miércoles, 31 de enero de 2024

El sionismo pretende silenciar a nuestro compañero Michael Pröbsting

 

Austria: Fuerzas proisraelíes presentan denuncia penal contra Michael Pröbsting

Informe de la RKO BEFREIUNG (Sección Austriaca de la CCRI), 29 de enero de 2024, www.rkob.net  y www.thecommunists.net 

 

Varias fuerzas proisraelíes en Austria han presentado una denuncia penal contra Michael Pröbsting, secretario internacional de la CCRI. Michael ha visitado Palestina dos veces, es un activista solidario desde hace mucho tiempo y ha sido orador habitual en manifestaciones pro Palestina en Austria durante muchos años.

 

La denuncia penal se basa en un párrafo de la declaración de la CCRI que emitimos el 7 de octubre de 2023 y que se distribuyó como folleto en alemán y árabe en las manifestaciones en Viena: “¡Desde la CCRI reiteramos, que, mientras exista el Estado sionista, los palestinos seguirán sufriendo el terrorismo de Estado! Por eso defendemos la perspectiva socialista de una Palestina democrática y roja. Apoyamos la lucha por la destrucción del Estado sionista y el derecho al retorno de todos los refugiados palestinos”. (“¡Los y las socialistas estamos junto al pueblo palestino contra el Estado Sionista de Israel!)”, https://www.thecommunists.net/worldwide/africa-and-middle-east/fifth-gaza-war-support-the-heroic-palestinian-resistance/#anker_1)

 

Como informamos en ese momento, este folleto causó un escándalo público cuando un tabloide publicó un artículo histérico y un concejal liberal llamó a las autoridades a actuar contra nosotros. (Ver: Austria: Periódico burgués importante ataca a camaradas de la CCRI de ese país, por su “llamado abierto a la violencia contra Israel”, https://www.thecommunists.net/worldwide/africa-and-middle-east/austria-tabloid-attacks-rcit-for-open-call-for-violence-against-israel/#anker_3)

 

A raíz de la denuncia penal, Michael fue citado a la comisaría central de la policía en Viena, donde le preguntaron sobre sus opiniones políticas sobre la guerra de Gaza y la cuestión de Palestina en general, así como sobre sus actividades políticas. Reiteró nuestras posiciones, que hemos explicado en diversas publicaciones de la CCRI, así como en discursos y entrevistas con los medios. La fiscalía debe decidir ahora si abre un proceso judicial.

 

La denuncia penal contra Michael Pröbsting forma parte de una serie de intentos de silenciar las voces de la solidaridad pro Palestina. Pero sea cual sea el resultado de este caso, ¡nos negamos a guardar silencio! ¡Seguiremos diciendo la verdad y apoyando a Palestina y a todos los pueblos oprimidos!


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El acuerdo para la "Ley Ómnibus", un cheque en blanco sin fondos

 


Por Damián Quevedo

Hasta hoy, parece que la ley ómnibus finalmente será aprobada, ya que el gobierno obtuvo el apoyo del PRO y la UCR, además de los gobernadores del peronismo “dialoguista”. Sin embargo, llegará mucho más recortada, sobre todo en los puntos relacionados a los superpoderes, que serán apenas como los que consiguió Alberto Fernández. 

Los mandatarios provinciales pactaron a cambio de un cheque en blanco firmado por Milei, que en los hechos no tiene fondos, porque, desde que comenzaron las negociaciones, no han recibido más que promesas muy poco claras. Tanto, que el vocero presidencial salió a desmentir el ministro Francos había prometido el día anterior: la posibilidad de compartir una parte del impuesto “País” a las operaciones financieras. 

Aunque todos los gobernadores y representantes de los partidos patronales están tratando de garantizar la gobernabilidad, ningún jefe provincial o municipal quiere que se hunda o estalle su feudo por haber salvado al gobierno nacional y a las instituciones “democráticas”. ¡Esto significa, que los acuerdos están sostenidos con alfileres! 

Una expresión de esta realidad es la denuncia que acaban de hacer los representantes santafecinos, en cuanto a la falta de fondos para pagar los sueldos de la universidad de esa provincia: El Banco Central no adelantará más dinero para el pago de haberes en la administración pública y la incertidumbre crece entre los trabajadores[1]. 

Más allá de todo esto, si se aprueba lo que queda de la ley no será una victoria para los capitalistas y el gobierno, porque, a fin de cuentas, y aunque plantee políticas de ajuste, los recortes le han sacado los aspectos más significativos de la misma. En ese marco, muy pronto, los volátiles apoyos conseguidos por Milei, se convertirán en su opuesto: declaraciones de guerra de parte de los mismos personajes que acaban de firmarlos. 

Esta situación está siendo analizada por el dueño de la pelota, el FMI. Sus funcionarios, que hasta hace unos días enviaban señales de optimistas, ahora anuncian que la crisis se está profundizando: El Fondo Monetario Internacional (FMI) revisó a la baja la proyección de la economía de Argentina para este año y ahora estima que caerá un 2,8 por ciento, para luego crecer un 5 por ciento en 2025, según el informe de Perspectivas Económicas publicado este martes por el organismo con sede en Washington[2]. 

Si bien el organismo seguirá girando plata para sostener a Argentina, ya que una situación de default abierto implicaría una crisis en cadena a nivel internacional, sus previsiones, en cuanto a una caída de la economía nacional, ahuyentan las inversiones, lo cual, irremediablemente, acelera la crisis. ¡Por donde se mire la realidad, esta va hacia una hecatombe, que solo puede ser frenada con una rebelión social que termine con Milei y el sistema capitalista semicolonial argentino, que ya no va más!



[1] Página12 29/01/2024

[2] Infobae 29/01/2024

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martes, 30 de enero de 2024

La libertad que no avanza mientras se profundiza la crisis

 


Por Damián Quevedo  

El gobierno no logra salir del atolladero que representa el intento de aprobación de la ley ómnibus, ya que está en una carrera constante por llegar a acuerdos con los gobernadores y legisladores de la oposición, en la que retrocede más de lo que avanza. Para eso y con el propósito de acelerar los tiempos, dejó sin efecto el plan fiscal, uno de los puntos centrales del ajuste, ya que implicaba una profundización del saqueo y el aumento de las retenciones.  

Ante los desacuerdos en la discusión en particular del articulado, el Gobierno pateó el tablero el viernes cuando comunicó la decisión de sacar el capítulo fiscal de la Ley Ómnibus[1]. Aunque Milei dejó afuera el planteo de las retenciones al agro, para acercarse a los caudillos provinciales, volvió a alejarse de estos, debido al retroceso en cuanto al impuesto a las ganancias, ya que los gobernadores reciben una parte de este gravamen a los salarios.   

Por esta razón, el ministro Guillermo Francos tuvo que prometerles, que, a cambio de este las provincias coparticiparían del impuesto “País”, que es el que corresponde a la compra de divisas. Queda cada vez más claro, que, a pesar de los amagues bonapartistas y los intentos de gobernar por decreto, hasta ahora el gobierno nacional no ha hecho más que ceder a los representantes de la oposición patronal y de la burocracia sindical.  

Tal es así, que de la primitiva ley ómnibus queda muy poco, de la que cayó, entre otras cosas, el plan fiscal y el núcleo duro de la reforma laboral. En ese marco, Milei tratará de ganar algunos puntos, de manera de conseguir una derrota digna. Entre estos está, en el centro, la cuestión de los súper poderes o delegaciones extraordinarias, que todos los presidentes anteriores han tenido, porque les permite evitar el Congreso para avanzar en la implementación de ciertas medidas de gobierno.  

El problema para Milei es que, de lograrlo, no le aportará nada en función del “déficit cero” que les prometió a los funcionarios del FMI y de las grandes corporaciones imperialistas, que se habían ilusionado con semejante perspectiva. Por lo tanto, al dúo Caputo/Sturzenegger no le queda otra que profundizar el Plan “Massa”, a través de su principal herramienta: el impuesto inflacionario.  

Algo de esto dejó entrever Milei, en una entrevista con la ex CNN, Patricia Janiot, a quien le dijo que el país está cada vez más cerca de la dolarización, que puede significar un nuevo salto del dólar oficial y, por lo tanto, otra devaluación más violenta del peso y su consecuencia directa en cuanto a la caída del poder adquisitivo de los salarios obreros.

¡A la clase trabajadora y el pueblo no les queda otra que luchar para acabar con el ajuste y los ajustadores, ya que, se mantenga o caiga la ley, mientras continúen gobernando, continuarán atacando a los y las de abajo para beneficiar a los grandes capitalistas! Hay que preparar un nuevo Argentinazo y convertir al país en una gran asamblea, en la que se discuta y resuelva qué “modelo” hace falta para salir de la crisis: el actual, que es el de todos los representantes de la burguesía, oficialistas u opositores, o el que proponemos los revolucionarios.



[1] Infobae 28/01/2024

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lunes, 29 de enero de 2024

Alcances y límites del fallo de la Corte Internacional contra Israel


El cielo ayuda a quienes se ayudan a sí mismos 

Sobre el fallo de la CIJ sobre el caso de genocidio de Sudáfrica contra Israel

 

Por Michael Pröbsting, Corriente Comunista Revolucionaria Internacional, 27 de enero de 2024, www.thecommunists.net  


El fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) sobre el caso de genocidio de Sudáfrica contra Israel es un éxito limitado para el pueblo palestino y quienes apoyan su lucha de liberación. (1) Es un éxito no sólo por las medidas provisionales adoptadas por la CIJ sino, más aún, por la propia naturaleza de esta institución. La CIJ no es un tribunal democrático bajo el control de las masas y los pueblos oprimidos. Es elegido por las Naciones Unidas –tanto por la Asamblea General como por el Consejo de Seguridad– que a su vez está dominado por las grandes potencias imperialistas. Esta dominación imperialista también se refleja en el hecho de que el tribunal tiene 15 jueces – simbólicamente, es el mismo número que los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU – y entre ellos casi siempre hay jueces de sus cinco estados miembros permanentes y con poder de veto ( Estados Unidos, Reino Unido, Francia, China y Rusia). (Leer todo)

sábado, 27 de enero de 2024

La burguesía presiona para tener un gobierno menos libertario, más de consenso o unidad nacional

Milei-Caputo, de Guatemala en Guatepeor

Por Damián Quevedo y Juan Giglio

La crisis política del gobierno nacional no es ningún secreto, aunque su gravedad debe ser materia de análisis para quienes militamos por la revolución socialista, ya que la situación está siendo acompañada por un estado de ánimo social cada vez más adverso al plan del gobierno, que se expresó cabalmente en la concentración multitudinaria frente al Congreso.

En apenas 24 horas, no solo se empantanó la discusión parlamentaria sobre la ley “Omnibus”, sino que explotó un conflicto más que significativo dentro del gobierno, entre Milei y su ministro de infraestructura, que terminó siendo expulsado del ejecutivo. Dicen desde las filas libertarias, que la causa fue haber filtrado información de una reunión de gabinete a la prensa, relacionada a la relación entre la Rosada y los caudillos provinciales.

A pesar de que todo sucede tan rápido, que resultad más que difícil procesar los cambios, estamos en condiciones de sacar una primera conclusión: la estrategia de Milei, en cuanto a revertir su debilidad tejiendo logrando alianzas con los gobernadores, fracasó rotundamente. Es que la base de esos acuerdos es el manejo de la caja del Estado, que, al estar en rojo, no deja satisfecho a nadie, por más buena voluntad que tenga.

Queda claro, que esta es la razón de la rebelión de las provincias, entre las que están varias de las productoras estratégicas del país, como las petroleras de la Patagonia, las sojeras de la “Zona Núcleo” o las mineras de varias regiones. En condiciones de ascenso económico, estas serían fuentes legítimas del ingreso de dólares para el Estado, mediante el aumento de los impuestos o retenciones, que los mandatarios locales, de uno u otro color, rechazaron enérgicamente.

Como Guillermo Francos, ministro del Interior, que negoció el apoyo de los alfiles de Osvaldo Jaldo (Tucumán), Menem se encarga de recomponer. En la Cámara baja lo asisten Oscar Zago, jefe de bloque de La Libertad Avanza (LLA), y José Luis Espert, a quien Milei buscó empoderar tras la reconciliación entre ambos. “Ponemos y sacamos negociadores; y rompemos los puentes”, se lamenta un alfil de LLA que teme que se dilate aún más el aval de Diputados a la ley[1].

A estos choques debemos sumarles la -cada vez más importante- cantidad de artículos frenados por el poder judicial, entre los que se encuentra la reforma laboral, uno de los ejes del plan de ajuste de Milei. Ahora, acaban de presentar una nueva denuncia judicial, acusando de “falsedad ideológica” a todos los que firmaron el primer dictamen de la ley.

La novela del dictamen de la Ley Ómnibus tiene su correlato judicial. La abogada Valeria Carreras presentó en los tribunales de Comodoro Py una denuncia por falsificación de instrumento público y falsedad ideológica contra quienes firmaron un dictamen que no se había terminado de redactar en la víspera del paro de la CGT y terminaron de discutirlo, horas más tarde, entre un departamento y un bar del barrio de Recoleta[2].

Como si esto fuera poco, horas atrás, el súper ministro Caputo informó, que, para “consensuar”, decidió abandonar la parte “fiscal” de la reforma, que era su columna vertebral. Luego de su encendido discurso en Davos, Milei continúa demostrando que no está en condiciones, al menos por ahora, de garantizar la gobernabilidad y el ajuste que les ofreció rimbombantemente a los capitalistas.

El gobierno va de Guatemala a Guatepeor, porque, aunque logre hacer pasar una parte de la reforma, su poder de fuego disminuye a diario, una realidad que los representantes del gran capital están teniendo en cuenta. Por eso, la política de estos personajes es que Milei conforme una especie de gobierno de “unidad nacional” con los gobernadores y una parte del PJ, que, de una u otra manera, está comenzando a organizarse a partir de los acuerdos alrededor del ajuste.

La izquierda tiene que denunciar con mucha fuerza esta política y presentarse como la única alternativa para cambiar en serio el país, con una revolución social que imponga un gobierno obrero y popular que rompa con el capitalismo y declare una nueva y definitiva independencia nacional. Es que si Argentina no rompe con el imperialismo, que la saquea y explota brutalmente, no tendrá ningún futuro.

 


[1] La Nación 26/01/2024

[2] Página12 26/01/2024

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viernes, 26 de enero de 2024

Milei retrocedió, tiró a la basura el plan "motosierra" y volvió al Plan Massa, con el impuesto inflacionario y más deuda


Por Juan Giglio

El ministro de economía, Caputo, acaba de anunciar, que, para complacer la negociación con los gobernadores y otros sectores de la oposición, que el gobierno dejará de lado el “paquete fiscal”, que era, desde todo punto de vista, la “columna vertebral” del plan económico, ya que, de cumplirse, le aseguraba el ingreso de dólares frescos para avanzar hacia el pretendido equilibrio fiscal.

Esto significa, que, en los hechos, Milei no solo ha retrocedido “en chancletas” frente a la presión de los sectores burgueses de la oposición, el paro de la CGT y la bronca de buena parte de su electorado, sino que, además, volvió al plan Massa. Esta política, que defiende la mayoría de los gobernadores, no es otra cosa que ajustar mediante el impuesto inflacionario, entregar los recursos a los monopolios extractivistas, acordar paritarias a la baja y seguir endeudando al Estado.

De esta manera, estamos frente a otro gobierno de “unidad nacional”, conformado por La Libertad Avanza, los gobernadores del PRO y Unión por la Patria y buena parte de la burguesía, nacional y extranjera, cuyos representantes asumieron que el plan “motosierra” es inviable, porque la clase trabajadora, que empezó a levantar la guardia, no lo permitirá.

Los trabajadores deben aprovechar este retroceso gubernamental, que expresa su tremenda debilidad, para pasar a la ofensiva y, en ese marco, organizar una gran huelga general activa -que la CGT no quiere llevar adelante- para echarlos a todos a imponer una salida democrática. Hay que convertir al país en una gran asamblea popular, de carácter fundacional o constituyente, en la que el pueblo discuta y decida qué modelo hace falta para salir de la crisis.

Allí, y en miles de asambleas en los lugares de trabajo, estudio y los barrios, millones tendremos que debatir y resolver si estamos de acuerdo en que se imponga el plan de Milei y el todas las fuerzas patronales, como el PJ o el PRO, o el que proponemos los y las socialistas, que es el de la liberación nacional y social, a través de la revolución socialista!

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Un gobierno muy débil, jaqueado por la crisis general y las luchas entre distintas fracciones de la burguesía


Por Damián Quevedo

La discusión sobre el DNU y la ley ómnibus generó crisis y realineamientos en todos los partidos patronales. Por esa razón, dentro de la UCR existen tres posturas diferentes, un apoyo parcial, otro con modificaciones y el rechazo. La puja fundamental está teniendo lugar entre los gobernadores, ya que los caudillos provinciales son los que más poder perderán con la reducción de la coparticipación federal. 

Esta situación también se está desarrollando en el peronismo, como lo acaba de expresar la ruptura de un grupo de legisladores que responden al gobernador de Tucumán. Estos diputados se fueron del bloque de Unión por la Patria con la intención de acercarse al gobierno nacional. Se trata de tres legisladores tucumanos que responden al gobernador Osvaldo Jaldo y que en sintonía con el mandatario decidieron apoyar la iniciativa del Gobierno[1]. 

Las fracturas que se están produciendo al interior de los partidos patronales, tanto del oficialismo como de la oposición, son un indicador de la situación de crisis y pérdida de competitividad que atraviesan los capitalistas locales. En ese marco, las medidas del gobierno benefician solo a un sector de la burguesía, el más concentrado y ligado al imperialismo yanqui.   

Esta tensión por arriba es propia de los períodos de crisis, porque en esos momentos siempre se acelera y agudiza la puja entre las fracciones capitalistas, una situación que aprovechan las de mayor desarrollo para eliminar a las más pequeñas, y, de esa manera, conquistar los mercados ocupados por estas. Es, como bien lo explicó Lenin, cuando estudió el desarrollo del imperialismo moderno, el proceso de concentración del capital. 

Esta tendencia tiene su correlato entre los representantes políticos y sindicales de la burguesía -los partidos patronales y la burocracia sindical- cuyas organizaciones se rompen y reagrupan. Más allá de la aprobación o no del paquetazo, estas internas se profundizarán, porque, además, nadie cuenta con un plan capaz de sacar al país de la actual situación crítica, ya que todos son cipayos de los grandes monopolios imperialistas, que defienden una política de tierra arrasada. 

La gran burguesía internacional no quiere que Argentina se desarrolle, sino que se mantenga como una semicolonia que produzca materias primas exportables, como la soja, el litio y otros commodities. Para eso, si su plan se cumple a rajatable, dejarán en pie algunas industrias que se corresponden con esta producción y otras básicas, como la alimentación o las químicas. 

Los trabajadores debemos enfrentar con dureza este plan, porque si triunfa nos hundirá en una situación de miseria nunca vista en la Argentina. Para eso, debemos aprovechar las divisiones en las alturas, que debilitan a nuestros enemigos de clase, y salir a pelear de manera más democrática e independiente posible, que es pasando por encima de los agentes del capitalismo en nuestras filas, la burocracia sindical traidora, que, por esa razón, nunca peleará de forma consecuente. 

Hay que impulsar la organización de miles de asambleas obreras y populares y un Centro Coordinador de la Resistencia, que ponga en marcha el Argentinazo que será necesario para echar al gobierno e imponer una salida democrática profunda: ¡Transformando al país en una gran asamblea, de carácter constituyente, en la que el pueblo decida qué modelo hace falta para salir de la crisis! Allí, los y las socialistas propondremos el nuestro, el de la revolución obrera y socialista.


[1] Página12 24/01/2024

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jueves, 25 de enero de 2024

Recordamos a Nahuel Moreno, en un nuevo aniversario de su muerte


Por Damián Quevedo (artículo escrito en 2023)

El socialista peruano José Carlos Mariátegui, que no militó en las filas del trotskismo, pero tenía una alta valoración sobre Trotsky, escribió alguna vez en la revista Amauta, que el marxismo no es un itinerario, sino una brújula para el camino. En el mismo sentido en el que Lenin sostuvo que la concepción de Marx era una guía para la acciónSi hay algo que se puede rescatar en Nahuel Moreno, es justamente la apropiación del marxismo en ese mismo sentido, porque siempre trató de utilizarlo como una herramienta práctica. 

Describir a Moreno (falleció el 25 de enero de 1987) sobre todo para mí que no provengo de su corriente, ni me considero “morenista”, es difícil, ya que si hay algo que debemos reconocer es que, en sus muchos años de militancia, tuvo diversas facetas y se lo puede tomar desde varias tendencias, sin temor a la herejía. En esa prolongada actividad revolucionaria se puede destacar la lucha por construir un partido revolucionario, entendiendo que el único partido revolucionario en la sociedad actual debe ser un partido de la clase obrera, que organiza a lo mejor de la vanguardia proletaria.  

Esa fue la brújula que orientó a Moreno toda su vida, aunque, como dije al principio, citando a Mariátegui, una brújula muestra el norte, no determina el camino. En ese camino cometió errores, tuvo "bandazos" y aciertos, pero ambos signados por una característica que debe tener todo revolucionario, su más que marcada audacia.  

Moreno fue audaz en los procesos de unidad, como cuando colaboró con el nacimiento del PRT o cuando se acercó a la Revolución Cubana, enviando a varios de sus principales cuadros -liderados por el vasco Bengochea- a entrenarse a la isla. Esta misma actitud, que lo llevó a romper con el vasco, lo había empujado a llevar adelante una política de entrismo dentro de las organizaciones obreras que conformaron la Residencia Peronista.

Estos pasos, junto con la inserción en el proletariado de Villa Pobladora, sacaron al trotskismo argentino de los cafés y lo vincularon con el “sujeto histórico” que todo izquierdista consecuente pretende liderar. Desde ese lugar, Moreno construyó teoría socialista, campo en el que también expresó su audacia, proponiendo caracterizaciones polémicas, como cuando cayó la dictadura en Argentina, cuya debacle definió como la una “Revolución Democrática”. 

Probablemente uno de los aportes más importantes de lo que hoy se define como morenismo haya sido el intento, permanente y consecuente, de poner en pie una fracción internacional, con el propósito de ayudar a reconstruir la “Cuarta”. Como parte de esa lucha trató, también con aciertos y errores, de actualizar el Programa de Transición, documento fundamental del Partido Mundial de León Trotsky.  

De ese trabajo, reproducimos un fragmento que tiene vigencia, ya que se lo podría relacionar con aquellos progresos tecnológicos -militares, medicinales o relacionados a la virtualidad y robotización- que ciertos sectores de la izquierda caracterizan como “avances en el desarrollo de las fuerzas productivas”, pero que, en el marco de la crisis y descomposición del Capitalismo, no son más que invenciones al servicio de la destrucción de las dos más importantes, el ser humano y la naturaleza.

Para los marxistas el desarrollo de las fuerzas productivas es una categoría formada por tres elementos: el hombre, la técnica y la naturaleza. Y la principal fuerza productiva es el hombre; concretamente la clase obrera, el campesinado y todos los trabajadores. Por eso consideramos que el desarrollo técnico no es desarrollo de las fuerzas productivas si no permite el enriquecimiento del hombre y de la naturaleza; es decir, un mayor dominio de la naturaleza por parte del hombre, y de éste sobre su sociedad.  

La técnica —como también la ciencia y la educación— son fenómenos neutros que se transforman en productivos o destructivos de acuerdo a la utilización clasista que se les dé. La energía atómica es un colosal descubrimiento científico y técnico, pero transformada en bomba atómica es una gran tragedia para la humanidad; nada tiene que ver con el progreso de las fuerzas productivas sino con el de las fuerzas destructivas. La ciencia y la técnica pueden originar el enriquecimiento del hombre —desarrollar las fuerzas productivas— o la decadencia y destrucción del hombre.  

Depende de su utilización; y su utilización depende de la clase que las tenga en sus manos. Actualmente, el desarrollo de las fuerzas productivas no sólo está frenado por la existencia del imperialismo y la propiedad privada capitalista, sino también por la existencia de los estados nacionales, entre los que incluimos a los estados obreros burocratizados. En la época de agonía del capitalismo estos estados nacionales cumplen el mismo nefasto papel que los feudos en el período de transición del feudalismo al capitalismo[1] 

No sabemos qué hubiera dicho Moreno, frente a lo que desde nuestra corriente hemos caracterizado como un intento inédito, por parte de la burguesía, de imponerle un gigantesco e inédito aislamiento al movimiento de masas, en nombre de la "ciencia", cuyos portavoces dijeron que estaban "defendiendo a la salud". Quizá, siguiendo al pie de la letra las frases que hemos citado, el "Tigre Negro" podría simpatizar con quienes dijimos que los "avances científicos" desarrollados en este marco -por la burguesía más concentrada- como las vacunas y la industria de la virtualidad, lejos de representar un avance de las fuerzas productivas, significaron un retroceso hacia la Barbarie.

También podríamos decir, que, teniendo en cuenta este tipo de análisis, Moreno estaría encantado de ver, que, ese intento contrarrevolucionario -que metió en sus casas a millones, aterrorizándolos para que no hicieran otra cosa que no fuera "ir de la casa al trabajo y de este a su casa"- fue derrotado por los trabajadores y el pueblo de todo el mundo, que no aceptaron aislarse. ¡China es el ejemplo magnífico de esta dinámica, que, hoy por hoy, tiende a desarrollarse y a expresarse en rebeliones y grandes huelgas obreras como las que están aconteciendo en Perú o Francia, por citar un par de ejemplos! 

Recordar por lo que hizo, bueno o malo, a este gran optimista -que tenía una ilimitada confianza en la capacidad de lucha del sujeto histórico capaz de transformar al mundo- es lo que hacen, en general, sus seguidores, e incluso detractores. Con esta nota pretendemos encarar otro rumbo, dándole vida a sus teorías y fundamentos, para que nos ayuden a entender al mundo actual, algo que se condice con lo que él ha sido, un militante obrero e internacionalista práctico.


[1] Nahuel Moreno, actualización del programa de transición, 1980.

Nahuel Moreno y los debates con Ernst Mandel sobre la vanguardia

Artículo escrito en 2020, por Claudio Colombo  

El 25 de enero se conmemorará otro aniversario del fallecimiento de Nahuel Moreno, fundador de la corriente de la cual proviene la mayoría de las organizaciones revolucionarias de este país, como la nuestra. Desde CS reivindicamos su trayectoria, a pesar de que hemos criticado algunas de sus caracterizaciones y orientaciones políticas importantes. 

Reivindicamos a Moreno, porque se propuso sacar al trotskismo de las discusiones de “café”, con el propósito de instalarlo en lo más profundo del proletariado, de manera de construir una organización internacional e internacionalista que se juegue a aprovechar todas las oportunidades de la lucha de clases para hacer avanzar las luchas y la consciencia de la clase trabajadora. 

En ese sentido, uno de sus escritos fundamentales es "Partido Leninista o Partido Mandelista", a través del cual polemizó con Ernst Mandel sobre el carácter del partido revolucionario y sus políticas, polémica parecida a la que sostenemos con quienes defienden al teórico italiano Gramsci, como el PTS y otros grupos. 

En ese libro, la militancia revolucionaria descubrirá por qué, los centristas de izquierda de esa época y de ahora, en vez de interpretar y tratar de representar las aspiraciones de la clase trabajadora, en su conjunto, sucumben a las presiones de lo que consideran su vanguardia, un método que los empuja, más allá de sus aspiracones, a capitularles a las direcciones reformistas. 

“Nosotros creemos que el origen de las diferencias que tenemos con la mayoría en todos los terrenos -teórico, programático, estratégico y táctico- nace de una fundamental: la que mantenemos respecto al método de construcción de nuestras secciones. Los compañeros de la mayoría, entre los cuales se destacan Mandel y Germain con sus trabajos teóricos, plantean una serie de definiciones y tareas que pretenden cambiar las normas leninistas de construcción del partido.” 

“Para ellos, el sector esencial sobre el cual debemos volcar nuestra propaganda y agitación, el que define los rasgos fundamentales de nuestra política, es la "vanguardia de masas", que existe en todo el mundo. Estas afirmaciones se han transformado en un verdadero principio. Para asegurarnos el éxito de nuestra estrategia, que consistiría en ganar la hegemonía dentro de la vanguardia, deberíamos emplear dos tácticas:” 

“Realizar campañas políticas cuyos ejes estén definidos por las inquietudes de la vanguardia, con la única condición de que dichas inquietudes  -no se opongan a la lucha de las masas- y concentrarnos lo más posible para hacer conocer las acciones "ejemplares" de la vanguardia". “Una vez que hayamos ganado a esa vanguardia de masas, la utilizaremos para dos tareas. La primera, ayudar a los obreros avanzados de los sindicatos a luchar contra la burocracia; la segunda, propagandizar y agitar entre estos obreros la necesidad de que se organicen en comités de fábrica y órganos de poder dual para recibir preparados cualquier oleada futura de luchas masivas generalizadas.” 

“Para completar este esquema, Mandel eleva esta concepción, que al principio aparecía como específica de la actual etapa, al terreno general. Ya no se trata de la función de nuestros partidos en esta etapa y para una región, sino de su carácter para todo el mundo y toda la historia. Esta concepción no solo se opone a la leninista-trotskista de construcción del partido, sino que no sirve para nada: ni siquiera para ganar a la vanguardia (a lo sumo permitiría que la vanguardia nos gane a nosotros para sus acciones "ejemplares"). 

“Para los bolcheviques, las cosas son de otro modo: el partido revolucionario tiene que ganar la hegemonía política en la clase obrera y el movimiento de masas. Esto se consigue trabajando sobre ellos, con una política que se plantea para que ellos la tomen. Sólo cuando esto ocurre se puede derrotar a la burocracia. Y así solamente el partido gana su derecho histórico a ser considerado el partido revolucionario, la vanguardia de la clase obrera en la lucha contra el capitalismo.” 

La política “vanguardista” de los mandelistas, reeditada en la actualidad por los gramscianos, como el PTS y otros grupos, ni siquiera significa sucumbir a las aspiraciones de los sectores más combativos de la clase obrera, sino un activismo supuestamente más avanzado en términos "ideológicos". Esta vanguardia, que defiende, de palabra, ciertas ideas izquierdistas, tiende a ser arrastrada por las organizaciones “nacionales y populares”, “bolivarianas” o progresistas. 

Este tipo de centristas cree que la consciencia se expresa, centralmente, a través de las palabras o los escritos de las personas que integran una determinada clase social. Por eso, no tiene en cuenta -como cuestión fundamental de sus análisis- a las acciones del movimiento de masas, su dinámica y la manera en que se organiza para llevarlas adelante, sino a los discursos de esta supuesta “vanguardia ideológica”. 

Debido a este método de analizar la realidad, que tiene un carácter idealista -porque se basa en las ideas- los centristas tampoco saben distinguir cuál es la verdadera vanguardia, yendo, la mayoría de las veces, a la rastra de una retaguardia que esconde su esencia -reaccionaria- detrás de un palabrerío progresista, izquierdista, feminista, antiimperialista u obrerista.

 La crisis de los regímenes democrático burgueses y de los grandes partidos de izquierda, que no son ajenos a esta, nos obliga a retomar el método con el que Moreno discutió con Mandel, para saber cuáles son las verdaderas relaciones de fuerza entre las clases y en donde se encuentran los destacamentos de vanguardia del proletariado. Hacer eso nos permitirá calibrar la “puntería” a la hora de disputar la conducción del movimiento de masas. 

La construcción del partido revolucionario no se pone en práctica solo discutiendo las políticas y caracterizaciones de las organizaciones reformistas y reformistas, sino también con los partidos y dirigentes de la izquierda revolucionaria, que, utilizando un método de análisis equivocado les terminan haciendo el juego a los enemigos "progresistas" de la clase trabajadora, como hizo Nahuel Moreno con el mandelismo.

Algunas críticas a las concepciones de Moreno

Artículo escrito por Juan Giglio en 2017

Nahuel Moreno fue, sin lugar a dudas, el dirigente más importante del trotskismo argentino y uno de los más grandes a nivel internacional, ya que tuvo el mérito de instalar la corriente fundada por León Trotsky en el seno del proletariado y de intervenir en los procesos más avanzados de la lucha de clases del mundo, practicando el internacionalismo militante.

Moreno no hacía propaganda de la realidad - como muchas sectas que se reivindican trotskistas y terminan haciendo “periodismo revolucionario” - siempre trató de transformarla aprovechando oportunidades hasta las compañerasmás pequeñas, con el fin de convertir al partido nacional e internacional en un agrupamiento capaz de influir a las masas.

Varias camadas del activismo fueron educadas por el “morenismo”, que les inoculó “anticuerpos” contra la colaboración de clases o “frente populismo”. Textos como “La traición de la OCI”, enfrentando a los trotskistas franceses que capitularon a la socialdemocracia, o “Lora reniega del Trotskismo”, desnudando la estrategia frente populista del tándem Lora-Altamira, mantienen una vigencia excepcional.

En “El Partido y la Revolución” polemiza con el dirigente del Secretariado Unificado de la Cuarta Internacional, Mandel, anticipándose al debate que hoy plantean los seguidores de Gramsci, quienes al igual que los mandelistas no elaboran un programa al servicio de la movilización, sino en función de la educación y la organización de la vanguardia. Unos, promovían acciones ejemplificadoras, los otros, organizan la “contra hegemonía”.

“Conceptos políticos elementales” es un texto simple pero magnífico, ya que brinda las herramientas principales que debe tener un revolucionario para enfrentar los desafíos de la lucha de clases. Igual que “Problemas de Organización”, que trata sobre las distintas formas de  organizar al activismo, la militancia y la periferia partidaria, adaptándose a las circunstancias y sin caer en errores oportunistas o sectarios.  

Sin embargo Moreno no caracterizó correctamente a las revoluciones de post guerra, sino que las sobredimensionó, definiéndolas como “socialistas”. No alertó que lo central no había sido la expropiación de la burguesía - Cuba, China o Vietnam - sino el fortalecimiento de los Partidos Comunistas, que las estrangularon desde adentro y utilizaron para frenar el ascenso revolucionario obrero y popular mundial.

Moreno subestimó la ausencia de revoluciones conscientes, que sólo pueden darse cuando la clase trabajadora asume - a través de sus organismos democráticos  y su partido - la conducción de los nuevos estados proletarios, algo que en la historia se llegó a desarrollar durante períodos de tiempo muy pequeños y limitados, como en la Comuna de París o los primeros años de la Revolución de Octubre.

Con esa caracterización Moreno desorientó a sus continuadores, que no por casualidad terminaron construyendo frentes políticos con el stalinismo, justo en momentos en que los PCs de Rusia, de China y del este europeo estaban empezando a derrumbarse debido a su propia crisis y la lucha de los trabajadores y los pueblos de esos países.

Esta equivocación teórica desarmó política y metodológicamente a la Liga Internacional de los Trabajadores y a su principal partido, el Movimiento al Socialismo de Argentina, que estallaron por los aires dando lugar a dos tipos de tendencias: las dogmáticas, que reivindican al fundador de la corriente sin críticas - MST o IS - y las otras, que como el PTS, terminaron revisando todo, abrazándose a las concepciones mandelistas que Moreno había combatido con las mejores armas, aunque ahora bajo el ropaje teórico de Gramsci.

Hugo Mario Bressano nos dejó pilares fuertes sobre los cuales podemos y debemos apoyarnos para hacer política revolucionaria, nacional e internacional. La mejor manera de practicar el “morenismo” no es reivindicarlo de manera acrítica, que como aquellos que tiraron todo por la borda, caminan hacia el mismo lado: el retroceso y desbarranque teórico y programático.  

El programa se debe construir como las casas de los obreros que aprovechan los cimientos sólidos que les dejaron sus padres, aunque no vacilan a la hora de tirar paredes y otras estructuras. Frente a la crisis histórica del imperialismo y los nuevos procesos revolucionarios que están dando lugar a incipientes organismos de poder obrero y popular, las bases programáticas dejadas por Moreno continúan siendo inmejorables.  

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Reportaje al diputado "Chipy" Castillo del Frente de Izquierda

miércoles, 24 de enero de 2024

Convergencia Socialista en el Congreso por la huelga general activa para acabar con Milei y su plan de ajuste

El Estado genocida de Israel miente para ocultar sus derrotas

 


Yossi Schwartz ISL (la sección de la Corriente Comunista Revolucionaria Internacional, CCRI., en Israel/Palestina Ocupada), https://the-isleague.com/the-delusion-of-the-zionist-government-and-army/

Según el engaño del gobierno sionista de Netanyahu-Galant-Ben Gvir, Israel está ganando la guerra en Gaza. En los vídeos que muestra Israel presumiblemente vemos a combatientes de Hamás que capitularon ante el ejército sionista. El pequeño problema de estos vídeos es que vemos a muchos hombres mayores de 40 años con sobrepeso. Mientras que los combatientes de Hamás son jóvenes delgados. Semejante mentira sirve para elevar la moral de los soldados sionistas que están perdiendo la guerra contra la heroica resistencia.
El ejército sionista tuvo que admitir la muerte de 21 reservistas que luchaban en la Franja de Gaza el martes. Las fuerzas de Hamás dispararon una granada propulsada por cohete contra múltiples estructuras adyacentes, junto con minas terrestres que las fuerzas sionistas habían recogido y llevado a los edificios, lo que provocó un colapso total que mató a 19 soldados e hirió a varios otros el lunes.

El incidente ocurrió alrededor de las 4:00 pm en al-Muasi, en el centro de Gaza. Además, se disparó otra granada propulsada por cohete contra un tanque de las FDI que mató a dos soldados de las FDI e hirió a otros dos. Cuanto más afirman Netanyahu y Galant que Israel está ganando, más soldados israelíes mueren.

Aún así, Netanyahu rechazó la propuesta de poner fin a la guerra e intercambiar a todos los cautivos israelíes que aún están vivos en Gaza con los cautivos palestinos en las cárceles sionistas. Las familias de los cautivos israelíes se han dado cuenta de que mientras Hamás intenta salvar las vidas de los israelíes en Gaza, el ejército israelí los está matando siguiendo el espíritu del procedimiento de Hanibal.

Netanyahu afirma que Hamás no ofreció un acuerdo real para poner fin a la guerra, una típica mentira del famoso mentiroso. Ofreció su propia solución para un alto el fuego: “Se informa que Israel ha preparado una propuesta para una tregua de dos meses cuyo objetivo es asegurar la liberación de los cautivos retenidos por Hamas pero sin poner fin a la guerra en Gaza. La prensa estadounidense e israelí informaron el lunes por la noche que Tel Aviv es optimista en cuanto a poder concluir un acuerdo con la ayuda de Estados Unidos. 

El plan se produce en un contexto de intensificación de los combates en el sur de Gaza, así como de una creciente presión sobre el gobierno israelí para encontrar un acuerdo para traer a los cautivos a casa... El sitio web estadounidense Axios citó a funcionarios israelíes diciendo que la propuesta había sido presentada por Tel Aviv a Hamas. a través de mediadores qataríes y egipcios. Incluye una tregua de dos meses durante la cual todos los detenidos israelíes en Gaza serán liberados. Incluirá el exilio de los líderes de Hamás” [1] 

En otras palabras, otra propuesta vacía que mantendrá la matanza masiva de palestinos y de israelíes cautivadores por parte del ejército sionista que no puede ganar la guerra. Además, es muy dudoso que los dirigentes israelíes se mantengan fieles a sus palabras y concedan un paso seguro a los dirigentes de Hamás. Sería un mejor plan si Netanyahu y todo el liderazgo sionista fueran exiliados a Estados Unidos y Gran Bretaña, donde enfrentarían el odio de la población. ¡Abajo el Estado sionista de apartheid! - ¡Por Palestina roja y libre desde el río hasta el mar! 

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martes, 23 de enero de 2024

La crisis terminal del capitalismo argentino y el fantasma del helicóptero


Por Damián Quevedo

El ex secretario de medios del kirchnerismo, el millonario publicista José Albistur, ironizó sobre la debilidad del gobierno, aunque sin nombrarlo. “Como les dije compañeros, es tiempo de calma, de reflexión y sobre todo de pocholo, no nos quedemos sin pochoclo. Esto es Semana Santa, no sabemos si cae en marzo o en abril”, ironiza el empresario con los gritos de los vendedores playeros de fondo, sentado en una reposera, de espaldas al mar[1]. 

Albistur, marido de la concheta ex ministra Tolosa Paz, que es un personaje payasezco, de los tantos que conforman el peronismo, pertenece al grupo más ligado a Alberto Fernández. Aunque no es un dirigente de peso en la política nacional, resulta significativo que alguien de ese espacio hable de esa manera, justo cuando su partido está tratando de contener bronca para garantizar la gobernabilidad. 

El exabrupto de Albistur es una expresión de la situación política y social, que se está tornando insoportable para la mayoría de los trabajadores y también para una parte de las capas medias, e incluso más pudientes, de la sociedad. Sus palabras indican lo que ya comienza a presentir una parte muy importante del pueblo, como aquella que vivió la crisis del 2001, en la que el peronismo ayudó, desde las sombras, a desestabilizar a De la Rua. 

Lo central de este hecho, no son las declaraciones o como ya dijimos, el peso que pueda tener la palabra de Albistur, sino la impotencia del ejecutivo nacional, frente a quien, de manera pública y sonora, salió a “vaticinar” su caída. Es que lo que advierte este personaje es, en un sentido, lo que piensa y siente gran parte de la dirigencia política del resto de los partidos patronales.   

Desde la izquierda revolucionaria debemos tomar nota de esta situación, principalmente los partidos que componen el FITu, que tienen legisladores cuyas declaraciones pueden llegar a millones de personas y, en los hechos, cuentan con mucha más autoridad los viejos ajustadores kirchneristas. 

Los principales referentes de la izquierda deberían comenzar a plantear la necesidad de exigir la renuncia del gobierno. Eso no significa impulsar un golpe de Estado o atentar contra la voluntad democrática del conjunto, que se expresó, de una u otra manera, en las últimas elecciones. Todo lo contrario, es un derecho presionar para que la mayoría del pueblo imponga una salida mucho más democrática, un espacio en el que decida no solo quien gobierna, sino, principalmente, en base a qué “modelo” de país debe hacerlo.   

Para eso es necesario transformar al país en una gran asamblea popular, de carácter constituyente, apoyada en miles de asambleas en los barrios y los lugares de trabajo, donde millones, a mano alzada, como en los Cabildos Abiertos de nuestra independencia expresen la soberanía popular de la manera más simple y directa.


lunes, 22 de enero de 2024

El 24 al Congreso, por otro Argentinazo organizado desde las bases para acabar con el ajuste y los ajustadores


La burocracia sindical de CGT y CTA han convocado un paro, no porque pretendan luchar en serio contra el ajuste de Milei, sino para negociar su ubicación como garantes del ajuste, y, en el mismo sentido, para evitar que las bases los pasen por encima por actuar como cómplices del gobierno. Más allá de las intenciones de estos mafiosos, la izquierda y los sectores combativos deben aprovechar la medida para incentivar la realización de un plan de lucha, que, para ir a fondo, tendrá que ser votado en miles de asambleas y garantizado a través de mecanismos de democráticos de autoorganización obrera y popular.

El Argentinazo que hace falta tendrá que acabar con el gobierno y cualquier otra posibilidad de recambio ajustador. Para eso, debe imponer una salida verdaderamente democrática, mediante la cual el pueblo discuta y decida qué modelo de país hace para que la crisis la dejen de pagar, de una vez y para todos, los y las de abajo. Desde Convergencia Socialista propondremos romper con el capitalismo y construir un gobierno del único sector capaz de implementar las medidas que corresponden a semejante tarea, como el desconocimiento de los pagos de la deuda o la expropiación de las grandes empresas, para hacerlas funcionar bajo control de sus trabajadores.

Compañero, compañeras, te proponemos marchar este miércoles 24 junto a nuestro partido para agitar esta perspectiva, pero también para alentar la unidad de los revolucionarios y las revolucionarias, de manera de poner en pie una gran organización política de la clase obrera, que luche contra el capitalismo y a favor del gobierno de los trabajadores y el pueblo. Para eso, te esperamos, a partir de las 11 horas en Congreso, Montevideo y Rivadavia.
 

35 años del copamiento de La Tablada, sus enseñanzas políticas y la lucha por el juicio y castigo a los asesinos radicales


Por Juan Giglio

En la madrugada del lunes 23 de enero de 1989, un grupo de 42 militantes del MTP -liderados política y militarmente por el ex dirigente del PRT/ERP Enrique Gorriarán Merlo- ingresaron al Tercer Regimiento de Infantería Mecanizada General Belgrano, de La Tablada. Su objetivo: "evitar un golpe de estado”, que se habría estado engendrando dentro de los cuarteles, una especie de continuidad de los tres alzamientos carapintadas liderados por Aldo Rico, Seineldín y compañía. 

Este análisis se demostró equivocado, porque el gobierno venía de pactar con los carapintadas, desoyendo el clamor popular de castigarlos de forma ejemplar. De hecho, tanto Rico como Seineldín se convirtieron en figuras políticas del régimen democrático burgués, desde donde hicieron y tejieron todo tipo de acuerdos con varios partidos, principalmente el PJ. 

Más allá de la operación militar, que fue un fracaso -en términos operativos y políticos- la falsa caracterización empujó a este grupo de militantes a una encerrona, ya que, en los hechos, y más allá de sus intenciones, ningún sector del movimiento de masas se movilizó para defender al régimen, la democracia formal representativa, que era y continúa siendo el principal enemigo de los y las de abajo. 

Los revolucionarios deben combatir al régimen, proponiendo reemplazar sus instituciones por otras, de carácter socialista, que se asienten en los órganos más democráticos de la clase trabajadora y el pueblo, sus asambleas y organismos de coordinación. Esa perspectiva no será impuesta con acciones ejemplares, por más heroicas que estas sean, sino a través de una revolución triunfante. 

Las fuerzas represivas "democráticas", acatando órdenes de su jefe político, Ricardo Alfonsín, reprimieron a los guerrilleros del MTP de manera salvaje, matando a 32, mientras que cuatro aún permanecen desaparecidos luego de ser torturados. Desde CS reivindicamos su moral, aunque no su política, que la consideramos, como hemos dicho al principio, equivocada y, en los hechos, subsidiaria del sistema que pretendían combatir. 

En ese marco, también trazamos rayas con las actitudes funestas de varias organizaciones de izquierda, como el viejo MAS, de donde provenimos, que en vez de solidarizarse con los reprimidos envió sus condolencias a los familiares de los militares muertos. Esa política -contraria a los principios de clase- provocó un debate que colaboró con el desarrollo y la explosión final de su crisis. 

Treinta y cinco años después continuamos exigiendo el juicio y castigo de los responsables de la masacre, un proceso que tendría que involucrar a las cabezas políticas del gobierno radical de ese entonces, que continúan vivas. Más allá de nuestras diferencias, que son centralmente políticas -ya que no nos consideramos pacifistas- reivindicamos la memoria de los camaradas caídos y desaparecidos, como mártires de la lucha contra la burguesía y sus agentes.

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domingo, 21 de enero de 2024

Aunque discuten las formas, oficialistas y opositores están a favor de profundizar el ajuste que ordena el FMI


Por Damián Quevedo

En medio de sesiones maratónicas, la cámara de diputados continúa discutiendo la llamada ley ómnibus del gobierno nacional. A pesar de los cuestionamientos a las formas y ciertas cuestiones del contenido, la mayoría de la oposición incluido el peronismo, está dispuesta a aprobar el paquete, ya que todos los capitalistas asumen la necesidad de que la crisis la paguen, como siempre, los trabajadores y el pueblo.    

Tras una semana de frenéticas negociaciones y amenazas del oficialismo de convocar a sesión sin contar con los votos de la oposición dialoguista, se alcanzó un principio de acuerdo sobre la Ley Ómnibus[1]. 

El DNU y la ley en cuestión, forman parte de un plan de ajuste y saqueo aún mayor, razón por la cual desde el ejecutivo reclaman contar con facultades extraordinarias, amplios poderes que les permitan tomar deuda e imponer medidas más duras sin ningún cuestionamiento parlamentario. En ese sentido, lo que negocian en el Congreso no es esto, sino la cantidad de tiempo que durará esta prerrogativa. 

No habrá manera de frenar el ajuste en el Congreso, por más presiones que se ejerzan desde afuera, ya que los representantes de la burguesía, de todos los colores, tienen claro que, para mantener el sistema con vida, tendrán que seguir destruyendo la calidad de vida de la mayoría del pueblo trabajador, e, incluso, de un sector del capitalismo nacional. 

Es por eso que, la única manera de acabar con esta política antiobrera y antipopular, es echando a los ajustadores y evitando que sean reemplazados por otros que, con diferente “relato”, apunten para el mismo lado. Eso será posible con un nuevo Argentinazo, que imponga, además, una salida verdaderamente democrática, a través de la cual el movimiento de masas discuta y resuelva qué modelo de país hace falta para salir de la crisis. 

Hay que llenar la Argentina de asambleas obreras y populares, donde se lleve adelante este debate, que concluya en una gran asamblea nacional, con representantes de todo el pueblo, que tenga un carácter fundacional. La constitución plantea, para este tipo de situaciones, la posibilidad de convocar a una Constituyente, que podría ser la opción, pero mucho más amplia, democrática y representativa que la que estipula nuestra carta magna.



[1] Infobae 19/01/2024

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CONGRESO PROGRAMÁTICO DE CS Durante los días 6 y 7 de marzo de 2021 se realizará el Congreso de Convergencia Socialista, en el que se discut...