lunes, 31 de julio de 2023
Salió Comunismo Revolucionario de Agosto
Comunismo Revolucionario, la revista teórica de la Corriente Comunista Revolucionaria Internacional, CCRI
Níger, otro golpe de estado y la sombra del imperialismo ruso
Declaración de Vanguardia Socialista Revolucionaria (RSV), sección nigeriana de la CCRI, 28 de julio de 2023 https//:www.communism4africa.wordpress.com
El presidente de Níger, Mohamed Bazoum, ha sido depuesto por un golpe de estado de la guardia presidencial, que luego de detenerlo el miércoles pasado, anunció que tomaría el gobierno. Las Fuerzas Armadas de Níger, a pesar de haber amenazado inicialmente con lanzar una contraofensiva contra la guardia presidencial para restituir al presidente, se manifestaron en apoyo de los golpistas.
Estos sucesos han provocado la condena de gobiernos occidentales, como Estados Unidos y Francia, así como de organizaciones internacionales y bloques regionales como la ONU y la CEDEAO. Dado que el golpe en Níger ha sido el sexto consecutivo durante los últimos 3 años en el cinturón del Sahel, las crisis capitalistas podrían haber sumido a la región en una "temporada de golpe" más prolongada.
Independientemente de las "preocupaciones de seguridad" que alegan los golpistas, el golpe tiene todas las probabilidades de desestabilizar aún más una región, ya volátil, que está plagada de grupos armados extremistas vinculados a Daesh y Al Qaeda, especialmente Boko Haram, ISWAP y las milicias Fulani, conocidas como Bandidos de Nigeria, que comparten una frontera norte con Níger. Además, queda por verse el alcance de los disturbios que provocará el golpe, ya que ya hay manifestaciones en contra y a favor del golpe en Niamey.
Níger es uno de los países semi coloniales más subdesarrollados del mundo, sus grandes depósitos de uranio y otros recursos minerales han sido explotados por las potencias occidentales durante décadas. Se encuentra en la parte inferior del Índice de Desarrollo Humano de la ONU y ha sido receptor de la ayuda humanitaria de la ONU durante años. Como hemos mencionado, el país está plagado de ataques de grupos extremistas armados y conflictos nacionales con innumerables vidas perdidas y miles de desplazados.
Sus fronteras son puntos críticos para las operaciones transnacionales de estos grupos extremistas entre sí y las fuerzas de seguridad de los países fronterizos. Todo esto se ve agravado cada vez más por una crisis capitalista cada vez más profunda que ha aumentado la inflación alimentaria y ha empeorado las condiciones ambientales. Ahora, con la llegada del golpe, la ONU ha suspendido el suministro de ayuda a Níger.
El golpe es un golpe contra el imperialismo estadounidense, que durante mucho tiempo ha mantenido su control sobre los sucesivos gobiernos de Níger. Su gigantesca base de drones en la región norte de Agadez, se utiliza como satélite para lanzar la campaña "Guerra contra el terrorismo" en África del Norte y Central. Es otro paso en el declive general de la influencia imperialista europea en la región, ya que Francia, que recientemente trasladó tropas a Níger -después de que fueran expulsadas de Malí y Burkina Faso- puede verse amenazada con retirar sus tropas de la región, de manera permanente.
En contraste con esta realidad, el acercamiento de las juntas militares de la región -desde Malí hasta Burkina Faso y ahora Níger- con Rusia aumentará. En ese sentido, Yevgeny Prigozine, el líder del notorio Grupo Wagner, respaldado por Rusia, ha reclamado "un nuevo viraje en África" solo unos días antes del golpe.¹ Si bien no se pueden rastrear vínculos entre su declaración y el golpe, la influencia de Rusia en la región sigue siendo un factor decisivo en los giros políticos de la región.
Los socialistas nos oponemos al golpe, que expresa la existencia de una lucha entre dos alas igualmente reaccionarias de la clase dominante de Níger. El cambio de mando, es una extensión del avance hacia el bonapartismo, por parte de la clase dominante tras golpes similares en Malí, Sudán y Burkina Faso. Si bien nos oponemos a todas las formas de gobiernos dictatoriales, no apoyamos al gobierno de Bazoum. Por lo tanto, llamamos a los socialistas revolucionarios, progresistas y activistas a defender la libertad de expresión, incluidas las protestas y manifestaciones.
Exigimos la expulsión de las tropas estadounidenses y europeas de Níger y el fin de la militarización de la ayuda humanitaria de la ONU, que es utilizada como herramienta de opresión en los países semi coloniales. Al mismo tiempo, denunciamos la creciente influencia de los imperialistas orientales, Rusia y China, en África. Nos oponemos a cualquier tipo de intervención por parte del Grupo Wagner en Níger. Reclamamos el envío de ayuda alimentaria y médica internacional a Níger. y nos oponemos a las sanciones occidentales contra este país.
Todos los imperialistas, sean del Este o del Oeste, son saqueadores y ladrones, todos deben ser expulsados de la región. La violencia extremista armada en África es consecuencia de la subyugación colonial y la explotación imperialista. Por lo tanto, luchamos por un Níger socialista libre, como parte de una Confederación voluntaria de Repúblicas Socialistas de África Occidental. Este Níger socialista debe tener un gobierno de Trabajadores y Campesinos Pobres, que sentará las bases para el curso de la descolonización total.
[1] El jefe de Wagner
en Rusia parece aclamar el golpe de Estado en Níger y promociona los servicios
https://www.aljazeera.com/news/2023/7/28/russias-wagner-boss-appears-to-hail-niger-coup-tout-
servicios
Chubut, otra derrota del peronismo, un alto nivel de abstención y votos en blanco y buena elección de la izquierda
Por Juan Giglio
Las
elecciones chubutenses terminaron con otra derrota del peronismo, que, después
de haber ganado algunos de sus feudos -Tucumán, La Rioja y Misiones- perdió en
provincias importantes, como Santa Fe, y en varias en las que venía gobernando
desde hace mucho tiempo, como San Luis, San Juan, Chaco, y ahora Chubut.
Estos
resultados marcan una tendencia general, que, de mantenerse, significará una
catástrofe electoral para el oficialismo. Además, en las elecciones la bronca
contra los de arriba -oficialistas y opositores- continúa manifestándose en el
alto nivel de abstención y aumento de los votos en blanco y nulos, que en
Chubut arañaron el 11%.
Otro
elemento a tener en cuenta, es la presencia de la izquierda, que, a pesar del
ninguneo y la falta de recursos para acceder a los grandes medios y los debates
centrales, mantiene una presencia digna, que es la base para que pegue un salto
en la elección nacional, si logra empalmar con el descontento de un sector de la
clase trabajadora y el pueblo pobre.
En ese
sentido, el resultado del Frente de Izquierda Unidad en Chubut es bueno, ya que la lista encabezada por la compañera Emilse Saavedra, del MST,
conquistó un 4.27%, que en algunos distritos subió a más del 5%. Esto podría
significar la obtención, según indican ciertas fuentes, de un diputado
provincial.
Todos los
sectores que integramos, oficial y extraoficialmente, el Frente de Izquierda
debemos redoblar nuestros esfuerzos para este último tramo de la campaña, jugándonos para que el FITu aparezca como una herramienta útil a la hora de castigar
a los de arriba, aunque sin perder de vista que lo fundamental continúa siendo la tarea de presentarlo con un
claro perfil obrero, socialista y revolucionario.
domingo, 30 de julio de 2023
El "modelo" agropecuario de Massa y Cristina es el de Monsanto
Por Juan Giglio
Luego del discurso de inauguración de la Sociedad Rural de
su presidente, Nicolás Pino, el progresismo criollo cargó contra los patrones
de estancias: En su discurso de apertura de la exposición, el presidente de
la Sociedad Rural llamó a volver a la Argentina preperonista, sin sindicatos,
ni derechos laborales, ni presencia del Estado, ni mucho menos políticas
impositivas que obliguen a los dueños de la tierra a tributar por sus rentas
extraordinarias. (Página 12, 30 de junio)
Este pasquín presenta al peronismo como enemigo de la
oligarquía. Mientras tanto, su candidato -cumpliendo el rol de súper ministro- sigue
devaluando para sostener la rentabilidad de la soja y otros comodities. Esta historia viene de lejos, ya que siempre,
incluso en medio del “Conflicto del Campo”, los grandes productores de semillas
y los pooles de siembra fueron aliados del gobierno “nacional y popular”, que
les abrió las puertas para la concreción de fabulosos negocios.
Por eso, inmediatamente después de la finalización de este conflicto, en agosto
de 2009, Cristina organizó una conferencia con los representantes del Club de
las Américas, en la que anunció un fabuloso plan de inversiones de la
multinacional Monsanto. Esta productora de semillas transgénicas y glifosato,
tiene un mercado realmente “cautivo”, ya que el 87 por ciento de las
plantaciones de algodón, maíz y soja del mundo usan sus semillas y herbicidas.
Los productos de Monsanto, fabricados en Campana, son los
más usados del país. Sus “estrellas” son la semilla de soja RoundUp Ready y el
RoundUp, un herbicida hecho con glifosato que mata todo lo que crece alrededor
de los cultivos, salvo sus semillas. Las plantas, que provienen de estas, resisten
al glifosato y no generan semillas propias, por tanto, cuando los productores vuelven
a sembrar deben, sí o sí, recurrir a Monsanto. ¡Lo que se dice un negocio
redondo!
En junio de 2009, casi al mismo tiempo que CFK acordaba con
Monsanto, en Córdoba comenzaba el primer juicio por envenenamiento debido a la
fumigación con glifosato. En ese mismo período, en las cercanías de
Paraná, sucedía otro hecho trágico: tres maestras de una misma escuela
rural -cercana a varios campos fumigados con estos productos- tuvieron hijos con
TGD (autismo), una situación que estadísticamente es muy improbable.
Cristina, La Cámpora, Massa y todo el peronismo son grandes
mentirosos, que tratan de engañar a los trabajadores y al pueblo con discursos
demagógicos, para imponer los mismos planes que diseñan los políticos de la “derecha”.
Es que todos, absolutamente todos estos personajes representan a la misma clase
social, la burguesía, que, en la época de mayor crisis, sostiene sus ganancias súper
explotando a la clase obrera, depredando y envenenando los recursos naturales.
El movimiento de masas debe romper con el peronismo, castigándolo
en las elecciones con la izquierda, con la lista que encabezan Myriam Bregman y
Nicolás del Caño. Pero, al mismo tiempo, tiene que comenzar a organizar la
salida de fondo, la ruptura con el Capitalismo, que solo será posible a través
de una revolución social que imponga el gobierno de los que no tienen voz ni
parte, los laburantes, apoyando en miles de asambleas democráticas, en los
lugares de trabajo y los barrios. ¡Eso es el Socialismo, por eso luchamos desde
CS!
sábado, 29 de julio de 2023
Convergencia Socialista en la presentación de candidatos/as del Frente de Izquierda en Luján, junto a las Defensorías de Géneros
PO y MST, sujeto "piquetero" y adaptación profunda al Estado burgués
Por Damián Quevedo y Juan Giglio
El PO y el MST critican al PTS por varias declaraciones de tono “complaciente”, hacia el gobierno kirchnerista. Un ejemplo de estas, fue ubicar -en los hechos- a la ex presidenta Cristina Fernández, como “víctima” de una supuesta proscripción, perpetrada por la “derecha” y los grandes medios.
Desde nuestro partido fuimos duros en cuanto a estas y otras afirmaciones del PTS. Es más, consideramos que no son casuales, responden a una concepción, que está íntimamente ligada a la adhesión por parte de esta organización a teorías del teórico reformista italiano Antonio Gramsci.
Sin embargo, y a pesar de estos debates -teóricos, políticos y programáticos- que continuaremos sosteniendo con los compañeros y las compañeras del PTS, no consideramos que este partido se haya convertido en una organización filo-kirchnerista.
De lo que sí estamos convencidos, es que, tanto el PO como el MST, han profundizado su adaptación al régimen. No solo por su electoralismo -nada diferente al de las otras fuerzas que integranel FITu- sino, debido a su política “piquetera”, una táctica privilegiada por la conducción de ambos partidos.
En un reciente spot de
campaña, la lista del PO, el MST y otras fuerzas menores - PSTu y Opinión
Socialista- criticó al PTS por rechazar al movimiento piquetero. La prensa del
PO reprodujo el llamado dirigido a Myriam Bregman, por parte de Gabriel Solano,
a debatir sobre el tema, indicando que esa principal diferencia política entre
ambas listas.
El primer punto que cuestionó es con qué orientación discutiría Bregman respecto del movimiento de desocupados. Desde el Partido Obrero y el Polo Obrero sostenemos que hay que organizarlo de manera independiente del Estado, como hace la Unidad Piquetera, a diferencia de las organizaciones de la Utep que se integraron al Ministerio de Desarrollo Social y hoy dejan pasar los recortes de Tolosa Paz. Por el contrario, advirtió, el partido de Bregman está en contra de la Unidad Piquetera, a la cual atacan desde La Izquierda Diario. Es una divergencia importante[1]
Es altamente positivo que el PO reconozca que esta diferencia tendría que ser abordada por los partidos que conforman el FITu. Salvo Convergencia Socialista, el resto de las fuerzas no ha metido mano en el asunto, que tiene un carácter fundamental, porque ayuda a definir el tipo de organización revolucionaria que se debe poner en pie para luchar por el poder, en las actuales circunstancias.
En notas anteriores, señalamos que la independencia de clase frente al Estado es contradictoria, más bien incompatible, con la administración -por parte de organizaciones que pretenden destruirlo- de los cuantiosos recursos que esta herramienta fundamental del Sistema Capitalista destina para contener la explosividad social y proveer de mano de obra barata a los municipios y gobernaciones.
La administración de estos recursos coloca a las organizaciones revolucionarias (más allá de sus intenciones) en un lugar que le corresponde al Estado, que a su vez ejerce una fenomenal presión sobre estas, una presión que las termina convirtiendo instrumentos de la contención social sobre una fracción pauperizada de la población.
Esta dependencia permanente y sistemática, crea objetivamente la necesidad de organizar una capa burocrática, como en cualquier estructura del Estado burgués, que, ubicada en la super estructura “piquetera”, termina decidiendo a quién le corresponde tal o cual política de asistencia social.
Como marxistas entendemos que la consciencia está relacionada a la existencia, de ahí nuestra comprensión sobre el carácter revolucionario de la clase trabajadora. Aquella a la cual, tanto el patrón como el Estado, le extraen una cuota de plusvalía a partir del trabajo asalariado, algo que no sucede en la mayor parte de aquellos o aquellas que reciben asistencia estatal.
Las organizaciones piqueteras, las de izquierda y las de derecha, todas, absolutamente todas, dependen de esa asistencia, lo que significa que es realmente imposible hablar de una verdadera independencia política, ya que existe una fuerte ligazón económica.
Esta relación se puso en
evidencia, cuando el PO y la fracción piquetera del MST terminaron siendo parte
- en los hechos y más allá de las honestas intenciones de sus dirigentes- de la
interna peronista, en el acto al que confluyeron con la CETEP de Grabois, con
el propósito de criticar el accionar de la ministra Tolosa Paz.
Esta política, que aleja objetivamente a estos partidos de la clase trabajadora ocupada -que debería ser centro de su preocupación e intervención- es coherente con la definición del último Congreso del PO. Allí se resolvió impulsar un "movimiento popular con banderas socialistas", una formulación que deja explícitamente de lado a la clase obrera, la única que puede llevar al resto de los oprimidos hacia la revolución.
Los partidos que se reivindican trotskistas, deben tener política hacia todos los oprimidos y oprimidas, pero desde la clase obrera ocupada, que tiene que tomar como propia la tarea de ganar como aliados a estos sectores, comenzando por solidarizarse con sus justos reclamos.
Lo que no pueden hacer los revolucionarios y las revolucionarias consecuentes, es centrar su militancia en esta franja oprimida, porque esa orientación, tal como lo estamos demostrando, impone un grado de adaptación al sistema capitalista -a través de su herramienta principal, que es el Estado- que condiciona la estrategia socialista.
[1] Prensa Obrera 24/07/2023
El oportunismo "piqueterista" del PO y el MST
Por Damián Quevedo y Juan Giglio (nota publicada el 22 de mayo de 2023)
Ambos grupos tienen una larga historia de hechos que corrobora esta caracterización. Nahuel Moreno escribió un texto que describe la estrategia frente populista del PO -Lora reniega del Trotskismo- en el que denuncia al dirigente trotskista boliviano Félix Lora, quien, con el apoyo de Altamira, capituló al gobierno del general Torres, a principios de los 70.
Desde que rompió con el viejo MAS, el MST, ha tenido una orientación más que consecuente, la de concretar acuerdos con cuanto dirigente burgués se le haya cruzado en el camino, como Luis Juez en Córdoba, Pino Solanas a nivel nacional, o la ex gobernadora de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos, en términos de la Provincia de Buenos Aires.
Estos partidos le pegan al PTS por sus coqueteos con el kirchnerismo, crítica que hemos hecho y continuaremos haciendo desde Convergencia Socialista. Sin embargo, estas actitudes oportunistas están todavía lejos de las trapisondas del PO y el MST, como el acto que acaban de organizar con Grabois, Pérsico y otros funcionarios del gobierno.
En una nota anterior denunciamos lo grave de esta acción junto a los verdugos del movimiento piquetero, en la cual -más allá de las intenciones- fueron usados para jugar en la interna peronista contra Tolosa Paz. Más allá de esta capitulación, de la que hemos escrito suficiente, queremos detenernos en otra cuestión de fondo, la base social (piquetera) en la que se apoyan, tanto el PO como el MST, y sus implicancias políticas.
Movimiento piquetero, un cambio sustancial en su composición social
El movimiento de desocupados cobró fuerza a mediados de los 90, en la segunda mitad de esa década, cuando la desocupación generada por las privatizaciones y la desindustrialización -que se arrastraba de mucho antes- llevaron a un sector de la clase obrera a combatir con las armas con las que contaba, fundamentalmente a través de los piquetes.
Así, desocupados de YPF y otras ramas de la industria, recurrieron a duras medidas de acción directa, que en varios casos culminaron en puebladas. Formalmente, ese movimiento continúa en la actualidad, aunque con cambios cualitativos en su composición, que constituyen el aspecto central de sus límites y determinan el carácter de las organizaciones que lo conducen.
Ante el crecimiento y multiplicación de este tipo de movimientos y luego de haber fracasado con la represión, el Estado resolvió impulsar una política de asistencia social masiva, que terminó siendo administrada por las conducciones piqueteras, algunas directamente fueron cooptadas por el peronismo. Las de izquierda, que no se alinearon, mantienen una fuerte dependencia del aparato estatal, que condiciona prácticamente todo lo que hacen.
Los primeros piquetes y cortes de rutas fueron protagonizados por sectores obreros que habían quedado desocupados poco tiempo antes, razón por la cual su reivindicación central era volver a trabajar. Gracias a las primeras grandes luchas, buena parte de estos compañeros y compañeras recuperaron su lugar dentro del aparato productivo y de servicios.
El movimiento de desocupados continuó existiendo, pero paulatinamente fue abandonando -en los hechos y más allá de sus consignas- la lucha por trabajo genuino, para jerarquizar el incremento de la asistencia social estatal, que es, en definitiva, la política que días atrás unificó a los movimientos de la izquierda con sus pares del oficialismo.
En estos 20 años, la cantidad de beneficios pagados saltó de 1,6 millones a 12,12 millones, con un aumento del 657,5%, aunque cabe aclarar que una persona puede estar cobrando más de un beneficio, debido a la superposición de planes entre las distintas reparticiones. En el gobierno de Alberto Fernández, la cantidad de planes creció 18,6%, pero el monto más que se duplicó[1].
Si contemplamos que la crisis que llegó de 2001 culminó a mediados del 2002, con el ajuste que posibilitó la salida de la convertibilidad y dio lugar al ciclo de expansión capitalista impulsado por la venta de soja a China, vemos que el sector que continuó dando cuerpo a las organizaciones sociales, ya no proviene esencialmente de la clase obrera industrial.
Los movimientos de ahora, están integrados, en su mayoría, por una fracción de la población que no está en condiciones -por edad o por otras razones- de ingresar a una fábrica o un empleo formal. Es decir que ya no constituyen aquello que Marx llamaba sobrepoblación relativa, un ejército de desocupados que presionan sobre los salarios, porque ofrecen "fuerza de trabajo barata".
Son compañeros y compañeras desocupados estructurales, cuya condición no está determinada por los ciclos de expansión y crisis del capitalismo, a pesar de lo que sostienen organizaciones como el PO, que hacen esto con el único propósito de justificar su política sobre ese sector: Para el movimiento obrero ocupado, el movimiento piquetero representa un límite objetivo al uso del ejército de desocupados para presionar en favor de la baja del salario[2].
Esta afirmación, desde el punto de vista formal parece acertada, aunque la realidad es absolutamente distinta, como lo demuestra un informe del ministerio de producción, que, apoyado en cifras oficiales, observa un crecimiento salarial incompatible con la existencia de un ejército de reserva del capital.
El informe, titulado “Dinámica salarial de los sectores productivos, de la convertibilidad al Covid-19”, divide los 26 años de análisis en 6 etapas. La etapa de mayor crecimiento del salario real se da en la llamada “recuperación de la posconvertibilidad”, entre septiembre del 2002 y diciembre del 2011. La actividad económica tuvo un crecimiento acumulado del 73,1% (6,1% anualizado), con un salario real que tuvo una mejora del 68,8% (5,8% anualizado)[3].
Los números dan cuenta de que el verdadero ejército de reserva para la industria, se incorporó al proceso productivo durante el ciclo de expansión post crisis de 2001. Por esto, con sus teorías y postulados, el sector de la izquierda que centra su construcción en el movimiento piquetero, solo busca justificar su alejamiento de la clase obrera y aprovechar las circunstancias para crecer como “aparato” capaz de movilizar a miles.
Esto no quiere decir que los y las socialistas abandonemos a este sector, para nada, solo decimos e insistimos que no puede ser el centro de atención de los revolucionarios y las revolucionarias, sino la clase obrera ocupada, aunque el trabajo “gris” y cotidiano sobre la misma no reporte inmediatamente en la organización de columnas numerosísimas, ni en la obtención de los cuantiosos fondos que provienen de este tipo de tareas.
El Partido Obrero y el sujeto social
El socialismo moderno, que nace con Marx y Engels, se caracteriza por entender que el proletariado -nacido con la producción capitalista- es la única clase social capaz de poner fin a este modo de producción, ya que en sus condiciones de vida se encuentran las razones por las que puede construir una nueva sociedad, sin explotados ni explotadores.
Lo esencial de esas condiciones es que produce socialmente, dentro de la cual se encuentran las bases materiales necesarias para superar al capitalismo. Ningún obrero puede fabricar nada individualmente, depende para ello de otros compañeros y compañeras, ese hecho objetivo es el que convierte al proletariado en sujeto revolucionario, como diría Marx “en sí”. Nuestra tarea, ardua por supuesto, es que gane consciencia “para sí”.
Por lo difícil que es esta militancia, muchas organizaciones y dirigentes socialistas han tratado, a lo largo de la historia, de cortar camino, algunos eligiendo el camino de las acciones audaces descolgadas de la clase trabajadora -guerrillerismo- otros, el parlamentarismo, como el MST y el PO, que a esta desviación le ha agregado la del piqueterismo.
Suplir a la clase obrera, que puede frenar el proceso productivo, generar un enorme daño al capital, o incluso destruirlo, por un sector de la sociedad cuyas condiciones de existencia son resueltas de manera individual es equivocado. Esto es así, porque a pesar de que el movimiento piquetero marcha de forma colectiva, sus integrantes son, por lo general, cuentapropistas que están alejados de la producción colectiva que caracteriza al proletariado.
Altamira, el “sujeto social” piquetero y sus alumnos del PO
La clase trabajadora y la izquierda deben tener tácticas para organizar y ganar a esta porción de la sociedad para sus luchas y para la revolución social, pero, lo que no pueden es ubicarla en un lugar que no le corresponde, como hizo Jorge Altamira, uno de los primeros teóricos del nuevo “sujeto social piquetero”, antes de ser echado del Partido Obrero.
Altamira, en varias y extensas publicaciones intentó fundamentar su defensa de esta teoría, basándose no en el contenido social de los piqueteros, sino en la forma que utilizaron para luchar en uno de los momentos principales de su existencia. Todo el macaneo izquierdista acerca de ‘cómo terminar con los piqueteros’, simplemente pone al desnudo una superlativa ignorancia de los programas y de la historia obreras y de la lucha de clases, pero por sobre todo una hostilidad, tanto más profunda cuanto que es instintiva, hacia la expresión real que asume la tendencia revolucionaria en el seno de los más explotados y de los más humillados[4].
Estas afirmaciones contienen varias falsedades, construidas para imponer un posicionamiento político ajeno al marxismo. Una de las falacias es referirse a este sector como "el más explotado", cuando la explotación capitalista sucede exclusivamente en el marco de la producción capitalista, donde tiene lugar la extracción de plusvalía. Altamira asemeja pauperización y explotación, a pesar de que son dos términos absolutamente diferentes.
Un obrero puede ser altamente explotado, a pesar de ganar un salario muy por arriba de la tasa media, ya que la explotación no está determinada por lo que cobra, sino por la tasa de plusvalía que obtiene el capital. El capitalismo no obtiene plusvalía de los desocupados, salvo en la trasnochada cabeza de algunos teóricos que se dicen marxistas, como Jorge Altamira y quienes, a pesar de haberlo echado de sus filas, continuaron defendiendo sus disparates.
Como Altamira conoce la teoría de la explotación y la extracción de la plusvalía, para definir al nuevo “sujeto social”, tuvo que hacer una maniobra, reivindicarlo por sus viejos métodos. Para esto buscó encontrar en las organizaciones sociales el germen de las milicias obreras, de las que hablaba Trotsky en el Programa de transición.
En su intento de elevar el oportunismo al grado de teoría, Altamira terminó alejándose de las elaboraciones de los viejos marxistas. Sus seguidores y los dirigentes de otros grupos que los acompañan, adhieren en general a estos postulados, razón por la cual no resulta extraño que se junten con otros personajes, que aunque son oficialistas, coinciden en cuanto al método.
Las organizaciones que conforman el movimiento piquetero actual, más allá de sus definiciones políticas, operan como una extensión del Estado, porque garantizan no solo la organización de la asistencia social, sino también la precarización laboral. Miles son ocupados por las intendencias y otras dependencias, para cumplir el papel que antes cumplía el personal de planta, bajo convenio.
Si existe una porción piquetera que está siendo explotada es justamente esta. Sin embargo, la lucha por el pase a planta permanente de estos compañeros y compañeras, prácticamente no existe, ni en los movimientos de izquierda, ni en los que conducen Grabois, Pérsico, Alderete, Menéndez y compañía.
Cuando criticamos a los grupos que se reivindican socialistas por no luchar por trabajo genuino, es porque no jerarquizan la táctica de marchar hacia las fábricas y las empresas para reclamarlo. Tampoco se movilizan para reclamar que cese la precarización de quienes, cobrando planes, están siendo ocupados por los diferentes organismos estatales.
Como socialistas no nos oponemos a obtener, mediante la lucha, todo tipo de asistencia social por parte del Estado, ya que sirve para capear el hambre y la miseria capitalista. Lo que rechazamos es quedarnos en esas demandas, y, sobre todo, en esa lógica que no apunta más que a atar al sector más empobrecido de la población a ser esclavos de quienes se alternan en la administración del gobierno.
Una política revolucionaria implica, en primer lugar, vincular a los desocupados con la clase obrera. Esto significa apoyar constantemente sus luchas, y, en ese marco, pelear por la incorporación de miles que no tienen trabajo a la producción efectiva, como lo hizo el movimiento piquetero en su origen.
Dejar
de lado esta orientación, no solo implica abandonar la estrategia de construir
el partido revolucionario en el seno de la clase capaz de acabar con el
capitalismo, sino que empuja a esos grupos a una dinámica oportunista.
Si
las otras organizaciones que integran este frente electoral aceptan esta
propuesta cometerían un grave error. No porque vayan a perder su lugar en las
listas -lo cual es absolutamente secundario- sino porque quien debe moldear el
perfil del FITu es la clase trabajadora ocupada, por todo lo que hemos escrito
en este texto y por todo lo que ha dicho el marxismo a lo largo y a lo ancho de
su historia.
[1] La Nación 16/05/2022
[2] Prensa obrera 03/03/2020
[3] Ámbito financiero 15/05/2022
[4] Prensa obrera N858.
viernes, 28 de julio de 2023
jueves, 27 de julio de 2023
Nuevo aniversario del miserable tratado de Lausana, que particionó al pueblo kurdo en cuatro estados diferentes
Por Musa Ardem
El Tratado de Lausana, que modificó al acuerdo de Sevres -de post guerra- fue firmado en la ciudad suiza que lleva ese nombre, con el propósito de delimitar las fronteras de la Turquía moderna, luego de su derrota en manos del imperialismo occidental. Tuvo lugar el 24 de julio de 1923 entre los gobiernos de Grecia, Turquía y las naciones aliadas de la Primera Guerra Mundial, que además definieron las fronteras europeas de Grecia y Bulgaria.
Según lo acordado, se dio por terminado el dominio turco en
Chipre, Egipto, Sudán, Siria e Irak, que se convirtieron en “protectorados” de
las potencias victoriosas, principalmente Inglaterra y Francia. En ese marco,
los territorios pertenecientes al pueblo kurdo terminaron en poder de Irán,
Siria, Turquía e Irak. Para favorecer a Italia, Turquía tuvo que renunciar a
sus intereses en Libia.
Desde ese momento surgieron varios proyectos o intentos de
“reconstrucción del Imperio Otomano”, como el que encarna su actual presidente, Recep Tayyip
Erdogan. Para eso, el “sultán” reelecto, envió tropas a Libia e invadió el
norte de Siria, Rojava para los kurdos, que construyeron un gobierno propio en ese territorio desde el comienzo de la Primavera Árabe.
Lausana, mucho más que a los turcos otomanos, perjudicó a los
kurdos, que se vieron obligados a someterse a cuatro estados
burgueses diferentes, Irak, Irán, Siria y la mismísima Turquía. Desde ese
momento, la resistencia kurda tendió a unificarse para responder a semejante
desafío, algo que logró en 1978 con la fundación del PKK, Partido de los
Trabajadores del Kurdistán.
El líder de esa organización reformista, es Abdulah Ocalan, quien se encuentra preso en la cárcel isla de Imrali, en Turquía desde hace más de
veinte años, luego de haber sido secuestrado por agentes de Estados Unidos,
Israel y Turquía. Su partido, que conduce la lucha por la liberación nacional,
tuvo un papel protagónico en la batalla por Kobane, en 2015, a través de la
cual derrotó a las milicias de Estado Islámico.
Este combate y la
rebelión kurda que explotó en Turquía contra Erdoga, sirvieron para consolidar la existencia de una región semi autónoma bajo control kurdo en la
franja norte de Siria. Lamentablemente, ese poder no fue utilizado por el PKK para desarrollar una
lucha consecuente por la liberación nacional y social de los pueblos de Medio
Oriente, sino para negociar con el imperialismo yanqui, que, hoy por hoy, está instalado en Rojava.
Más allá de las posiciones reformistas del PKK y sus capitulaciones, desde nuestro partido apoyamos la justa lucha del pueblo kurdo por su liberación nacional, razón por la cual hemos viajado varias veces a Rojaba y Turquía. Desde esa ubicación continuamos repudiando el pacto de Lausana y defendiendo el derecho del pueblo kurdo a tener su propio estado. Desde nuestro punto de vista, este debería ponerse en pie en función de una estrategia, la de construir una Federación Socialista de Medio Oriente que expulse a los imperialistas y a todos los gobiernos capitalistas de la región.
miércoles, 26 de julio de 2023
Aniversario, Evita, enemiga de la independencia política de la clase obrera
Imagen: Eva Duarte junto al dictador fascista Francisco Franco, en la ciudad de Granada, año 1947
Por Ernesto Buenaventura
Cuando un trabajador la increpa, cuestionando la política salarial del gobierno, que estaba a cargo de los ferrocarriles, Eva le responde: ¿Estamos hablando solamente de salarios, qué pasa… y la vivienda, los derechos sociales, las jubilaciones y las vacaciones pagas? ¡Todo eso se los dio Perón! Para la abanderada de los humildes, los trabajadores debían olvidar que esas conquistas se debían a las décadas de lucha”.
Su tarea principal consistió en evitar que los trabajadores confiaran en su capacidad de organización y de lucha, haciéndoles creer que la única posibilidad de acceder a ciertos beneficios o derechos era rendirle pleitesía a un agente de la burguesía, el General Perón. En ese sentido, refiriéndose al Primero de Mayo, día internacional de lucha de los trabajadores, Evita dijo:
“Es con inmensa alegría que vemos a esta muchedumbre apretujada, no con las manos crispadas ni con gesto de rebelión, sino de alegría y batiendo palmas para aclamar a Juan Domingo Perón, el líder de los trabajadores, que fue el hombre capaz de reivindicar la justicia social por tanto tiempo reclamada por los trabajadores de la patria”. “Sabemos que estamos ante un hombre excepcional, sabemos que estamos ante el líder de los trabajadores, ante el líder de la patria misma, porque Perón es la patria y quien no esté con la patria es un traidor.”
Por si todo esto fuera poco, la dama del General no se preocupó solo por defender el lugar tradicional de la mujer, sino que combatió a aquellas que querían cambiar las cosas. A esas compañeras las tildó de mujeres resentidas con la mujer y con el hombre, dominadas por el despecho de no haber nacido hombres. Ella decía de sí misma que no había sido feminista porque ni era soltera entrada en años, ni era tan fea”.
El acuerdo de Massa con el FMI, la guerra comercial y el avance de China en la región
Por Damián Quevedo y Juan Giglio
El gobierno logró, como se preveía, un principio de acuerdo con el FMI, pero a diferencia de las anteriores, esta vez los representantes del gobierno nacional no acordaron directamente con directivos del organismo, sino con técnicos. Eso significa que Massa tendrá que esperar la aprobación final por parte de los jefes del Fondo.
Aunque también es casi seguro que el acuerdo termine siendo aprobado, lo sucedido expresa un cambio de actitud por parte del FMI. Esto se debe, a que ya es inocultable la crisis que atraviesa este país y nadie, mucho menos esta gente, quiere quedar como responsable de una catástrofe, que, de ocurrir, podría adquirir dimensiones fenomenales.
Es por eso que
las perspectivas que evalúan para el país no tienen el tono optimista de otros
momentos. En este último encuentro, los representantes del Fondo advirtieron que la
Argentina podría cerrar el 2023 con una recesión del 2,5% y pronosticaron una
inflación del 120 por ciento para este año[1].
Ante este pronóstico y el incumplimiento de las metas anteriores, Massa tomó una serie de medidas con el objetivo de dar señales que le sirvan para conseguir un desembolso de dólares para pasar las elecciones. Pero las medidas, que consisten fundamentalmente en impuestos que afectan a la importación de insumos para la industria -necesarios para funcionar- terminarán encareciendo los productos en varias ramas y empujando la inflación hacia arriba.
Por todo esto, el ministro candidato chocó con la fracción burguesa local más cercana al oficialismo, que entiende que estas medidas la terminarán perjudicando. La Unión Industrial Argentina (UIA), que conduce el también presidente de la Cámara de la Industria Alimenticia (Copal), Daniel Funes de Rioja, sostuvo que “las últimas medidas adoptadas por el Gobierno nacional impactan negativamente en la producción, limitando aún más el acceso a insumos necesarios para la industria” [2].
Esto fue acompañado con concesiones, por parte del gobierno hacia la banda de los capitalistas dedicados a la agroindustria, a la que le otorgó una nueva versión del dólar soja. Todas estas medidas, de conjunto, impulsan el aumento de la inflación y la licuación del salario inflacionarias, por lo tanto, quien seguirá pagando los platos rotos de la crisis, será, como siempre, la clase obrera.
La situación es peor que la del 2001, debido al contexto internacional recesivo y a que Argentina no tiene la cantidad suficientes de comodities, materia prima exportable, que le brinde los dólares necesarios para hacer funcionar al aparato productivo. Esto no solo se debe a las consecuencias de la sequía, sino a que Brasil ha ganado parte de los mercados que antes le compraban a nuestro país.
Massa y el actual gobierno continúan teniendo el apoyo del FMI, porque Estados Unidos no quiere perder este mercado, uno de los jardines principales de su “patio trasero”, que pretende ser conquistado por China. Las grandes potencias se disputan la región, y aunque todas apuestan a bajar los costos laborales y profundizar el saqueo -con gobiernos más “duros”- a los yanquis no les conviene que un estallido social colabore con la penetración china.
El FMI, que podría presionar para que el gobierno tome medidas de extremo ajuste, como las que implementó Grecia años atrás, no lo hace porque quiere conservar este mercado. Mientras tanto, los burócratas chinos habilitan el envío de yuanes para solventar los pagos de la deuda. China, como hizo en Brasil y Uruguay, donde logró avances comerciales y financieros enormes, teje su telaraña mientras especula con la debilidad yanqui.
La izquierda debe marcar un rumbo, explicando con mucha fuerza que es necesario romper con el Fondo, pero sin caer en las redes de otras potencias, ya que todas quieren mantener al país como una semicolonia productora de materias primas, sin ninguna posibilidad de industrializarse. ¡La segunda y definitiva independencia nacional, solo se podrá alcanzar con el liderazgo de la clase social que más la necesita, la clase trabajadora, con un gobierno propio, un gobierno revolucionario!
Volver a página principalmartes, 25 de julio de 2023
Solidaridad con Boris Kagarlitsky, mililtante socialista perseguido por el régimen dictatorial de Vladimir Putin
Declaración de la
Corriente Comunista Revolucionaria Internacional, CCRI, emitida conjuntamente
por el Buró Internacional y la Tendencia Socialista (Rusia), 25 de julio de
2023, www.thecommunists.net y www.socialisttendency.com
Se ha abierto una
causa penal contra Boris Kagarlitsky, acusándolo de “apoyar el terrorismo”.
Kagarlitsky es uno de los intelectuales de izquierda más destacados de Rusia,
cuyas obras se han traducido a varios otros idiomas.
Desde la
Corriente Comunista Revolucionaria Internacional (CCRI) y la Tendencia
Socialista (la sección de la CCRI en Rusia) denunciamos enérgicamente este acto
de represión y nos solidarizamos con Boris Kagarlitsky. No ocultamos que
tenemos diferencias políticas con este compañero, pero la cuestión central, en
este momento, no son las diferencias políticas entre socialistas: ¡Se trata de
la solidaridad democrática con una víctima del régimen reaccionario de Putin!
Es
particularmente urgente mostrar el apoyo a Boris Kagarlitsky ya que él, en
contraste con el KPRF de Zyuganov y otros lacayos “comunistas” del Kremlin, ha tenido
el mérito de denunciar, desde el principio y valientemente, la invasión de
Ucrania por parte de Rusia.
El ataque a
Kagarlitsky es otra expresión de la política desesperada del régimen de Putin,
que está en crisis y trata de consolidar su dominación reprimiendo todo tipo de
críticas, tanto de izquierda como de derecha. La purga de generales “poco
confiables”, el arresto de Igor Strelkov y otros ultrachovinistas
reaccionarios, y ahora, este ataque contra un destacado crítico de izquierda de
la guerra… Todo esto expresa la existencia de un régimen bonapartista que teme
la deslealtad y las críticas de todos lados. ¡Claramente, Rusia se dirige hacia
un período de convulsión interna!
Desde la CCRI y
la Tendencia Socialista reiteramos nuestro apoyo a la guerra justa de defensa
nacional de Ucrania contra el imperialismo ruso. Al mismo tiempo nos oponemos a
todas las Grandes Potencias, Estados Unidos, China, Rusia, Europa Occidental y
Japón. Los trabajadores de Rusia deben prepararse para las explosiones
políticas que podrían crear las condiciones para un levantamiento
revolucionario que derribe al régimen bonapartista.
¡Llamamos a las
organizaciones obreras y populares en Rusia y todo el mundo a mostrar su
solidaridad con Boris Kagarlitsky!
lunes, 24 de julio de 2023
El aumento conseguido en la paritaria de la UOM, una victoria del parazo con movilización, que empuja al resto de la clase trabajadora a pelear
Por corresponsal
Dos de los principales gremios de la Argentina se sumaron a la tendencia de firmar paritarias trimestrales para no perder frente a la inflación. Por un lado, la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS), el sindicato más numeroso del país, cerró esta tarde un acuerdo salarial por el trimestre julio-septiembre del 27% en tres tramos, que permitirá que el salario básico llegue al piso de $286.000, con presentismo. Por otro, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) pactó un incremento acumulado del 42,6% para el mismo período, que también se pagará en tres tramos. (Infobae 24 de Julio)
Más allá de los límites del paro con movilización, realizado por la UOM, su resultado ha sido la obtención de un aumento significativo, si se lo compara con el que consiguió, para el mismo trimestre, la burocracia del sindicato de Comercio y otros sectores, que están por debajo de estas cifras. Este es el producto directo del parazo, que fue tomado en sus manos por una gran cantidad de metalúrgicos, fundamentalmente sus jóvenes, muchos de los cuales participaron en la concentración frente a las oficinas de Techint y otras acciones que se hicieron en cada una de sus fábricas, como chorizeadas, partidos de fútbol, asambleas, etc.
Para considerarlo un triunfó del conjunto del gremio, aún falta esperar que cierre el auerdo con los siderúrgicos, que se reúnen mañana. Más allá de esto, el paro, con este logro positivo, es un “antes y un después” en el gremio, ya que, a partir de ahora, miles de pibes que no tenían prácticamente ninguna experiencia sindical, o muy pocas, han sacado la conclusión de que se puede pelear y ganar, pero, principalmente, de que, para ganar, lo mejor no es hacerlo aisladamente, sino en conjunto con otros obreros de otras empresas.
Eso, para la burocracia, que saca pecho momentáneamente, es un gran problema, porque, cuando la bronca presione para salir a pelear, sino se pone al frente, va a ser desbordada más fácilmente, ya que la mayoría querrá seguir este camino, que es el de unirse con otros sectores en lucha, aunque, a diferencia de ahora, coordinando por abajo.
Este proceso, que recién ha comenzado y tendrá sus idas y vueltas, empalmará con el que están haciendo otros batallones de la clase trabajadora, no sólo la industrial, sino aquella que trabaja en las escuelas, la docencia, que viene de dar grandes peleas autoconvocándose en varias provincias de todo el país. La izquierda y los sectores combativos tienen que intervenir en estas luchas para ayudar a construir la conducción combativa y democrática, que las lleve hasta el final, con un programa realmente consecuente, el programa del socialismo revolucionario.
El gobierno, que promete no devaluar, acuerda con el FMI profundizar la devalución en curso para que los salarios se hundan aún más
Por Damián Quevedo y Juan Giglio
El demorado acuerdo con el FMI, que está a punto de concretarse, condicionará el plan de este gobierno y del que lo reemplace. Es que los funcionarios del organismo imperialista proponen, que sí o sí, se profundice el proceso devaluatorio que ya está en curso. Este, por ahora, se llevará adelante mediante la utilización de los “dólares diferenciales” para distintos sectores de la economía.
El gobierno necesita un nuevo desembolso de dólares, de manera de contener el aumento excesivo del dólar local y garantizar el flujo de importaciones que necesitan las empresas para seguir produciendo. El problema para Massa y los suyos, es que el FMI, si bien continúa actuando con cuidado para que no explote todo por los aires, endureció sus exigencias.
Los funcionarios del Fondo necesitan justificar los nuevos préstamos, con el cumplimiento de alguna de las metas exigidas por el organismo. En ese sentido, el tema que más resuena en las reuniones entre los enviados de Massa y los técnicos del FMI en Washington, es el “sinceramiento” cambiario, que en otras palabras significa devaluar.
Desde el gobierno tratan de
ocultar esta cuestión, que achatará aun más el poder adquisitivo de los
salarios, con aumentos importantes del precio de los productos esenciales. Massa y Cristina Kirchner apuestan a que los
novedosos parches eviten la devaluación brusca que pide el Fondo –para el
Gobierno derivaría en una hiperinflación- y eso destrabe dólares para blindar
al propio Massa, el candidato, esta vez, de una posible corrida cambiaria
durante las elecciones[1].
Con un nuevo desembolso de dólares, tampoco existen garantías de que la situación se estabilice y aguante hasta las elecciones. Es más, si el oficialismo llega a perder las PASO por “goleada” -que es una posibilidad bastante real- podría desatarse una nueva corrida del dólar y con ella otro salto de la inflación, que ya ronda el 140% interanual.
La izquierda debe utilizar su campaña electoral para postularse como líder de los combates obreros que explotarán en ese marco, ya que la clase trabajadora -que comenzó a moverse- no está dispuesta a seguir pagando los platos rotos de la crisis que provocaron los de arriba. Para esto, junto con impulsar la lucha por las demandas básicas insatisfechas, debe agitar la necesidad de acabar con el ajuste para imponer una salida de fondo, un gobierno revolucionario.
[1] La Nación 22/07/2023
domingo, 23 de julio de 2023
sábado, 22 de julio de 2023
La dialéctiva de Marx en El Capital y en todo su análisis, una espada filosa en manos de los revolucionarios consecuentes
Por Damián Quevedo
La dialéctica es la principal herramienta que los marxistas heredamos de los fundadores del socialismo científico. Su comprensión, como método para analizar la realidad y el devenir de la lucha de clases, es fundamental para que los y las revolucionarias logremos una caracterización correcta, que nos permita definir la mejor orientación para el momento. La dialéctica es, fundamentalmente, la expresión lógica del movimiento y las contradicciones de la realidad material, de las relaciones sociales y de la historia.
En este artículo abordaremos algunos ejemplos de cómo Marx utilizó lo mejor de la dialéctica hegeliana en el análisis de la sociedad capitalista. Este método se puede apreciar en todo el desarrollo de esta crítica radical al modo de producción capitalista, en palabras del mismo Marx:
“Mi método dialéctico no sólo es fundamentalmente distinto del método de Hegel, sino que es, en todo y por todo, la antítesis de él. Para Hegel, el proceso del pensamiento, al que él convierte incluso, bajo el nombre de idea, en sujeto con vida propia, es el demiurgo de lo real, y esto la simple forma externa en que toma cuerpo. Para mí, lo ideal no es, por el contrario, más que lo material traducido y traspuesto a la cabeza del hombre”.
Ley de lucha y unidad de contrarios
Comenzaremos con la ley que Lenin definió como fundamental de la dialéctica. Marx, en ese sentido, comienza su trabajo analizando la relación, la más sencilla, que se encuentra millones de veces en la sociedad burguesa, la mercancía. En esta célula básica del modo de producción capitalista se puede ver la manifestación permanente de la contradicción, de la inter penetración de polos opuestos, porque posee un doble carácter, el de tener una utilidad y el de ser intercambiable por otra mercancía equivalente, “la mercancía se nos pone de manifiesto como algo bi-facético, como valor de uso y valor de cambio.”
La lucha y unidad de contrarios atraviesa y constituye también el proceso de trabajo mismo. La actividad práctica del hombre es una contradicción entre la especificidad concreta de un trabajo y el carácter general del trabajo como abstractamente humano. En el desarrollo de la ley del valor, Marx aplica el método dialéctico para descifrar las diferentes manifestaciones del mismo, pero no solo eso, sino para llegar a una aprehensión profunda del problema, como un proceso de cambio constante, así es que demuestra que esa unidad y lucha de polos opuestos, esa contradicción hace que en determinadas condiciones un polo se transforme en su contrario.
“El valor de uso o cuerpo de la mercancía desempeña aquí un papel nuevo. Se convierte en la forma en que se manifiesta el valor de una mercancía, y por tanto en lo contrario de si mismo. De igual suerte, el trabajo útil concreto contenido en el valor de uso se convierte en su propio contrario, en mera forma de manifestación de trabajo humano abstracto. En vez de desdoblarse, las determinaciones antitéticas se reflejan aquí una en la otra”
La comprensión de un proceso determinado, de la naturaleza o la sociedad implica ver la totalidad, su forma y esencia, su movimiento. En el estudio del modo de producción capitalista y fundamentalmente en su obra principal, Marx aborda el problema en su esencia, en su cualidad histórico-social. “Lo que de por si nos interesa, aquí, no es precisamente el grado más o menos alto de desarrollo de las contradicciones sociales que brotan de las leyes naturales de la producción capitalista. Nos interesan más bien estas leyes de por sí, estas tendencias, que actúan y se imponen con férrea necesidad”.
Ley de la transformación de la cantidad en calidad
Otra de las leyes que pueden apreciarse en la producción teórica marxista es la ley, descubierta por Hegel en su Lógica, según la cual al llegar a un determinado punto, los cambios meramente cuantitativos se convierten en diferencias cualitativas”. Un ejemplo claro es el famoso prólogo de Marx a su trabajo Contribución a la crítica de la economía política; “Al llegar a una fase determinada de desarrollo las fuerzas productivas materiales de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes o, lo que no es más que la expresión jurídica de esto, con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se han desenvuelto hasta allí.”
Es muestra más contundente de cómo los procesos históricos se desenvuelven por carriles dialécticos, el desarrollo de las fuerzas productivas determina, no solo las condiciones de superación de un estadio social, determinan también el carácter de una sociedad específica o de un país, si este es una potencia imperialista, una semi-colonia o un país dependiente. Lo mismo se encuentra en la producción capitalista, en el caso de un burgués particular, en los primeros años de acumulación, cuando la burguesía se multiplicaba todavía bajo la superestructura feudal y los gremios ponían trabas al desarrollo capitalista:
“El régimen gremial de la edad media restringió a un máximo muy exiguo el número de trabajadores a los que podía emplear un solo maestro. El poseedor de dinero o de mercancías no se transforma realmente en capitalista sino allí donde la suma mínima adelantada para la producción excede con amplitud el máximo medieval. Se confirma aquí, como en las ciencias naturales, la ley descubierta por Hegel en su Lógica…”
En el capítulo IX, Tasa y masa del plusvalor, en la página 375, Marx continúa afirmando que “la suma mínima de valor de la que debe disponer el poseedor individual de dinero o de mercancías para metamorfosearse en capitalista, varía con las diversas etapas de la producción capitalista y, en una etapa de desarrollo dada, difiere entre las diversas esferas de producción, según sus condiciones técnicas específicas”. Esta condición es aún más visible en la actualidad, en la etapa imperialista del capitalismo, en la que el exorbitante volumen de dinero y mercancías necesarios para acceder a una esfera de la producción, incluso a una esfera marginal, reafirman el carácter insoslayable de esta ley de la dialéctica.
Ley de la negación de la negación
Esta es una ley cuestionada por algunos académicos, se debe en gran medida al rechazo que produjo en el marxismo ortodoxo gran parte de la producción teórica en la URSS, fundamentalmente los “manuales” de filosofía del estalinismo, que estaban más cerca de la escolástica que del método científico. Es de suma importancia recuperar y reconocer el valor de la dialéctica como ciencia y en el caso de la ley de la negación de la negación, en particular porque es la que describe el rumbo ascendente de la historia de la humanidad, el progreso que se desarrolla como tendencia.
Volvamos a ver directamente en El Capital, En el capítulo primero al desarrollar las formas que reviste la mercancía y cuales son las condiciones para el intercambio, Marx recorre el proceso de desarrollo de lo que denomina equivalente, es decir el aspecto que hace posible el trueque, que iguala a todas las mercancías, hasta el surgimiento de una mercancía que es intercambiable por todas las demás, o mejor dicho que es tomada como referencia en el intercambio, un equivalente general, que en un momento dado de la sociedad, reviste la forma dineraria.
“Aun así, desde nuestro punto de vista actual el equivalente general en modo alguno es algo petrificado. ¿Cómo en realidad el lienzo se convirtió en equivalente general? Representando primero su valor en una mercancía singular (forma I); luego, relativamente y por turno, en todas las demás mercancías (forma II), y así, de manera refleja, al representar relativamente todas las demás mercancías sus valores en el lienzo”
Basta observar con detenimiento este proceso para comprender que se produce en tres momentos, afirmación, negación y finalmente negación de la negación. En el capítulo XXIV, en la llamada Acumulación Originaria, Marx describe la tendencia histórica de la acumulación capitalista, además de utilizar el método lo explicita:
“El modo capitalista de producción y de apropiación, y por tanto la propiedad privada capitalista, es la primera negación de la propiedad privada individual, fundada en el trabajo propio. La negación de la producción capitalista se produce por si misma, con la necesidad de un proceso natural. Es la negación de la negación. Esta restaura la propiedad individual, pero sobre el fundamento de la conquista alcanzada por la era capitalista: la cooperación de trabajadores libres y su propiedad colectiva sobre la tierra y los medios de producción producidos por el trabajo mismo.”
Este breve escrito intenta ser un aporte al debate sobre la necesidad imperante que tenemos los revolucionarios, en este momento histórico, de apropiarnos de los fundamentos del socialismo y, principalmente, de tratarlos como una ciencia, es decir estudiarlos con rigor. El materialismo dialéctico es el corazón del socialismo científico y el arma fundamental que debemos empuñar los trabajadores, para transformar la realidad.
La utilización de mecanismos anti-dialécticos, más bien aristotélicos, para intentar comprender la realidad y, a partir de la misma, las tareas que se desprenden para los revolucionarios, ha llevado a la mayoría de las organizaciones que se reclaman socialistas a paralizarse y desviarse del rumbo correcto, que es el de aprovechar las circunstancias para impulsar la destrucción del capitalismo y, sobre sus cenizas, construir una nueva sociedad.
CONGRESO PROGRAMÁTICO DE CS Durante los días 6 y 7 de marzo de 2021 se realizará el Congreso de Convergencia Socialista, en el que se discut...
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