jueves, 31 de octubre de 2024
Aumenta la crisis en las alturas y la presión social
Por Damián Quevedo
El presidente
Javier Milei le pidió la renuncia a la ministra de relaciones exteriores, Diana
Mondino, luego del voto contra el bloque de Cuba, por parte de la
representación argentina en la ONU.
El vocero presidencial Manuel Adorni confirmó que el reemplazante es el actual embajador en Estados Unidos, Gerardo Werthein, de excelente relación con los hermanos Milei. Fuentes de la Casa Rosada indicaron que fue una orden directa del presidente. “Votó mal”, decían y daban por cerrado el tema en la sede de Gobierno donde primero hubo sorpresa por la decisión. No avisó que iba a hacer eso, dijo otra fuente del Gabinete[1].
Este nuevo despido dentro del gobierno tiene mucho que ver con el contexto en el que se produjo, ya que la guerra comercial entre Estados Unidos y China ha producido realineamientos, tanto en las filas del oficialismo como en la oposición, una situación que se expresó de manera brutal dentro del PJ.
Milei, como señalamos en notas anteriores, no es un agente “orgánico” de uno u otro burgués local o de alguna potencia imperialista, más allá de que ha tratado de ganarse un lugar como lacayo de Estados Unidos e Israel. A pesar de sus esfuerzos, los yanquis no le largaron ni un solo dólar, razón por la cual comenzó a mirar con simpatía a los “comunistas malvados” de China.
Sin embargo, la pelea entre una y otra potencia por el patio trasero, no es una cuestión lineal o cerrada, como se puso de manifiesto luego de la votación de la ONU. Pareciera que el “error” de Mondino y sus diplomáticos de confianza, fue aprovechado por los yanquis para avanzar un casillero, ubicando a un personaje de suma confianza para Washington, Gerardo Werthein, quien venía actuando como embajador argentino en ese país.
Otro asunto que “desveló” a Milei y el stablishment vernáculo, ha sido el paro del transporte y la docencia, que, por más limitado que haya sido, expresa la dinámica de la clase trabajadora, que calienta motores para enfrentar al ajuste y los ajustadores con los métodos que le han servido para echar a patadas a más de un gobierno en el pasado.
Tan fuerte es este proceso, que se está incubando en las fábricas, las escuelas, la universidad y los barrios, que la presión de las bases empujó a un sector de la burocracia sindical docente -SUTEBA y CTERA de Yaski y Baradel- a sumarse al paro, muy a pesar de que, al principio, estaban totalmente en contra de hacerlo.
Lo triste de esta
historia es el papel de la izquierda, que en vez de llenar el país con piquetes
y otras acciones, al servicio de garantizar la medida y sumar a otros sectores,
terminó yendo a la cola de la burocracia, sin postularse como una alternativa combativa,
clasista y democrática. ¡Queda claro que hay que construir otra izquierda, que
rompa con la adaptación al régimen que caracteriza a los principales partidos
que se reivindican de la revolución y el socialismo!
[1] La Nación 29/10/2024
miércoles, 30 de octubre de 2024
Los piquetes revolucionarios de los camioneros "rojos" de Minneapolis, un ejemplo para la nueva vanguardia obrera
Las enseñanzas de los "Teamster", guiados por los trotskistas norteamericanos del SWP de James Cannon, Farrell Dobbs y George Novak, continúan vigentes. La nueva vanguardia debe tomarlas como propias, para encarar eficazmente la construcción de las asambleas, coordinadoras de base y piquetes de autodefensa que reclaman las actuales circunstancias. Por todo esto, reproducimos un artículo escrito por Bryan D. Palmer, quien es autor de Revolutionary Teamsters: The Minneapolis Truckers’ Strikes of 1934, Haymarket Books, mayo 2014 - Chicago:
martes, 29 de octubre de 2024
Paro del 30: la clase trabajadora otra vez en el centro del ring
Por Claudio Colombo
La comisión
directiva de SUTEBA -con Baradel a la cabeza- había decidido boicotear el paro
del 30, impulsado por la Multicolor. Sin embargo, los burócratas celestes tuvieron
que acomodarse y decretar la huelga, debido a la presión de las bases -que,
mayoritariamente, decidieron parar- y a la actitud de los otros gremios
docentes, UDOCBA y FEB, que se sumaron a la medida de lucha del transporte.
Lo que
sucedió con la burocracia docente, que tuvo que hacer lo que no pretendía, es una
expresión de la situación social, que al radicalizarse le mete presión y divide
a las direcciones conservadoras. Por eso, más allá de los tejes y manejes de
estos personajes, el paro del miércoles es otra prueba de que ha comenzado a desarrollarse
un nuevo y vigoroso proceso de luchas. Las rebeliones provinciales -Misiones y
Corrientes- y las movilizaciones de la comunidad universitaria, incentivaron
esta dinámica.
El gobierno
pierde popularidad, porque los y las de abajo se dieron cuenta de que las
promesas electorales de Milei -de combatir a la “casta”- no han sido más que
mentiras. La bronca, que crece, empujada por las consecuencias del ajuste, está
dando lugar a una nueva camada de luchadores y luchadoras, que rompió con el
peronismo y sus agentes sindicales. La izquierda debe ayudar a esta vanguardia,
para que se convierta en la nueva dirección política y sindical que decida
llevar las luchas hasta el final.
Una
dirección clasista y combativa, que se apoye en la decisión democrática de las
asambleas de base y nuevos mecanismos de coordinación, para cumplir la tarea,
que, hoy por hoy, no cumplen los principales sindicales y centrales obreras:
unificar las luchas contra las políticas del gobierno y sus cómplices. Esta
huelga, que seguramente tendrá un alto nivel de acatamiento, será un antes y un
después en la realidad política y social, porque consolidará el ascenso de la
clase trabajadora.
lunes, 28 de octubre de 2024
¡Último momento! Baradel, después de boicotear el paro del transporte y todos los gremios docentes, se decidió a parar por la presión de la base
Por Claudio Colombo
El 30 de
octubre se realizará un paro del transporte, que involucra a gremios muy
fuertes, como la Fraternidad, los pilotos de aviones, marítimos, etc. Una gran
oportunidad para sumarse y parar el país contra el plan motosierra de Milei y
compañía.
Por esa
razón, resulta progresivo que hayan convocado a parar varios gremios estatales
y docentes, como ATE, UDOCBA y la FEB. ¡El SUTEBA de Baradel, que viene de firmar un convenio
salarial miserable y no hace otra cosa que campaña por la candidatura de
Kicillof, salió en principio, a carnerear esta justa medida de lucha!
¡Sin embargo, la presión de las bases, que, más allá de lo resulto por Baradel y compañía, se decidieron a parar, obligó a la conducción de SUTEBA a adherir a la medida! El 30 tenemos que parar las escuelas, hacer
asambleas y convocar a toda la comunidad educativa para pelear en unidad por un
aumento real del presupuesto educativo, un sueldo digno y la reparación de los edificios, que son un desastre!
La única
manera de frenar a los ajustadores, tanto a nivel nacional como en la
provincia, es luchando con toda la clase trabajadora y el estudiantado
universitario, porque todos ellos y ellas sufren las consecuencias de esta
política, igual que los y las docentes.
domingo, 27 de octubre de 2024
La ley de la baja tendencial de la tasa de la ganancia en la industria bélica y en la guerra misma
Por Damián Quevedo
Durante la segunda mitad del siglo XX, el complejo militar industrial fue la locomotora de la expansión económica de Estados Unidos, siendo, en ese sentido, la rama de la industria de mayor peso en la política de todos los gobiernos de esta potencia imperialista.
Esta industria sufrió las mismas transformaciones que otras, ya que el desarrollo tecnológico impulsa la reducción de la mano de obra. Este proceso tiene consecuencias parecidas en el campo de batalla, donde muchos de los productos realizados por este sector reemplazan las tareas que antes tenía que cumplir un determinado número de soldados, como los aviones no tripulados o drones.
Desde 2004, Estados Unidos llevó a cabo más de 400
ataques con drones en Pakistán. Bajo la administración de Bush, se registraron
ataques con intervalos de 40 días y, en el mandato de Barack Obama, cada
cuatro. Para 2022, más de 20 naciones ya los habían incorporado, entre ellas
Estados Unidos, Israel, Turquía, Rusia, Irán y China.
Casualidad o no, con el estallido de la guerra en Ucrania y Medio Oriente, algunos de estos Estados le dieron un uso primordial. Más allá de EE. UU., se estima que el mercado global de drones alcanzará los 22.000 millones de dólares en 2026 y gran parte de esa cuota está directamente relacionada con su implementación en el ámbito militar[1].
En consonancia con el resto de las ramas productivas, la incorporación de las nuevas tecnologías implica un cambio en las formas de producir. En este caso, el lugar donde se realizan las mercancías -o, para decirlo con otras palabras, donde se consumen- es en la guerra, que, debido a estos cambios, ha sufrido modificaciones importantísimas en cuanto a una parte fundamental de la misma, la estrategia.
Esta modificación profunda en la composición del capital, que, al igual que en las fábricas, se produce por la combinación entre el crecimiento acelerado del uso de máquinas y la reducción cuantitativa de seres humanos, produce lo mismo que el resto de los rubros: la aceleración de lo que Marx denominó “la baja tendencial de la tasa de la ganancia”. Esta ley, según el creador de “El Capital”, es uno de los motivos centrales de las crisis cíclicas que empujan al capitalismo hacia su destrucción.
La incorporación de nuevas tecnologías destructivas, implica un aumento cuantitativo en el capital invertido junto con la posibilidad de producir una masa de mercancías mucho mayor. Aunque esta dinámica abarata su costo, la reducción de la actividad humana directa -fuerza de trabajo- provoca la caída de la tasa de la ganancia, que es la que genera el trabajo impago, a través de la plusvalía.
Entendiendo que el trabajo humano socialmente necesario es el que valoriza las mercancías y, a partir del cual, ocurre la ganancia del capital, estos avances productivos desarrollan nuevas crisis, que son, en la medida en que avanza la ciencia y la tecnología, mucho más poderosas que las anteriores. La reducción de la fuerza de trabajo, tanto en las fábricas como en la propia guerra, reduce la ganancia de los capitalistas de ese rubro, que, aunque aumentan las mismas en volumen -en términos brutos- pierden en cuanto a la relación que existe entre esta y el capital invertido.
Las potencias capitalistas, en el actual contexto crítico -de guerra comercial y recesión- deben incrementar su capacidad de combate, y, en la medida de lo posible, atacar a sus competidoras. Como lo ha demostrado la historia, la única salida que les queda para revertir, aunque sea coyunturalmente, esta debacle generalizada, es destruir las fuerzas productivas de sus rivales comerciales, a través de nuevas guerras, como las que tuvieron lugar en el siglo veinte.
El drama, para los
capitalistas, es que, esta preparación para la guerra exacerba los problemas
que generan la crisis que pretenden resolver, metiéndolos de lleno en un
círculo vicioso del cual les resulta cada vez más difícil salir, ya que estas
situaciones empujan a que ocupe el centro del ring el enemigo mortal de la
burguesía, la clase obrera. La tarea de la izquierda es entender esta realidad,
para ofrecerles a los trabajadore y las trabajadoras el programa que les
permitirá romper las cadenas de la explotación capitalista, el programa del
socialismo y la revolución.
[1] Infobae 26/10/2024
sábado, 26 de octubre de 2024
La inminente Gran Guerra en África Oriental
Un enfoque marxista de las guerras civiles, las tensiones entre Estados y la interferencia de las potencias regionales en el Cuerno de África
Tesis de Michael Pröbsting, Corriente Comunista Revolucionaria Internacional (CCRI), 25 de octubre de 2024, www.thecommunists.net
Prefacio: El siguiente documento está destinado a la discusión entre revolucionarios, particularmente en África. Agradecemos cualquier crítica o contribución de camaradas que compartan nuestro deseo de avanzar en la lucha por la revolución socialista en el continente y a nivel internacional.
Introducción
1. África Oriental es un polvorín. Sudán, Etiopía y Somalia llevan años sumidos en guerras civiles. Las tensiones entre estados o alianzas de estados se han acelerado enormemente en el pasado reciente y podrían fácilmente desembocar en guerras importantes que involucren a Etiopía, Egipto, Somalia, Sudán, Eritrea y posiblemente otros estados. Al mismo tiempo, potencias regionales como los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Turquía e Irán, así como potencias imperialistas (Estados Unidos, Rusia, Israel) también están interfiriendo y tratando de explotar los conflictos para sus propios intereses.
2. Una gran guerra que involucrara a los países del Cuerno de África, incluido Egipto (con una población combinada de más de 310 millones de personas), tendría importantes repercusiones para la región de África Oriental, pero también a nivel mundial. Todos estos países están ubicados en el Mar Rojo, que es una de las rutas comerciales marítimas más importantes. El Canal de Suez o el Mar Rojo es un enlace vital para el transporte marítimo internacional y representa entre el 12 y el 15 % del comercio mundial y aproximadamente el 20 % del comercio de contenedores. Alrededor del 30% del transporte marítimo de petróleo crudo y el 20% del transporte marítimo de gas licuado pasan por el estrecho. En otras palabras, una gran guerra en África Oriental también podría tener consecuencias de largo alcance para la economía y la política mundiales.
3. La cuestión de la guerra y la revolución en África Oriental también es importante, ya que el continente negro es el segundo más poblado y el de más rápido crecimiento. Por lo tanto, el número rápidamente creciente de trabajadores y oprimidos africanos constituye un sector clave del proletariado mundial. Su experiencia -en particular trabajando ilegalmente bajo la dictadura, en luchas armadas, en la construcción de la solidaridad a través de las divisiones étnicas y nacionales- será crucial para la lucha de liberación internacional.
4. Por lo tanto, la Corriente Comunista Revolucionaria Internacional (CCRI) considera urgente que los marxistas elaboren un análisis y una táctica concreta para estos conflictos y defiendan una estrategia revolucionaria que pueda servir a la unificación de los auténticos revolucionarios en África Oriental. (1)
Inestabilidad política frente a la miseria ecológica y económica
5. El cambio climático global, provocado por la economía capitalista basada en el lucro, tiene consecuencias devastadoras para África Oriental. En los últimos años, varias temporadas consecutivas con bajos niveles de precipitaciones han dado lugar a sequías que se han prolongado durante varias temporadas. Esto tiene un impacto en la generación de electricidad, ya que una parte importante de la electricidad de la región se genera mediante energía hidroeléctrica, por lo que cuando los niveles de agua bajan demasiado, las turbinas ya no giran. A mediados de 2023, el Cuerno de África, azotado por la sequía, comenzó a experimentar grandes cantidades de lluvia. Como el suelo árido no pudo absorber el agua, esto provocó inundaciones devastadoras en muchas áreas. Otro resultado de la sequía ha sido una invasión de langostas entre 2019 y 2022 que se ha descrito como la peor en 25 años para Etiopía y Somalia, y la peor en 70 años para Kenia.
6. Las consecuencias para la población de África Oriental son devastadoras. Casi el 70% de la población está empleada en actividades directamente relacionadas con la agricultura, que se ve enormemente afectada por sequías, inundaciones, plagas de langostas, etc. Más de 23 millones de personas en partes de Etiopía, Kenia y Somalia se han enfrentado a una hambruna severa. La tasa de pobreza extrema en la región aumentó al 35% en 2021. El aumento de la temperatura podría hacer que la región pierda entre un 10% y un 20% de la producción de los principales cultivos básicos, como el maíz y los frijoles, ya en 2050. Además, estas catástrofes obligan a los grupos de población a abandonar su territorio de origen, lo que puede dar lugar a conflictos entre diferentes grupos de pastores o entre pastores y terratenientes.
7. Todos los países de la región son semicolonias capitalistas pobres (con excepción de Egipto, una semicolonia industrializada). Están superexplotados por los monopolios imperialistas y desempeñan un papel subordinado en un orden mundial dominado por las grandes potencias imperialistas. De hecho, África Oriental es una de las regiones más pobres del mundo y su situación se ha visto agravada por el creciente endeudamiento con las potencias e instituciones imperialistas. Tiene la relación deuda/PIB más alta de todas las regiones del continente, entre las que se encuentran Sudán del Sur con un 60,4% (2023), Kenia con un 70,2%, Egipto con un 92,7% y Sudán con un 256%. El volumen de deuda externa de Somalia (como porcentaje del ingreso nacional bruto) era del 95% en 2020. El aumento de la deuda pública obliga a estos estados a utilizar una parte considerable de sus ingresos de exportación para pagar sus deudas. Según el Banco Africano de Exportación e Importación, la relación entre el servicio de la deuda y las exportaciones del continente es del 38,4% en 2024.
8. Históricamente, África Oriental, como todo el continente negro, ha estado endeudada con las potencias e instituciones imperialistas occidentales. Sin embargo, esto ha cambiado en cierta medida con el ascenso de China como nueva potencia imperialista. Según el Centro de Políticas de Desarrollo Global de la Universidad de Boston, el total de préstamos de China a África (170.100 millones de dólares) fue el 64% de los del Banco Mundial (264.100 millones de dólares) en los años 2000-2022. A finales de 2022, un informe de Chatham House sobre la exposición de la deuda china en África concluyó que los prestamistas chinos representaban el 12% de la deuda externa pública y privada del continente, que aumentó más de cinco veces hasta los 696.000 millones de dólares entre 2000 y 2020. Casi dos tercios de estos préstamos se concentraron en dos sectores: el transporte y la energía. Los tres principales destinos de los préstamos de China han sido Angola y los países del este de África: Etiopía y Kenia. Entre los proyectos más importantes se encuentran dos proyectos de transporte e infraestructura: el Corredor de Lamu (que conecta el puerto de Lamu en Kenia con Etiopía y Sudán del Sur) y el Corredor del Norte (que conecta el puerto de Kenia en Mombasa con Burundi, el este de la República Democrática del Congo, Kenia, Ruanda, Sudán del Sur y Uganda).
9. La miseria ecológica y económica de África Oriental va de la mano de una profunda inestabilidad política, ya que se ha visto gravemente afectada por la crisis del orden imperialista mundial. La aceleración de la rivalidad interimperialista, como resultado de la decadencia de los Estados Unidos (la potencia hegemónica de largo plazo) y el ascenso de nuevas grandes potencias como China y Rusia, ha socavado el orden regional. Asimismo, varias potencias regionales (en particular los Emiratos Árabes Unidos, pero también Etiopía, Turquía, Egipto e Irán) interfieren en los conflictos internos de los países de la región para expandir su influencia, obtener acceso a bases navales en el Mar Rojo o asegurar el control de valiosas reservas de materias primas.
10. Esta decadencia ecológica, social y política aumenta inevitablemente las contradicciones de clase entre los trabajadores, los campesinos pobres y los pobres urbanos, por un lado, y la clase dominante o sus amos extranjeros. Esto ha dado lugar a levantamientos populares que derrocaron a la dictadura de Mubarak en Egipto en 2011 y al régimen de Omar al-Bashir en Sudán en 2019. Sin embargo, la clase dominante logró reprimir estas rebeliones. Hoy en día, todos los países de la región (Egipto, Sudán, Etiopía, Eritrea, Somalia) están gobernados por dictaduras militares o por un régimen que se basa en fuerzas de ocupación extranjeras (Somalia).
11. Otro resultado de las contradicciones de clase aceleradas y la naturaleza frágil de las sociedades en crisis ha sido un agravamiento masivo de los conflictos nacionales y étnicos. Etiopía está desgarrada por varios conflictos étnicos que han provocado la sangrienta guerra civil en Tigray en 2020-22, así como conflictos armados en otras regiones. Etiopía y otros estados de África Oriental (ayudados por las fuerzas estadounidenses) han ocupado Somalia desde 2006. El gobierno títere somalí también está en conflicto con dos provincias que luchan por la autonomía o la independencia. Además, el Sudán está dividido tradicionalmente por numerosos conflictos entre clanes. Desde 2023, Sudán está sumido en una devastadora guerra civil en la que también influyen las tensiones étnicas (por ejemplo, en Darfur). A esto hay que añadir las fricciones de larga data entre Etiopía y Eritrea. Esta última se independizó de Etiopía recién en 1991, tras una lucha armada de liberación que duró 30 años, y entre 1998 y 2000 hubo una guerra entre los dos países en la que murieron hasta 300.000 personas.
12. En resumen, África Oriental es una región que ya está desgarrada por guerras civiles, tensiones entre Estados e interferencias de potencias imperialistas y regionales. Como vivimos en un período de decadencia capitalista, estas contradicciones entre clases y Estados no pueden resolverse dentro del orden político existente. Muy por el contrario, pueden estallar fácilmente en una guerra regional en toda regla con consecuencias regionales y globales de gran alcance.
Dos alianzas rivales
13. Aunque los conflictos en África Oriental tienen un trasfondo común, sería un error considerarlos desde un punto de vista mecanicista e ignorar su naturaleza peculiar. Todos y cada uno de los conflictos tienen una causa específica e individual que resulta de contradicciones sociales y nacionales concretas dentro de cada uno de estos países o entre ellos. Por lo tanto, aunque las potencias regionales e imperialistas ciertamente interfieren en estos conflictos, sería un error considerar en general el foco de contradicciones explosivas en África Oriental simplemente como un conflicto indirecto de actores externos. En consecuencia, los marxistas tienen que elaborar un análisis y una táctica concretos para cada uno de estos conflictos.
14. Reconocer la causa individual de cada conflicto no significa ignorar su interconexión, más aún cuando en el pasado reciente han surgido dos alianzas diferentes. Por un lado, Etiopía –el segundo país más poblado de África (132 millones de personas)– está estrechamente vinculada con los Emiratos Árabes Unidos, un pequeño pero extremadamente rico estado del Golfo que ha mostrado fuertes ambiciones como potencia regional en la última década. Adís Abeba también ha establecido estrechos vínculos con el régimen de Somalilandia, un Estado independiente de facto que se separó de Somalia en 1991. Los Emiratos Árabes Unidos también apoyan a las milicias de las Fuerzas de Defensa de Sudán del general Hemedti, conocido por sus masacres en Darfur, al régimen de Chad y al general Haftar en Libia.
15. Tanto Etiopía como los Emiratos Árabes Unidos son actores impulsores de las tensiones regionales. Tras la caída de Mengistu en 1991, el régimen de Adís Abeba se ha convertido en una especie de gendarme que sirve a los intereses de las potencias imperialistas de la región. Pudo desempeñar ese papel a pesar de su economía subdesarrollada, a) porque su población es mayor que la suma total de todos sus estados vecinos y b) porque tuvo una dictadura estable de partido único durante casi tres décadas hasta 2020 (cuando comenzó la guerra de Tigray). Como tal, el régimen era cercano a los Estados Unidos y ha liderado la ocupación extranjera de Somalia desde 2006 (en estrecha colaboración con Washington). Sin embargo, esto cambió de alguna manera después de que Abiy Ahmed se convirtiera en primer ministro en 2018 y expulsara al grupo que durante mucho tiempo había dominado el régimen, el Frente de Liberación Popular de Tigray (TPLF). Desde entonces, Adís Abeba se ha acercado a China, mientras que Washington se volvió más crítico.
16. Los Emiratos Árabes Unidos son un país pequeño con 9,4 millones de habitantes, de los cuales más del 88% son "extranjeros", es decir, migrantes que trabajan como fuerza laboral superexplotada. Debido a su gigantesca riqueza, basada en enormes reservas de petróleo y gas, también ha construido un ejército considerable con una fuerza aérea de última generación y decenas de miles de mercenarios. Por lo tanto, es un país extremadamente parásito cuya clase trabajadora, así como las tropas, son casi exclusivamente migrantes. Los Emiratos Árabes Unidos están gobernados por la brutal dictadura monárquica del jeque Mohamed bin Zayed. Siempre ha estado muy cerca del imperialismo estadounidense y firmó los vergonzosos Acuerdos de Abraham en 2020, estableciendo relaciones diplomáticas con el Estado del apartheid, Israel. Asimismo, fue una fuerza impulsora, junto con Arabia Saudita, de la invasión reaccionaria de Yemen en 2015. Si bien se ha vuelto de alguna manera más independiente de Washington en los últimos años (por ejemplo, se unió a la alianza BRICS en 2023 y coopera con China y Rusia en varios temas), sigue apoyando a las fuerzas más reaccionarias de la región. Por ejemplo, es un aliado de Israel y se ha ofrecido a liderar una fuerza de ocupación de Gaza al servicio de Israel y Occidente; asimismo, apoya a las RSF de Hemedti en Sudán; y hasta hace poco, mantuvo estrechas relaciones con la dictadura de Eritrea, un Estado de partido único que no ha celebrado elecciones desde su creación en 1991.
17. Por otra parte, recientemente se ha formado una alianza entre Egipto, el Gobierno Federal de Somalia y Eritrea en una cumbre trilateral celebrada en Asmara el 10 de octubre, en la que se reunieron los presidentes de los tres Estados. Esta alianza es básicamente el resultado de la convergencia de los intereses de los Estados participantes en los dos conflictos regionales más importantes: a) el conflicto entre Etiopía y Egipto sobre la Gran Presa del Renacimiento Etíope (GERD) y b) el explosivo conflicto entre Etiopía y el Gobierno Federal de Somalia después de que el primero firmara un acuerdo en enero de 2024 que otorgaba a Etiopía tierras en Somalilandia para una base naval a cambio de reconocer la independencia de Somalilandia.
18. Turquía, que ha restablecido recientemente relaciones
con el régimen del general Sisi en Egipto, ha oscilado entre desempeñar un
papel de mediador en el conflicto entre Etiopía y Somalia y apoyar a este
último. Otro aliado de Egipto son las Fuerzas Armadas Sudanesas (FAS) del
general Abdel Fattah al-Burhan, que tomó el poder mediante un golpe militar en
2021. Sin embargo, como las FAS están involucradas en una sangrienta guerra
civil con las FRS desde abril de 2023, Burhan apenas puede proporcionar fuerzas
para ayudar a las ambiciones regionales de Egipto.
19. Antes de abordar estos conflictos con más detalle, haremos dos notas metodológicas sobre el carácter de los conflictos en África Oriental. Básicamente, los conflictos actuales se pueden dividir en tres tipos diferentes:
i) guerras civiles reaccionarias (por ejemplo, el conflicto entre las FAS y las FRS en Sudán o la guerra de Tigray en Etiopía);
ii) conflictos reaccionarios entre Estados (como, por ejemplo, el conflicto entre Etiopía y Egipto);
iii) guerras de liberación nacional (por ejemplo, la
insurgencia nacionalista liderada por Al-Shabaab contra la ocupación extranjera
de Somalia dirigida por Etiopía; la resistencia de la minoría no árabe –los
fur, los zaghawa y los masalit– en Darfur contra el régimen sudanés y sus
aliados locales; la lucha de la minoría económicamente marginada y
políticamente discriminada del pueblo somalí de Ogaden en el sur de Etiopía que
lucha por la autodeterminación).
20. En segundo lugar, hay que reconocer la importancia de la cuestión étnica/nacional en la región. La población de Etiopía es muy diversa y contiene más de 80 grupos étnicos diferentes. Los cuatro grupos étnicos más numerosos son los oromo (34,4%), los amhara (27,0%), los somalíes (6,2%) y los tigrayanos (6,1%). Sudán también cuenta con varios grupos étnicos (los árabes sudaneses son el grupo más numeroso, con un 70% de la población total). En cambio, Somalia es un país homogéneo en el que los somalíes constituyen aproximadamente el 98% de los habitantes del país. Sin embargo, al mismo tiempo está dividido en más de 500 clanes y subclanes.
21. Cada conflicto étnico/nacional debe analizarse concretamente para evaluar si se trata de un conflicto en el que los marxistas apoyan a un bando o no. No estamos en condiciones de elaborar un análisis concreto de todos y cada uno de los conflictos étnicos/nacionales de la región. Sin embargo, lo que sí podemos decir es que, desde el punto de vista del método marxista, la cuestión decisiva es si un conflicto de este tipo refleja una relación de opresión étnica/nacional sistemática. Para juzgar esto, hay que examinar la historia de cada conflicto. En los casos en que existe una relación de opresión de este tipo, los marxistas se ponen del lado del pueblo oprimido (por ejemplo, con las masas somalíes lideradas por Al-Shabaab contra las fuerzas de ocupación lideradas por Etiopía y su régimen títere federal; con la minoría somalí en el sur de Etiopía, con los no árabes en Darfur). En los casos en que ese conflicto simplemente refleja una lucha de poder entre la élite de diferentes grupos étnicos/nacionales (o clanes), los marxistas no pueden apoyar a ninguno de los dos bandos (por ejemplo, la Guerra de Tigray, donde el TPLF libró una insurrección después de ser expulsado del poder tras dominar Etiopía durante casi tres décadas).
22. Naturalmente, esa relación entre grupos étnicos o naciones no está escrita en piedra y puede cambiar con el tiempo debido a grandes acontecimientos políticos. Como ejemplo histórico, nos referimos a Yugoslavia en los años anteriores al comienzo de las guerras de los Balcanes en 1991. El ascenso de Milosevic y su política chovinista radical transformaron el carácter del Estado federal. Serbia se convirtió en la nación dominante de toda la república, que oprimía no sólo a los albanokosovares (ya lo hacía desde el principio de la existencia de Yugoslavia), sino también a los musulmanes bosnios, a los croatas, a los eslovenos, a los macedonios, etc. Otros ejemplos de grupos étnicos cuyo estatus cambió debido a grandes acontecimientos son los tutsis en Ruanda o los tamiles en Sri Lanka.
Somalia: ocupación extranjera y lucha por la liberación nacional
23. Somalia ha estado en el punto de mira de las grandes potencias y de la región durante mucho tiempo debido a su ubicación estratégica en el Cuerno de África, controlando la Bab-el-Mandeb que conecta el Mar Rojo con el Océano Índico, una de las rutas clave de transporte marítimo. Sin embargo, desde que Estados Unidos sufrió una humillante derrota en la “Batalla de Mogadiscio” en el verano de 1993, las grandes potencias encontraron muy difícil establecer el control sobre el país, asolado por la pobreza y la guerra civil. Desde principios de 2007, un llamado “Gobierno Federal de Transición” –que nunca tuvo que enfrentarse a elecciones populares desde entonces– intenta establecer su autoridad con la ayuda de unos 20.000 soldados dirigidos por Etiopía, apoyados por fuerzas especiales de Estados Unidos y otras potencias extranjeras. Si bien Etiopía tiene el contingente más grande, Kenia, Uganda, Burundi y Yibuti también proporcionan tropas.
24. Esto ha provocado una fuerte resistencia nacional, encabezada por el movimiento guerrillero islamista pequeñoburgués Al-Shabaab. A pesar de su enorme superioridad militar, las fuerzas de ocupación lideradas por Etiopía y apoyadas por Occidente y el “Gobierno Federal” no han logrado derrotar a Al-Shabaab hasta ahora. Este último todavía controla amplios territorios en el sur del país y ha ampliado sus operaciones en los últimos años. No hay duda de que el Gobierno Federal ya habría sido derrocado hace muchos años sin la presencia de las fuerzas de ocupación extranjeras.
25. Al-Shabaab es un movimiento salafista-islamista pequeñoburgués. Su atractivo para sectores de los pobres marginados se debe principalmente a su oposición nacionalista a la ocupación extranjera y a que su sistema legal de la sharia es ampliamente percibido como superior en comparación con la maquinaria estatal corrupta e ineficaz. Asimismo, Al-Shabaab intenta apoyar a las minorías somalíes en países vecinos como Etiopía, Kenia y Yibuti (véase, por ejemplo, su incursión en la región somalí de Etiopía en el verano de 2022). Su patriotismo islamista puede inspirarse en la orgullosa tradición de la Resistencia Banadir y el Movimiento Derviche contra los colonialistas italianos y británicos a finales del siglo XIX y principios del XX. Además, Al-Shabaab aboga por la oposición al "clanismo", es decir, la política basada en clanes, y tiene una base entre los clanes discriminados y más pobres.
26. Debido a su posición débil, el Gobierno Federal intenta ganar apoyo haciendo tratos con los líderes de varios clanes. Esto ha dado lugar a la formación de milicias de clanes en los últimos años. Si bien esto ha ayudado a veces a hacer retroceder a las fuerzas de Al-Shabaab, socava la cohesión nacional del país, así como la autoridad del Gobierno Federal. Varios clanes han comenzado a utilizar sus milicias en luchas de poder entre sí y se niegan a luchar bajo la autoridad del Gobierno federal y su ejército. Además, dado el largo período de ocupación extranjera, varias autoridades provinciales y líderes de clanes han establecido estrechos vínculos con las fuerzas de ocupación. Todo esto ha permitido a Al-Shabaab recuperar territorio que había perdido anteriormente. (2)
27. La posición del Gobierno Federal se ha visto aún más socavada por la repentina ruptura de sus relaciones con Etiopía, la potencia extranjera que aporta el mayor contingente de fuerzas de ocupación. Como se ha mencionado anteriormente, en enero de 2024 Adís Abeba firmó un acuerdo por el que se concedía a Etiopía tierras en Somalilandia para una base naval a cambio de reconocer la independencia de Somalilandia. Para Adís Abeba, este acuerdo es decisivo para recuperar el acceso al Mar Rojo (que había perdido después de que Eritrea obtuviera la independencia tras el colapso de la dictadura de Mengistu en 1991). El presidente de Somalilandia, Muse Bihi Abdi, espera obtener el reconocimiento internacional de su Estado (que hasta ahora no ha sido reconocido por ninguna otra nación). (3)
28. Sin embargo, el acuerdo es muy cuestionado dentro de la propia élite gobernante de Somalilandia. ¡Incluso el Ministro de Defensa de Somalilandia, Abdiqani Mohamoud Ateye, renunció en protesta por un acuerdo! Además, una gran parte del país independiente de facto se opone a la independencia de Somalilandia y quiere permanecer dentro de la república federal de Somalia. Después de un corto período de guerra civil en 2023, las fuerzas de esta administración del SSC-Khaatumo (que incluye partes de las regiones de Sool, Sanaag y Cayn) lograron expulsar a las tropas de Somalilandia.
29. Además, el acuerdo entre Etiopía y Somalilandia ha provocado una ola de reacción patriótica en la propia Somalia. El presidente Hassan Sheikh Mohamud, ya despreciado como un títere de las potencias extranjeras, se vio obligado a romper su estrecha relación con Adís Abeba y pedir la expulsión de las tropas etíopes. En cambio, firmó un acuerdo con Egipto que ya envió armas pesadas y que proporcionará entre 5.000 y 10.000 soldados para reemplazar a los etíopes. Sin embargo, estos últimos no muestran señales de retirarse de Somalia. Por lo tanto, es posible que se produzcan enfrentamientos militares entre las tropas de Egipto y el Gobierno Federal contra Etiopía y Somalilandia. Estos conflictos podrían mezclarse con conflictos internos tanto en Somalia como en Somalilandia. Además, una guerra de este tipo también podría involucrar a Eritrea (que recientemente se ha unido a la alianza de Egipto y Somalia), así como a los Emiratos Árabes Unidos y Turquía.
30. Es evidente que la ola patriótica y antietíope en Somalia brinda apoyo a Al-Shabaab. En primer lugar, legitima su causa y socava la legitimidad del Gobierno Federal cuyo poder se basaba casi exclusivamente en la presencia de las fuerzas de ocupación lideradas por Etiopía. De hecho, la feroz oposición del Presidente Mohamud al acuerdo entre Etiopía y Somalilandia está motivada por su temor a que esto pueda acelerar el resurgimiento de Al-Shabaab.
¿Una guerra entre Etiopía y Egipto?
31. Como ya se ha mencionado, el conflicto entre Etiopía y Egipto es una de las principales fuerzas impulsoras de las tensiones regionales. El régimen de Adís Abeba ha construido la Gran Presa del Renacimiento Etíope (GERD) en el río Nilo Azul, la mayor central hidroeléctrica de África. Su finalidad es producir electricidad para aliviar la grave escasez energética de Etiopía y exportar electricidad a los países vecinos. Egipto se opone firmemente a este proyecto porque teme que la presa reduzca la cantidad de agua disponible en el Nilo, con consecuencias dramáticas para la agricultura y la producción de electricidad del país.
32. Es bien sabido que el régimen egipcio lleva años debatiendo la opción de atacar la GERD para asegurar sus recursos hídricos. Su alianza con Somalia, antes mencionada, está impulsada por la misma motivación. Existe un gran sentimiento patriótico en Egipto para detener la GERD por cualquier medio necesario. El régimen reaccionario de Sisi no puede permitirse el lujo de no hacer nada. El 3 de julio de 2013, el general Sisi llegó al poder mediante un sangriento golpe militar que se saldó con la masacre de hasta 2.600 personas a manos del ejército en un solo día (la masacre de Rabaa, el 14 de agosto de ese mismo año). Es una dictadura brutal, totalmente corrupta e incompetente, que ha empeorado las condiciones de vida social de las masas populares. No es de extrañar que sea ampliamente despreciada por el pueblo. Y esto es aún más cierto desde el 7 de octubre de 2023, cuando Sisi no ha movido un dedo para ayudar al heroico pueblo palestino y reprime brutalmente cualquier manifestación a favor de Palestina en la calle. En resumen, el general Sisi está bajo una enorme presión para que no le falle al país en esta cuestión esencial. (4)
33. Al mismo tiempo, Abiy Ahmed tampoco puede dar marcha atrás en su proyecto GERD, ya que es esencial para aumentar la producción de electricidad de Etiopía y garantizar la modernización económica del país. Este proyecto es clave para el plan de Abiy de convertir a Etiopía en una potencia regional. Al igual que Sisi, su régimen es muy frágil y difícilmente podría sobrevivir a cualquier compromiso sustancial a favor de El Cairo.
Etiopía: una potencia regional frágil y plagada de guerras
34. El régimen etíope –que era una coalición de grupos rebeldes de base étnica que luchaban contra la dictadura de Mengistu– tuvo un amplio apoyo popular en el primer período tras llegar al poder en 1991. Sin embargo, su política neoliberal y proimperialista –actuando como una potencia regional al servicio de las grandes potencias– dio lugar a conflictos internos y no logró iniciar la cohesión nacional ni el desarrollo social. En cambio, los conflictos étnicos y nacionales pasaron a primer plano y han abierto un período de agitación y guerra civil. Como se mencionó anteriormente, Abiy Ahmed –cuya base se encuentra entre la élite gobernante del grupo étnico oromo– lanzó una nueva política después de llegar al poder en 2018. Su objetivo era deshacerse del TPLF con base en Tigray, el grupo dominante de largo plazo dentro del EPRDF (la coalición gobernante de partidos étnicos y regionales que llegó al poder en 1991). Para ello, Abiy fusionó a los partidos del EPRDF y algunos otros en su nuevo Partido de la Prosperidad, pero excluyó al TPLF. Asimismo, inició conversaciones de paz con Eritrea (cabe destacar que el TPLF había sido la fuerza impulsora de la guerra entre 1998 y 2000). Más tarde, entregaría a Eritrea la mayoría de las zonas fronterizas en disputa, zonas que habían formado parte de la provincia de Tigray. A cambio, las tropas eritreas se unieron a la guerra civil contra Tigray del lado de su antiguo enemigo, el ejército etíope (que todavía mantiene ocupado parte del territorio de Tigray). Por lo tanto, no fue sorprendente que el TPLF iniciara una guerra civil en noviembre de 2020 que terminó dos años después en un frágil alto el fuego. De hecho, las tensiones siguen siendo altas y es posible que se reanude la guerra civil en cualquier momento. (5)
35. De hecho, Abiy no ha consolidado en absoluto la situación interna. En su guerra contra Tigray, había construido una alianza con las milicias Fano del grupo étnico Amhara (el segundo más grande del país). Sin embargo, poco después de que terminara la Guerra de Tigray, comenzó una guerra civil entre el régimen y las milicias Fano que persiste hasta hoy. Además, Abiy se enfrenta a una renovada insurgencia del Frente de Liberación Oromo-Ejército de Liberación Oromo, un movimiento guerrillero con base en el grupo étnico Oromo (el mismo que el Primer Ministro y su camarilla).
36. Básicamente, Etiopía es un gigante con pies de barro. Es el país más poblado de África Oriental y tiene un ejército enorme. Intenta emprender aventuras de política exterior para convertirse en una potencia dominante en la región, en parte en estrecha colaboración con las grandes potencias (como la ocupación de Somalia), en parte por iniciativa propia (por ejemplo, conseguir una base naval en Somalilandia, el proyecto GERD). Sin embargo, está económicamente subdesarrollado y está desgarrado por tensiones de base étnica y guerras civiles. El régimen es una dictadura que tiene numerosos enemigos tanto en su país como en el extranjero.
37. Como se mencionó anteriormente, Etiopía y Eritrea estuvieron en guerra entre 1998 y 2000 y desde entonces han tenido conflictos fronterizos. Abiy superó temporalmente estas tensiones haciendo concesiones territoriales para ganar a Eritrea como aliado en su guerra contra Tigray. Sin embargo, con el fin de la guerra de Tigray, la base para tal alianza también desapareció. Y más recientemente, la dictadura de Eritrea, gobernada por su primer y único presidente Isaias Afwerki desde 1993, se unió a la alianza con Egipto y Somalia contra Etiopía. En resumen, hay señales que apuntan a otra guerra entre los dos estados.
Guerra civil reaccionaria en Sudán
38. La sangrienta guerra civil entre las Fuerzas Armadas del general Burhan y las Fuerzas Armadas Revolucionarias del general Hemedti es un desastre para el pueblo sudanés y podría contribuir fácilmente al estallido de una guerra regional en toda regla. Esta guerra reaccionaria es el resultado de la traición a la gloriosa revolución sudanesa de 2018/19. Tras el derrocamiento de Omar al-Bashir, las fuerzas democrático-burguesas no impulsaron la revolución para disolver el ejército reaccionario y expropiar a la élite rica, sino que formaron un vergonzoso “gobierno de transición” con los generales del antiguo régimen, sobre todo con Burhan y Hemedti. Estos dos generales hicieron retroceder a los conciliadores democrático-burgueses paso a paso y finalmente los eliminaron por completo del poder mediante un golpe militar en octubre de 2021. Un año y medio después, los dos generales se habían peleado entre sí. (6)
39. Como se mencionó anteriormente, el general Hemedti recibe un apoyo masivo de los Emiratos Árabes Unidos. Él tiene también relaciones cercanas con Israel y apoya la "normalización " con el estado sionista. El general Burhan está ahora cerca de Egipto, Rusia e Irán. (Tanto Moscú como Teherán esperan conseguir bases navales en Sudán para tener acceso directo al Mar Rojo). Es probable que en caso de una guerra regional en toda regla, el general Burhan se uniría a la alianza egipcio-somalí, mientras que el general Hemedti se pondría del lado de la alianza Emiratos Árabes Unidos-Etiopía.
40. Vergonzosamente, sectores de los Comités de Resistencia -que desempeñaron un papel clave en el proceso revolucionario en 2018-19 y mantuvieron su existencia después de estos acontecimientos- se han unido a las Fuerzas Armadas del Sudán contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias, considerándolas un "mal menor". Por otro lado, recientemente ha habido iniciativas alentadoras de la población local para tomar las armas y defenderse en milicias independientes (por ejemplo, en el-Fasher en el norte de Darfur, al-Dalang en Kordofán del Sur, el-Obeid en Kordofán del Norte, Babanusa en Kordofán Occidental y Sudán central, incluido el-Gezira). (7) Asimismo, ha habido varios casos de comités de resistencia popular armada que estaban bajo el control de las SAF pero que ahora se han vuelto contra su amo y han adoptado una postura independiente (por ejemplo, en el estado del río Nilo).
41. Una escalada de los conflictos en África Oriental tendrá profundas consecuencias para la región. Casi todos los regímenes –Etiopía, Somalia, Sudán y Egipto– son muy frágiles o ya están luchando por su supervivencia (guerra civil en Sudán). Cualquier cambio drástico en la relación de fuerzas, cualquier revés humillante o derrota militar puede fácilmente provocar explosiones políticas en el país y abrir una situación revolucionaria. Un desarrollo de este tipo no sólo tendría importantes repercusiones para África Oriental sino para todo Oriente Medio. Si el régimen del general Sisi en Egipto –el país árabe más poblado– cae, todo el orden imperialista en la región temblará y hará que Netanyahu, MbS y MbZ teman por su poder.
42. El régimen de Abiy ya se enfrenta a guerras civiles étnicas inminentes o en toda regla en Amhara, Oromo y Tigray. Además, hay una insurrección de baja intensidad en la región somalí de Ogadén en Etiopía. Si Addis Abeba se enfrenta a una guerra con Egipto (posiblemente en combinación con una guerra con Eritrea), no es difícil imaginar que esto debilitará dramáticamente al régimen de Abiy y, al mismo tiempo, alentará a las minorías étnicas a intensificar su rebelión. El resultado podría ser un colapso del estado etíope.
43. Lo mismo sucede con la dictadura militar de Sisi en Egipto. Un revés humillante en su conflicto con Etiopía no puede sino destrozar el ya desacreditado régimen de Cario. Probablemente provocaría una ola patriótica de protestas populares. También podría enfurecer a sectores dentro del ejército –ya descontentos con la vergonzosa política de pasividad de Sisi frente al genocidio de Gaza– y provocar un golpe militar “patriótico”.
44. Todo esto es aún más cierto en Somalia. El gobierno federal sólo ha estado en el poder en las últimas dos décadas gracias a la presencia de 20.000 tropas de ocupación extranjeras fuertemente armadas. Cualquier conflicto que aleje a estas fuerzas o un conflicto devastador entre tropas etíopes y egipcias en territorio somalí podría acabar con la existencia del gobierno federal. Las cosas son similares con el régimen de Somalilandia. Es probable que Al-Shabaab pueda explotar estas dificultades del régimen federal y de las fuerzas de ocupación.
45. En otras palabras, una escalada de conflictos o una guerra regional en toda regla sería altamente destructiva para los pueblos de África Oriental y, al mismo tiempo, podría ser dinamita para los regímenes ya frágiles. Podrían debilitarse o incluso implosionar, de modo que se crearan oportunidades revolucionarias para la clase obrera y los pueblos oprimidos. La historia podría decirles a los tiranos corruptos: “¡Denme guerra y les daré revolución!”.
Tácticas marxistas y estrategia de la revolución permanente
46. Como hemos señalado anteriormente, estos conflictos en África Oriental pueden clasificarse en tres categorías diferentes: a) conflictos reaccionarios entre Estados, b) guerras civiles reaccionarias y c) guerras de liberación nacional. La CCRI considera que el conflicto entre Etiopía y Egipto o entre fuerzas de las dos alianzas (Etiopía-Emiratos Árabes Unidos-Somalilandia frente a Egipto-Somalia-Eritrea) es reaccionario por ambas partes. Lo mismo ocurre con las guerras civiles reaccionarias, como el conflicto entre las Fuerzas Armadas del Sudán y las Fuerzas Armadas Revolucionarias en Sudán o la guerra de Tigray en Etiopía.
47. En estos conflictos reaccionarios, los marxistas abogan por el programa del derrotismo revolucionario. Esto significa que los socialistas se niegan a apoyar los proyectos militaristas reaccionarios de “sus” regímenes. Más bien, propagan la lucha de clases irreconciliable (siguiendo la famosa frase de Karl Liebknecht en la Primera Guerra Mundial: “El enemigo principal está en casa”). La tarea consiste en oponerse a toda propaganda chovinista (que sólo serviría a su propia clase dirigente) y utilizar la situación de guerra para debilitar el régimen en el país y ayudar a los soldados y al pueblo armado a prepararse para su lucha contra su propia clase dirigente. El objetivo es utilizar la guerra para derrocar su propio régimen y hacer avanzar la lucha del proletariado por el poder en las condiciones de la guerra. Naturalmente, los revolucionarios sobre el terreno tienen que decidir cómo se puede defender mejor ese programa dadas las condiciones extremadamente difíciles de la represión y la guerra.
48. En cambio, los revolucionarios deben apoyar las luchas de liberación progresistas como las de las naciones o grupos étnicos oprimidos (por ejemplo, la insurgencia popular contra la ocupación extranjera de Somalia dirigida por Etiopía; la resistencia de la minoría no árabe en Darfur contra el régimen sudanés y sus aliados locales; la resistencia del Ogadén somalí en Etiopía). Lo mismo podría suceder con los levantamientos populares democráticos, por ejemplo, contra las dictaduras en Egipto o Etiopía. 49. Si bien los revolucionarios necesitan aplicar tácticas concretas en tales guerras –dependiendo de su carácter reaccionario o progresista–, es igualmente importante vincular tales tácticas con la estrategia de la revolución permanente. Para luchar por sus propios intereses, los trabajadores y los campesinos pobres necesitan organizarse independientemente en consejos de acción y construir milicias populares armadas. El objetivo estratégico debe ser el derrocamiento de la clase dominante y el establecimiento de un gobierno de trabajadores y campesinos pobres, basado en consejos y milicias populares. Tal gobierno debe nacionalizar los sectores clave de la economía y expropiar los monopolios imperialistas bajo control obrero. (8)
50. La existencia de dictaduras reaccionarias hace de la cuestión democrática un tema clave del programa revolucionario en África Oriental. Para evitar la pacificación de un proceso revolucionario que solo puede terminar en derrotas (ver Sudán 2018/19), es importante luchar por una Asamblea Constituyente Revolucionaria. Tal organismo debería discutir y elaborar una nueva constitución. Sus diputados deben ser elegidos por asambleas populares locales, y ser revocables por sus electores. Para evitar la corrupción, estos diputados deben recibir el salario de un obrero calificado. Una Asamblea Constituyente Revolucionaria de este tipo no debe estar amenazada por el aparato de represión burgués. Por lo tanto, la asamblea debe ser convocada y controlada por las masas combatientes organizadas en consejos de acción y milicias armadas.
51. Otra cuestión clave, como hemos visto anteriormente, es la cuestión nacional. Los revolucionarios abogamos por la unidad entre los trabajadores y los oprimidos de diferentes naciones y grupos étnicos. Asimismo, nos esforzamos por crear la unidad entre los pueblos y construir grandes estados para superar la fragmentación que es desventajosa para el desarrollo económico. Sin embargo, los pueblos no pueden ni deben ser obligados a vivir juntos en un estado si no lo desean. Es mejor separarse pacíficamente en lugar de vivir juntos violentamente. Por eso defendemos el derecho a la autodeterminación nacional de los pueblos oprimidos para que ya no se vean obligados a vivir bajo la coerción de una nación dominante.
52. Como hemos visto, los problemas de cada país están relacionados con los acontecimientos regionales e internacionales. Ningún país puede desarrollarse satisfactoriamente si está aislado. La disputa sobre el uso del Nilo demuestra que el destino de los diferentes países está interconectado y que solo puede haber una solución conjunta mediante el uso común de los recursos naturales. Por eso es crucial internacionalizar la revolución, es decir, expandirla de un país a otro. Por eso abogamos por la asociación más amplia posible de los pueblos en una federación socialista voluntaria de repúblicas obreras y campesinas pobres.
53. Un programa de revolución permanente de este tipo
necesita una fuerza que luche por él y lo lleve a cabo. Una revolución no es un
proceso automático, sino que debe ser organizada. Organizada por un partido que
una a los sectores más avanzados de los trabajadores y oprimidos. Por eso la
CCRI trabaja por la creación de un partido revolucionario que luche nacional e
internacionalmente por la liberación de las masas y la apertura de un futuro
socialista.
Notas al pie
1) Véase, por ejemplo, CCRI: Tesis sobre el capitalismo y la lucha de clases en el África negra, 13 de abril de 2017, https://www.thecommunists.net/theory/africa-theses/
2) Ver sobre esto, por ej. RCIT: Somalia: Drive Out the AMISOM and Western Occupation Forces! Daring Guerilla Attack against U.S. Army Base and EU Military Convoy, 30 September 2019, https://www.thecommunists.net/worldwide/africa-and-middle-east/somalia-drive-out-the-amisom-and-western-occupation-forces/
3) Ver sobre esto, por ej. CCRI: La potencia regional
Etiopía intenta ampliar su dominio en Somalia. ¡Solidaridad con la resistencia
somalí contra las fuerzas de ocupación (Etiopía, ATMIS y Estados Unidos)!, 9 de
enero de 2024, https://www.thecommunists.net/worldwide/africa-and-middle-east/regional-power-ethiopia-attempts-to-expand-its-domination-in-somalia/#anker_1
5) Ver sobre esto en, por ej. RCIT: Ethiopia: Down with the Reactionary Civil War! 9 November 2020, https://www.thecommunists.net/worldwide/africa-and-middle-east/ethiopia-down-with-the-reactionary-civil-war/
6) Ver sobre esto en, por ej. CCRI: Sudán: ¡Ni al-Burhan ni Hemedti! ¡Todo el poder para el pueblo! ¡Disuelve todas las Fuerzas Armadas! ¡Armar a las masas! ¡Por una Asamblea Constituyente Revolucionaria!, 17 de abril de 2023, https://www.thecommunists.net/worldwide/africa-and-middle-east/sudan-neither-al-burhan-nor-hemedti/#anker_2
7) Ver sobre esto en, por ej. RSV: End the Genocide in Darfur! Drive Out the RSF and Arab Militias From West, East and South Darfur! No Collaboration With the SAF! 25.12.2023, https://communism4africa.wordpress.com/2023/12/25/end-the-genocide-in-darfur/
8) Ver sobre esto, por ej., RCIT: Manifesto for the Revolutionary Liberation of Black Africa. Economic Freedom and Political Power for the Workers and Oppressed through Socialist Revolution! November 2017, https://www.thecommunists.net/theory/manifesto-for-the-revolutionary-liberation-of-black-africa/
viernes, 25 de octubre de 2024
Los judíos progresistas de EE.UU., dicen: “El Estado de Israel está perpetrando actualmente un Holocausto”
Por Michael Pröbsting, Corriente Comunista Revolucionaria Internacional (RCIT) , 25 de octubre de 2024, www.thecommunists.net
El Consejo Rabínico de la organización Jewish Voice for Peace (JVP), con sede en Estados Unidos , ha publicado una poderosa declaración en la que establece paralelismos entre el horrible pasado del pueblo judío en Europa y el horrible presente del pueblo palestino en Gaza. (Véase el texto completo a continuación.)
“ Muchos de nosotros tenemos padres, abuelos y bisabuelos que sobrevivieron o perecieron en las marchas de la muerte nazis y todos hemos crecido a la sombra del holocausto nazi. El Estado de Israel está perpetrando actualmente un holocausto, una matanza masiva deliberada del pueblo palestino, con armas proporcionadas por los Estados Unidos ” .
Denuncian enérgicamente los crímenes del Estado sionista contra las mujeres, los hombres y los niños palestinos, calificándolos de “ genocidio ”, “ marchas de la muerte ”, “ limpieza étnica ”, “ campaña de exterminio ” y “ crímenes contra la humanidad ”. Llaman a los supervivientes del holocausto nazi, a los refugiados y a sus descendientes a apoyar su declaración.
Los activistas del JVP plantean la alternativa de la siguiente manera: “ Debemos preguntarnos quiénes somos: ¿seremos como los valientes “gentiles justos” que arriesgaron su seguridad personal para proteger y salvar vidas judías durante el holocausto nazi? ¿O nos comportaremos como aquellos que “no quisieron involucrarse” o se unieron al partido nazi con entusiasmo? No hay término medio. Les imploramos: únanse a nosotros para decir la verdad y elegir la vida. Necesitamos a todos ” .
El JVP es la organización judía más importante que ha participado en actividades de solidaridad con el pueblo palestino. Hace poco, organizaron una protesta bajo el lema “ Gaza arde y Wall Street crece ”. Cuando bloquearon la entrada a la Bolsa de Nueva York, la policía arrestó a 200 de ellos.
Esta iniciativa de nuestros hermanos y hermanas judíos es un gran y valiente paso adelante. Sin duda, los sionistas los calumniarán una vez más llamándolos “ judíos que se odian a sí mismos ”, un insulto carente de inteligencia, por parte de gente llena de odio. Pero la verdad no puede ser suprimida y en todo el mundo el número de partidarios acérrimos del Estado israelí del apartheid disminuye día a día.
Para transformar esa simpatía masiva por la causa palestina en hechos, es esencial que los sindicatos internacionales y las organizaciones populares organicen acciones masivas para boicotear todos los vínculos económicos, militares, culturales, etc. con el monstruo sionista para que ya no pueda continuar con su genocidio.
¡Viva la lucha por la liberación palestina! ¡Aplastemos el Estado sionista del apartheid!
Remitimos a los lectores a las páginas especiales de nuestro
sitio web donde se han recopilado los documentos de la RCIT sobre la guerra de
Gaza de 2023:
https://www.thecommunists.net/worldwide/africa-and-middle-east/compilation-of-articles-on-the-gaza-uprising-2023/
y
https://www.thecommunists.net/worldwide/africa-and-middle-east/compilation-of-articles-on-the-gaza-uprising-2023-24-part-2/
. Véase también un artículo de nuestro camarada Yossi Schwartz: Los judíos que
apoyan al pueblo de Gaza están luchando contra el antisemitismo,
https://the-isleague.com/the-jews-who-stand-with-the-people-of-gaza-are-fighting-anti-semitism/
miércoles, 23 de octubre de 2024
Convertir el paro del transporte del 30 en Paro Activo con piquetes obreros, estudiantiles y de las organizaciones combativas
Por Claudio Colombo
La lucha de
la comunidad universitaria tiene el apoyo de la mayoría del pueblo, un
sentimiento que se expresó en las movilizaciones que congregaron a cientos de
miles en todo el país. Sin embargo, estas grandes acciones no frenaron la
motosierra de Milei, que continúa avanzando sobre los derechos y conquistas de los
y las de abajo.
El ajuste
libertario no caerá solo, tampoco podrá ser derrotado con marchas y huelgas
aisladas. Para tumbarlo habrá que construir un plan de lucha de verdad, con
medidas progresivas, que culmine en una gran Huelga Activa, otro Argentinazo,
pero mucho más potente que el de 2001.
Los dirigentes
peronistas y los burócratas mafiosos de la CGT y la CTA no quieren avanzar en
ese sentido, porque la mayoría está negociando migajas con Milei, no para
satisfacer las demandas obreras, sino para mantener sus privilegios de “casta”.
Por esa
razón, el plan de lucha tiene que ser construido desde abajo, con asambleas -en
los lugares de trabajo y los barrios- impulsadas por las organizaciones y
dirigentes que quieran luchar en serio. Una oportunidad para avanzar en ese
sentido, es jugarse a convertir la huelga del transporte del 30 de octubre, en un
paro activo que involucre otros sectores, como los universitarios.
Para eso, el
30 habrá que poner en pie cientos de piquetes de obreros y estudiantes, para
que vayan a las terminales de colectivos, las bloqueen y convenza a los
choferes de la necesidad de adherir a la huelga.
Todos los
sectores que militen para este objetivo deben reunirse y convocar, luego del
paro, a una Asamblea de Trabajadores y Trabajadoras, que vote continuar esta
pelea, a través de un plan de lucha y un pliego de demandas, que incluya los reclamos
del conjunto de la clase trabajadora y el pueblo, que sufren las consecuencias
de la motosierra.
Cierre de AFIP y entrega del gallinero a los lobos hambrientos
El gobierno anunció el cierre de la Afip y la creación de nuevos organismos encargados de controlar la recaudación y la aduana. DGI y ARCA serán las siglas de este recambio, aunque a cargo de la supervisión de los gravámenes aduaneros continuará Florencia Misrahi -ex asesora legal de Cargill- que venía actuando como titular de la Afip.
No es casual que una ex empleada de esa multinacional, una de las principales dentro del rubro cerealero, se encargue de controlar a los grandes monopolios, como el propio Cargill. Es que el gobierno, con su política de “liberalización” del comercio exterior, pretende dejar el gallinero en manos de los zorros más voraces, para que se lleven todo sin dejar ni un dólar en Argentina.
La disolución de la Afip nada tiene que ver con la supuesta política de “recorte” de Milei. Es una concesión a los monopolios, para facilitarles la realización de sus negocios multinacionales, una política que va de la mano del dólar barato que les permite llenar el país con productos fabricados en Asia.
Sin embargo, y muy a pesar de esta apertura inédita a la voracidad de los grandes capitalistas, las perspectivas económicas siguen siendo malas, una situación que señala el mismísimo FMI:
El Fondo Monetario Internacional mantuvo sus malas proyecciones para la economía nacional. En su informe de Perspectivas de la Economía Mundial, ratificó que espera que el PBI de Argentina registre este año una caída del 3,5%, que se revertiría con una mejora del 5% para 2025. En cuanto a la inflación, el organismo apuntó a un 139% en 2024 y anticipó una fuerte desaceleración del 45% anual para finales de 2025[1].
El ajuste de Milei es, evidentemente, insuficiente para los capitalistas, que necesitan otro tipo de garantías para consumar sus planes a largo plazo, como disciplinar a la clase trabajadora argentina, que, a pesar de su relativa pasividad, continúa siendo una de las más rebeldes del planeta.
Los capitalistas tienen miedo de que el ajuste la despierte y convierta en el enemigo al que no quieren enfrentar, porque saben que pueden perder por goleada. Este es el gran fracaso de Milei, que no puede frenar al movimiento estudiantil y a los sectores de la clase obrera que comienzan a mostrar signos de rebeldía, como la evasión en el transporte público con los saltos de los molinetes.
[1] Página12 22/10/2024
martes, 22 de octubre de 2024
¿Mirtha Luxemburgo? La "radicalización" de Mirtha Legrand y otros en la entrega de los premios Martín Fierro
Por Ernesto Buenaventura
La entrega de los tradicionales premios “Martín Fierro” fue
una caja de resonancia de los acontecimientos políticos del país. Por eso,
buena parte de los y las artistas que recibieron la estatuilla aprovecharon el
momento en el que subieron a recibirla, para criticar los ataques del
gobierno contra todas las manifestaciones artísticas.
Norman Briski fue uno de los más a fondo fue con sus críticas, ya que,
no solo defendió al cine nacional y atacó el plan de ajuste libertario, sino que, además, se solidarizó con el pueblo palestino. Sus palabras
fueron aplaudidas de pie por la mayoría de la concurrencia. También nombró
al pasar a "la batalla de Argelia" e hizo referencia a Gaza:
"Jamás será vencido". (Clarín, 22 de octubre)
Sin embargo, el discurso más impactante, debido a su
ubicación dentro del "estrellato" artístico, fue el de Mirtha Legrand, que
convocó a defender el INCAA -instituto estatal del cine- que Milei
quiere destruir. “¡Por favor, no
cierren el INCAA!”, comenzó diciendo la estrella de la televisión. “Es lo
primero que se me ocurre, por favor no cierren el INCA”, pidió, tomada de la
mano de Luis Ventura, presidente de APTRA.
Si hay gente que de pronto recibió un crédito y no
devolvió el dinero que correspondía, bueno, esa queda fuera. A esa gente no le
damos más nada. Pero no se puede cerrar el INCAA porque el cine
argentino es el cine más importante de habla hispana. Así que lo tenemos
que mantener los argentinos. Hagamos fuerza y esto va a continuar… (Clarín,
22 de octubre)
La “radicalización” discursiva de Mirtha, que nunca ocultó sus
simpatías por la derecha más tradicional, se debe, no a cuestiones ideológicas, sino al cambio que se
está produciendo en la sociedad, donde millones que votaron a Milei ya están cuestionado sus políticas, luego de largos meses de esperar con paciencia algún “cambio” positivo o un verdadero combate contra la “casta”.
Mirtha Legrand, que tiene un gran olfato político, se dio cuenta
de esta realidad e intenta adaptarse, ya que su programa vende porque
se sostiene en una audiencia multitudinaria, que está integrada por una enorme cantidad de vecinos y vecinas de los barrios más humildes.
La entrega de los premios anuales del espectáculo se terminó convirtiendo en un
fenomenal test, una encuesta fidedigna del ánimo obrero y popular, un dato que la izquierda y los
sectores realmente combativos deberían tomar en cuenta para no quedar por detrás de los discursos de Norman
Briski o Mirtha Legrand.
La izquierda tiene que jugarse a construir la nueva dirección
política y sindical que reclaman las actuales
circunstancias, una conducción democrática y combativa que termine de enterrar
al cadáver maloliente del peronismo y se ponga al frente de la resistencia obrera, para
organizar la Huelga General Activa que debe terminar con el ajuste y los
ajustadores.
El avancel del imperialismo chino en Venezuela, en el marco de la guerra comercial entre potencias en el patio trasero de los yanquis
lunes, 21 de octubre de 2024
En la combinación desigual que facilitó el avance del capitalismo chino se encuentra la razón de su próxima e inevitable gran crisis
Por Damián Quevedo
El capitalismo chino
tuvo, en las últimas décadas, un impulso mucho más acelerado que en el resto de
sus pares en el mundo, razón por la cual China pasó de ser un país
relativamente desarrollado a convertirse en la segunda economía del mundo,
aunque en varias ramas ya superar a los yanquis.
Este proceso tuvo varios factores que lo determinaron, como el enorme grado de explotación de la clase trabajadora, que, al combinarse con el atraso relativo de la economía china, facilitó el desarrollo de una acumulación de capital mucho más rápida que en el resto de las potencias.
El brutal
disciplinamiento laboral impuesto por la dictadura del Partido Comunista -sobre
un proletariado muy calificado- se combinó con un enorme apalancamiento estatal
de la industria local y grandes estímulos para favorecer la llegada de
capitales, que aprovecharon estas condiciones para ganar fortunas.
De 2018 a 2023, el gasto en investigación y
desarrollo de China aumentó casi un 70%, logrando un impacto global al avanzar
continuamente en tecnologías de vanguardia. El año pasado, por ejemplo, China
solicitó 921.000 patentes, un 15,3% más interanual. De hecho, China tiene el
mayor número de patentes nacionales válidas del mundo[1].
El impulso de la
innovación científica y tecnológica le permitió a China pegar un salto en
cuanto a la producción de mercancías muy desarrolladas, como los
semiconductores. Esta combinación, entre atraso y vanguardia, fue la base sobre
la cual el capitalismo asiático pudo superar a las potencias occidentales en
muchas ramas industriales.
El factor
más importante del progreso humano es el dominio del hombre sobre las fuerzas
de producción. Todo avance histórico se produce por un crecimiento más rápido o
más lento de las fuerzas productivas en este o aquel segmento de la sociedad,
debido a las diferencias en las condiciones naturales y en las conexiones
históricas.
Estas
disparidades dan un carácter de expansión o compresión a toda una época
histórica e imparte distintas proporciones de crecimiento a los diferentes
pueblos, a las diferentes ramas de la economía, a las diferentes clases,
instituciones sociales y campos de cultura. Esta es la esencia de la ley del
desarrollo desigual. Estas variaciones entre los múltiples factores de la
historia dan la base para el surgimiento de un fenómeno excepcional, en el cual
las características de una etapa más baja del desarrollo social se mezclan con
las de otra superior[2].
Gracias a esta fenomenal combinación desigual, China logró crecer en las últimas dos décadas a un promedio del 10% anual. Este impulso se debió a la mano de obra barata y el relativo atraso tecnológico, es decir a la composición orgánica del capital[3], en la que predominó -durante muchos años- la fuerza “bruta” o “viva” por sobre la tecnología.
Partiendo de la ley del valor desarrollada por Marx, el
predominio de la fuerza de trabajo, de la mano de obra sobre la tecnología -
capital vivo sobre capital muerto- da lugar a la producción de una masa mucho
más grande de plusvalía en relación al capital invertido. Por esa razón, la
acumulación capitalista china -previa a la gran expansión industrial- creció muy
por encima del resto.
Este impulso, llega siempre a un punto en el que se desacelera, debido a que la acumulación capitalista exige el incremento de la tecnología en la producción. Este cambio en la composición del capital, combinado con el agotamiento de los mercados, empuja a la economía china hacia un freno relativo de su expansión y acumulación capitalista.
La locomotora asiática reduce ligeramente el ritmo. La economía China ha crecido un 4,7% anualizado en el segundo trimestre, según ha anunciado este lunes la Oficina Nacional de Estadística (ONE) de la República Popular. El incremento ha sido del 0,7% con respecto a los tres primeros meses. La actividad ha reducido la marcha con respecto al primer trimestre, cuando creció a un 5,3% interanual y al 1,6% intertrimestral[4].
Este freno se está agravando por el agujero negro inmobiliario chino, que provocó un freno en la construcción y el crecimiento de una burbuja muy superior a la que explotó durante la crisis de 2008. Por todas estas razones, para evitar caer en una gran crisis, China debe salir a conquistar mercados, profundizando la actual guerra comercial.
Esta guerra tiende a convertirse en convencional, ya que es la única herramienta con la que cuentan los capitalistas para destruir fuerzas productivas y, de esa manera, avanzar hacia la reconstrucción de un nuevo ciclo “virtuoso” de producción, como sucedió después de las dos grandes guerras. En la primera, ese proceso fue liderado por Inglaterra, mientras que, en la segunda, lo encabezó Estados Unidos… ¿Y ahora, quién lo hará?
[1] Foro económico mundial 01/07/2023
[2] George Novack, Ley del desarrollo
desigual y combinado, 1957.
[3] Relación entre el capital invertido en
medios de producción y el capital destinado a la fuerza de trabajo.
[4] El país 15/07/2024
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