martes, 31 de marzo de 2026

Los voceros progres del PJ coinciden con Milei en atacar a la izquierda revolucionaria, porque son todos defensores del capitalismo


Por Damián Quevedo

Existe un argumento falaz, que se puede leer y escuchar con frecuencia entre quienes, desde el progresismo, militan o defienden proyectos populistas, particularmente en Argentina, en cuanto a que el pueblo “es”, de por sí, “peronista”, casi con una conclusión metafísica.

Décadas atrás, esta idea tenía algo de cierto, porque, en los primeros dos mandatos del fundador de ese movimiento, Juan Domingo Perón, la clase trabajadora y el pueblo pobre recibieron grandes concesiones económicas y sociales que les permitieron elevar su nivel de vida.  

Sin embargo, luego de esa coyuntura histórica muy particular, en la cual no sólo el peronisno, sino también otros gobierno populistas de la región, hicieron cosas parecidas, los seguidores de Juan Perón no contaron con situaciones políticas, sociales y económicas parecidas, por eso nunca más pudieron hacer concesiones tan significativas.   

Las presidencias de Néstor y Cristina, aunque tuvieron el viento de cola de la suba de las materias primas, no se parecieron en nada a la primera de Perón, que aprovechó que los imperialistas ingleses estaban en pleno retroceso y los yanquis aún no habían ocupado su lugar, mantener por un tiempo cierto grado de independencia de las potencias, gracias a lo cual se beneficiaron millones de laburantes.

Néstor y Cristina no solo se mantuvieron subordinados a los imperialistas yanquis -y en menor medida a los europeos- sino que profundizaron la dependencia, continudando el camino trazado por Carlos Menem. Por eso, durante el mandato de ambos se firmaron los acuerdos más escandalosos de entrega de los recursos a las multinacionales extractivistas y los pooles de siembra.

Los progres que van a la rastra del PJ niegan todo esto y alegan que los triunfos de Macri, primero, y Milei después, fueron el resultado de un supuesto giro a la derecha de la situación, empujada por los grandes medios, como Clarín, que sembraron sus ideas en las cabezas de las clases medias, que serían desde siempre, mayoritariamente “anti-peronistas”.   

Para ellos, los trabajadores y las capas más pobres, a pesar de estas derrotas y cambios “reaccionarios” de la realidad, se habrían mantenido firmes detrás de las banderas del justicialismo, algo que es una soberana mentira, porque los libertarios ganaron gracias a los millones de votos de los obreros que rompieron hace rato con el peronismo y comenzaron a buscar una alternativa distinta.

La base social del kirchnerismo no está compuesta por estos laburantes, sino por sectores de las clases medias más politizadas, sobre los que se nutrieron La Cámpora, Grabois, Kicillof y compañía para construir sus estructuras de cuadros. De allí provienen propagandistas mediáticos, como Tomás Rebord, al que le acabamos de dedicar un programa, debido a sus ataques contra el trotskismo.

Aprovechándose del anterior ciclo de expansión sojero, el kirchnerismo, que se dio la tarea de recomponer las instituciones del régimen -maltrechas por las puebladas de 2001- cooptó a miles de exponentes de la pequeña burguesía que enfrentó al neoliberalismo y a jóvenes que no vivieron ese proceso, con un relato épico y falaz, que se apoyó en algunas de las reivindicaciones democráticas -las más tibias- que se agitaron durante el Argentinazo.

Este proceso fortaleció por un tiempo al peronismo, que, mientras tanto mantuvo y consolidó la otra gran base de apoyo, la “columna vertebral”, constituida por la burocracia sindical, que organiza, desde los sindicatos que controla, a miles de delegados y referentes en todo el país y en cada uno de los lugares de trabajo.

La ruptura con el partido que hace tiempo que no puede darle ninguna conquista a los trabajadores, combinado con el odio que la mayoría profesan contra los burócratas, que en las empresas no hacen otra cosa que no sea jugar el papel de capataces de las patronales y el ajuste, le dieron el triunfo electoral a Milei, que ganó muchos de los votos que tiempo atrás votaban al peronismo.

Sin embargo, La Libertad Avanza, que capitalizó el descrédito del PJ agitando consignas contra “la casta”, es apenas una estación de paso de un proceso, que, por cuestiones objetivas y no “ideológicas”, no marcha hacia la derecha, sino hacia la izquierda. Esta caracterización se está demostrando cierta, cada vez que los encuestadores más renombrados ubican a la figura de Myriam Bregman al tope de las pesquizas.

Bregman, independientemente de los límites del partido al que pertenece -hemos debatido mucho al respecto- es una de las expresiones subjetivas más genuinas del proceso de radicalización que está teniendo lugar en la consciencia de millones de compañeros y compañeras, que no solo simpatizan con la izquierda, porque saben que nada tiene que ver con la “casta”, sino que ya la han empezado a ver como una alternativa, lo cual no es poca cosa.  

Ante esto el peronismo, ese núcleo burocrático y privilegiado que frenó todos los procesos revolucionarios de las últimas décadas, comenzó a reaccionar, no solo porque la izquierda puede sacarle votos, sino por algo que está en su ADN: ¡La defensa inquebrantable y consecuente del capitalismo, que hace que tipos como Juan Grabois y Tomás Rebord hayan salido con los tapones de punta contra los "troskos"!

Los sectores de la clase media acomodada, que se asustan frente a la perspectiva de perder sus privilegios -en un hipotético gobierno de la izquierda revolucionaria- son y serán la base social en la que se apoyarán estos enemigos de todo lo que huela a Socialismo. Serán estos pequeñoburgueses los que le darán cuerpo a una derecha más peligrosa que la de Milei. ¡Hay que recordar que el peronismo es el partido de la Alianza Anticomunista Argentina!

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Tomás Rebord contra los troskos, segunda parte

Por Juan Giglio

Ayer publicamos un video, en el que mostramos por qué, los comunicadores "progres" o "disruptivos" del peronismo, se ensañan con el trotskismo, que, lejos de ser una utopía -como plantea Tomás Rebord, uno de estos personajes- es una realidad concreta que asusta a sus jefes, los capitalistas, para los que siempre han trabajado. Rebord, a modo de chiste, dice que en Argentina crece todo lo que se siembra, incluso los trotskistas, que, según él, somos una especie de enfermedad de adolescentes.

Tiene razón Tomás Rebord, cuando indica que en Argentina se encuentra la comunidad trotskista más grande del mundo, pero no porque aquí crezca cualquier cosa -como también dice- sino porque la militancia trotskista es la expresión subjetiva de la combatividad de la clase trabajadora, que es un ejemplo mundial. Por eso, y en ese sentido, los “troskos” formamos una parte sustancial del movimiento obrero y de su consciencia más avanzada.  

Los capitalistas, que no son tontos y conocen que esto es así, se han armado, durante años, con todo tipo de recursos para frenar y reprimir el avance de los revolucionarios y las revolucionarias consecuentes, para impedir que el trotskismo gane la conducción política y sindical de los batallones más dinámicos de la clase trabajadora.  

Para eso, la burguesía contó siempre con un arma muy poderosa, la del engaño populista, valiéndose de los oficios del “partido del orden”, el justicialismo, que es el que defiende Rebord, quien, al igual que otros comunicadores -por derecha, el centro o la izquierda- despotrica contra los “troskos”, para convencer a la clase obrera de que nunca podrá liberarse del yugo del capital, y, por lo tanto, siempre tendrá que apoyar a capitalistas “buenos”!

La energía que ha gastado, y continúa gastando el capitalismo, para combatir a los revolucionarios y revolucionarias, demuestra que, a diferencia de lo que plantea Rebord en su programa, el trotskismo no es una propuesta fantástica o utópica, sino el fantasma que aterroriza a los dueños del poder, de un poder que se derrumba en todo el planeta y no puede ofrecer más que hambre, miseria, guerras y una larga lista de penurias! 

Desde Convergencia Socialista nos enorgullecemos cuando escuchamos a los voceros del capital atacándonos con tanto empeño, ya que, de esa manera, reafirman nuestra vigencia y nuestra fuerza. Cuando termina su alegato antitrotskista, Rebord cita la letra de una canción escrita por un simpatizante del trotskismo inglés, John Lennon, que expresa la perspectiva que lo aterra:

 

Imagina que no hay paraíso

Es fácil si lo intentas

Sin infierno bajo nosotros

Arriba de nosotros, solo cielo

Imagina a todas las personas

Viviendo el presente...

 

Imagina que no hay países

No es difícil hacerlo

Nada por lo que matar o morir

Y tampoco religión

Imagina a todas las personas

Viviendo la vida en paz...

 

Imagina que no hay posesiones

Me pregunto si puedes

Sin necesidad de codicia ni hambre

Una hermandad humana

Imagina a todas las personas

Compartiendo todo el mundo...


 


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lunes, 30 de marzo de 2026

Tomás Rebord, histérico por el avance de la izquierda, ataca al trotskismo mientras defiende a la casta corrupta del PJ

Nuestro partido hermano de Austria y otras organizaciones, marcharon en Viena en solidaridad con los pueblos de Palestina, Líbano e Irán

 


Austria: Manifestación en solidaridad con los pueblos de Palestina, Irán y Líbano

Informe (con fotos y vídeos) de una concentración en Viena el 28 de marzo de 2026, sección austriaca de la CCRI, www.thecommunists.net 

Unas 200 personas se manifestaron en el centro de Viena con motivo del Día de la Tierra Palestina. Expresamos nuestro apoyo a la resistencia de los pueblos de Palestina, Irán y Líbano contra la agresión estadounidense-sionista. La protesta fue organizada por una alianza de grupos y activistas y liderada por el compañero Mohammed, del Club Árabe Palestino. 

Varios oradores intervinieron en la concentración, entre ellos Michael Pröbsting, Secretario Internacional de la CCRI. En su discurso, manifestó nuestra oposición fundamental al Estado colonizador sionista y nuestro apoyo al derecho de todos los refugiados palestinos a regresar para que pueda surgir un Estado palestino desde el río hasta el mar. 

Michael también denunció la agresión imperialista de Estados Unidos e Israel contra Irán. Hizo hincapié en que, en este conflicto, no se debe permanecer neutral, sino apoyar a Irán y su resistencia militar contra el monstruo sionista estadounidense. 

https://www.youtube.com/watch?v=tWmGVU1U30Y





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domingo, 29 de marzo de 2026

El Frente de Izquierda debe capitalizar el importante avance en las encuestas de Myriam Bregman, organizando un espacio -independiente de los capitalistas- mucho más amplio y participativo


Por Ernesto Buenaventura

El rechazo a la guerra imperialista contra Irán está generando enormes movilizaciones en las principales ciudades de Estados Unidos y Europa, a través del denominado movimiento “No Kings”. A pesar de sus límites, la sóla existencia de estas multitudinarias y combativas concentraciones, significa un palo en la rueda de los planes más reaccionarios de Donald Trump, que, para colmo de males, quedó huérfano de sus aliados históricos, los de la OTAN.  

Este sábado, millones de personas se movilizan en Estados Unidos y otras partes del mundo para manifestar su rechazo al presidente Donald Trump. Los ciudadanos denuncian su estilo autoritario y decisiones de gobierno que consideran injustas y fuera del marco legal. Es la tercera vez en menos de un año que los estadounidenses salen a las calles bajo el movimiento popular “No Kings” (No a los reyes), la expresión más visible de oposición al mandatario desde el inicio de su segundo mandato, en enero de 2025[i].

Estas movilizaciones democráticas forman parte de una oleada más general, que está teniendo lugar en distintos puntos del planeta, con reclamos democráticos muy diversos, como las combativas marchas estudiantiles de Chile, que resurgieron luego del retroceso de las luchas que aconteció en el marco de las cuarentenas y otras medidas restrictivas, llevadas adelante por la mayoría de los gobiernos capitalistas.

La descomunal movilización del 24 de marzo en Argentina empalma con esa tendencia global, que está poniendo a los gobiernos más reaccionarios -como los de Trump y Milei- a la defensiva. Las crisis y escandaletes que están sufriendo estos dos personajes, cuyas popularidades están en franca decadencia, son buenas noticias para el movimiento de masas del “patio trasero” yanqui.

No es casual, que, junto con ese cambio progresivo de la realidad, las encuestadoras argentinas comiencen a mostrar que la izquierda argentina, personificada en la figura de Myriam Bregman, está levantando cabeza. Tal es así, que en algunas de estas consultas, la diputada del PTS supera en niveles de popularidad a todos los referentes del oficialismo y la oposición burguesa.

Esta dinámica ratifica nuestra caracterización del gobierno de Milei, sobre el que dijimos -inmediatamente después de su triunfo electoral- que no expresaba ningún giro a la derecha del pueblo, ni nada parecido. Para nuestro partido, el libertario es apenas una estación de paso en el proceso de ruptura de la clase obrera con el peronismo, un proceso enormemente progresivo que tiende a radicalizarse.  

A pesar de nuestras diferencias con el partido de Bregman, el PTS, como así también con el Frente de Izquierda -que integra- nos alegramos de que todo esto ocurra, porque significa que los trabajadores y el pueblo, después de trazar rayas con su conducción histórica -peronista- y de haber realizado una experiencia mínima con Milei, están empezando a mirar a la izquierda con simpatía.

Desde Convergencia Socialista haremos todo lo posible para que esa simpatía se convierta en hechos, para que la izquierda, en definitiva, aparezca como una alternativa real de dirección. Pero, para eso, deben ser el partido de Bregman y el frente que lidera, quienes tomen la posta y desplieguen una política audaz, que sirva para conquistar la consciencia de millones. 

Para eso, deben aclarar siempre y de manera expeditiva, que nada tienen que ver con el pasado -el peronismo,- que la mayoría del pueblo rechaza, incluso más que al oficialismo. Desde esa ubicación y con una política independiente de todo lo que tiene que ver con el capitalismo y la "casta" que lo sostiene, deben dejar de funcionar como una cooperativa electoral cerrada, convocando a todas las organizaciones y luchadores que adhieran a esta perspectiva, a sumarse de manera activa.  

El FITu debe abrirles las puertas a esos cientos o miles que simpatizan con Myriam Bregman y a toda la militancia, organizada o no, que coincidan con la necesidad de agitar un programa de lucha e independencia de clase, no solo para las próximas elecciones, sino al servicio de las luchas y de la construcción de la nueva dirección política y sindical que hace falta para organizar la Huelga General Activa que acabe con los capitalistas e imponga un gobierno revolucionario de la clase obrera.



[i] Perfil 29/03/2026

sábado, 28 de marzo de 2026

Respuesta a quienes se niegan a apoyar la justa guerra de defensa nacional de Irán contra la agresión estadounidense-sionista.

 


Guerra de Irán: ¿Somos “campistas”?

Respuesta a quienes se niegan a apoyar la justa guerra de defensa nacional de Irán contra la agresión estadounidense-sionista.

Por Michael Pröbsting, Corriente Comunista Revolucionaria Internacional (CCRI), 24 de marzo de 2026, www.thecommunists.net

Si bien la mayoría de los marxistas denuncian con razón la guerra imperialista contra Irán, solo una minoría defiende a Irán y, dentro de esta minoría, pocos están dispuestos a ir más allá de la frase general de “defender a Irán” y apoyar la lucha militar real de las fuerzas armadas iraníes. [1] Entre estos últimos se encuentran, además de la TIR, solo un puñado de organizaciones como la LIT-CI y la UIT-CI. [2]

Varios autoproclamados marxistas nos critican por ser “campistas”, es decir, por apoyar al régimen iraní contra Estados Unidos e Israel. En sí mismas, tales acusaciones no son nuevas. El año pasado, Alex Callinicos, profesor universitario y destacado teórico del SWP británico, denunció a quienes apoyamos a Ucrania contra la invasión de Putin como “campistas”. [3]

“La nueva forma de campismo, en efecto, presenta al imperialismo occidental como el defensor de la democracia frente a la amenaza autoritaria que representa el “eje de los adversarios”. Influyente en Europa y Latinoamérica, esta postura tiende a reducir la guerra de Ucrania a una lucha de liberación nacional comparable a la de Vietnam contra Estados Unidos”. [4]

Del mismo modo, la FT/PTS acusó a quienes apoyaban la Revolución Siria contra la tiranía de Assad del mismo “pecado”. [5]

“Campismo”: una categoría confusa

Originalmente, el término “campismo” se ha generalizado en los últimos años, en particular entre quienes se niegan a apoyar a ninguna de las dos grandes potencias: ni a Estados Unidos y Europa Occidental ni a Rusia y China. En este contexto, critican con razón a los socialistas que simpatizan con los imperialistas del Este y los tildan de “campistas”.

Si bien consideramos que no es ilegítimo en sí mismo utilizar esta categoría en el contexto de la rivalidad interimperialista, solemos evitarla. ¿Por qué? Porque es una categoría confusa.

“Campismo” simplemente significa tomar partido. Esto no es incorrecto en sí mismo. ¡Depende de qué bando se elija! Tomar partido por una potencia imperialista —por ejemplo, aliarse con Rusia contra Ucrania, con China contra Estados Unidos o con Israel contra Irán— es erróneo en principio y sustituye el marxismo por el socialimperialismo. Es una postura de apoyo a una potencia imperialista disfrazada con frases socialistas.

Mientras que categorías como socialimperialismo, socialchovinismo o socialpatriotismo tienen un significado concreto, ya que expresan la esencia política de dichas posturas, el término “campismo” es vacío y solo indica que uno toma partido en un conflicto.

La acusación de “campismo” que se nos lanza en el contexto de la defensa de Ucrania, la Revolución Siria o ahora Irán revela plenamente la problemática naturaleza de este término. Equiparar el apoyo a Rusia o China equivale a respaldar la lucha de un país que sufre la agresión de una potencia imperialista (o de un pueblo oprimido por una tiranía).

En otras palabras, tales acusaciones revelan que nuestros críticos ignoran la diferencia de clases entre una potencia imperialista (como Estados Unidos, Rusia o China [6]) y un país semicolonial (como Ucrania [7] o Irán [8]), es decir, entre un país que forma parte del grupo de estados que dominan el mundo y un país que pertenece al grupo mucho mayor que sufre la dominación y la explotación de monopolios y potencias imperialistas. [9]

La división del mundo en naciones opresoras y oprimidas 

De hecho, la división del mundo en países explotadores y explotados, naciones opresoras y oprimidas, es un componente esencial de la comprensión marxista del capitalismo moderno, es decir, del imperialismo. Marx y Engels vivieron en el siglo XIX, la época del capitalismo preimperialista, pero aun así reconocieron que la división entre naciones opresoras y oprimidas era un rasgo crucial de la situación mundial. Por ello, apoyaron la lucha del pueblo polaco contra Rusia, de los irlandeses contra Gran Bretaña, de los italianos contra Austria-Hungría o de los indios contra el Imperio Británico.

Con el surgimiento del imperialismo, el mundo quedó dominado por un puñado de monopolios y grandes potencias. Lenin reconoció que la división del mundo en países imperialistas, coloniales y semicoloniales debía constituir un componente clave del programa marxista.

“El imperialismo es la opresión creciente de las naciones del mundo por un puñado de grandes potencias (...). Por esta razón, punto central en el programa socialdemócrata debe ser la división de las naciones en opresoras y oprimidas, división que constituye la esencia del imperialismo y que los socialchovinistas y Kautsky eluden engañosamente. Esta división no tiene importancia desde el punto de vista del pacifismo burgués o de la utopía pequeñoburguesa de la competencia pacífica de las naciones independientes en el régimen capitalista, pero es esencial desde el punto de vista de la lucha revolucionaria contra el imperialismo.” [10]

Por lo tanto, la sola idea de equiparar el apoyo a una gran potencia con el apoyo a un país semicolonial en una guerra contra un Estado imperialista es completamente absurda. Es como equiparar la rivalidad entre corporaciones con la lucha de los trabajadores contra los capitalistas.

Nuestros críticos suelen referirse a las contradicciones de clase dentro de un país semicolonial y a la opresión de las masas por el régimen. Por supuesto, los marxistas son plenamente conscientes de estos hechos. El régimen reaccionario de los mulás, que oprime al pueblo iraní, es un claro ejemplo de ello. Sin embargo, como hemos recalcado repetidamente, la propia burguesía semicolonial sufre, en cierta medida, la opresión de las potencias imperialistas, razón por la cual, como señaló Trotsky, “es una clase semigobernante y semioprimida”. [11]

Además, mientras las masas no hayan tomado el poder, cualquier resistencia del pueblo de un país semicolonial solo puede ser liderada por las fuerzas estatales, las cuales, a su vez, están dominadas por la clase dirigente, es decir, por la burguesía semicolonial y su régimen. Por lo tanto, en una guerra, la única forma concreta de resistencia contra la agresión imperialista es liderada por un régimen burgués semicolonial. Negarse a apoyar dicha resistencia, es decir, negarse a unirse a la lucha liderada por la burguesía, significa abandonar la lucha antiimperialista, ya que actualmente no existe otra forma de resistencia contra la Gran Potencia.

La diferencia entre el apoyo militar y el político

Otro error que cometen nuestros críticos para justificar su acusación de "campismo" es confundir el apoyo a la lucha militar de las fuerzas armadas iraníes con el apoyo político al régimen. De hecho, se trata de una acusación absurda. Si dejamos de lado las pocas ocasiones de estallido espontáneo de las masas (que a menudo terminan en disturbios), la mayoría de las luchas de clases están lideradas por fuerzas organizadas. Estas pueden ser sindicatos, partidos, guerrillas o estados. Dada la histórica crisis de liderazgo revolucionario, dichas fuerzas suelen estar dirigidas por burócratas reformistas, movimientos nacionalistas o islamistas o estados burgueses (semicoloniales). 

En muchos casos, los sindicatos están dirigidos por burócratas corruptos profundamente arraigados en las estructuras directivas de las corporaciones, los fondos de seguridad social, los partidos y el aparato estatal, etc. En algunos países, estos burócratas incluso tienen vínculos con la mafia y los gánsteres (pensemos en Jimmy Hoffa o los peronistas argentinos). Asimismo, la dirección de los movimientos guerrilleros crea un régimen interno autoritario, liquida a los opositores, intenta controlar o incluso reprimir las actividades independientes de las masas y, si logran tomar el poder, crean un régimen capitalista (o estalinista).

Por lo tanto, si los socialistas se unen a una huelga liderada por burócratas sindicales corruptos, a un movimiento por los derechos nacionales liderado por nacionalistas pequeñoburgueses o islamistas, o a una guerra de liberación antiimperialista liderada por un ejército burgués, ¿significa esto que apoyan a estas fuerzas no revolucionarias? Es fácil comprender que no se puede apoyar una huelga o una lucha de liberación en abstracto; solo se puede apoyar la lucha en la práctica, es decir, la lucha de trabajadores y oprimidos con conciencia reformista, nacionalista, etc., liderados por fuerzas (pequeña)burguesas. ¡No se puede apoyar una lucha… fuera de la lucha!

Sin embargo, la CCRI y todos los auténticos marxistas distinguen estrictamente entre, por un lado, el apoyo a las actividades prácticas de una huelga o una campaña de masas, la lucha militar en una guerra de liberación, etc., y, por otro lado, el apoyo político a las fuerzas que lideran dichas luchas. Si bien apoyamos estas luchas, dejamos claro que nos oponemos políticamente a la dirección y que deseamos que sea reemplazada por una dirección revolucionaria. Por lo tanto, los socialistas combinan su apoyo práctico con la crítica, con la advertencia sobre el peligro potencial de una traición y con el apoyo a las actividades independientes de las masas y a cualquier intento de autoorganización independiente de los trabajadores y los oprimidos.

Preguntamos a nuestros críticos: ¿de qué otra manera pretenden apoyar una lucha legítima de los trabajadores y los pueblos oprimidos? ¿Creando un imaginario “tercer campo” que solo existe en el espacio virtual y en la fértil imaginación de algunos sectarios?

Por todas estas razones, rechazamos cualquier crítica a nuestro apoyo a la justa guerra de defensa nacional de Irán contra la agresión estadounidense-sionista. También rechazamos la inútil y vacía acusación de “campismo”. Seamos claros: nos oponemos al “campismo” socialimperialista, pero abogamos por un “campismo” proletario y antiimperialista; es decir, apoyar la resistencia concreta contra los opresores sin brindar apoyo político a sus dirigentes no revolucionarios.

¡Derrotemos al imperialismo estadounidense e israelí! ¡Victoria para Irán!

[1] Para nuestra crítica de la izquierda reformista y centrista, véase, por ejemplo, Michael Pröbsting: EE. UU./Israel contra Irán: ¡No estamos en contra de la guerra en sí misma! Populismo y estalinismo ante la guerra de Irán: una crítica al pacifismo que no logra distinguir entre guerras de agresión y guerras de defensa, 16 de marzo de 2026, https://www.thecommunists.net/worldwide/africa-and-middle-east/iran-war-stalinism-populism-pacifism/#anker_1; La defensa de Irán y la táctica del Frente Unido Antiimperialista, 12 de marzo de 2026, https://www.thecommunists.net/worldwide/africa-and-middle-east/the-defence-of-iran-and-the-anti-imperialist-united-front-tactic/#anker_1; por el mismo autor: La guerra de Irán y aquellos socialistas que no son tan antiimperialistas. Una crítica a LIS/ISL, CWI, ISA, PRMI e ISp, que se niegan a aliarse con las fuerzas iraníes contra la agresión estadounidense-sionista, 2 de marzo de 2026, https://www.thecommunists.net/worldwide/africa-and-middle-east/the-iran-war-and-those-socialists-who-are-not-so-anti-imperialist/#anker_1 

[2] Para una recopilación de los documentos de la CCRI sobre la guerra de Irán de 2026, remitimos a los lectores a una subpágina de nuestro sitio web: https://www.thecommunists.net/worldwide/africa-and-middle-east/compilation-of-articles-on-the-iran-war-2026/ 

[3] Para nuestra respuesta, véase Michael Pröbsting: Misunderstanding Imperialism and its Crisis. A reply to Alex Callinicos (SWP/IST) on Great Power rivalry and imperialist super-exploitation of semi-colonial countries, 27 de marzo de 2025, https://www.thecommunists.net/theory/misunderstanding-imperialism-and-its-crisis-reply-to-alex-callinicos/ 

[4] Alex Callinicos: Understanding the crisis of imperialism. What is imperialism and how should the left oppose it? 16 January 2025, https://socialistworker.co.uk/in-depth/understanding-the-crisis-of-imperialism/. 

[5] Fracción Trotskyista - Cuarta Internacional: Siria: una posición internacionalista ante la caída de Al Assad, 16 de diciembre de 2024, https://www.leftvoice.org/declaration-an-internationalist-position-on-the-fall-of-assad-and-the-crisis-in-syria/. Para nuestra respuesta vea Michael Pröbsting: Los calumniadores de la revolución siria. Una crítica a la Fracción Trotskista (PTS en Argentina) que “no puede compartir la alegría” de las masas por el derrocamiento de Assad, 9 de enero de 2025, https://www.thecommunists.net/worldwide/africa-and-middle-east/the-slanderers-of-the-syrian-revolution/#anker_1 

[6] La CCRI ha publicado varias obras sobre el capitalismo en China y Rusia y su ascenso a potencias imperialistas. Para una recopilación de estos documentos, consulte https://www.thecommunists.net/theory/china-russia-as-imperialist-powers/ 

[7] Michael Pröbsting: Ucrania: una semicolonia capitalista 

Sobre la explotación y deformación de la economía de Ucrania por parte de los monopolios imperialistas y los oligarcas desde la restauración capitalista en 1991, enero de 2023, https://www.thecommunists.net/theory/ukraine-a-capitalist-semi-colony/#anker_9 

[8] Michael Pröbsting: Irán: ¿Una “potencia imperialista regional” o una semicolonia capitalista? Contribución al debate socialista, 18 de junio de 2025, https://www.thecommunists.net/worldwide/africa-and-middle-east/iran-a-regional-imperialist-power-or-a-capitalist-semi-colony/#anker_2 

[9] Para el análisis del imperialismo moderno realizado por el RCIT, véanse, por ejemplo, los dos libros de Michael Pröbsting: Anti-imperialismo en la Era de la Rivalidad de las Grandes Potencias. Los factores detrás de la Rivalidad acelerada entre los E.U, China, Rusia, la U.E y Japón. Una crítica del análisis de la izquierda y una semblanza de la Perspectiva Marxista, RCIT Books, Viena 2019, https://www.thecommunists.net/home/espa%C3%B1ol/libro-anti-imperialismo-en-la-era-de-la-rivalidad-de-las-grandes-potencias/; The Great Robbery of the South. Continuity and Changes in the Super-Exploitation of the Semi-Colonial World by Monopoly Capital Consequences for the Marxist Theory of Imperialism, RCIT Books, 2013, https://www.thecommunists.net/theory/great-robbery-of-the-south/

[10] V. I. Lenin: El Proletariado revolucionario y el derecho de las naciones a la autodeterminación (1915), en Lenin Obras Completas tomo 27 ed. Progreso, p. 66 

[11] León Trotsky: ¿Ni un Estado Obrero ni un Estado Burgués? (1937), https://ceip.org.ar/Ni-un-Estado-Obrero-ni-un-Estado-Burgues

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viernes, 27 de marzo de 2026

La justicia anuló el protocolo represivo de Bullrich, una victoria directa de las marchas del 24 de marzo


Por Damián Quevedo

Los chanchullos del jefe de gabinete de Milei siguen saliendo a la luz y hundiendo a Milei y toda su banda. Además de los viajes y gastos personales pagados con dinero público, continúan apareciendo propiedades difíciles de justificar para los ingresos y el patrimonio declarado por este personaje nefasto.

Aunque el núcleo duro lo sigue acompañando, cada día que pasa lo hace con más reservas. Solo la diputada Lemoine apareció en los medios con un perfil alto que el resto, tratando de justificar lo injustificable, con argumentos dignos de una película de ciencia ficción.  

Manuel Adorni falla, una y otra vez, en las dos áreas que –se presume– son su expertise: la comunicación y la contabilidad. Probablemente porque su incremento patrimonial y sus exorbitantes gastos serían imposibles de justificar en una planilla de Excel o una conferencia de prensa. “Con mi plata hago lo que quiero”, se limitó a decir el miércoles y evitó explicar cómo se pagó el jet privado que tomó para ir a Punta del Este.

La respuesta llegó ayer a la Justicia. El agente que vendió el vuelo confirmó que lo abonó la productora de televisión de Marcelo Grandio --que tiene contratos con el Estado-- y contradijo al jefe de Gabinete, que asegura haberlo pagado él. En medio de estas versiones cruzadas, el juez Ariel Lijo solicitó a la TV Pública que entregue los contratos vinculados al caso[i].

La justicia, que ya venía acorralando al gobierno nacional desde varios frentes, ahora aceleró la marcha con esta causa, que está en manos del juez Lijo, quien, probablemente lo utilice para vengarse o chantajear a alguna de las fracciones en pugna dentro de La Libertad Avanza.

El hecho de que avancen las causas contra el oficialismo no se debe a la “división de poderes”, una verdadera falacia, sino a que la mayoría de la clase dominante le soltó la mano a Milei, porque no cree que él y su plan -que perjudica a gran parte de las patronales locales- terminen bien.

Este culebrón, que demuestra la debilidad del gobierno libertario, golpea en la línea de flotación de todo el régimen político, que, en ese marco crítico, aún no cuenta con una carta de recambio inmediato, lo cual, si explota una nueva rebelión social, puede ser más que peligroso para los de arriba.

Por esa razón, y para preservar la “institucionalidad” burguesa, el poder judicial -última instancia o garantía de la misma- trata de poner paños fríos. Mientras procesa funcionarios, del oficialismo y la oposición, defiende la existencia de ciertas libertades y conquistas, como el derecho a la protesta, para que la situación no se desmadre.  

La estrategia de "orden público" del Ejecutivo recibió un revés jurídico. El fiscal Rodrigo Cuesta dictaminó ante la Cámara Contencioso Administrativo Federal que corresponde desestimar el recurso de apelación del Gobierno y dejar firme la sentencia que declaró nulo el protocolo anti piquetes. Para el funcionario, la resolución del Ministerio de Seguridad excedió sus facultades al intentar regular derechos fundamentales mediante una normativa administrativa que, en la práctica, anuló garantías constitucionales básicas[ii].

Este revés judicial para el gobierno, que limita los planes represivos de la banda libertaria, no casualmente, tuvo lugar después de las multitudinarias marchas por el 50 aniversario del golpe de Estado del pasao 24 de marzo, que fueron, en los hechos, un toque de atención para los capitalistas, que saben que la consciencia democrática de la mayoría del pueblo argentino continúa estando en un nivel altísimo.

Es que el movimiento de masas demostró, de manera contundente y efectiva, que en este país no hay lugar -por el momento- para represiones salvajes, ni, mucho menos, para el negacionismo. La clase dominante, a través de una de sus herramientas principales, la justicia, tomó nota y anuló el protocolo de Bullrich, una expresión cabal del cambio en las relaciones de fuerza que está desarrollándose en el país.

Esta realidad ocurre en un momento crucial para el gobierno libertario, ya que su principal mentor, Donald Trump, está sufriendo una derrota política y militar contra el país al que pretendió humillar rápida y efectivamente, Irán. Lo que sucede con el jefe de la Casa Blanca afecta negativamente, también de manera rápida y efectiva, a su lacayo del patio trasero.

¡Buenas noticias para los trabajadores y el pueblo, que deben aprovechar las circunstancias para pasar a la ofensiva! Buenas nuevas, en definitiva, para la izquierda revolucionaria, que, en este marco, cuenta con inmejorables posibilidades de disputar la conducción, política y sindical, de los y las de abajo.



[i] Página12 26/03/2026

jueves, 26 de marzo de 2026

Adorni, al borde del knock out

 


Por Ernesto Buenaventura

Adorni comenzó la conferencia de prensa de ayer con el tono soberbio que lo caracteriza, tratando de que la reunión con los periodistas no girara en torno a sus viajes, lujos y propiedades, sino a las nuevas propuestas gubernamentales, como el pretendido aumento del presupuesto represivo o la ley “anti okupas”.  

Con algunos minutos de retraso, el jefe de gabinete leyó casi sin levantar la vista del speech inicial, con aclaraciones sobre lo que no podría decir “para no entorpecer la causa judicial”, y archivos de los periodistas que se disponían a consultarlo. (La Nación 25/03/2026)

Desde el gobierno lo bancaron, con una presencia masiva de funcionarios, aunque sin los hermanos Milei, que, hasta ahora, sólo lo apoyan a través de las redes. En este marco, la maniobra del vocero presidencial duró poco, ya que las preguntas -sobre el incremento no declarado de su patrimonio- lo pusieron contra las cuerdas.  

El jefe de gabinete se puso nervioso y agresivo, ya que no supo cómo responder acerca de sus viajes personales o cómo hizo para comprar una pequeña mansión en un exclusivo barrio privado de la zona norte con los escasísimos fondos que poseería, de acuerdo a lo que declaró ante la justicia inmediatamente después de haber accedido a la función pública.

Este escándalo, más que evidente, de corrupción, abrió una enorme crisis política en el gobierno, mucho mayor que las anteriores -Espert, caso Libra o coimas en la agencia de discapacidad, ANDIS- porque explotó en un contexto social y económico que está golpeando con dureza a la mayoría de la población, buena parte de la cual votó por Milei.

El panorama económico es tan crítico, que hasta el ministro Caputo, que jamás consultó a nadie sobre las medidas que implementó, ahora salió a pedirle opiniones a su entorno y a reclamarles - más bien a rogarles- ayuda a los empresarios.  

Milei está perdiendo dos de sus cartas principales. Una, es la del combate contra la inflación, que, a pesar del relato oficial, continúa y se incrementa mes a mes. La otra tiene que ver con la idea de que su gestión habría llegado al poder para combatir la corrupción kirchnerista.  

La banda libertaria, además, acaba de sufrir una derrota significativa este último 24 de marzo, con las multitudinarias y combativas movilizaciones por el 50 aniversario del golpe de Estado, que, en los hechos, aplastaron el discurso negacionista del oficialismo, que pasó prácticamente desapercibido a la contundencia de las concentraciones.

Para como de males, el jefe de Milei, Donald Trump, está siendo humillado en la guerra de Irán, donde, a pesar de la tremenda superioridad militar con la que cuenta la coalición imperialista que lideran el jefe de la Casa Blanca y Netanyahu, no ha podido doblegar al ejército de los ayatolas.

La combinación de todos estos factores está creando las condiciones objetivas y subjetivas, para que, de acá en más, la resistencia obrera y popular pegue un salto de calidad, una coyuntura que la izquierda revolucionaria debe aprovechar para presentarse como alternativa de dirección -política y sindical- del movimiento de masas.  

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martes, 24 de marzo de 2026

CS en el 50 aniversario del golpe, pidiendo la libertad de Eneas y Milton, presos por luchar contra la reforma laboral

Camaradas del PST caídos/as ¡Hasta el Socialismo!

Por Juan Carlos Beica

Unos días antes del golpe de estado de 1976, el Partido Socialista de los Trabajadores (PST) contaba con aproximadamente 4.000 militantes, siendo una de las organizaciones trotskistas más influyentes del mundo. Durante la dictadura el PST continuó, clandestinamente, activando en los lugares de trabajo, estudio y barrios obreros sosteniendo diversas tácticas y publicando su periódico. Mi ingreso a esa organización data del año 1974, habiéndome acercado a través de la campaña electoral.

En ese contexto, durante el gobierno militar, mi trinchera fue el Ferrocarril General Roca, al que llegué -1979- luego de haber militado en el frente barrial. Eran años en que la conducción partidaria, liderada por Nahuel Moreno, extendió su trabajo internacionalista desde Colombia. Una de las campañas más importantes que desde ese país se organizó fue el desembarco de la “Brigada Simón Bolívar”, que intervino en la Revolución Nicaragüense, al frente de la cual se ubicaron dos camaradas argentinos: Miguel Sorans y Nora Ciappone. 

Antes de ingresar al ferrocarril, en el barrio de Villa Pueyrredón, organizamos con compañeros y compañeras de esa zona una peña para recaudar fondos para sostener a la brigada, un evento de carácter clandestino debido a la durísima represión de la dictadura militar, que de esa manera continuaba la obra contrarrevolucionaria iniciada por el gobierno peronista - con Juan Domingo Perón primero e Isabel Martínez de Perón después - masacrando a lo más granado de la vanguardia obrera y estudiantil que surgió a partir del Cordobazo.

El PST perdió más de 100 compañeros y compañeras, ya que el gobierno del Proceso no sólo prohibió su accionar, sino que lo proscribió, ubicándolo en el mismo plano que el de las organizaciones político/militares, como el PRT, el ERP o los Montoneros. Sin embargo, y a pesar de los ataques, persecuciones y secuestro, nuestra actividad militante continuó desarrollándose, organizada alrededor de periódicos que fueron cambiando de nombre -La Yesca, Opción y Palabra Socialista- con los que llevamos la voz del socialismo a la clase trabajadores y el pueblo. 

Para eso, organizábamos reuniones políticas en casas “no quemadas” e incluso a veces en ciertos bares, donde intercambiábamos los materiales políticos de propaganda y agitación, que llevábamos camuflados en paquetes de cigarrillo, de yerba u otros productos, tratando de que pasen desapercibidos a los ojos de los uniformados y las patotas de la dictadura. En esos encuentros clandestinos se discutía la situación mundial y nacional, armándonos para la organización de campañas políticas generales e intervenciones tácticas específicas, especialmente al interior de los lugares de trabajo. 

Fue tal la represión contra el PST, que cuando cayó la dictadura, en 1982, su nombre continuó proscripto, razón por la cual se llevó adelante una discusión interna para adoptar otro y, de esa manera, poder participar en las elecciones democrático burguesas que se avecinaban. De allí surgió el viejo MAS, que creció transformándose en una fuerza nacional importante, con más de mil locales a lo largo y a lo ancho del país. La experiencia de este partido, más allá de sus límites, que lo llevaron a explotar y entrar en una crisis terminal en los 90, debe ser tomada en cuenta para construir, de acá en más, el Partido de Trabajadores y Trabajadoras que reclaman las actuales circunstancias. 

Por esto e independientemente de las críticas políticas, teóricas y programáticas que hemos realizado -tanto al PST como al viejo MAS- desde nuestro partido, Convergencia Socialista, nos sentimos parte de esta corriente, razón por la cual cada 24 de marzo recordamos -con admiración- a nuestros y nuestras camaradas que cayeron peleando por la construcción de una sociedad verdaderamente justa y equitativa, una Sociedad Socialista. ¡Compañeros y compañeras, hasta el Socialismo!

Caídos y caídas bajo el gobierno de Isabel Perón 

Agostini Lidia, Boussas Rubén, Claverie Patricia, Fernández Inocencio, Frigerio Hugo, Guzner Lorenzo Ana María, Loscertales Roberto, Lucatti Oscar, Mesa Oscar Dalmacio, Moses Antonio, Nievas Juan Carlos, Povedano Carlos, Robles Urquiza César, Scafidi Carlos, Zaldúa Adriana y Zidda Mario. 

Desaparecidos/as por la dictadura militar 

Agüero José Gabriel, Aguirre Raúl Esteban, Alvarez Rojas Federico E., Anglet de Rivero Beatriz A., Angret de León Beatriz, Apaza Arturo, Barin Juan C., Bellagamba Hugo Francisco, Benítez Aníbal C., Berdini Guillermo, Berrocal Alberto, Bonavitta Nelson O., Castro Horacio Alberto, Correa Juan Carlos, Choque Cosme Benito, Damboriana Dardo J., De Olaso Mónica Edith, Di Spaltaro Mario Alberto, Dorronzoro Dardo Sebastián, Dwaitz Carlos, Elischer Jorge Leonardo, Espinosa Pesantes José Guillermo, Falcón Carlos Agustín, Ferreyra Elena, Fiore Enzo Vicente, Ford Alejandro Efraim, Ford de Olaso (bebé nacido en cautiverio), Gaitán Patricia, García Gladis, Giampa Juan J., Gil de González Chela, González Rodolfo, Grossi Charles del Carmen, Guidi Jorge, Huder de Prado Norma S., Izaguirre Cristina, Jordan Vercellone Juan Carlos, Leikis de Alvarez Rojas Hilda G., López Adrián, López Estela Josfina, Marchini de Nicotera Alicia, Margarita de Goyos, Arturo José, Martín Melita, Martínez Ana María, Martínez José A., Martire Manza Julio, Matamoros Julio Alberto, Molina Cornejo Donaldo David, Monari de Poyastro Graciela C., Moreno Carlos Alberto, Nicotera Ricardo Alfredo, Orue Griselda, Ostroviesky David, Peña Irene, Peón Carrera Adolfo, Pérez Roig Marcelino Alberto, Poyastro Eduardo G, Prado Angel Alberto, Puccio Jorge E., Ramírez Norberto Julio, Ramos López Juan Carlos, Rivero Roberto, Rodríguez Juan Antonio, Rodríguez Mario Germán, Rodríguez de Giampa Ana R., Romoli Ana María, Rovella Daniel Marcos, Santos Héctor Vicente, Sasso Mario Antonio, Scanvino Edith B., Sciuca de Ruiz Palmira Amelia, Scotta de Bonavitta Graciela M., Schippani Norma Alicia, Senar Alberto, Severo Barreto Ary Héctor, Stati Gustavo, Suárez José Guillermo, Torres Horacio, Vega Jesús M., Villabrille Eduardo, Villanueva Ramón Pablo, Zampicchiatti Gustavo Alfredo.

Trump retrocede en chancletas en Irán, una buena noticia para los pueblos



Por Musa Ardem

Donald Trump está atorado en un pantano del que no puede o no encuentra la maner de salir. La guerra con Irán se está convirtiendo en una catástrofe política y económica peor que la de Afganistán, porque no solo deteriora y muestra la debilidad estratégica de EEUU, sino, porque además, motoriza el avance de la crisis global.

El primer fracaso de la coalición agresora -EEUU e Israel- fue que, luego de una ataque mortífero, que acabó con buena parte de la cúpula del gobierno persa, no logró que el régimen se desmorone o que alguna de sus fracciones aceptara jugar el papel que, en Venezuela, está jugando Delcy Rodríguez. Es más, la mayoría de las personas que participaron en las combativas movilizaciones contra los ayatolas, cerraron filas con el oficialismo contra la guerra imperialista.

El otro gran tropiezo de Donald Trump tuvo que ver con su intento de conseguir aliados, ya que en todos los casos, desde los europeos, pasando por Japón y hasta los kurdos, rechazaron unirse a la coalición yanqui-sionista. Si bien era esperable por parte de las potencias europeas, cuyos capitales tienen intereses propios y vienen distanciándose del imperialismo yanqui, es significativa la actitud de Japón, hasta ahora un aliado incondicional de los Estados Unidos, que podría ser crucial en una guerra directa con el imperialismo chino.

Por todo esto, siendo consciente de la debilidad con la que asume la guerra, Trump ahora propone, más bien busca desesperadamente, una tregua con Teherán, lo cual es más que contradictorio con los intereses y planes de Netanyahu, que necesita seguir adelante para sobrevivir. Sin embargo, la cuestión es que, objetivamente, el imperialismo yanqui ya no está en condiciones de sostener la guerra, y, mucho menos, de ganarla, aunque la necesite.

Trump, amenaza, grita, patalea, pero esos gestos no son más que una muestra de impotencia, porque el problema principal de toda guerra no es que tal o cual país cuente con las mejores armas -la ventaja objetiva de los yanquis- sino que actúe dentro de un marco político y social que le permita desplegar tropas en el terreno de batalla, única manera de conseguir la victoria. Estados Unidos no lo tiene como lo tuvo cuando invadió Irak, pero, además, tiene un problema adicional: la mayor parte de su pueblo está en contra de ir a pelear otra gran guerra.

“Está posponiendo un ataque que todavía no fue, que es el ataque a la central de gas, que podría paralizar toda la energía de Irán, que fue la misma planta de gas que atacó Israel y que públicamente generó un supuesto cortocircuito entre Trump y el presidente israelí. También habla de infraestructura energética, hasta ahora no quería atacarlas, porque eso generaba la volatilidad en el mercado petrolero que estaba afectando principalmente a Trump”. [i] 

Irán y la milicia libanesa Hesbola, continúan causando muchos daños, en vidas e infraestructura, tanto para Israel, como para Estados Unidos y sus aliados de Medio Oriente. En ese marco adverso, Trump está atrapado, ya que cualquier salida que encare le resultará perjudicial: una avanzada, en estas condiciones, podría implicar derrotas vergonzosas para el imperialismo yanqui, mientras que una tregua le daría la victoria a Irán, que, en los hechos, dejaría a la principal potencia del planeta en una situación humillante.

El otro aspecto, que deriva directamente de la guerra y que golpea tanto a Europa como a EEUU, es la suba del precio del petróleo y la consecuente escalada inflacionaria que está generando. El jueves, el Brent había rozado los US$ 119 por barril por temor a que el conflicto derivara en una guerra energética abierta, con daños más permanentes sobre refinerías, plantas de gas natural licuado y vías críticas de transporte. El cambio de tono de Trump no eliminó ese riesgo, pero sí introdujo una ventana de negociación que alcanzó para enfriar, al menos de manera transitoria, la presión sobre el crudo.

El temor de fondo sigue siendo el mismo: que el conflicto derive en una disrupción más prolongada del suministro mundial de crudo y gas. El Estrecho de Ormuz, por donde circula una quinta parte del petróleo global, permanece como el principal punto de estrangulamiento del sistema energético. Y los ataques de las últimas semanas dejaron en evidencia que el mercado ya no enfrenta solo un problema de tránsito marítimo, sino también un daño potencial sobre infraestructura crítica[ii].

La contraparte de la debilidad del imperialismo, es un movimiento de masas que empieza a resistir, que no quiere una nueva guerra mundial y que en esta crisis puede dar saltos muy grandes, como sucedió con la explosión revolucionaria de la denominada “Primavera Árabe”. La tarea de los revolucionarios y las revolucionarias es ayudar, de todas las formas posibles, a que los yanquis reciban una paliza histórica, porque, como sucedió en Vietnam, la derrota de Trump y su banda será un triunfo de todos los pueblos del mundo.



[i] La Nación 23/03/2026

 

[ii] Perfil 23/03/2026

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domingo, 22 de marzo de 2026

El 24, a Plaza de Mayo, contra la impunidad de ayer y la de hoy y por la libertad de Eneas y Milton


Comité Ejecutivo de Convergencia Socialista

Desde Convergencia Socialista marcharemos, como todos los 24 de marzo de estos últimos cincuenta años, contra la impunidad de los milicos del proceso y sus cómplices, contra la impunidad de las fuerzas represivas de Milei y de los anteriores gobiernos capitalistas, como el peronismo, que tiene en su haber infinidad de crímenes contra la clase obrera y el pueblo.

Desde esa ubicación, nos ubicaremos frente al Cabildo para agitar con fuerza el pedido de libertad de Milton Tolomeo y Eneas Gallo, presos por apoyar la justa lucha de los jubilados y luchar contra la represión libertaria. ¡No se puede hablar de derechos humanos, permitiendo que haya luchadores encarcelados y procesados! 

¡Presos tienen que ir Adorni, Spagnuolo, Espert, Karina y su hermano Javier, con toda la banda de delincuentes que los rodean! No solamente por los curros que están saliendo a la luz, sino por el más importante de todos: entregar el país a la voracidad de las multinacionales extranjeras, para convertirlo en una colonia, política que no es más que la continuidad de las que perpetraron los gobiernos macristas, radicales y peronistas y continúan todos los gobernadores, oficialistas u opositores.

Compañero, compañera, te invitamos a sumarte a nuestra agitación independiente para hacer fuerte el reclamo de la libertad de los camaradas y para impulsar juntos/as la unidad de los revolucionarios y las revolucionarias consecuentes para construir desde abajo el Argentinazo que hará falta para echarlos a todos e imponer una salida de fondo, el gobierno de los trabajadores y el pueblo pobre.

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sábado, 21 de marzo de 2026

Cambio en la ley de glaciares y destrucción de las fuentes de agua potable, un ataque directo y estratégico a la producción agropecuaria


Por Ernesto Buenaventura

Luego de aprobarse en el Senado, Diputados está tratando la reforma de la Ley 26.639, denominada de “Preservación de los Glaciares y del Ambiente Periglacial”. Si bien esto no es más que la continuación de las políticas al servicio de los monopolios extractivistas, sostenidas por todos los gobiernos anteriores a Milei, la nueva normativa permitirá que estos intensifiquen cualitativamente la depredación de recursos naturales estratégicos, principalmente el agua, que utilizan por toneladas para hacer funcionar a la minería de cielo abierto.

Argentina es uno de los territorios con mayor cantidad de glaciares del planeta. Muchos son visibles, como el Perito Moreno; otros, subterráneos, esenciales para las cuencas de agua que alimentan regiones agrícolas y ganaderas muy lejos de la cordillera. Lo que ocurra en San Juan, Catamarca o Santa Cruz no queda confinado allí́: repercute en la región pampeana, en los valles productivos y en las poblaciones que dependen de esas reservas hídricas[1].

El resultado, a mediano plazo, puede ser catastrófico, ya que la falta de agua dulce afectará a la agroindustria, que es el sector más dinámico de la economía nacional, el que arrastra al resto. En los hechos, esta modificación de la ley terminaría eliminando, o limitando de manera exponencial, a la “gallina de los huevos de oro” de la burguesía argentina, y, al mismo tiempo, a cientos de miles de pequeños y medianos productores de todo el país.  

El modelo agro exportador actual, que todavía funciona con cierto control del Estado, le permite a este recaudar una parte de sus ganancias, mediante impuestos y retenciones. El cambio hacia una Argentina extractivista -productora de materias primas minerales o hidrocarburíferas- significará que las grandes empresas del sector, en los hechos, no aporten casi nada, que es lo que está sucediendo en la actualidad con las que ya existen y lo que el gobierno pretenden sostener.   

Al eliminar las ventajas, que, más allá de sus enormes límites, tiene la producción agrícola y ganadera, el gobierno destruirá, parcial o totalmente, a un sector que apalanca a otros rubros de la industria. La transferencia de parte de la plusvalía de estos capitales hacia otros de menor productividad, como la minería, hará que el Estado y el conjunto de la economía nacional se debiliten como nunca antes.

Esto no solo condena al país a ciclos crisis económicas y recesiones más largos y profundos, sino a una situación que lo asemejará a regiones en donde priman el hambre, la desocupación masiva y la falta total de oportunidades para el conjunto del pueblo. En ese sentido, la entrega de los glaciares implicará, en primero lugar, la eliminación de la pequeña producción agrícola y ganadera, para todos aquellos que no puedan concretar el acceso al agua. 

Si bien este proceso en el que los grandes monopolios eliminan a los capitales más pequeños, es propio del sistema capitalista, esta política impulsada por el gobierno nacional y toda la oposición patronal, acelera esa tendencia. El impacto ambiental no es una hipótesis, es en la destrucción de recursos naturales esenciales para la vida, que las multinacionales mineras vienen llevando adelante desde hace décadas.

Los ejemplos en este sentido abundan. El 13 de septiembre de 2015 la empresa Barrick Gold derramó en su mina Veladero, en la provincia de San Juan, más de 1 millón de litros de agua cianurada, llegando a contaminar cinco ríos. En el 2023, la empresa Livent derramó en su proyecto Fénix en Catamarca más de mil litros de ácido clorhídrico. La misma empresa es acusada de haber secado la vega del río Trapiche en la provincia. Asimismo, los proyectos Josemaria en San Juan y MARA en Catamarca, vulneran la Ley de Glaciares, al afectar glaciares de escombros y ambiente periglacial, de acuerdo a su Evaluación de Impacto Ambiental y al informe de la Secretaría de Minería provincial respectivamente[2].

La lucha contra este avance del capitalismo extractivista es una batalla por la supervivencia de millones de trabajadores y pequeños productores en este país. El freno a la nueva legislación sobre glaciares será, de concretarse, apenas un paso en el sentido de terminar con el saqueo y la depredación, que acabarán definitivamente cuando acabemos con el capitalismo.  



[1] Perfil 20/03/2026

[2] https://farn.org.ar/reglamentacion-del-rigi-y-la-ley-de-inversiones-mineras-dos-caras-de-la-misma-moneda/

jueves, 19 de marzo de 2026

Adorni, otro exponente de la casta putrefacta que hay que enterrar

Trump, en crisis y empantanado en la guerra del sionismo


Por Musa Ardem

La guerra iniciada por Israel contra Irán -que arrastró a EEUU- representó un problema para Donald Trump desde el comienzo. Es que, a pesar de los certeros golpes asestados por la coalición imperialista, la resistencia del régimen iraní sorprendió a los agresores, que, teniendo en cuenta la asimetría militar, esperaban una victoria rápida y contundente.

Esto implica para Trump un costo político que todavía no se puede dimensionar. No solo es una provocación a su electorado, al que prometió salir de todas las guerras, sino que, dentro de su propio partido, surgieron voces opositoras. La que sonó fuerte estos últimos días ha sido la de Joe Kent, el ex jefe del comité antiterrorista, que, por esta causa, terminó renunciando.

“No puedo apoyar en buena conciencia la guerra en curso en Irán”, escribió Kent, director del Centro Nacional de Contraterrorismo, en un mensaje publicado en las redes sociales. “Irán no suponía ninguna amenaza inminente para nuestra nación, y está claro que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderosa influencia en Estados Unidos”[i].

La presión de Israel aceleró las contradicciones entre las potencias imperialistas y las obligó a delimitar más los campos, lo cual profundizó el aislamiento político de EEUU en el tablero mundial. Trump no pudo cosechar más alianzas que las de algunos gobiernos de países semicoloniales, como Argentina, pero estos no juegan ni pueden jugar ningún papel en la guerra. Como contrapartida, las potencias europeas les dieron sus espaldas a Israel y EEUU.

La Unión Europea ha rechazado implicarse más directamente en la escalada militar en Oriente Medio pese a las presiones de Washington para que aumente su presencia naval en el estrecho de Ormuz. La alta representante de la UE para Política Exterior y Seguridad, Kaja Kallas, ha dejado claro este lunes que los Estados miembros no tienen “intención de ampliar” la misión europea en la zona y ha subrayado que el conflicto no puede considerarse una guerra europea[ii].

La crisis que abre el ataque a Irán empuja a los grandes capitalistas de Europa a acelerar la pelea por los mercados de forma más abierta. En ese sentido, el rechazo a ser parte del bloque yanqui-sionista es una declaración estratégica, que muestra una tendencia en los alineamientos futuros.

 

Trump se metió en esta guerra como un aventurero, porque no solamente no midió las consecuencias externas, la crisis y los alineamientos que produciría, sino el costo político para el régimen que lidera. La improvisación absoluta, sus argumentos endebles y confusos y el viraje de 180 grados en la estrategia de EEUU, que hasta antes de esta guerra se enfocaba en recuperar el mercado de América, han dejado a Trump muy mal posicionado, por lo tanto es más que probable que pierda las elecciones de medio término que se avecinan.

El resultado de esto es que, a diferencia de guerras anteriores, el ataque a Irán es muy impopular entre el pueblo estadounidense, incluso antes de que sufriera pérdidas significativas. Gerald Feierstein, exdiplomático estadounidense de alto rango que lidió con Oriente Medio, comenta sobre la naturaleza caótica de la operación estadounidense: "Lo que hemos visto es una operación completamente improvisada en la que parecía que nadie entendía ni creía realmente que la acción militar era inminente. Parece que se despertaron el sábado por la mañana y decidieron que iban a iniciar una guerra[iii].

El ataque a Irán no solo es impopular en EEUU, sino que despertó el repudio de todos los pueblos oprimidos del mundo, que comienzan a ver con claridad que esta es una guerra de rapiña, que, de continuar, afectará negativamente al conjunto del planeta.

Este es el comienzo de una tendencia que parece profundizar el aislamiento y la crisis política del gobierno de EEUU, los revolucionarios debemos aprovechar las circunstancias para convocar con audacia a los trabajadores y los pueblos a movilizarse en todo el mundo contra los agresores imperialistas.  



[i] New York Times 17/03/2026

[ii] Infobae 16/03/2026

[iii] https://convergenciadecombate.blogspot.com/2026/03/su-debilidad-el-lobby-sionista-y-el.html

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CONGRESO PROGRAMÁTICO DE CS Durante los días 6 y 7 de marzo de 2021 se realizará el Congreso de Convergencia Socialista, en el que se discut...