lunes, 30 de junio de 2025

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A pesar de la tregua, Israel amenaza con seguir atacando a Irán


  

El estado terrorista sionista amenaza una vez más, como se esperaba, con atacar a Irán.

29 de junio de 2025 https://aredpalestine.wordpress.com/2025/06/29/the-zionist-terror-state-is-once-again-threatening-as-expected-that-it-will-attack-iran/

Pocos días después del alto el fuego impuesto por Trump, Katz, el ministro de guerra sionista, amenazó a Irán con su habitual jactancia. Según él, « Finalizamos la Operación Am Kalvi con 12 días de brillante actividad que escribirán un capítulo glorioso en la historia de Israel y en la historia de las guerras en todo el mundo», declaró Katz solemnemente al comienzo de su discurso. 

Continuó mencionando los logros de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) durante la operación: «Abrimos los cielos de Teherán a la actividad de la fuerza aérea, al tiempo que eliminamos los sistemas de defensa aérea. Hemos desbaratado la infraestructura nuclear de Irán y agradecemos a nuestros aliados estadounidenses su ayuda. Destruimos los sistemas de producción de misiles y dañamos gravemente los lanzadores. 

Eliminamos a los líderes de defensa y a los científicos más destacados que impulsaban el programa nuclear. Destruimos el plan para destruir a Israel, que Jamenei y sus aliados habían construido durante décadas. Con el plan Tornado, dañamos gravemente los símbolos del régimen y sus cuerpos represivos en el corazón de Teherán, al tiempo que evacuábamos a millones de residentes de la ciudad. 

Concluyó sus comentarios con una amenaza a Irán: "Le sugiero a la cabeza de serpiente sin dientes de Teherán que entienda y tenga cuidado: la Operación Am Kalvi fue solo la promoción de una nueva política israelí; después del 7 de octubre, la inmunidad terminó. 

Si este discurso no hubiera sido tan patético, habría sido simplemente ridículo. El monstruo sionista ha eliminado a comandantes y científicos iraníes en operaciones terroristas, junto con cientos de ciudadanos iraníes. No cabe duda de que Israel ha dañado a Irán más de lo que Irán ha dañado a Israel. Pero el monstruo sionista no logró los objetivos que declaró cuando lanzó un ataque sorpresa contra Irán. 

Estos objetivos son la eliminación del sistema de misiles, la eliminación de la producción de energía nuclear y el derrocamiento del régimen. Los iraníes hostiles al régimen en Irán también se unieron en torno al gobierno iraní después de que Israel dañara sistemáticamente a civiles. El éxito de Netanyahu al arrastrar a Estados Unidos a la guerra es un arma de doble filo, porque ahora está claro para todos que el Israel imperialista de una sociedad de colonos es ahora un protectorado de Trump, quien está a la cabeza del monstruo imperialista estadounidense. 

Para eliminar la amenaza al Medio Oriente, el Estado sionista debe ser destruido, ya sea mediante una gran derrota militar o mediante la Revolución árabe y la derrota y expulsión del imperialismo estadounidense. 

En la Biblia judía, sobre Katz y sus semejantes, se dice en 1 Reyes 20:11: « El rey de Israel (Acab) responde a Ben-Hadad, rey de Siria, con un proverbio sobre no jactarse antes de ganar la batalla. Le ordena a su mensajero que transmita el mensaje: «Dile: 'Que el que se pone la armadura no se jacte tanto como el que se la quita '». ¡Abajo el monstruo sionista! ¡Por la revolución árabe!

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domingo, 29 de junio de 2025

Más sobre la guerra de 12 días entre Israel e Irán


Un balance preliminar de la guerra sionista-estadounidense contra Irán

¿Quién ganó el conflicto y cuáles son sus consecuencias regionales y globales?

Por Michael Pröbsting, Corriente Comunista Revolucionaria Internacional (CCRI), 26 de junio de 2025, www.thecommunists.net

Introducción

La guerra de 12 días entre Israel e Irán ha sido un acontecimiento clave no solo para Oriente Medio, sino también a nivel mundial. Fue una guerra reaccionaria de agresión por parte de Israel, con el apoyo del imperialismo estadounidense, y una guerra justa de defensa por parte de Irán. En este conflicto, la CCRI y todos los socialistas auténticos defendieron la defensa de Irán —una semicolonia capitalista [1]— y la derrota del monstruo sionista-estadounidense. Al mismo tiempo, no brindamos ningún apoyo político al régimen burgués de los mulás. [2]

Aunque la situación sigue siendo muy volátil, intentaremos hacer una primera evaluación del resultado de este conflicto, así como de sus consecuencias. Naturalmente, este balance es muy preliminar, ya que muchos hechos aún no están claros o simplemente se desconocen. Sin embargo, nos parece que es posible extraer algunas conclusiones importantes.

¿Quién ganó la guerra en términos militares?

En términos militares, es evidente que Israel logró infligir mucho más daño a Irán que a la inversa. La Fuerza Aérea Sionista mató no solo a cientos de civiles, sino también a 30 generales iraníes y a 14 destacados científicos nucleares. Decenas de miles de civiles iraníes fueron desplazados. Asimismo, Israel destruyó parte de su infraestructura militar, en particular muchas de las instalaciones de defensa aérea iraníes, lo que le permitió una superioridad aérea casi ilimitada en el oeste de Irán (y, en parte, también en el centro de Irán). A esto se suma el masivo ataque estadounidense contra las instalaciones nucleares iraníes en Fordow, Natanz e Isfahán con 14 rompebúnkeres GBU-57 —las armas no nucleares más poderosas del mundo—, así como 30 misiles de crucero Tomahawk.

Como era de esperar, Trump afirma que el ataque estadounidense "destruyó por completo" las instalaciones nucleares. Asimismo, Israel afirma haber destruido la mayoría de los misiles iraníes. Si bien no es posible saberlo con exactitud por ahora, existen sólidas razones para dudar de estas afirmaciones. Según una evaluación preliminar de la Agencia de Inteligencia de Defensa, el principal brazo de inteligencia del Pentágono, filtrada a los medios, Irán podría reiniciar su programa nuclear en cuestión de meses, ¡quizás incluso en uno o dos! [3]

Esto es aún más cierto si se considera que Irán había retirado sus reservas de uranio altamente enriquecido y equipo clave antes de los ataques estadounidenses. Además, el país conserva la base de conocimientos para reconstituir completamente su programa.

Asimismo, se ha informado que el problema de Irán para disparar misiles de largo alcance en grandes cantidades no se debió a su destrucción masiva, sino a la hábil demolición de las entradas de las instalaciones subterráneas donde se almacenaban estos misiles. Si bien esto obstaculizó gravemente la capacidad de Irán para contraatacar durante la guerra, significaría que estas armas aún podrían estar disponibles para el ejército iraní. En resumen, el dominio aéreo de Israel fue decisivo para la superioridad militar de las fuerzas armadas sionistas en esta guerra. Otro logro israelí fue la existencia de una extensa red de agentes que el Mossad logró establecer en Irán. Estos agentes fueron sin duda muy útiles para localizar a militares y científicos iraníes, así como para llevar a cabo sabotajes y asesinatos. Naturalmente, desconocemos cuánto de esta red aún existe tras la represión de las fuerzas de seguridad iraníes.

Si bien Israel se alzó como la fuerza militar más poderosa, también sufrió dolorosas pérdidas, e Irán logró contraatacar hasta el último minuto del conflicto. Según la información disponible, 29 israelíes murieron durante la guerra y 3.238 resultaron heridos. Los misiles iraníes superaron regularmente la defensa aérea israelí e impactaron edificios militares y civiles cada noche. Como resultado, los israelíes presenciaron una destrucción significativa en Tel Aviv y otras ciudades por primera vez en sus vidas. Como era de esperar, muchos israelíes de clase media huyeron del país en barcos y yates a Chipre.

Además, la guerra resultó muy costosa para Israel (gastó 5 mil millones de dólares solo en la primera semana) y su defensa aérea se debilitó, al quedarse prácticamente sin interceptores. Además, la defensa aérea iraní derribó al menos dos drones Hermes y afirma haber derribado más aviones de combate y drones. En resumen, si bien Israel era militarmente superior, perdió su mito de invulnerabilidad, ya que ahora es evidente que cualquier parte de Israel puede ser alcanzada por los misiles iraníes.

¿Quién ganó la guerra en sentido político?

Siguiendo el dictamen de Clausewitz de que “la guerra es simplemente la continuación de la política por otros medios [es decir, violentos]”, los marxistas evalúan los resultados de una guerra no solo desde un punto de vista militar, sino más bien juzgando sus consecuencias políticas. Los objetivos bélicos de Israel eran aniquilar el programa nuclear iraní y su arsenal de misiles balísticos, así como provocar el colapso del régimen para entronizar a un lacayo prooccidental, como el bufonesco Reza Pahlavi, hijo mayor del último sha de Irán. [4] Como dijimos en nuestras declaraciones durante la guerra, esta guerra buscaba subyugar a Irán y establecer la dominación sionista-estadounidense indiscutible en Oriente Medio.

Es evidente que Israel no ha logrado estos objetivos bélicos. Si bien debilitó el programa nuclear y el arsenal de misiles de Irán, solo de forma limitada. Y aunque los sionistas pudieron asesinar a varios líderes militares, esto no solo no provocó el colapso del régimen, sino que la guerra de agresión israelí fortaleció considerablemente el patriotismo de las masas iraníes y unió a la bandera incluso a los iraníes liberales (incluidas figuras críticas con el régimen).

Sin embargo, Netanyahu también podría registrar un gran éxito político, quizás el más importante: inducir a Trump a intervenir militarmente en la guerra del lado de Israel. Esta es una victoria para el estado sionista, no solo porque refuerza enormemente su poder militar, sino también porque aumenta las posibilidades de obligar a la Administración Trump a redirigir su enfoque estratégico hacia Oriente Medio. (Más información a continuación).

La guerra no quebró la resistencia de Irán contra el agresor sionista, sino que fortaleció su determinación. El parlamento aprobó por unanimidad (con una abstención) un proyecto de ley que suspende totalmente la cooperación de Irán con el OIEA, incluyendo la autorización de inspecciones y la presentación de informes a la organización. Las fuerzas que buscan construir una bomba nuclear se han fortalecido sin duda tras la experiencia de una agresión israelí no provocada. Los generales asesinados están siendo reemplazados por militares más jóvenes, considerados nacionalistas aún más radicales. No es sorprendente que Irán celebre el resultado de la guerra como una victoria.

Algunos sectores de la clase dirigente iraní, como el llamado bando ultraconservador, protestaron contra el acuerdo de alto el fuego. Lo consideraron "un final abrupto a una guerra ganable". El parlamentario de línea dura Amir-Hossein Sabeti escribió en X: "Ahora, una nación más unida que nunca pregunta con una sola voz: ¿Por qué hubo un alto el fuego? Estábamos listos para una batalla más larga para erradicar este tumor canceroso". [5]

Dicho esto, también es necesario reconocer los fracasos políticos del régimen de los mulás. En la práctica, no pudo movilizar ningún apoyo militar para su guerra. El llamado "Eje de la Resistencia" fracasó por completo en su intervención en la guerra, con la excepción de Ansar Allah (hutíes) en Yemen, quienes, sin embargo, tienen poca influencia militar dada la distancia geográfica entre Yemen e Israel. Assad ya se ha ido; Hezbolá, duramente derrotado por Israel el otoño pasado, no movió un dedo más allá de las declaraciones retóricas. Las milicias iraquíes aliadas tampoco atacaron a las tropas estadounidenses ni siquiera lanzaron drones contra el Estado sionista. De hecho, esto se debe al fracaso estratégico del régimen iraní al no intervenir en la guerra mucho antes, es decir, después del 7 de octubre o, al menos, cuando Israel eliminó a los líderes de Hezbolá e invadió el Líbano el 1 de octubre de 2024.

Si bien todos los regímenes árabes condenaron el ataque israelí, ninguno intervino activamente a favor de Irán. Los estados que han "normalizado" sus relaciones con el Estado sionista incluso se negaron a cortar dichas relaciones diplomáticas. Asimismo, los aliados internacionales más importantes de Irán, Rusia y China, no le enviaron ayuda militar ni impusieron sanciones económicas contra Israel.

Haciendo un balance general del resultado de la guerra, podemos decir que esta terminó en un punto muerto indeciso entre Israel e Irán. Ninguna de las partes pudo imponer su voluntad a la otra. De hecho, ni Israel ni Irán pedían un alto el fuego; este fue impuesto por Trump. En otras palabras, Israel tiene asuntos pendientes con su enemigo estratégico más poderoso en la región. Además, Netanyahu sigue buscando guerras eternas mientras encabeza un gobierno de coalición altamente inestable y enfrenta un juicio por corrupción. De igual manera, Irán no puede renunciar a su programa nuclear sin socavar gravemente su soberanía nacional. En consecuencia, tal retirada probablemente provocaría una grave crisis interna en el régimen. 

Como resultado, consideramos que el alto el fuego actual es sumamente frágil. Irán aprovechará la pausa para reforzar su programa nuclear y reabastecer sus arsenales de defensa aérea y misiles. Israel también reabastecerá sus arsenales y se preparará para el próximo ataque contra Irán. En otras palabras, hemos entrado en un largo período de conflicto directo entre los dos Estados, donde se alternan enfrentamientos armados y alto el fuego. Dado que Israel e Irán son los dos Estados más poderosos de Oriente Medio, es evidente que este es, además de la cuestión palestina, el principal eje de conflicto en la región.

El triunfo táctico de Trump… lo que lo lleva a la trampa estratégica de Netanyahu.

Cualquier balance de la guerra de 12 días estaría incompleto sin analizar la importante intervención de Estados Unidos y sus consecuencias. Este ataque con bomba sin precedentes resultó crucial no solo porque era la primera vez que se desplegaban los llamados rompebúnkeres en una guerra, sino también porque marcó el final de la guerra. Tras la represalia simbólica de Irán atacando la base militar estadounidense en Catar el 24 de junio, Trump anunció abruptamente un alto el fuego.

Esto no supuso un triunfo táctico para la administración Trump, sino su primer éxito en política exterior desde que llegó al poder hace cinco meses. En primer lugar, fue una demostración del poderío militar del imperialismo estadounidense. En segundo lugar, este ataque le valió a Trump la admiración de los líderes imperialistas de Europa Occidental —en particular, Gran Bretaña, Alemania y, en cierta medida, Francia—, quienes ya habían expresado previamente su apoyo a la guerra de Israel contra Irán. En tercer lugar, impuso él solo un alto el fuego contra la voluntad, o al menos sin el consentimiento entusiasta, de ambos adversarios.

Esta política exterior era aún más importante para Trump, ya que su administración se enfrenta a una popularidad cada vez menor en su país, a una polarización masiva con millones de personas manifestándose contra los ataques racistas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) contra migrantes, y a serias divisiones dentro de su movimiento MAGA (Hacer a Estados Unidos Grande de Nuevo), ya que un sector significativo se opone a su participación en la guerra de Israel contra Irán. [6]

¿Por qué decidió Trump intervenir activamente en la guerra de Israel? No nos parece que esta haya sido una decisión estratégica. Esto se debe no solo a que el payaso naranja con TDAH es incapaz de formular una estrategia, y mucho menos de adherirse a ella. Trump también tomó varias decisiones en los meses anteriores que reflejaron un alejamiento del apoyo incondicional a la política del Gran Israel de Netanyahu. Ayudó a imponer un alto el fuego en Gaza contra la voluntad de los sionistas, inició negociaciones directas con Hamás, llegó a un acuerdo con los hutíes (a pesar de que estos últimos seguían enviando misiles contra Israel) y, lo más importante, expulsó a varios halcones proisraelíes del aparato de seguridad estadounidense. Asimismo, mostró una postura bastante blanda al inicio de las negociaciones nucleares con Irán.

Sin embargo, esto cambió repentinamente cuando Netanyahu inició su guerra contra Irán el 13 de junio. ¿A qué se debió tal cambio de opinión? Israel ciertamente impresionó al presidente estadounidense cuando, en los primeros días de la guerra, logró asesinar a muchos militares y científicos iraníes de alto rango. Trump probablemente s e convenció de que Israel podía ganar esta guerra contra un adversario "histórico" de Estados Unidos, y que unirse a él le ofrecería al presidente, sumido en una profunda crisis interna, una oportunidad única para un gran éxito en política exterior; un éxito que podría, según su sueño, incluso impulsar el "proceso de normalización" en Oriente Medio. Además, Trump se vio presionado por el poderoso lobby proisraelí dentro del establishment estadounidense, del cual los senadores Lindsay Graham y Ted Cruz son los principales representantes. Es más, Trump podría haber sido chantajeado por fuerzas sionistas con los archivos del fallecido Jeffrey Epstein, un conocido financiero estadounidense y abusador sexual de menores. (Elon Musk amenazó públicamente a Trump recientemente con estos archivos).

En cualquier caso, el bombardeo de Trump contra Irán y el alto el fuego que impuso constituyen un triunfo táctico poco común para él. Sin embargo, al mismo tiempo, cayó en una trampa estratégica tendida por Netanyahu. Al intervenir activamente en la guerra, atribuirse la responsabilidad del alto el fuego y hacer del "enriquecimiento cero" su programa oficial para Irán, Trump, objetivamente y probablemente en contra de sus intenciones, asumió la responsabilidad política de la situación en Oriente Medio. De hecho, esto representa un cambio estratégico hacia la adhesión al programa sionista de redibujar el mapa de Oriente Medio en los próximos años. Objetivamente, Trump ha comprometido el apoyo estadounidense al proyecto del Gran Israel para subyugar a los pueblos de Oriente Medio. Su intervención sin precedentes al exigir al poder judicial israelí el archivo del juicio contra Netanyahu (una "ridícula caza de brujas"), porque el primer ministro es un "GUERRERO, como quizás ningún otro guerrero en la historia de Israel", es otra señal de su compromiso no solo con el estado sionista, sino también con su actual líder.

Por supuesto, nada está decidido. Es muy posible que Trump dé un nuevo giro de 180 grados y se retire de las guerras incesantes de Netanyahu en Oriente Medio. Sin embargo, tras las medidas que Trump ha tomado en las últimas semanas, dicho cambio podría resultar muy costoso, representando una pérdida de prestigio considerable y, muy probablemente, provocando la indignación del lobby sionista en el país.

El dilema de la política exterior estadounidense

Los recientes acontecimientos subrayan una vez más el dilema estratégico del imperialismo estadounidense. Como hemos señalado en varios documentos, con el capitalismo global en declive, Estados Unidos ya no es la potencia hegemónica mundial. Se ve desafiado por nuevas potencias imperialistas, principalmente China y Rusia, y sus relaciones con sus aliados occidentales están en crisis. Washington debe decidir si quiere centrarse en contener a China (y sus aliados) o si opta por una política de distensión con China y Rusia y, en cambio, se centra en subyugar al hemisferio occidental, es decir, principalmente a América del Norte y del Sur, así como a Europa. Dada la disminución de sus fuerzas, Washington debe optar por una u otra opción, pero no puede hacer ambas. [7]

Durante varios años, ha existido un consenso casi absoluto entre la clase dirigente estadounidense para emprender un "pivote hacia Asia" y centrarse en contener a China (y sus aliados). Obama y, recientemente, Biden, representaron esta doctrina de política exterior con mayor claridad. Trump, en principio, comparte la estrategia anti-China, como demostró su declaración de guerra comercial contra este país en 2018. Sin embargo, también busca una distensión con Putin, lanza guerras comerciales contra todo el mundo [8] y declara públicamente su deseo de ocupar Canadá, Groenlandia y Panamá. [9] Tanto en su primer mandato presidencial como en los últimos meses, abogó repetidamente por la retirada de las tropas estadounidenses de Oriente Medio.

Comprometerse ahora a detener el programa nuclear de Irán e imponer la "paz" en Oriente Medio representaría otro giro en la política exterior de Washington, inconmensurable con centrarse en contener a China y sus aliados. Es evidente que, de una forma u otra, la Administración estadounidense se verá obligada a realizar nuevos cambios en su política exterior.

Todo esto refleja una vez más el carácter altamente inestable de la Administración bonapartista de Trump, cuya política exterior, bajo la presión de fuerzas contradictorias como los capitalistas monopolistas de alta tecnología, los aislacionistas del MAGA, el lobby prosionista, etc., zigzaguea sin una estrategia clara. Estos zigzagueos, tanto en política interna como exterior, podrían continuar, ya que Trump se enfrenta a elecciones de mitad de mandato en poco más de un año. Por lo tanto, se verá presionado para apaciguar a su base MAGA, que tiende más bien al aislacionismo y teme que Estados Unidos se vea arrastrado de nuevo a otra Guerra Eterna. [10]

Algunas notas sobre las perspectivas para Oriente Medio

Oriente Medio sigue siendo una región altamente inestable, mientras Israel intenta expulsar a los palestinos, subyugar a los países árabes y destruir a Irán, su rival más poderoso. Sin embargo, si bien Israel ha logrado ciertos avances en su reaccionaria guerra de agresión —sobre todo, haciendo que Gaza sea prácticamente inhabitable, asestando un duro golpe a Hezbolá y ocupando partes de Siria—, aún está lejos de lograr sus objetivos.

Tras 20 meses de guerra en Gaza, aún no ha logrado controlar la pequeña franja (en términos de tamaño y población, no mayor que la ciudad de Viena). Hamás y otras facciones continúan resistiendo heroicamente contra los invasores sionistas. [11]

Como se mencionó anteriormente, la guerra entre Israel e Irán no ha sido concluyente, y es muy probable que se reanude más pronto que tarde (a menos que los mulás capitulen en las negociaciones o el gobierno de Netanyahu colapse e Israel se hunda en una profunda crisis interna). Si bien Israel se ha fortalecido militarmente desde el 7 de octubre, aunque con un alto coste financiero y político, se ha debilitado políticamente. Su guerra genocida ha provocado un movimiento de solidaridad global sin precedentes, similar al movimiento contra la guerra de finales de la década de 1960. Se ha convertido en un Estado paria y la presión sobre los gobiernos es cada vez mayor para boicotear al Estado sionista, o al menos para detener cualquier ayuda militar (o su transporte). Se ha producido un cambio global en la opinión pública, y es revelador que incluso en el seno de la bestia imperialista, el principal aspirante a la alcaldía de Nueva York, Zohran Mamdani, se autoproclama socialista y un agudo crítico de Israel que apoya las protestas pro-Palestinas.

Sin embargo, el imperialismo estadounidense sigue presionando a los gobiernos árabes —sobre todo a Arabia Saudí, Líbano y Siria— para que acepten "normalizar" las relaciones con Israel. No cabe duda del carácter capitulacionista de los regímenes árabes, que han apoyado al pueblo palestino de palabra, pero lo han traicionado al negarle cualquier apoyo práctico. Asimismo, existe el peligro de que los Emiratos Árabes Unidos, en colaboración con la traicionera "Autoridad Palestina" liderada por Mahmud Abás, intenten ocupar Gaza y hacer el trabajo sucio para los sionistas, aplastando a Hamás. Finalmente, no hay que olvidar el peligro aún existente de que los sionistas expulsen a toda la población palestina de Gaza e implementen otra sangrienta Nakba.

Sin embargo, al mismo tiempo, estos regímenes están sentados sobre un polvorín, ya que las masas árabes odian a sus gobernantes por su pasividad ante la heroica lucha de resistencia palestina.

Otro factor que contribuye a la inestabilidad es la frágil situación del gobierno de Netanyahu, que podría colapsar fácilmente al enfrentarse al profundo odio de la mayoría de la población, que desea que el primer ministro llegue a un acuerdo con Hamás para recuperar a los prisioneros de guerra israelíes. Al mismo tiempo, los partidos ultraortodoxos de la coalición de Netanyahu se oponen obstinadamente a la integración de los judíos haredíes en el servicio militar. Si bien los oponentes liberales de Netanyahu también son sionistas y todos apoyaron la guerra contra Irán, es posible que nuevas elecciones lleven al poder a un gobierno que detenga la Guerra Eterna durante un período determinado para consolidar un ejército desbordado. Asimismo, dicho gobierno se vería obligado a lidiar con un alarmante déficit presupuestario de hasta el 7,7%, una tarea difícil dado que la economía de Israel se ha convertido en una economía de guerra (el gasto militar representa el 8% de su producción anual). A esto se suma el peligro de una guerra civil interna, ya que los colonos de extrema derecha y fascistas podrían no tolerar un gobierno sionista "liberal".

Un programa de lucha

En un período tan volátil, donde las fuerzas contrarrevolucionarias intentan aplastar la resistencia de las masas, los socialistas debemos intervenir con un programa de lucha claro. Si bien la CCRI apoya incondicionalmente la heroica resistencia de Hamás y otras facciones, repudiamos su estrecho programa nacionalista. [12] El monstruo sionista, apoyado por el imperialismo estadounidense y protegido por regímenes árabes corruptos, solo puede ser derrotado mediante la lucha internacional de la clase obrera y las masas oprimidas.

Las masas de los países árabes deben obligar a sus gobiernos a romper todas las relaciones con Israel y a enviar ayuda humanitaria y militar al pueblo palestino. En particular, Egipto, el mayor país árabe, debe romper el asedio, enfrentarse al ejército israelí y ayudar a sus hermanos y hermanas. ¡Armas y ayuda para la resistencia!

El movimiento global pro-Palestina y las organizaciones obreras y populares de todo el mundo deben obligar a sus gobiernos a boicotear a Israel. El monstruo sionista debe ser boicoteado por todos los medios necesarios: desde el bloqueo de cualquier suministro de armas y el boicot económico y financiero hasta la ruptura de cualquier vínculo de las universidades con Israel.

Será decisivo revivir la revolución árabe, que debe derrocar a todos los sirvientes reaccionarios de Israel y las potencias imperialistas y reemplazarlos con auténticos gobiernos obreros y campesinos, basados en consejos populares y milicias. Asimismo, reiteramos que el único camino a seguir es la destrucción revolucionaria del Estado israelí del apartheid y la creación de una Palestina libre y roja desde el río hasta el mar. Este único Estado palestino, laico y democrático, permitiría a todos los refugiados regresar a sus hogares. Al mismo tiempo, garantizaría la igualdad de derechos culturales y religiosos para todos los ciudadanos (incluida la minoría judía). Debería ser una república obrera y campesina, como parte de una federación socialista de Oriente Medio.

Como parte de una revolución revolucionaria de las masas árabes, será posible separar del sionismo a un sector progresista de los trabajadores y jóvenes judíos israelíes. Esta tarea requiere la construcción de un partido revolucionario, tanto a nivel nacional como global. Dicho partido debe reemplazar a los liderazgos nacionalistas/islamistas o reformistas que actualmente lideran las luchas de resistencia de los trabajadores y las organizaciones populares. La CCRI llama a todos los socialistas a unirse a nosotros en la construcción de un Partido Revolucionario Mundial comprometido con la causa de la liberación del pueblo palestino y de todos los demás pueblos oprimidos.

[1] Michael Pröbsting: Irán: ¿Una “potencia imperialista regional” o una semicolonia capitalista? Contribución al debate socialista, 18 de junio de 2025, https://www.thecommunists.net/worldwide/africa-and-middle-east/iran-a-regional-imperialist-power-or-a-capitalist-semi-colony/#anker_2

[2] CCRI: ¡Israel lanza otra guerra de agresión! ¡Defendamos a Irán!, 13 de junio de 2025, https://www.thecommunists.net/worldwide/africa-and-middle-east/israel-launches-another-war-of-aggression-defend-iran/#anker_1; CCRI: ¡Defendamos a Irán! ¡Derrotemos al monstruo sionista-estadounidense!, 22 de junio de 2025, https://www.thecommunists.net/worldwide/africa-and-middle-east/defend-iran-defeat-the-zionist-american-monster/#anker_1; Declaración conjunta de la LIT-CI, UIT-CI Y CCRI: ¡Condenamos el ataque sionista-estadounidense contra Irán! ¡Defendamos Irán!, 22 de junio de 2025, https://www.thecommunists.net/worldwide/africa-and-middle-east/we-condemn-the-zionist-american-attack-on-iran-defend-iran-joint-statement-of-lit-ci-uit-ci-rcit/#anker_1; Y Red: For the Revolutionary Defeat of Israel in the War against Iran, 13 de junio 2025, https://aredpalestine.wordpress.com/2025/06/13/for-the-revolutionary-defeat-of-israel-in-the-war-against-iran/

[3] Jonathan Landay, Gram Slattery, Idrees Ali and Phil Stewart: US strikes may have set back Iran nuclear program only months, sources say, Reuters, 25 June 2025, https://www.reuters.com/world/us-strikes-may-have-set-back-iran-nuclear-program-only-months-sources-say-2025-06-24/

[4] Ver sobre esto por ej. Y Red: The Zionist Monster failed to achieve a regime change in Iran, 25 de junio de 2025, https://aredpalestine.wordpress.com/2025/06/25/the-zionist-monster-failed-to-achieve-a-regime-change-in-iran/

[5] Al-Monitor: Iran celebrates 'victory' over Israel, but what comes next for regime? 24 de junio de 2025, https://www.al-monitor.com/originals/2025/06/iran-celebrates-victory-over-israel-what-comes-next-regime

[6] Ver sobre esto por ej. CCR: La batalla de Los Ángeles: Una gran muestra de solidaridad y una lección de lucha, 9 de junio de 2025, https://www.thecommunists.net/worldwide/north-america/the-battle-of-los-angeles/#anker_1; Yossi Schwartz: International Solidarity with the migrant workers, 13 de junio de 2025, https://the-isleague.com/international-solidarity-with-the-migrant-workers/

[7] Para nuestro análisis de la rivalidad interimperialista de las grandes potencias, véase, por ejemplo, nuestro libro de Michael Pröbsting: Anti-imperialismo en la Era de la Rivalidad de las Grandes Potencias. Los factores detrás de la Rivalidad acelerada entre los E.U, China, Rusia, la U.E y Japón. Una crítica del análisis de la izquierda y una semblanza de la Perspectiva Marxista, RCIT Books, Viena 2019, https://www.thecommunists.net/home/espa%C3%B1ol/libro-anti-imperialismo-en-la-era-de-la-rivalidad-de-las-grandes-potencias/

[8] Ver sobre esto por ej. Michael Pröbsting: Los aranceles de Trump: La guerra económica global ha comenzado. Notas sobre el fin del orden capitalista global desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, 3 de abril de 2025, https://www.thecommunists.net/worldwide/global/trump-tariffs-the-global-economic-war-has-begun/#anker_1

[9] Ver sobre esto en nuestro folleto por Michael Pröbsting: El acercamiento entre Trump y Putin señala el fin de la “Asociación Transatlántica”. Sobre el declive de la (ex) potencia hegemónica estadounidense, la profunda crisis del imperialismo europeo y las consecuencias para las tácticas socialistas, 21 de febrero de 2025, https://www.thecommunists.net/worldwide/global/trump-putin-rapprochement-signals-end-of-trans-atlantic-partnership/#anker_1

[10] Ver sobre esto en Michael Pröbsting: La segunda presidencia de Trump: causas, contradicciones internas y consecuencias para la política mundial, 31 de enero de 2025, https://www.thecommunists.net/worldwide/north-america/trump-s-2nd-presidency-its-causes-inner-contradictions-and-consequences-for-world-politics/#anker_1

 [11] Remitimos a los lectores a páginas especiales de nuestro sitio web donde se recopilan los documentos de la CCRI sobre la guerra de Gaza de 2023-25: https://www.thecommunists.net/worldwide/africa-and-middle-east/compilation-of-articles-on-the-gaza-uprising-2023/, https://www.thecommunists.net/worldwide/africa-and-middle-east/compilation-of-articles-on-the-gaza-uprising-2023-24-part-2/ y https://www.thecommunists.net/worldwide/africa-and-middle-east/compilation-of-articles-on-the-gaza-uprising-2023-25-part-3/

[12] Ver sobre esto por ej. Michael Pröbsting: Guerra del Líbano: algunas lecciones de los retrocesos de la resistencia, 1 de octubre de 2024, https://www.thecommunists.net/worldwide/africa-and-middle-east/lebanon-war-some-lessons-from-the-setbacks-of-the-resistance/#anker_1

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viernes, 27 de junio de 2025

La victoria pírrica de Trump contra Irán

Trump-Netanyahu, una limitadísima victoria militar que tiende a convertirse en una nueva derrota política


Por Juan Giglio y Damián Quevedo

Donald Trump dio por terminada la guerra entre Israel e Irán, en la que intervino, más que con la intención de defender a su gran aliado regional, para frenar la locura guerrerista de su premier, Benjamin Netanyahu. Para lograrlo, el presidente yanqui se vio obligado a hacer uso de modernísimos aviones capaces de transportar las cargas explosivas -no nucleares- más potentes del planeta. 

Trump agitó un discurso favorable a Israel, con consignas especialmente dirigidas al lobby sionista. Sin embargo, en los hechos, este apoyo resultó limitadísimo, porque el presidente yanqui hizo todo lo posible para abortar el plan de Netanyahu, que pretendía continuar la guerra hasta el descabezamiento de la cúpula religiosa y el derrumbe del régimen persa, conducido por Alí Jamenei.     

Con un despliegue excepcional de fuerzas, Trump se encargó de demostrarle a Netanyahu y demás jerarcas de la región, que es él el que “manda” y fija las condiciones. En ese contexto, la victoria militar imperialista puede transformarse rápidamente en una derrota política, porque no hizo más que acelerar el resquebrajamiento del régimen genocida de Israel, cuyo jefe está cada vez más cerca de la prisión. 

Los plumíferos del imperialismo cantan victoria, porque, según ellos, los defensores de la “civilización occidental” le habrían asestado otro golpe mortal al “eje del mal”, que, luego de las derrotas de Hezbolah y Hamas, estaría en franca decadencia. Sin embargo, para comprender la realidad sería necesario recordar la frase del gran maestro de la guerra, el mariscal Carl Philipp Gottlieb von Clausewitz: “la guerra es la simple continuación de la política por otros medios”. 

Más allá de la sofisticación de la maquinaria bélica israelí, la política, que no está relacionada a la técnica, sino a cuestiones más terrenales, como la relación de fuerzas entre las partes en conflicto o la salud de las instituciones de los regímenes, prima más que nunca en Israel. Y esto significa, que, ahora más que antes, el filo de la guillotina está más cerca de rebanarle la cabeza a Netanyahu y que el aislamiento internacional del Estado sionista se ha profundizado. 

Si, como decía Lenin, las contradicciones entre los de arriba son fundamentales a la hora de definir las relaciones de fuerza entre oprimidos y opresores, la integridad del Estado sionista está en su peor momento. Es que, al aislamiento internacional, se le suma una intensificación cualitativa de las disputas internas y las que acontecen entre los jerarcas del régimen y la administración Trump. 

La crisis del sistema capitalista obliga a las grandes potencias a convertir sus enfrentamientos comerciales en guerras directas. Los imperialistas -EEUU, China, Unión Europea, Japón, Rusia- pelean por el control del mercado mundial, que ya no tiene a Estados Unidos como su jugador hegemónico. La guerra de 12 días entre Irán e Israel, como la de Ucrania o las tensiones nucleares entre Pakistán y la India, forman parte de este proceso, que es el caldo de cultivo de nuevas revoluciones obreras y populares. 

Este escenario les brindará a los revolucionarios y las revolucionarias la posibilidad de ganar la conducción del movimiento de masas, que entenderá que no habrá manera de ganar la paz y la prosperidad sin acabar con el capitalismo.

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jueves, 26 de junio de 2025

Milei, con la complicidad de la CGT, está destruyendo la industria argentina

 


Por Damián Quevedo

La recesión económica, que se aceleró debido a la aplicación del plan de ajuste libertario, está causando estragos. El mega endeudamiento -promovido y concretado por el gobierno nacional- la apertura de las importaciones y la presión impositiva sobre la pequeña industria local, llevó al cierre de miles de empresas, con la consiguiente desocupación.  

El presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, le exigió al Gobierno Nacional definir e implementar una política destinada al sector productivo para evitar una mayor mortandad de Pymes, que está cerca de ser récord en la última década, casi al ritmo del efecto de la última pandemia. El líder industrial denunció que durante el primer año de la gestión de Javier Milei se perdieron más de 12.000 compañías debido a la recesión, la presión impositiva y las inequidades que deben enfrentar las fábricas locales ante la importación indiscriminada[1] 

La liberación de impuestos para facilitar la importación de mercaderías, está destruyendo el aparato industrial argentino e intensificando el carácter dependiente del país. Todo esto acontece en un marco internacional en el cual, debido a la guerra comerciales, las grandes potencias hacen todo lo contrario: levantan barreras proteccionistas.  

Para los trabajadores, esto significa más presión sobre el salario y pérdida de puestos de trabajo, un problema que los datos oficiales no pueden ocultar. El jueves 19 pasado se conoció el dato de desocupación oficial brindado por el INDEC y no encontramos con que el número volvió a crecer e incluso a superar el dato del mismo momento del año pasado porque este fue de 7.9% vs el 7.7% del mismo momento del 2024, incluso fue +2.2% con respecto a diciembre de 2023 y sabiendo por datos oficiales que la Población Económicamente Activa (PEA) es de 14.400.000 habitantes aproximadamente nos permite decir que la desocupación creció en promedio en todo el país en cerca 316.800 argentinos llevándolo a un total de 1.137.600 argentinos vs los 838.000 existentes en diciembre 2023 consecuencia que la PEA era de 14.533.000[2] 

La lucha contra el plan de ajuste será un combate a brazo partido por la supervivencia de gran parte de los trabajadores. Una pelea que no dará la CGT ni la mayoría de los dirigentes gremiales, que permiten el avance de la motosierra sin mover un dedo o con algunas acciones testimoniales para quedar bien con sus bases. Hay que pasar por encima de estos crápulas y organizar asambleas en todos los lugares de trabajo, que voten un pliego de demandas y la coordinación con todos los sectores dispuestos a pelear.  

En las asambleas y organismos de coordinación habrá que discutir y votar un plan para la reactivación industrial, que incluya, entre otras medidas, el no pago de la fabulosa deuda externa y la imposición de impuestos progresivos a los grandes monopolios que se están beneficiando con la crisis. Con esos fondos se podrá financiar la puesta en marcha de un plan de reconstrucción del aparato industrial y de servicios, controlado por los únicos interesados en que funcione, sus trabajadores. 

Estas medidas nunca serán aplicadas por los responsables de la destrucción del país y su entrega a las grandes potencias imperialistas: los representantes de los partidos que gobernaron durante las últimas décadas, el peronismo, el radicalismo, el macrismo, el liberalismo, etc. Para liberar a la Argentina del yugo de la opresión colonial y desarrollar sus capacidades productivas, será necesario un gobierno distinto, un gobierno revolucionario de la clase trabajadora.



[1] Pagina12 25/06/2025

[2] Ámbito financiero 25/06/2025

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miércoles, 25 de junio de 2025

Las jornadas de junio y julio de 1975, encabezadas por las coordinadoras obreras, una experiencia que hay que retomar


Por Claudio Colombo

En los 70, la burguesía necesitó contar con los servicios del general Juan Domingo Perón para frenar la marea clasista de los obreros y las obreras en lucha, una tendencia que cuestionó el dominio de los sindicatos por parte de la podrida burocracia sindical peronista. El Cordobazo, construido unitariamente por trabajadores y estudiantes dio lugar a una nueva relación de fuerzas entre las clases que se extendió desde la provincia mediterránea hasta el corazón mismo del proletariado del conurbano bonaerense.  

Luego de la vuelta de Perón -en 1973 se concretó el “Pacto Social”, cuyo propósito fue atar a la clase trabajadora al carro de la decadente burguesía “nacional”, y así evitar que desborde los diques de contención burocráticos. Sin embargo, en poco tiempo buena parte de los obreros se dieron cuenta de que Perón, junto a su “amigo” Balbín - el capo de la UCR - se habían unido con un objetivo reaccionario muy claro: hacer recaer la crisis sobre las espaldas de los/as de abajo, para lo cual en 1975 se suspendieron las negociaciones colectivas y congelaron los salarios.

Con la “tregua” social a su favor, la patronal sintió que tenía las manos libres para despedir a los trabajadores/as. Mientras tanto, la Ley de Asociaciones Profesionales le garantizaba el control de los gremios por parte de sus aliados estratégicos, los burócratas sindicales peronistas. Llegó a ser tan grande el prestigio del viejo caudillo, que muchos obreros de vanguardia decían que “el Viejo venía para hacer la Revolución Socialista”. Sin embargo, a contrapelo de estas ilusiones, el durísimo Plan de Ajuste hizo crecer el descontento de los obreros, empujándolos a la lucha.  

Esta situación, que se desarrollaba dentro de un contexto internacional favorable para la clase obrera, fue la base sobre la cual se comenzó a organizar y ganar fuerza el clasismo, que le permitió a la izquierda revolucionaria ganar una excelente ubicación en batallones de vanguardia del movimiento obrero, conquistando comisiones internas de fábricas y algunos sindicatos. Al mismo tiempo aparecía y se extendía una cantidad enorme de activistas combativos independientes que miraban con simpatía las ideas del Socialismo y la Revolución. 

El plenario de Villa y la Coordinadora Nacional

En marzo de 1974, durante el Plenario de Villa Constitución convocado por la UOM de esa región con el propósito de celebrar su triunfo contra la burocracia, se hizo presente la mayoría de las organizaciones de izquierda, como el PRT/El Combatiente, Vanguardia Comunista, PCR, FAS, PST, Política Obrera y otras. También participaron dirigentes sindicales de la talla de Tosco, Salamanca, Suffi, Bizi -referentes importantes del Cordobazo - Piccinini, etc.  

La reunión de marras generó un debate acalorado alrededor de la necesidad o no de encarar la construcción de una coordinadora nacional para apoyar los conflictos y garantizar la autodefensa de los mismos contra la burocracia y los grupos de choque de la Triple A comandada por López Rega.  La delegación del PST, junto a otros grupos menores, propuso poner en pie un organismo de esas características. A pesar de que la propuesta fue rechazada por el resto de las organizaciones y dirigentes, la moción afirmativa obtuvo el 40% de los votos, expresando una tendencia muy potente dentro del activismo combativo.  

La oposición esta política se expresó en una consigna cantada por el activismo ligado a las organizaciones guerrilleras, a Piccinini y otros sectores: ¡No rompan más las bolas con la Coordinadora! No haber formalizado la construcción de este organismo de autoorganización sindical y política de la clase trabajadora, constituyó un error fatal para el activismo radicalizado y el proletariado de conjunto, ya que en los hechos fortaleció a la burocracia, que desarmó política y organizativamente al movimiento obrero frente al golpe de estado que ya se venía gestando.  

La gran ofensiva contra la clase obrera

Con la muerte de Perón, producida el 1° de julio de 1974, asumió la conducción del país Isabel Martínez de Perón o “Isabelita”, que profundizó el ataque contra las condiciones laborales del movimiento obrero. Por esa razón, a principios de 1975 la resistencia contra el ajuste y el “Pacto Social” pasarían a transformarse en la tarea central de los trabajadores/as. En ese contexto y en los hechos, comenzaron a coordinarse las comisiones internas a través de delegados/as y activistas que buscaban canales propios de expresión de la protesta, entendiendo que era la mejor manera de enfrentar ese verdadero pacto de hambre y explotación que creó Perón y se llevó a fondo durante el gobierno de Isabel y López Rega.  

El rechazo a los planes del gobierno y la movilización obrera dieron un salto a partir del proceso de consolidación de las coordinadoras fabriles que comenzaron a nuclear a las fábricas de distintos gremios de cada zona o región, como las Coordinadoras de Zona Norte, Sur y Oeste -La Matanza- La Plata y Ensenada. En la Capital Federal se crearon la Coordinadora del Transporte -subtes e interlíneas de colectivos- y la de Capital Norte, organizada alrededor de Graba, una fábrica textil que empleaba a más de cuatro mil obreros.  

Algunas empresas importantes que formaron parte de estas Coordinadoras fueron: Ford, los Astilleros Ascarza, Editorial Abril, General Motors, Peugeot, el Frigorífico Swift, Propulsora Siderúrgica, Fiat, Rigolleau, Mercedes Benz, Alpargatas, Del Carlo, Aceros Johnson, Saiar, Rodhia, Deca, Citroen, Wobron, etc. También había sectores de los bancarios y docentes. Estos últimos venían de organizar, un año atrás, la CTERA. ¡Así fue que esta forma organizativa continuó extendiéndose!  

14250 o Paro Nacional…  

El 4 de junio de 1975 asumió como ministro de economía Celestino Rodrigo, en momentos en que la burocracia trataba de negociar con el gobierno sin tener que convocar a la huelga general. ¡Pero Isabelita se mantenía inflexible!  Varios gremios, como el SMATA, UOM, UOCRA o textiles lograron aumentos que superaron el 100%, en el marco de una inflación del 170 %. Frente a esta situación el gobierno anuló los acuerdos y otorgó un aumento por decreto del 40%.  

El decretazo de Isabelita provocó la explosión de los trabajadores/as, en el marco de la intensificación de las movilizaciones obreras, que seguían desarrollándose en forma independiente de la conducción burocrática de los sindicatos.  Las grandes fábricas pararon el 27 de junio y, desde entonces, se sucedieron diariamente movilizaciones para exigirle a la burocracia peronista que convocara al paro general hasta lograr la homologación de los convenios anulados por el decreto presidencial.  

Las marchas organizadas y dirigidas por las coordinadoras, acompañadas por miles se concentraban frente al viejo edificio de la CGT de calle Azopardo, mientras que desde las escalinatas de la Facultad de Ingeniería los activistas denunciaban el plan del gobierno y la necesidad de la huelga general por tiempo indefinido hasta hacerlo caer. La exigencia era “¡Aplicación de la Ley de Paritarias -14.250- o paro nacional!” El plan de lucha que se estaba desarrollando en los hechos tomó colocó a esta consigna en el centro de sus reivindicaciones.  

El 3 de julio las coordinadoras llamaron a una gran movilización hacia la Plaza de Mayo levantando consignas tales como “Abajo Isabel, López Rega y Rodrigo” y “Homologación de los Convenios”. El gobierno ordenó la represión.  La policía atacó la columna de 15.000 compañeros y compañeras de la Zona Norte en Panamericana y General Paz. La Coordinadora de Zona Sur, con 7.000 manifestantes, se enfrentó con la policía en el viejo Puente Pueyrredón, mientras que en Capital más de dos mil obreros de los turnos mañana y tarde fueron gaseados en las puertas de Grafa.  

La represión dejó más de un centenar de trabajadores detenidos. Sin embargo, la movilización obrera se mantuvo y se extendió. La burocracia, atenazada por la intransigencia del gobierno y las crecientes luchas obreras y sus organismos -que la dinámica estaba transformando en un verdadero “poder dual”- declaró una huelga general de 48 horas, el 7 y 8 de ese mes.  

La movilización se transformó en multitudinaria, llegando a más de 100.000 trabajadores/as en Plaza de Mayo. A las 36 horas de convocado el paro, el gobierno se vio obligado a dictar la homologación de los convenios.  Unos días después, el 11 y el 18 de julio respectivamente, cayeron el ministro de Bienestar Social José López Rega -el huido jefe de la Triple A- y el ministro de Economía Celestino Rodrigo… un triunfo de la lucha obrera independiente.  

La fatal ausencia de la Coordinadora Nacional  

Durante estos días de ascenso obrero algunos de los métodos de lucha más utilizados para alcanzar las reivindicaciones reclamadas por las bases -tanto las “económicas” como las más “políticas”- fueron la ocupación de fábricas - incluso en ocasiones con rehenes-; la autodefensa; el ausentismo; la baja deliberada de la productividad; las huelgas de brazos caídos (1); el trabajo a tristeza (2); las huelgas solidarias, etc.  

Es importante señalar, por las enseñanzas que implican para el presente, que en las coordinadoras se expresaban libremente todas las corrientes políticas combativas y revolucionarias.  También, que este proceso marcó el inicio de una transición hacia formas nuevas de organización de los trabajadores/as, ya que se estaba incubando un verdadero poder dual (3) que de contenido cuestionaba la institucionalidad burguesa.

El grave problema de las coordinadoras fue la ausencia de un organismo centralizador de las mismas, o Coordinadora Nacional, que el PST y un sector del activismo había reclamado en el Plenario de Villa Constitución. Esa ausencia fue fatal, ya que la clase trabajadora quedó totalmente desarmada frente al Golpe de Estado que comenzaba a organizar la burguesía frente al fracaso del gobierno “democrático” de Isabel y compañía.  

Cuando los milicos asumieron el poder los trabajadores no tenían una coordinación nacional para enfrentarlos ni organismos de autodefensa efectivos para frenar la tremenda represión que asesinó a miles. La burocracia - que atacó deliberadamente cualquier posibilidad de construcción de este órgano de coordinación nacional - y la izquierda guerrillerista - que mocionó en contra en el Plenario de Villa Constitución - boicotearon la formación de la Coordinadora Nacional.

Estos sectores - obviamente que por diferentes motivos e intenciones - le quitaron a la clase trabajadora la posibilidad de contar con un gran organismo de coordinación nacional de las luchas, una ausencia que significó un retroceso enorme en la relación de fuerzas entre las clases en este país.  Más allá de este balance, el proceso de desborde de los “cuerpos orgánicos” tradicionales de la burocracia, llevado a cabo por los trabajadores/as durante la década del setenta debe ser un ejemplo para la nueva vanguardia obrera que se está poniendo al frente de los conflictos.

Para enfrentar con éxito el plan de ajuste y saqueo, que aplica el gobierno de Milei, con el apoyo explícito o implícito de los viejos traidores de la CGT y la CTA, debemos rodear de solidaridad a todas las luchas e instalar entre sus bases la necesidad de que se desarrollen las asambleas democráticas y que, a partir de estas, se establezcan mecanismos de coordinación entre los diferentes sectores.

La unidad por debajo de los conflictos es una herramienta que la clase obrera creó luego de años de experiencia, una metodología que va de la mano de la toma de fábricas, los bloqueos, los piquetes de autodefensa, el fondo de huelga, etc. La tarea de los revolucionarios y las revolucionarias consecuentes es alentar esta dinámica, apoyándose en la experiencia de las viejas generaciones de luchadores y luchadoras, aquellos y aquellas que en los 70 estuvieron al frente de las gloriosas coordinadoras.

martes, 24 de junio de 2025

La CGT ya está negociando la imposición de una nueva reforma laboral y previsional ¡Traidores, hay que pasarlos por encima!


Por Musa Ardem

Luego de los paros generales y algunas movilizaciones, impulsadas por la necesidad de contener a los trabajadores -que ven sus salarios deteriorarse día a día- la “famosa” CGT hizo lo que viene haciendo desde hace años: ratificar que sus líderes están ahí para defender los intereses patronales y entregar conquistas.

Pero, esta vez, la traición fue más allá, ya que los jefes de la mafia sindical decidieron apoyar de manera abierta al gobierno de Javier Milei y su plan de ajuste, sumándose al denominado “Consejo de Mayo”, organizado por la gestión libertaria para garantizar la puesta en marcha de nuevos ataques a los derechos obreros, con otra reforma laboral y previsional.

Por fuera de la mencionada reforma laboral, también insta a reformar el sistema previsional para darle "sustentabilidad al sistema", basado en el respeto "a quienes aportaron" y que habilite la puesta en marcha de un sistema privado de jubilaciones[1].

Hoy, en medio de una crisis que se encamina hacia un estallido social, igual o superior al de 2001, los dirigentes de la CGT, lejos de alentar y organizar la resistencia, vuelven a jugar su papel de verdugos de la clase deberían representar. La reforma laboral que apoyan, es, en definitiva, aquella que también reclama la jefa de la banda peronista, Cristina, que varias veces se refirió al tema para congraciarse con las grandes patronales y el FMI.

Resulta extraño que todavía, algunas organizaciones de izquierda, sigan agitando un slogan que la realidad hizo caducar, el de “exigirle” a la CGT que decrete la realización de medidas de fuerza contra el ajuste. No existe ninguna posibilidad de que los gánsteres que la conducen hagan esto, porque actúan -de manera explícita y sin complejos- como capataces de las grandes multinacionales, que son las que pagan sus lujos y placeres.

Para avanzar en ese sentido, no queda otra que pasar por arriba de los burócratas, alentando y organizando asambleas democráticas de base y mecanismos de coordinación regionales y nacionales. Hay que refundar al movimiento obrero, creando un Centro Coordinador de las Luchas, que, junto con organizar los combates parciales y del conjunto, asuma un programa revolucionario para la liberación nacional y social.


[1] Ámbito financiero 23/06/2025

lunes, 23 de junio de 2025

Declaración conjunta, LIT-CI, UIT-CI y CCRI en defensa de Irán, contra la guerra de Estados Unidos y el Sionismo

 


¡Condenamos el ataque sionista-estadounidense contra Irán! ¡Defendamos Irán!

Declaración conjunta de organizaciones socialistas (véase la nota al final del texto), 22 de junio de 2025

 

El 13 de junio, Israel inició otra guerra en Oriente Medio. Hasta ahora, ha causado la muerte de casi 600 personas y ha destruido numerosos edificios. En respuesta, Irán tomó represalias y lanzó varios misiles contra el Estado colonizador. Nueve días después, el ultraderechista Donald Trump, en nombre del imperialismo yanky, se unió a la guerra y atacó tres instalaciones nucleares con bombas GBU-57 «bunker buster», las armas no nucleares más potentes del mundo. Mientras Trump afirma triunfalmente que «las principales instalaciones de enriquecimiento nuclear de Irán han sido completamente destruidas», las autoridades iraníes afirman que los daños en las instalaciones nucleares han sido limitados.

 

El ataque sionista-estadounidense contra Irán es una continuación de la agresión a largo plazo de Israel y Estados Unidos contra los pueblos árabes y musulmanes de Oriente Medio. Desde el inicio de la existencia de Israel en 1948, el estado sionista ha expulsado a la población palestina de su tierra natal (la Nakba) y ha lanzado numerosas guerras contra todos los países vecinos. El conflicto actual se desarrolla en el contexto de la guerra genocida que el Estado sionista libra contra el pueblo palestino en Gaza. Además, Israel ha atacado repetidamente Siria y Líbano y ocupa partes de estos países.

 

Del mismo modo, el imperialismo estadounidense tiene una larga historia de agresiones en Oriente Medio, desde el Líbano en la década de 1980 hasta la ocupación de Afganistán e Irak.

 

Condenamos esta nueva guerra de agresión de Israel y Estados Unidos y apoyamos los contraataques de Irán. Lo hacemos porque dichos contraataques son una expresión de la lucha de los pueblos árabes y musulmanes contra el enclave militar del imperialismo, el Estado de Israel, que solo puede mantenerse mediante agresiones y ataques militares permanentes. En este conflicto, estamos en el bando militar de Irán y en contra del monstruo sionista-estadounidense.

 

Al mismo tiempo, mantenemos nuestra completa independencia política del régimen de los mulás. Siempre hemos apoyado las protestas de las masas iraníes contra la dictadura burguesa y teocrática, que gobierna de forma despótica el país.

 

El camino para la victoria contra los agresores sionistas/imperialistas, pasa por que    las masas árabes y musulmanas que apoyan a Palestina en su lucha contra el Estado de Israel lleven a cabo una nueva Primavera Árabe. Esto es; una revolución que enfrente sus propios gobiernos reaccionarios en la región. E igualmente es necesario avivar la solidaridad internacional con Palestina y ahora con Irán, en los países imperialistas

 

Es por esto que hacemos un llamamiento a todos los socialistas, antiimperialistas y demócratas para que se unan a las actividades de solidaridad internacional para detener al monstruo sionista que masacra a los pueblos árabes y musulmanes. Denunciamos a aquellos «socialistas» que se niegan a defender Irán. Los socialistas deben unirse en defensa de Irán y para derrotar al agresor sionista/imperialista!

 

Llamamos a los pueblos del mundo a movilizarse para repudiar la agresión militar a Irán, encabezadas por los criminales de Trump y Netanyahu. Llamamos a lograr la más amplia unidad de acción para derrotarlos. De esta forma también contribuimos a la heroica lucha del pueblo palestino para terminar con la limpieza étnica y el genocidio sionista y lograr una Palestina Libre del río al mar.

 

¡Defendamos a Irán, derrotemos a Israel y al imperialismo estadounidense!

 

¡Expulsemos a las fuerzas estadounidenses de Oriente Medio! ¡Victoria a la heroica resistencia palestina!

 

¡Por un movimiento de boicot global contra el Estado terrorista y apartheid de Israel!

 

  

Liga Internacional de los Trabajadores – Cuarta Internacional (LIT-CI, www.litci.org)

 

Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI, www.uit-ci.org)

 

Corriente Comunista Revolucionaria Internacional (CCRI, www.thecommunists.net)

 

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La psicología política del socialchovinismo y cómo combatirlo



Ensayo de Michael Pröbsting, Corriente Comunista Revolucionaria Internacional (CCRI), 6 de junio de 2025, www.thecommunists.net 

La profundización de la crisis capitalista desde la Gran Recesión de 2008/09 ha impulsado el declive del imperialismo estadounidense y, al mismo tiempo, ha impulsado el ascenso de China y Rusia como nuevas grandes potencias. [1] El resultado de este proceso ha sido la aceleración de la rivalidad interimperialista y el fin de la característica esencial del orden capitalista global después de 1945 y 1991, respectivamente. Estados Unidos ya no es la potencia hegemónica mundial e incluso sus relaciones con aliados occidentales en América del Norte, Europa Occidental y Asia Oriental se han vuelto tensas. [2] 

Como resultado de esta evolución, hemos presenciado un aumento masivo de los conflictos militares y el armamento. Por mencionar algunos ejemplos de los últimos tres años, nos referimos a la guerra de Rusia contra Ucrania, [3] el genocidio israelí en Gaza, [4] el enfrentamiento armado, de menor envergadura, pero potencialmente explosivo, entre las potencias nucleares India y Pakistán, [5] las importantes guerras civiles en Sudán, Etiopía y Birmania/Myanmar, así como las inminentes guerras entre Estados Unidos/Israel e Irán o entre varios estados de África Oriental. [6]

 

Sin duda, la rivalidad interimperialista, sobre todo entre Estados Unidos y China, se encamina hacia graves conflictos que podrían llegar a la Tercera Guerra Mundial si la clase obrera internacional no los detiene a tiempo.

 

Todos estos acontecimientos convierten el antiimperialismo y la lucha contra las guerras reaccionarias en cuestiones clave para la estrategia y la táctica de los marxistas actuales. En los últimos años, hemos abordado repetidamente la importancia de diferenciar entre guerras de opresión y guerras de liberación, con casos complejos de guerras de carácter contradictorio, así como con el programa del derrotismo revolucionario y el apoyo a las guerras justas de los pueblos oprimidos. [7] (Leer todo)

domingo, 22 de junio de 2025

En defensa de Irán, agredido por la alianza entre EEUU e Israel

  

 


 ¡Defendamos a Irán! ¡Derrotemos al monstruo sionista-estadounidense!

 Declaración de la Corriente Comunista Revolucionaria Internacional (CCRI), 22 de junio de 2025, www.thecommunists.net

 

 

1.           Anoche, Estados Unidos se unió a la guerra de agresión de Israel contra Irán. Por orden de la administración Trump, seis bombarderos B-2 lanzaron 12 bombas GBU-57 "antibúnkeres" —las armas no nucleares más poderosas del mundo— sobre la base iraní de Fordow; submarinos de la Armada lanzaron 30 misiles Tomahawk sobre Natanz e Isfahán; y un B-2 lanzó dos antibúnkeres más sobre Natanz. Como era de esperar, Trump afirma con orgullo que "los ataques fueron un éxito militar espectacular. Las principales instalaciones de enriquecimiento nuclear de Irán han sido destruidas total y completamente". Sin embargo, funcionarios iraníes afirman que los daños en las instalaciones nucleares han sido limitados. Además, está claro que Irán ha retirado hace mucho tiempo sus reservas de uranio enriquecido de sus instalaciones.

 

2.           Incluso según los estándares del derecho internacional básico, estos ataques de Israel y Estados Unidos constituyen una flagrante guerra de agresión. Los socialistas en Irán y en todo el mundo tienen el deber de defender a Irán en esta guerra y exigir la derrota del monstruo sionista-estadounidense.

 

3.           Naturalmente, seguimos oponiéndonos al régimen reaccionario de los mulás en Teherán y queremos verlo reemplazado por un gobierno obrero y campesino. Pero esta no es una guerra contra el régimen, sino más bien sobre la reconfiguración del mapa de Oriente Medio. Si Israel gana esta guerra y derrota a Irán, esto representaría un grave revés no solo para el régimen de los mulás, sino también para el pueblo iraní, los palestinos y todos los pueblos oprimidos de la región. Sería un gran impulso para Netanyahu y Trump y fortalecería enormemente la hegemonía del estado colonial imperialista, así como la de Estados Unidos, en Oriente Medio.

 

4.           Sin embargo, si Irán logra repeler la agresión sionista-estadounidense, esto representará una derrota histórica para Israel y podría provocar una oleada revolucionaria en la región. Esto provocaría la caída inmediata del gobierno ultraderechista de Netanyahu y abriría una grave crisis interna. Muchos sionistas fanáticos y radicales abandonarían el país, mientras que sectores de la clase trabajadora israelí podrían comenzar a repensar críticamente el sionismo. Además, un debilitamiento del Estado sionista impulsaría de inmediato las luchas de liberación de los palestinos y animaría a los pueblos sirio y libanés a expulsar a los ocupantes sionistas. Asimismo, una derrota de la agresión sionista-estadounidense debilitaría enormemente la posición hegemónica del imperialismo estadounidense en la región. También debilitaría gravemente a la Administración Trump, que ya enfrenta una amplia oposición debido a su brutal política de represión contra los migrantes, porque la gran mayoría de la población estadounidense se opone a una guerra contra Irán. En resumen, la guerra sionista-estadounidense contra Irán es un acontecimiento clave que tendrá consecuencias fundamentales para Oriente Medio y el resto del mundo.

 

5.           La Corriente Comunista Revolucionaria Internacional (CCRI) llama al movimiento global pro-Palestina, así como a los trabajadores y organizaciones populares, a movilizarse en solidaridad con el pueblo iraní. Necesitamos movilizaciones masivas, huelgas y acciones directas para debilitar y sabotear los esfuerzos bélicos imperialistas por todos los medios. Irán tiene todo el derecho a atacar tanto a Israel como al agresor estadounidense. Defendemos plenamente el derecho de Irán a desarrollar su programa nuclear y a poseer armas nucleares, ¡más aún cuando Israel ya posee entre 90 y 200 ojivas nucleares y Estados Unidos más de 5000!

 

6.           La CCRI reitera su apoyo incondicional al pueblo palestino que enfrenta una guerra genocida desde hace más de 20 meses. Nos solidarizamos plenamente con la heroica resistencia en Gaza.

 

¡Defendamos a Irán! ¡Derrotemos al monstruo sionista-estadounidense!

 

¡Expulsión de las fuerzas estadounidenses de Oriente Medio!

 

¡Victoria a la resistencia palestina! ¡Boicot a Israel!


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