, cantando la Internacional y gritando “¡Libertad de expresión!”.

2. Estas protestas populares están dirigidas principalmente contra la política reaccionaria de Confinamiento y “Covid Cero”. Los videos de las manifestaciones los muestran gritando consignas como “¡No más cierres! ¡No más bloqueos!”, “¡Desbloqueen Xinjiang, desbloqueen China!”, “No queremos PCR (pruebas), queremos libertad”, “¡No queremos máscaras, queremos libertad! ¡No queremos pruebas de COVID, queremos libertad!”. En Chongqing, se filmó a un hombre dando un discurso en su complejo residencial, proclamando en voz alta "¡Dame la libertad o dame la muerte!" ante los vítores y aplausos del público. Citas del discurso de este hombre, conocido en las redes sociales como el "héroe de Chongqing", están circulando ampliamente, como "solo hay una enfermedad en el mundo y es ser pobre y no tener libertad [...] ahora tenemos ambos".

3. El régimen de Xi justifica su brutal política de represión estatal con la necesidad de combatir el virus. Sin embargo, China comparte el enfoque de la mayoría de los demás países capitalistas del mundo, que a partir del 2020 decidieron enfrentar la pandemia principalmente, no con disposiciones sanitarias sino con medidas de estado policial. Esta política -que hemos llamado bonapartismo estatal chovinista- se caracteriza por la imposición de cuarentenas locales o incluso nacionales por períodos más prolongados, restricciones draconianas a la libertad de movimiento (tanto dentro del país como a través de la frontera), vigilancia masiva (Pase Verde, etc.), campañas de vacunación (semi-)obligatorias, etc.

4. Si bien la política reaccionaria de confinamiento no es única en sí misma, el régimen de Xi ciertamente ha impuesto la versión más brutal de la misma. Grandes áreas se someten a bloqueos más estrictos durante largos períodos. ¡La región de Xinjiang, que es el hogar del pueblo uigur oprimido a nivel nacional, ha estado bajo estricto confinamiento durante tres meses! A las personas a menudo no se les permite salir a comprar alimentos o incluso a recibir tratamiento médico. En muchos casos, los residentes tienen sus puertas cerradas con cadenas. Miles de personas son transportadas a la fuerza a campamentos de cuarentena improvisados. Incidentes como la muerte de un bebé de cuatro meses tras demorar en recibir atención médica mientras sufría vómitos y diarrea en un hotel de cuarentena en Zhengzhou, han provocado protestas públicas.

5. Una característica particularmente interesante de las manifestaciones actuales es su carácter cada vez más político y anti-régimen. Muchas personas levantan hojas de papel en blanco para protestar contra la censura totalitaria en los medios públicos por parte de las autoridades estalinistas. El lema “¡libertad de prensa!” se ha convertido en una demanda popular en estos mítines. Los videos en las redes sociales también muestran a personas coreando consignas contra el régimen bonapartista de Xi Jinping. “No queremos gobernantes de por vida. ¡No queremos emperadores!”, “¡Quiten el Partido Comunista! ¡Elimine a Xi Jinping!” o “¡Xi Jinping, renuncia, Partido Comunista, renuncia!” No es de extrañar que estas protestas se hayan convertido rápidamente en políticas y en contra del régimen, dado que los trabajadores y los oprimidos están sufriendo la política de cierre draconiano extremo de Xi desde hace casi tres años.

6. ¡Desde la Corriente Comunista Revolucionaria Internacional, CCRI, saludamos con fuerza la rebelión popular contra la política reaccionaria de Confinamiento y “Covid Cero”! Apoyamos plenamente la exigencia del cese inmediato de esta política bonapartista de Estado chovinista. Hemos condenado esta política, que hemos llamado Contrarrevolución COVID, desde principios de febrero de 2020, cuando explicamos que la clase dominante explotó la pandemia como una excusa para expandir el control estatal sobre las masas populares, en una situación mundial caracterizada por la peor depresión económica desde hace casi un siglo, acelerando la rivalidad entre las grandes potencias y aumentando la inestabilidad política en muchos países. Como dijimos en nuestro Manifiesto “COVID-19: Una tapadera para una gran ofensiva contrarrevolucionaria global” (21 de marzo de 2020):

“Estas son las condiciones que hacen necesario que la clase dominante adopte pasos importantes para recuperar la iniciativa y para imponer su control político sobre las clases populares mediante la expansión masiva de su aparato estatal. Para lograr este objetivo, crean la atmósfera de pánico global y un estado de emergencia. Lo hacen tanto a nivel nacional como a nivel mundial”. Las protestas masivas en muchos países, particularmente a fines de 2021 y principios de 2022, obligaron a la mayoría de los gobiernos capitalistas de todo el mundo a batirse en retirada (¿temporalmente?). Sin embargo, las características específicas del régimen estalinista-capitalista chino (una crisis económica sin precedentes, contradicciones sociales masivas, el intento decidido de Xi de consolidar su gobierno de un solo hombre) han resultado en una implementación particularmente larga y draconiana del Lockdown -cuarentena- y "Zero COVID"..

7. La ola actual de manifestaciones, que podría ser una de las protestas más grandes, si no la más grande, desde el levantamiento de la Plaza de Tiananmen en 1989, podría provocar un serio desafío para el régimen totalitario-bonapartista de Xi. Si las fuerzas policiales no logran aplastar las movilizaciones, podrían incluso abrir una crisis revolucionaria en una de las grandes potencias imperialistas más importantes. Desde la CCRI, junto a todos los auténticos socialistas, nos solidarizamos incondicionalmente con la rebelión de los trabajadores y oprimidos chinos. Llamamos a la caída del régimen estalinista-capitalista y a una revolución socialista que abra el camino a una auténtica república de trabajadores y campesinos pobres en China. A diferencia de la dictadura estalinista, tal gobierno obrero y popular respetaría el derecho a la autodeterminación de todas las naciones oprimidas, incluido el derecho a separarse y crear su propio estado.

8. Las protestas masivas actuales son un poderoso golpe contra los partidos estalinistas, reformistas y populistas de izquierda en todo el mundo que apoyan al régimen estalinista-capitalista en Beijing como una fuerza "progresista", "antiimperialista" o incluso "socialista". . ¡De hecho, este régimen no tiene nada que ver con el “socialismo” y todo con el capitalismo, el imperialismo y el bonapartismo totalitario! Esos partidos de “izquierda” que se ponen del lado de este régimen contra el pueblo son enemigos contrarrevolucionarios de la clase obrera internacional.

9. También vale la pena señalar que la política reaccionaria de confinamiento de China es solo la versión más consistente y brutal de una política que ha sido apoyada desde principios de 2020 por casi toda la izquierda reformista y centrista. Como demostramos en varios documentos, muchas de estas fuerzas, incluidos varios grupos pseudo "trotskistas", han pedido abiertamente una política mundial de "Covid cero". ¡A menudo, elogiaron explícitamente a China como modelo! Las protestas masivas contra tal política demuestran que tales partidos de “izquierda” son completamente reaccionarios.

10. Desde la CCRI apoyamos medidas sanitarias que sirvan realmente para enfrentar al Covid y otras enfermedades, pero nunca políticas que, en nombre de la salud, sirvan para restringir las libertades e imponer regímenes autoritarios. La orientación general de la OMS y los gobiernos capitalistas no fue defender la salud, sino utilizar al Covid como excusa para defender al sistema capitalista, que está atravesando la peor crisis de su historia.

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La agonía mortal de la democracia capitalista y la lucha por el Socialismo

 


Por Damián Quevedo

El panorama político de este final de año es crítico para los partidos patronales, tanto para el que hoy gobierna como para el que pretende sucederlo, en todas sus facciones. Es que la confianza de la mayoría hacia estos partidos, que fueron hasta ahora los garantes de la gobernabilidad, desapareció casi por completo y esa será una de las características de las próximas elecciones. 

La carrera electoral hacia 2023 está pavimentada por un sentimiento: la incertidumbre. Así lo recogen todos los focus groups y encuestas, estudios de opinión pública y balances de humor social que, por estas semanas, lee con atención todo el arco político. La inflación que se acerca al 100 por ciento, el derrumbe de la capacidad de consumo, los coletazos del encierro (y muertes) de la pandemia y el efecto de acumulación del devenir de dos gobiernos - el de Cambiemos y el del Frente de Todos - que se perciben como una decepción, todo, lleva a un panorama de ausencia total de expectativa de futuro[1].

Esta situación no es coyuntural o pasajera, sino que tiene lugar desde hace aproximadamente tres décadas nuestro país, donde sus trabajadores y la mayoría del pueblo no tienen una identidad política permanente, como sucedía en los años en que tanto el peronismo como la UCR representaban a la mayoría de la sociedad. 

El 2001, la crisis y la rebelión fueron la señal de un proceso subterráneo, que va mucho más allá de Argentina. Es la crisis de la civilización burguesa, enmarcada en la debacle general y profunda del capitalismo, con sus características clásicas -en cuanto a crisis de súper producción- a la que se le agrega la debacle general de las instituciones “democráticas”, a través de las cuales los capitalistas han garantizado mantener su dominio en las últimas décadas.

 Es por eso que las fracciones más lúcidas de la burguesía impulsaron lo que hemos denominado “Contrarrevolución Covid”, una gran ofensiva contra las libertades democráticas, aprovechando y exagerando la existencia de un virus que no fue tan peligroso como lo pintaron. Esta política, que en China se mantiene, tuvo  el objetivo de establecer regímenes más duros, en los que desaparecieran la mayoría de los elementos democráticos del sistema parlamentario representativo. 

En oposición a este proceso, e impulsado por el mismo desarrollo capitalista, existe un creciente impulso hacia la democracia directa, por parte del movimiento de masas. Los mecanismos de auto organización atraviesan en diferente grado las luchas que explotan a lo largo y a lo ancho del planeta, como la que tiene lugar en estos momentos en China, donde millones se levantan contra la dictadura del Partido Comunista y su política de Covid Zero. 

La profundidad de la crisis capitalista y la guerra que se avecina -entre las grandes potencias- darán lugar, irremediablemente, a situaciones revolucionarias. Esto quiere decir, que existirán condiciones para que la clase obrera destruya el capitalismo y con él a todas sus instituciones, sustituyéndolas por otras superiores, verdaderamente democráticas, que están surgiendo, de manera embrionaria, en las herramientas de auto organización. 

Este proceso, aunque todavía no aparece con claridad, golpea a todos los partidos políticos, patronales y de trabajadores, que vivirán un proceso de polarización entre las dos sociedades en pugna: ¡El socialismo, fundado en las asambleas obreras y populares, y las instituciones caducas y agonizantes del capitalismo! 

Para la izquierda esta realidad implica una presión particular, que muchos partidos ya están comenzando a sentir, ya que la lucha entre quienes asumen la auto organización como eje programático y quienes se adaptaron a las instituciones de la democracia burguesa. Esta situación provocará la explosión de las grandes organizaciones de la izquierda, creando fracciones de izquierda, con las que pretendemos empalmar. 

Por eso, desde nuestra perspectiva, es necesario debatir y construir unidad con todas aquellas fracciones, grupos y militantes que asuman la necesidad de pelear por esta perspectiva, que tendrá que ir acompañada de una gran lucha por la independencia política y organizativa de la clase obrera. Desde Convergencia Socialista estamos empeñados en colaborar con el desarrollo en el camino de la revolución socialista.



[1] Página12 17/11/2022

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domingo, 27 de noviembre de 2022

Aniversario de la muerte de Fidel, líder y enterrador de la revolución cubana

El 25 de noviembre de 2016 murió Fidel Castro

Por Ernesto Buenaventura 

Fidel formó parte del Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxo), una organización nacionalista burguesa creada en el año 1947 por Eduardo Chibás Ribas, que no proponía llevar adelante medidas socialistas, sino la limitación del accionar de los monopolios yanquis y la lucha contra la corrupción administrativa en el Estado, de allí que su principal símbolo fuera la escoba. 

En 1952 tomó el poder Fulgencio Batista a través de un golpe de estado y, en 1955, con la dirección del hermano de Chibás -que se había suicidado- se hizo un congreso de la militancia del Partido Ortodoxo, estimulado por la juventud -a la cual pertenecía Fidel- que terminó imponiendo una línea insurreccionalista para acabar con la dictadura.  

El 26 de julio de 1953 Fidel había comandado un operativo de asalto al cuartel de la Moncada en Santiago de Cuba, razón por la cual el grupo que lideraba terminó adoptando ese nombre. El asalto fracasó y sus cabecillas fueron hechos prisioneros. Fidel Castro logró la amnistía en 1955, pasando a organizar el M26-J en la clandestinidad. 

Procedentes del exilio mexicano, en el 56 el grupo -en el que ya militaba Ernesto “Che” Guevara- entró clandestinamente a la isla, estableciendo su cuartel general en la Sierra Maestra, comandando una intensa lucha armada, que, al combinarse con las movilizaciones y huelgas generales urbanas, terminaría derrocando a Batista a finales del 58.

El viaje hacia Cuba fue realizado a bordo de un yate denominado Granma, donde viajaban 82 guerrilleros del M-26-J que desembarcaron en la zona de los Cayuelos, cercana a la playa Las Coloradas, en la zona oriental de la isla. El grupo, que se instaló en las laderas de la Sierra Maestra, no tuvo mucha suerte y terminó reduciéndose a 20 personas. 

El triunfo de la Revolución 

El 1° de enero de 1959 las fuerzas encabezadas por Fidel Castro ingresaron victoriosas a Santiago de Cuba, obligando al dictador Fulgencio Batista a escaparse a los EE.UU. Una semana después, el 8 de enero, una huelga general derrotó las maniobras de la dictadura, facilitando el ingreso del Ejército Rebelde a La Habana, que fue recibido por una multitud. 

En esa época, Cuba enfrentaba una grave situación debido a la caída de la demanda de su principal producto de exportación, el azúcar, además de una tremenda dependencia económica y política del imperialismo yanqui, que era el dueño de todo, como las “empresas” relacionadas a la prostitución y el juego, que pertenecían a la mafia. 

En 1958 la mortalidad infantil se situaba en los 60 niños por cada 1000 nacidos vivo, el analfabetismo era superior al 30% y la falta de vivienda asolaba a los habitantes de las ciudades. En el campo los terratenientes explotaban despóticamente a una masa gigantesca de campesinos despojados y peones rurales. 

El programa original de los revolucionarios no era otro que el de restaurar la constitución burguesa de 1940, junto con realizar una tímida reforma agraria que aliviara un poco la tremenda situación que vivía el campesinado. Para conseguir esto, el M26 se planteaba la necesidad de un gobierno de unidad con el resto de las fuerzas capitalistas opositoras. 

Sin embargo, la debilidad del imperialismo, que en esa época había concentrado toda su atención y poderío en la guerra de Corea, más la presión de la lucha de los obreros y campesinos, obligaron al M26 a radicalizarse, llevándolo a plantear la necesidad de reformas agrarias muy audaces y la expropiación de las propiedades imperialistas.  

Otro elemento importante fue la destrucción -a través de la guerra de guerrillas y la huelga general de cinco días previa a la toma de la Habana- del ejército regular, que fue reemplazado por las milicias del Ejército Rebelde, que no estaba integrado por hijos de los capitalistas como los viejos oficiales, sino por peones rurales, obreros y campesinos. 

La radicalización objetiva del proceso cubano asustó a la burguesía y al imperialismo, que inicialmente miraron con simpatía a los “barbudos”. Por eso, se decidieron a boicotear al gobierno, empujándolo a girar a la izquierda. Los roces empezaron a sucederse alrededor de la creación de los tribunales revolucionarios y la reducción de alquileres y tarifas. 

La relación se tensó en mayo de 1959, cuando se dictaminó la Ley de Reforma Agraria, razón por la cual el presidente Urrutia expulsa a Fidel Castro de su puesto gubernamental. La movilización obrera y campesina lo restituyó en su cargo, lo que obligó a la renuncia de Urrutia, que terminó dejándole al Ejército Rebelde. 

Ernesto Guevara definió a todo esto como una “Revolución de Contragolpe”, explicándola como un proceso dentro del cual cada vez que se respondía a los ataques de los burgueses nacionales e internacionales se empujaba al gobierno a la ruptura con los capitalistas. Mientras tanto, la movilización de los trabajadores y el pueblo multiplicaba esta presión. 

El 29 de junio de 1960 se intervino la Texaco y el 1º de julio, la Esso y la Shell (en este mismo mes EE.UU. suspendió la compra de azúcar a Cuba como presión económica). En agosto son nacionalizadas todas las compañías norteamericanas de los sectores petrolero, azucarero, telefónico y eléctrico. 

En octubre se nacionaliza la banca (nacional y extranjera) y casi 400 grandes empresas (centrales azucareros, fábricas, ferrocarriles) y se sanciona la Ley de Reforma Urbana dando la propiedad de su vivienda a miles de inquilinos. EE.UU. continúa presionando en todos los terrenos y Cuba comienza a recostarse en la Unión Soviética. 

En enero de 1961 los norteamericanos rompieron relaciones y en abril la CIA organizó la invasión de exiliados o gusanos, a Bahía de los Cochinos. Las milicias, en las que combatieron el trotskista argentino Bengoechea y un grupo de militantes enviados por Nahuel Moreno, derrotaron la incursión, luego de la cual se proclamó el carácter socialista de la revolución. 

Un Estado burocrático 

A pesar de todo esto, la Revolución no parió un Estado dirigido por los trabajadores y el pueblo, a través de organismos democráticos -como la Asamblea de la Comuna de París de 1871 o los soviets rusos del 1917 a 1924- sino un gobierno de características burocráticas, apoyado en la fuerte autoridad de Fidel Castro y su hermano Raúl. 

En ese contexto, el castrismo se vio obligado a apoyarse en los burócratas de la ex URSS, de la que dependían económicamente, facilitando la tarea de los comunistas rusos, que terminaron copando la Revolución, política e ideológicamente, ganando a los comandantes para la concepción de la revolución “por etapas” y la coexistencia con el Capitalismo. 

Esta teoría era contraria a la que planteaba el Che Guevara, que convocaba públicamente a la vanguardia a hacer “Uno, Dos, Tres Vietnam”. ¡No es ninguna casualidad que el guerrillero heroico haya caído en Bolivia- portando dentro de su mochila un libro fundamental de Trotsky: La Revolución Permanente! 

Una de las anécdotas de Ángel Bengoechea confiadas a su amigo Horacio Lagar, explicaba que, luego de la batalla de Bahía Cochinos, donde el “Vasco” combatió lastimado, Guevara les habría dicho a los argentinos que estaban en la isla: “Si ser trotskista es ser como el “Vasco”… yo también soy trotskista” (Testimonios de Horacio Lagar, Editorial El Trabajador). 

La adhesión de Fidel y Raúl a las teorías del PC de la ex URSS y el carácter burocrático del nuevo régimen post Fulgencio Bastista, fueron mortales para el gobierno revolucionario, que luego de la muerte del Che, dejó de promover su extensión y comenzó a dar pasos de calidad hacia la restauración capitalista plena, que hoy ya está totalmente consumada. 

Los acuerdos con Obama para la introducción de empresas imperialistas en Cuba fueron un golpe demoledor y definitivo, un retroceso económico que tuvo sus jalones políticos en la década del 70 en Chile y en la del 80 en Nicaragua, cuando en esos países se desarrollaron las condiciones para hacer triunfar a una nueva revolución de carácter Socialista. 

No hacer de Nicaragua una nueva Cuba 

Utilizando todo su prestigio, Fidel se dirigió varias veces a las masas chilenas -que eran gobernadas por el socialista Salvador Allende y la Unión Popular- para decirles que “No debían construir una nueva Cuba”, lo que en otras palabras significa que “no tenían que expropiar a los capitalistas” ni destruir su ejército, que acabó con Allende mediante un golpe. 

Cuando a fines de los 70, los trabajadores y el pueblo de Nicaragua derrotaron a la dictadura de Anastasio Somoza con una combinación parecida a la del proceso cubano -guerrilla, huelgas generales y quiebre de las Fuerzas Armadas- Fidel se dirigió al pueblo victorioso para repetir lo que había dicho en Chile: “No hagan como en Cuba”. 

El gobierno del Frente Sandinista de Liberación Nacional, copado por los stalinistas cubanos, abortó cualquier posibilidad de avanzar hacia las expropiaciones y la realización de una reforma agraria, transformándose con los años en un gobierno burgués tradicional, que defiende coherentemente los intereses de los empresarios nacionales e imperialistas. 

Esto no fue casual, ya que Fidel antes de los acontecimientos de Chile y Nicaragua, había apoyado fervientemente la invasión de los tanques soviéticos a Checoeslovaquia, que fueron para aplastar la “Primavera Checa”, una revolución obrera y popular contra la burocracia stalinista, a favor de la democracia directa y del socialismo. 

Fidel Castro apoyó el golpe de estado del general Jaruzelsky en Polonia en el año 1981, contra los trabajadores que construían sus nuevos sindicatos democráticos, denominados Solidaridad. El argumento fue el mismo que utilizó en Checoeslovaquia, o sea el de salir a “defender el socialismo”, que de eso no tenía nada, salvo el nombre. 

Fidel retrocedió tanto que, rememorando sus inicios como militante de la juventud del Partido Ortodoxo y del catolicismo, se arrodilló frente a la institución más reaccionaria de la humanidad, la Iglesia Católica Apostólica Romana, con cuya mediación él y su hermano promovieron la rendición incondicional de las FARC en Colombia. 

Fidel y Raúl apoyaron al gobierno de falso socialismo venezolano y al dictador sangriento de Siria, Bahsar Al Assad, asesino de cientos de miles de compatriotas, uniéndose para esta cruzada genocida con el representante del imperialismo ruso, el “Zar” Vladimir Putin, que provee a la dictadura de aviones y armas de destrucción masiva. 

Fidel, líder del aplastamiento de la Revolución 

Como revolucionarios y revolucionarias no podemos dejar de admirar la heroicidad de los guerrilleros que bajaron de la Sierra Maestra y, empujados por las circunstancias, se vieron obligados a construir una revolución que fue más allá de lo que pretendían. Por lo tanto, debemos asumir, aprender y socializar sus mejores enseñanzas.   

Todo eso debe transformarse en una guía para los/as trabajadores/as que luchan contra sus patrones y gobiernos. Debe ser utilizado como ejemplo, porque demuestra la posibilidad de derrotar a los imperialistas y porque pone en evidencia que las medidas socialistas son capaces de resolver problemas elementales que el capitalismo ya no puede solucionar. 

Sin embargo, como admiradores del Che Guevara, que fue el que más trató de hacer y extender la revolución, extendiéndola hacia el resto del planeta, no vamos a derramar una sola lágrima por la muerte de Fidel Castro, que terminó destruyendo la Cuba Socialista que él mismo ayudó a construir.

Desde esa ubicación seguiremos bregando por la unidad de los revolucionarios para poner en pie partidos que estén guiados por la estrategia de construir poder obrero y popular democrático, impulsando los órganos de autodeterminación y autodefensa de las masas, como las asambleas populares, las coordinadoras, los consejos obreros o los soviets.  

Es que el Socialismo no se reduce a la imposición de medidas de carácter expropiatorio o estatistas -que son importantísimas- sino a la posibilidad de que el movimiento de masas se sienta capaz de ejercer el poder a partir de la construcción de la principal herramienta que existe para que eso suceda: la democracia directa.

Por todo esto, frente a un nuevo aniversario de la muerte del Fidel, los revolucionarios y revolucionarias de Convergencia Socialista gritamos fuerte: ¡Viva la Revolución del 59 del Che, Fidel, Camilo, Raúl y demás! ¡Abajo los enemigos de la revolución y la democracia directa, Fidel, Raúl, el stalinismo y los falsos “Socialistas del Siglo XXI”!

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viernes, 25 de noviembre de 2022

La izquierda que sucumbió a la campaña "nacional y popular" de reivindicación de Hebe Bonafini


Por Juan Giglio

Casi todas las organizaciones de izquierda enviaron sus condolencias por el fallecimiento de Hebe Bonafini, siendo esta actitud la que trascendió públicamente. En general, estos mismos grupos escribieron algunos párrafos en sus sitios de internet, aclarando sus “diferencias” para con la etapa kirchnerista de la dirigente de Madres de Plaza de Mayo.  

En ese sentido, la postura del PTS es muy parecida a la que han tenido otros partidos que se reivindican trotskistas, como el MST, Nuevo MAS o Izquierda Socialista. El PTS, a través de una nota publicada en Izquierda Diario el 24 de noviembre, reivindicó la intervención de su diputada, Myriam Bregman, cuando habló en un homenaje organizado por el kirchnerismo en el parlamento:  

La diputada nacional del PT-FITU dedicó un emotivo sentido mensaje de despedida a la histórica dirigente de Madres de Plaza de Mayo. Recordó su enorme trayectoria de lucha contra la impunidad que intentaron acordar los grandes partidos patronales. “Hoy despedimos a la Hebe que nos enseñó que no hay Olvido ni Perdón, que nos enseñó que no hay que dar ni un paso atrás”.  

Hacia el final de su intervención, repasó los años en los que Hebe, por su apoyo al kirchnerismo, dejó de lado múltiples peleas políticas contra la impunidad y la represión. “Claro que aprendimos de ella. A no ser complacientes, a manifestar las diferencias políticas. Claro que teníamos importantes diferencias políticas en los últimos años.  

¡Compañeros del PTS, con la Hebe que se sumó al peronismo los revolucionarios tenemos algo más que “diferencias políticas”, estamos total y absolutamente enfrentados, o, dicho de otra manera, divididos en dos campos distintos, el de la burguesía que ella defendió, y el de la clase trabajadora, cuya emancipación pretendemos liderar!  

Es que ella, siguiendo el camino de otros referentes de los derechos humanos, se pasó al bando de quienes cumplen la tarea de garantizar la continuidad de este sistema basado en la súper explotación de las mayoría por parte de un pequeño grupo de parásitos, para lo cual engañan y reprimen a los y las de abajo.

Hebe no sólo les lavó la cara a Néstor y Cristina, haciéndolos aparecer como “campeones de la lucha por los derechos humanos” que nunca fueron, sino que llegó a sostener, con uñas y dientes, al genocida Milani. Hebe se dedicó a atacar a quienes, desde la izquierda, continuamos impulsando la movilización por el juicio y castigo y la apertura de los archivos de la dictadura.  

Cuando hablamos de ella no podemos dejar de mencionar todo lo que hizo antes cambiar de rumbo, aunque su historia pasada no puede ser, en las actuales circunstancias, lo central. Los revolucionarios y las revolucionarias no podemos ni debemos sumarnos a la campaña “nacional y popular” de reivindicación de Hebe, tenemos que dejar bien en claro que nada tenemos que ver con quien abandonó banderas históricas que desde nuestras filas continuamos levantando.

Trazar rayas con Hebe Bonafini significa diferenciarnos del gobierno, del que ella formó parte, jugando el papel de propagandista de las peores políticas de Néstor, Cristina y compañía. No podemos aparecer frente al movimiento de masas como parte de lo mismo, porque dejaremos huérfana de alternativa a la clase trabajadora y el pueblo pobre, que ya rompieron con el peronismo.

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Odio de clase, el combustible fundamental de la revolución


Por Damián Quevedo y Juan Giglio

Luego del insulto -para la mayoría de los trabajadores- del incremento del 20% en cuotas en el salario mínimo, acordado por los burócratas sindicales, otros parásitos, los legisladores de los partidos patronales, se aumentaron las dietas con cifras obscenas. A pedido de las autoridades de los bloques del Frente de Todos y de Juntos por el Cambio, los salarios fueron descongelados para que una vez más puedan ir “enganchados” con la paritaria de trabajadores legislativos[1] 

A pesar de que, como señalaron los mismos legisladores, el incremento del 30% está por debajo de la inflación, la suma final contado gastos de representación y desarraigo, que suman alrededor de $90.000, estaría muy por encima de la indigencia. Diputados y senadores tendrán un aumento salarial del 30% a partir del 2023, después de que sus dietas estuvieran congeladas durante todo el año. Se estima que los sueldos de los legisladores podrían rondar los $500.000[2] 

En medio de una escalada inflacionaria, que es un ataque sistemático a los trabajadores, millones de los cuales apenas cubren la mitad de la canasta básica, una vez más el peronismo y la oposición patronal demuestran que entre ellos no existe grieta en las cuestiones de fondo. ¡Todos y todas han dejado en claro el papel mercenario que juegan los legisladores al servicio de las patronales!  

Estos actos de piratería no son nuevos en las instituciones capitalistas, todo lo contrario, forman parte de los premios que reciben quienes se ponen al servicio de las grandes multinacionales para despojar a los trabajadores. Sueldos siderales y chanchullos en los contratos del Estado, en la obra pública y en el manejo discrecional de fortunas que van a empresas propias o de amigos, mientras reducen el presupuesto para educación y salud o condenan a la miseria a los jubilados.  

Estos mercenarios, que viven del parasitismo sobre el Estado, esa enorme maquinaria burocrática que el capitalismo necesita para atender sus negocios y mantener a raya a la clase obrera, actúan como legisladores, jueces, uniformados y una enorme lista de personas que cumplen ese nefasto oficio. Esa es la esencia del Estado capitalista, por eso los revolucionarios luchamos por terminar con esa herramienta de corrupción y opulencia.  

Para eso, tenemos como horizonte lo mejor de las experiencias de la clase obrera internacional, como sucedió durante la primera revolución social de esta época, la Comuna de París, que demostró que los trabajadores podemos organizar la sociedad sobre bases superiores. En apenas tres meses, en medio del asedio de los ejércitos burgueses,  "la Comuna dispuso que la remuneración de todos los funcionarios administrativos y del gobierno no fuera superior al salario normal de un obrero"[3] 

El ejemplo de la gloriosa Comuna, cuando los trabajadores y las trabajadoras “alcanzaron el cielo con sus manos, debe orientarnos en el camino de la revolución, un rumbo que se abona con el necesario odio de clase de los y las de abajo para con los y las de arriba. La tarea de las organizaciones que se reivindican socialistas es alentar este justo sentimiento, que es, en definitiva, el combustible de la revolución.



[1] Infobae 23/11/2022

[2] El Cronista 24/11/2022

[3] V.Lenin; En memoria de la Comuna, 1908.

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jueves, 24 de noviembre de 2022

Irán, Turquía, Siria: ¡Fuera sus manos del pueblo kurdo! Basta de atacar a Rojava

Imagen de una marcha en Europa contra los ataques del régimen turco a Rojava, territorio ubicado en el norte de Siria, donde el pueblo kurdo conquistó cierta autonomía.

Irán, Turquía, Siria: ¡Fuera sus manos del pueblo kurdo!

¡Contra cualquier invasión del ejército turco o iraní! ¡Unir la lucha kurda por la libertad con la lucha popular contra la tiranía de Assad y los mulás! ¡Expulsar a las fuerzas rusas y de la OTAN de Oriente Medio!

Declaración de la Corriente Comunista Revolucionaria Internacional, CCRI, 24 de noviembre de 2022, www.thecommunists.net

1. Desde hace más de dos meses, el régimen reaccionario de los mulás en Irán es sacudido por una ola masiva de protestas populares. Este levantamiento ha sido desencadenado por el asesinato de la joven kurda Jina Amini / Mahsa Amini por parte de la policía del régimen. Debido a que la rebelión tiene su bastión en las áreas kurdas, los intentos brutales del régimen teocrático de aplastar las protestas tienen un fuerte enfoque en las organizaciones de resistencia kurdas (incluidas las estacionadas en el exilio en Irak).

2. El régimen bonapartista de Erdoğan, en Turquía, amenaza con utilizar el horrendo ataque terrorista, que aconteció en Estambul el 13 de noviembre, como pretexto para invadir el norte de Siria y aplastar a las fuerzas de resistencia kurdas. De hecho, el ejército turco ya bombardeó posiciones kurdas en los últimos días.

3. La Corriente Comunista Revolucionaria Internacional, CCRI, condena enérgicamente estas amenazas contra el pueblo kurdo. Reiteramos nuestro apoyo al derecho a la autodeterminación nacional del pueblo kurdo en Irán, Irak, Turquía y Siria. ¡Decimos, que si el pueblo kurdo quiere tener su propio estado, los socialistas apoyarán su determinación!

4. ¡Reiteramos también nuestra solidaridad con el levantamiento popular en Irán! ¡Abajo el régimen de los mulás! ¡Por un gobierno obrero y campesino pobre basado en consejos populares y milicias!

5. Los últimos acontecimientos son también una poderosa confirmación de las críticas de los socialistas contra el oportunismo proimperialista de la dirección (pequeño) burguesa de partidos kurdos, como el PKK/YPG o las fuerzas de Barzani y Talabani, que han colaborado repetidamente con los EE. UU. o han intentado acuerdos con Rusia y el régimen de Assad. Al mismo tiempo, el PKK/YPG se ha negado a apoyar la revolución árabe que comenzó en 2011, que significó el aislamiento de la lucha kurda de las masas árabes y su dependencia en cuanto al apoyo de las Grandes Potencias o regímenes reaccionarios.

6. ¡Enfatizamos que la heroica lucha de décadas del pueblo kurdo necesita una perspectiva socialista y un liderazgo antiimperialista! ¡Por eso, es necesario construir partidos obreros revolucionarios, a nivel nacional e internacional!

¡Defendamos al pueblo kurdo contra la agresión del ejército turco o iraní!

¡Por una lucha conjunta de los trabajadores y campesinos pobres kurdos, árabes, turcos e iraníes!

¡Por la autodeterminación nacional del pueblo kurdo, incluido el derecho a tener su propio estado!

¡Apoyemos los levantamientos del pueblo sirio contra la tiranía de Assad!

¡Por el triunfo del pueblo de Irán! ¡Abajo el régimen de los mulás!

¡Solidaridad con el pueblo palestino – ¡Viva la Tercera Intifada! ¡Abajo el estado sionista! ¡Por una Palestina roja y libre del río al mar!

¡Abajo el imperialismo ruso y estadounidense! ¡Expulsemos a las fuerzas rusas y occidentales de Oriente Medio!

¡Por una federación socialista de repúblicas obreras y campesinas pobres en el Medio Oriente!

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miércoles, 23 de noviembre de 2022

20% de aumento del salario mínimo: ¡Burócratas y gobierno contra los trabajadores!


Por Damián Quevedo

En medio de la constante erosión que provoca el impuesto inflacionario sobre los salarios, la burocracia sindical, absolutamente alineada con el plan de ajuste del gobierno y el FMI, acordó un aumento del 20% sobre el salario mínimo. La CGT, la CTA y cámaras empresarias llegaron a un consenso para incrementar el haber mínimo. La suba llevará el SMVM de $57.900 a $69.500 desde marzo.

Consejo del Salario: acuerdan aumento del 20% en cuatro tramos. La CGT, la CTA y las cámaras empresarias acordaron este martes en el Consejo del Salario un aumento del mínimo, vital y móvil del 20 por ciento en cuatro tramos, que se abonará un 7 por ciento en diciembre, un 6 en enero, un 4 en febrero y otro 3 en marzo de 2023[1] 

Este acuerdo es poco menos que un mal chiste, ya que significa el incremento de apenas un 20% sobre un salario mínimo que se encuentra en menos de la mitad de la canasta básica, que al 17 de noviembre de 2022, según el INDEC era de $139.783. Los pactos siniestros firmados por la burocracia sindical continúan dejando a la mayoría de la clase obrera por debajo de la línea de pobreza, y, a los que tienen la “suerte” de superar este límite, con salarios muy por detrás de la inflación.  

Además, este aumento de cuatro tramos, significa un promedio de 5% mensual, cuando la inflación, según los cálculos oficiales supera el 6% cada treinta días. ¡Ni qué hablar de la verdadera inflación, que es la que se mide con el índice “supermercado”, donde los productos de mayor consumo para los trabajadores, como alimentos o los productos de limpieza, están muy por encima de esos niveles.  

La política de los burócratas sindicales no es un hecho aislado, como ya señalamos, de la política del gobierno y del plan del FMI, ya que esta gente es garante de los acuerdos firmados con este organismo internacional imperialista. ¡Son los burócratas peronistas los únicos, hasta ahora, capaces de contener la bronca obrera frente a semejante atropello a sus derechos elementales!  

Por esto, aunque es necesario salir a pelear por aumentos reales en los salarios, con cláusulas de indexación mensual de acuerdo al índice inflacionario, para resolver el problema hay que acabar con el plan de ajuste y echar a los ajustadores, dando lugar a una nueva manera de hacer política, imponiendo un Plan que privilegie los intereses de la clase trabajadora. Obviamente, este plan solo podrá ser aplicado por un gobierno de los trabajadores y las trabajadoras, que no es otra cosa que comenzar a transitar el rumbo socialista.  

La izquierda revolucionaria debe, en ese sentido, agitar con fuerza la necesidad de avanzar en esa dirección, llevando a todas las asambleas y reuniones de luchadores propuestas que no se limiten a reclamar por las cuestiones más elementales, sino que apunten hacia el futuro, que es el de la Revolución Social. ¡No queda otra, porque si no acabamos con los capitalistas, estos nos convertirán en esclavos!



[1] Ámbito financiero  22/11/2022

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martes, 22 de noviembre de 2022

El fallecimiento de Hebe, la agonía mortal del populismo y un futuro lleno de gendarmes y patotas


Por Juan Giglio

El fallecimiento de Hebe Bonafini, uno de los íconos del gobierno “nacional y popular”, se produce en un momento en el que se está muriendo el populismo kirchnerista, que, debido a la crisis y la falta de un “viento de cola” que llene las arcas del Estado con dólares provenientes de la venta de comodities, ya no tiene nada que ofrecer salvo llenar el conurbano de gendarmes.

Por esa razón, Cristina, en el acto de La Plata, no se dirigió a los sectores más excluidos de la sociedad, a los que supuestamente debería representar, sino a los empresarios más poderosos, diciéndoles con total y absoluta claridad, que ella y el Frente de Todos, más allá de la situación crítica que atraviesan, continúan siendo el “Partido del Orden”, por lo tanto garantes de la gobernabilidad capitalista.

Los dueños del poder saben que la “jefa” habla en serio, ya que el peronismo no solo está dispuesto a sostener el Plan de Ajuste con los palos y las balas de la Gendarmería Nacional y las policías, sino también con las bandas de gangsters provenientes de los sindicatos y las barras bravas, que, como la Triple A de su época, están armándose para jugar el papel de custodios salvajes de los intereses del gran capital.

Para eso, tanto Cristina como sus secuaces, no tendrán ningún prejuicio en denunciar como integrantes de la “derecha” o portavoces del “odio”, a los luchadores y luchadoras que se pongan al frente de las batallas reivindicativas que se aproximan. Ese es el sentido de la caza de brujas que encararon los funcionarios de la intendencia de Lomas de Zamora contra nuestros compañeros del Instituto 103, acusándolos de hacerle el juego a la “derecha”, por no haber reivindicado la figura de Hebe Bonafini.

Esta gente reclamó la expulsión de una de nuestras referentes en esa institución, un paso, que, de contar con una base social dispuesta a dejarlo pasar, puede dar lugar a otros ataques, aún más violentos, contra la vanguardia combativa. ¡Para eso se preparan los kirchneristas, asumiendo una postura similar a la de otros sectores del PJ, que cuando Perón los convocó a “aniquilar el peligro subversivo”, se pintaron la cara para la guerra!

Los próximos meses veremos a un gobierno, que habiendo dejado atrás cualquier posibilidad de desplegar políticas populistas, intentará endurecerse para hacer pasar el plan antiobrero y antipopular que pactó con el FMI. La izquierda debe advertir esta dinámica, por eso, junto con impulsar asambleas para organizar y unificar las luchas, tiene que proponer la puesta en marcha de organismos de autodefensa dispuestos a derrotar la ofensiva represiva del régimen

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lunes, 21 de noviembre de 2022

El PJ provincial amenaza a nuestros compañeros del 103, por no coincidir con visión de Hebe Bonafini


Por Comité Ejecutivo de Convergencia Socialista

A partir de la muerte de Hebe Bonafini se generó un debate en torno a su figura, ya que mientras desde el gobierno se la reivindica sin ninguna clase de crítica, quienes militamos en la izquierda revolucionaria cuestionamos su conversión política, cuando decide, varios años atrás, integrarse al aparato kirchnerista. Criticamos todo lo que esto significó, principalmente en relación a la cooptación de diversos organismos de derechos humanos por parte del gobierno “nacional y popular”.

Nuestro punto de vista no significa dejar de reconocer el papel de vanguardia que jugó antes de este importante cambio político, cuando lideraba las Madres que enfrentaron la Obediencia Debida, el Punto Final y la Amnistía de los gobiernos radicales y peronistas. En este contexto, el núcleo central del aparato kirchnerista salió con los tapones de punta a atacar a la izquierda y a otros sectores, que tenemos una postura crítica en cuanto a la historia más reciente de Hebe.

Consecuentemente con esta línea, en el Instituto Superior de Formación Docente 103, donde nuestros compañeros y compañeras juegan un papel relevante, la agrupación peronista Arancibia comenzó a desplegar una verdadera caza de brujas, al mejor estilo macartista. La excusa que esta gente viene utilizando, no solo en esta oportunidad sino también en otros acontecimientos de la vida política nacional, es que cualquier sector que se atreva a tomar distancia de sus “dogmas” es un enemigo o representante de la “derecha”.

El comunicado que adjuntamos responde a estos ataques, mediante los cuales la agrupación Arancibia llegó a solicitar la expulsión de una de nuestras militantes del CAI, Consejo Académico Institucional, para el cual fue elegida democráticamente. Estos sectores, que años atrás criticaron a Hebe por sus declaraciones más izquierdistas, ahora, porque les conviene, son más papistas que el Papa.  

La Arancibia -representante del gobierno peronista- comenzó una caza de brujas contra la izquierda en el 103

La agrupación Arancibia, integrada por estudiantes y profesores íntimamente ligados al aparato del Estado conducido por el peronismo, salió a atacarnos, porque, supuestamente, seríamos promotores del “odio”, debido a que no reivindicamos la figura de Hebe Bonafini, que acaba de fallecer.

'Bajo ningún punto de vista se puede permitir que docentes en formación que representan espacios dentro de nuestro querido 103, Instituto que siempre levantó las banderas de la Memoria, la Verdad y la Justicia, festejen y hagan ironías ante la muerte de una mujer, símbolo de los derechos humanos a nivel mundial, cómo fue la compañera Hebe de Bonafini." (Comunicado de la agrupación Arancibia)

En primer lugar, queremos aclarar que nunca hemos festejado ni realizado ningún tipo de ironía acerca de la figura de Hebe Bonafini. ¡Para nada, hicimos una caracterización política sobre esta militante, que en su momento encabezó al sector más radicalizado de las Madres, y que después terminó integrando el partido del gobierno!

A partir de ese momento, Hebe Bonafini comenzó a reivindicar la política de “derechos humanos” del Kirchnerismo, que nada tuvo que ver con éstos, sino todo lo contrario. ¡Los utilizó para pintarse de progresista, ya que los juicios y condenas contra represores no fueron el producto de su gestión, sino de la lucha del movimiento de masas, que después de tumbar a la dictadura continuó exigiendo el juicio y castigo!

Néstor y Cristina, cuando gobernaba la dictadura no movieron un dedo contra la represión, sino que se dedicaron a amasar una fortuna aprovechando sus contactos con el Estado. Esta conducta, más allá de las formas, continuó cuando gobernaron, razón por la cual no es ninguna casualidad que haya propuesto como comandante en Jefe a un viejo amigo suyo, César Milani. Este personaje, defendido con uñas y dientes por Hebe, fue acusado de pertenecer a las patotas que secuestraron, torturaron e hicieron desaparecer a compañeros y compañeras.

Esa misma política, de utilización de los derechos humanos -pero nunca yendo a fondo- se plasmó en infinidad de hechos represivos, que quedaron impunes durante los últimos gobiernos peronistas, como el asesinato de Kosteki y Santillán, ya que uno de los principales responsables políticos de este crimen, Aníbal Fernández, continúa perteneciendo al gobierno del cual Cristina Fernández es su vicepresidenta.

Ni qué hablar del secuestro y desaparición de Julio López, que nunca fue aclarado ni investigado por el gobierno “nacional y popular”. ¡O el asesinato de Mariano Ferreyra, perpetrado por el sicario Fabale y ordenado por el burócrata Pedraza, que días antes del hecho se había fotografiado abrazándose con Cristina, a la que le entregó la gorra de su agrupación sindical. 

Como para muestra basta un “botón”, habría que preguntarse por qué razón, siempre, cada vez que gobernó el kirchnerismo, sus funcionarios, empezando por Néstor y Cristina, se negaron a abrir los archivos secretos de la dictadura, reclamo, que, hoy por hoy, continúan realizando los organismos de derechos humanos no integrados al régimen.

Hipócritas, nos acusan quienes defienden al gobierno del “Partido del Orden”, el peronismo, que tiene en su historia una larga lista de crímenes, como los que perpetró la Triple A, creada por el propio Juan Domingo Perón. Nos dan “cátedra” de derechos humanos a quienes pertenecemos a una corriente, de carácter socialista y revolucionario, que en la dictadura tuvo más de cien militantes secuestrados y asesinados.

Hacen esto, quienes no han movido un dedo en contra de la represión ordenada, contra estudiantes del 103, por el ministro Berni, que no es funcionario de Juntos por el Cambio ni de Milei, sino del mismísimo gobernador “progre” Axel Kicillof, que la Arancibia ubica como uno de sus próceres.

En realidad, lo que pretenden, impulsados por el gobierno municipal y provincial, no es otra cosa que desatar una caza de brujas, utilizando la excusa de nuestra diferenciación política, moral y metodológica con Hebe Bonafini, de manera de hacer lo que han hecho, siempre, los gobiernos peronistas: ¡Atacar, reprimir, y, si se puede, aplastar a la oposición clasista, socialista y combativa!

Durante el gobierno de Juan Domingo Perón, después de su exilio, había un periódico que representaba a la ultraderecha peronista, el Caudillo, que, desde sus páginas, proclamaba que “el mejor enemigo es el enemigo muerto”. Esta gente no ha llegado a tanto, ya que la realidad no se lo permite, pero, de continuar con sus prédicas, avanzará, no tenemos dudas en esa dirección.

Nada tenemos que explicar en cuanto a nuestra conducta, histórica, de defensa de los derechos humanos, que se plasmó en cientos de luchas y exigencias en nuestro Instituto. Solo queremos aclarar, que, en ese marco, nos reservamos el derecho democrático a cuestionar o criticar, tanto a funcionarios, como políticos, dirigentes gremiales o de los derechos humanos, ya que nadie es intocable, ni lo puede ser, eso solo ocurría en las épocas de la monarquía, que a muchos les gustaría volver a tener.

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