domingo, 30 de abril de 2023

¡Liberación o Dependencia! Una consigna que cobra valor


Por Damián Quevedo

El capitalismo es un modo de producción que nace entre los siglos XVII Y XVIII, época en la que vive un proceso de crecimiento y expansión, atravesado por crisis cíclicas hasta fines del siglo XIX. En ese momento, cuando nace la etapa imperialista, este sistema alcanza un nivel de desarrollo, que produce una transformación sustancial en toda la sociedad. 

El imperialismo es el capitalismo en la fase de desarrollo en la cual ha tomado cuerpo la dominación de los monopolios y del capital financiero, ha adquirido una importancia de primer orden la exportación de capital, ha empezado el reparto del mundo por los trusts internacionales y ha terminado el reparto del mismo entre los países capitalistas más importantes[1]. 

Luego de dos guerras mundiales, en las que se definió el orden mundial en el siglo veinte, que le permitieron al capitalismo superar la crisis más profunda que había atravesado hasta entonces y lograr un nuevo ciclo de acumulación, el imperialismo entra en una nueva crisis. Las características esenciales de la misma fueron descritas por Marx, quien la caracterizó como de gran estancamiento, causado por la sobreproducción de mercancías. 

Este ciclo, que comienza a mediados de la década del 70, con la llamada crisis del petróleo, se desenvuelve como una onda larga de declive tendencial, dentro de la que existen ciclos de expansión que sostuvieron la reproducción del capitalismo, pero que tienen lugar en esa fase de agonía del capitalismo, que se mantiene y profundiza cada vez más. 

Esta crisis prolongada tuvo picos en 1990, 2008 y 2019, a pesar de que el sistema recibió una bocanada de oxígeno debido a la caída de la burocracia estalinista y la apertura de un inmenso mercado en el este europeo y asiático. Sin embargo, todo esto no sirvió para salir de la “onda larga” de crisis que empezó en los 70, porque no alcanzó para absorber la inmensa masa de sobreproducción existente.

Ante la imposibilidad de resolver el estancamiento de las fuerzas productivas como en el siglo XX, con guerras que destruyen el capital sobrante, la burguesía consiguió momentáneamente un acuerdo inédito para atacar de conjunto al movimiento de masas. Desde nuestra corriente, lo hemos denominado “Contrarrevolución Covid”, un intento fenomenal de desmovilizar a los trabajadores y los pueblos, metiéndolos en sus casas con las cuarentenas y otras restricciones a las libertades individuales. 

Sin embargo, esta ofensiva descomunal contra los y las de abajo fue derrotada con la movilización, ya que millones, a lo largo y a lo ancho del planeta, se negaron a perder derechos elementales, como el de transitar libremente por las calles. Esta victoria obrera y popular, que tuvo su pico máximo en China, con la retirada de las políticas de “Covid Zero”, exacerbó la crisis que los imperialistas pretendían resolver. Por eso, hoy estamos en una situación peor que la de antes de 2020, con una recesión de más de tres años, un proceso inflacionario mundial y las grandes potencias al borde de una guerra directa. 

El capitalismo no encuentra salida a esta debacle, que, como seguirá agravándose, puede llegar a sumergir a la humanidad en una novedosa y terrible situación de barbarie. No hay grupos o fracciones de la clase dominante que se opongan a este proceso o que cuenten con un proyecto alternativo, todos los capitalistas apuestan a una sola receta, que es la de desmovilizar para convertir a los laburantes en mano de obra esclava. 

Sin embargo, esta perspectiva les resultará más que difícil de concretar, porque la clase obrera mundial no está dispuesta a agachar la cabeza, como lo demuestra su vanguardia, el proletariado francés, que viene dando peleas importantísimas contra el gobierno de Macron. En ese marco, tiene lugar a guerra comercial entre las potencias, sin que ninguna de estas represente una salida progresista. 

La actual “multipolaridad”, saludada y reivindicada por los progresistas de todo el mundo, es el producto de la pérdida de hegemonía del imperialismo yanqui, que, sin embargo, cuyo trono no ha sido ocupado por ninguna otra potencia. Esta realidad no es otra cosa que la norma dentro del capitalismo, ya que este sistema no es estable, sino todo lo contario, porque implica, en su etapa de mayor desarrollo, una lucha salvaje entre las grandes potencias por los mercados. 

En esta guerra no hay beneficio alguno para los trabajadores, ya que la burguesía, sobre todo en los países semicoloniales, buscará equiparar ganancias con el resto de los capitalistas, acrecentando la explotación obrera. La única salida posible para los y las de abajo es enfrentarse y derrotar al imperialismo, rompiendo lazos con todas las potencias. ¡El mundo será testigo de nuevas y más potentes batallas anticoloniales, en las que se definirá el futuro de la sociedad! 

Los luchadores y las luchadoras que decidan encarar estas nuevas guerras por la liberación nacional, para ganarlas, deberán ir a fondo, atacando la raíz del problema, que es el modo de producción capitalista, hoy en su fase imperialista. Por esa razón, el único sector social que puede llevar la contienda hasta el final, es la clase trabajadora, que, por razones objetivas, es la que más se beneficiará con la independencia nacional en sus respectivos países. 

Los trabajadores representan a la única clase que no obtiene ningún beneficio ni tiene ninguna ligazón con el imperialismo, ya que sus intereses son absolutamente contrapuestos, antagónicos. Ya no existen “burguesías nacionales” capaces y dispuestas a enfrentar a las potencias, porque todas, absolutamente todas, están subordinadas a estas. 

La izquierda debe ponerse al frente de esta lucha, de manera de impulsar la organización de un amplio movimiento antiimperialista, asentado y conducido por la clase obrera. La lucha contra el imperialismo en estas condiciones, puede ser victoriosa sólo si culmina en un gobierno de trabajadores, que resuelva, apoyándose en los órganos democráticos de su clase, expropiar a la burguesía.

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[1] Lenin, El imperialismo, fase superior del capitalismo, 1916.

sábado, 29 de abril de 2023

¿Puede China reemplazar a Estados Unidos como potencia hegemónica? Una pregunta engañosa que lleva a respuestas equivocadas


“¿Puede China reemplazar a Estados Unidos como hegemón?” - ¡Una pregunta engañosa! 

Sobre la discusión en cuanto a las perspectivas de la rivalidad entre grandes potencias. Por Michael Pröbsting, Corriente Comunista Revolucionaria Internacional (CCRI) 28 de abril de 2023, www.thecommunists.net (http://www.thecommunists.net/

Dados los tumultuosos acontecimientos en la política mundial, no sorprende que el debate sobre la rivalidad entre las grandes potencias y sus perspectivas ocupe un lugar central en el debate entre los socialistas de hoy. Naturalmente, esta discusión está estrechamente relacionada con la comprensión teórica del imperialismo y, en particular, con la caracterización de clase de las potencias emergentes como China y Rusia. 

Hemos argumentado desde hace varios años que el surgimiento de China [1] y Rusia [2] como nuevas Grandes Potencias, ha resultado en una aceleración de la rivalidad inter imperialista. [3] Esto hace que la teoría marxista ortodoxa del imperialismo, tal como fue elaborada por Lenin y otros, sea particularmente relevante para comprender la situación mundial actual. En este lugar, no repetiremos nuestro análisis del imperialismo -como tal o de China y Rusia- para lo cual referiremos a los lectores a las publicaciones relevantes del RCIT. [4] 

Aquí, nos ocuparemos más bien de un argumento importante de nuestros oponentes, que rechazan nuestro análisis y afirman que China y Rusia no son potencias imperialistas sino estados “semicolonias”, “semiperiféricos” o “subimperialistas”. (¡Agregaremos que un sector significativo de los estalinistas y bolivarianos incluso afirma que China sería un país “socialista”!) Ellos objetan que ninguna de las dos potencias orientales sería lo suficientemente fuerte como para reemplazar a los yanquis como la potencia hegemónica. Por lo tanto, concluyen que China y Rusia no son imperialistas o, en otros casos, no “tan imperialista” como EE.UU. 

Como argumento a favor de sus definiciones, nuestros oponentes se refieren a la superioridad aún existente de los Estados Unidos en términos de poder militar, o, en otros casos, a la posición del dólar como moneda principal. Sin embargo, estos planteos están fuera de lugar, ya que ignoran el rápido proceso de recuperación de China (y Rusia en menor grado), marco dentro del cual la moneda asiática se usa cada vez más para pagos y recibos transfronterizos. El mes pasado, el yuan se convirtió en la moneda más utilizada para transacciones transfronterizas en China, superando al dólar por primera vez, según datos oficiales. [5] Asimismo, las potencias orientales están aumentando rápidamente sus gastos militares. 

Como resultado de todo esto, vemos un cambio significativo en la política mundial, que se expresa en el hecho de que Estados Unidos y la Unión Europea, apenas pudieron convencer a sus aliados más cercanos para que se sumaran a su política de sanciones contra Rusia desde el comienzo de la Guerra de Ucrania. [6] Mientras tanto, China y Rusia están expandiendo su influencia, lo cual se expresa en un informe de Bloomberg, que dice que 19 países expresaron su interés en unirse a los BRICS, una alianza liderada por China (y Rusia como socio menor). Entre estos se encuentran estados poderosos del Sur Global como Argentina, Arabia Saudita, Irán, los Emiratos Árabes Unidos, Argelia, Egipto e Indonesia. [7] 

Además, nuestras críticas ignoran el hecho de que Estados Unidos, aunque sigue siendo una potencia importante, ya no es la potencia hegemónica del mundo. Como mostramos en varios estudios, China ya es el país líder en términos de creación de valor capitalista, como lo indica su posición dominante en la manufactura global. Asimismo, ya superó a EE.UU. (o está cerca de superarlo, según el método de cálculo) en lo que respecta a las principales corporaciones y multimillonarios del mundo. [8] 

¿Debe haber un “hegemón”?

 

Habiendo dicho todo esto, hay que señalar que existe una falla metodológica fundamental en el enfoque de nuestros críticos, que están intelectualmente atrapados en pensamientos mecanicistas (como Hilferding, Otto Bauer o Bujarin en su fase posterior). Para ellos, la estabilidad y el equilibrio constituirían el “estado natural de las cosas”, por lo tanto imaginan que siempre debería existir una hegemonía del orden mundial imperialista. 

De ahí que defiendan la idea de que los yanquis continuarán siendo la potencia hegemónica en la política mundial hasta que sean reemplazados por otro imperialismo, que los supere. Dado que ninguna otra potencia imperialista se ha convertido en una nueva potencia hegemónica hasta ahora, concluyen que Estados Unidos todavía mantiene ese lugar. Además, argumentan que dado que Beijing (o Moscú) no han derrocado a Estados Unidos, China (o Rusia) aún no se han convertido en potencias imperialistas plenas. 

Tal enfoque imagina erróneamente que el mundo capitalista solo puede existir si está dominado por una potencia hegemónica, aunque la realidad demuestra que la norma es, en realidad, la contraria. El capitalismo mundial no se caracteriza por el dominio de un solo trust sino por el dominio de una serie de monopolios que están en constante competencia entre sí (lo que incluye la construcción de alianzas con algunas corporaciones contra otras). Es similar en la política mundial, donde generalmente varias Grandes Potencias rivalizan entre sí en lugar de una sola Gran Potencia que dominaría a todas las demás.

Así ocurrió durante el período comprendido entre finales del siglo XIX y la Primera Guerra Mundial, en 1914-18, en el período de entreguerras y durante la Segunda Guerra Mundial en 1939-45. Es cierto que Estados Unidos estableció una posición dominante frente a otras potencias imperialistas desde mediados del siglo veinte en adelante. Pero tal subordinación de la rivalidad inter imperialista fue causada por el hecho de que el conflicto entre el campo imperialista y los estados estalinistas, encabezados por la URSS, pasó a primer plano. 

Fue solo por un corto período -luego del colapso del estalinismo en 1989-91, hasta finales de la década de 2000-, que Estados Unidos impuso en los hechos la hegemonía indiscutible del mundo. En realidad, la época del imperialismo no se caracteriza por la estabilidad y el equilibrio, sino todo lo contrario, por la inestabilidad y la crisis. En este punto, vale la pena recordar que tal visión mecanicista ignora las leyes fundamentales de la dialéctica. En sus escritos filosóficos, Engels señaló que “el movimiento es el modo de existencia de la materia” [9] y que, por lo tanto, “todo equilibrio es sólo relativo y temporal. [10] 

Aquellos que imaginan que el capitalismo mundial, por lo general, existe con una sola potencia hegemónica dominando al resto, no logran comprender que los conflictos y la inestabilidad son la característica predominante del período imperialista. N. A. Karev, un destacado filósofo de la gran escuela de Deborin, que dominó las discusiones filosóficas en la joven Unión Soviética en la década de 1920 antes de que Stalin la aplastara, comentó apropiadamente en una polémica contra A. A. Bogdanov y sus seguidores: Por lo tanto, el estado de equilibrio son momentos subordinados y temporales en el proceso de movimiento y desarrollo. Lo fundamental y determinante es el movimiento. [11] 

Hacia un mundo de caos imperialista 

Contrariamente a lo que afirman nuestros críticos, Estados Unidos puede llegar a perder su estatus hegemónico, no solo en caso de que sea reemplazado por otra potencia. De hecho, la historia ha demostrado que el proceso de decadencia de una potencia hegemónica, suele ser un proceso en el que se debilita y ya no puede tener una influencia determinante. Es solo después de un período de agudas crisis y conflictos cuando otra potencia se convierte reemplaza a la que entró en crisis. Un ejemplo de esto es la agonía del Imperio Romano en los siglos IV y V después de Cristo, que finalmente se derrumbó pero sin ser reemplazado por otro poder hegemónico durante bastante tiempo (a pesar de los repetidos intentos del Imperio Bizantino). 

Cuando Gran Bretaña, la potencia hegemónica durante la mayor parte del siglo XIX después de 1815, comenzó a declinar, su rol en el mundo no fue ocupado por ninguna otra potencia por mucho tiempo. Fueron necesarias dos guerras mundiales y décadas de crisis para que Estados Unidos ganara el liderazgo de los países imperialistas. Por lo tanto, es completamente erróneo reconocer el fin de la hegemonía estadounidense solo después de que China la haya reemplazado. No, el proceso en curso es que Washington ya no puede determinar la política mundial, pero, al mismo tiempo, ninguna otra potencia puede hacerlo tampoco. 

El período que vivimos se caracteriza por la rivalidad entre varias Grandes Potencias (Estados Unidos, China, la UE, Rusia y Japón, siendo las dos primeras las más grandes), un proceso dentro del cual ninguna de estas es capaz de jugar un papel hegemónico. El resultado de tal ausencia es una aceleración de conflictos y tensiones, carrera armamentista y amenazas de guerra. En última instancia, esto resultará en otra Guerra Mundial si la clase trabajadora no derroca antes a la clase dominante militarista. 

En nuestro libro, mencionado anteriormente, “El antiimperialismo en la era de la rivalidad entre las grandes potencias” señalamos: La decadencia de Occidente y el ascenso de Oriente significan, en primer lugar, una aceleración de las contradicciones entre las Grandes Potencias. Significa más guerras comerciales, más guerras de poder y, finalmente, guerras importantes entre los rivales. Occidente no se hundirá sin una lucha desesperada por la hegemonía. Y sería una tontería excluir la posibilidad de que Occidente pudiera ganar tal confrontación. Sin embargo, si la clase obrera no logra derrocar a tiempo a los bandidos capitalistas, también es posible que el resultado de tal guerra mundial sea más bien la aniquilación de todos los participantes. [12]

Por lo tanto, la pregunta de si China puede reemplazar a Estados Unidos como potencia hegemónica es engañosa, ya que este país, en un futuro inmediato, no está en condiciones de lograrlo. Es más bien un período de rivalidad y crisis inter imperialistas aceleradas lo que está reemplazando a Estados Unidos como potencia hegemónica, porque China no es lo suficientemente fuerte como para ocupar el trono vacante. ¡Sin embargo, este país la fuerza suficiente y necesaria  para derribar a Washington de ese lugar! 

Muchos estalinistas y bolivarianos abogan por un “orden mundial multipolar” como alternativa a la hegemonía estadounidense. De hecho, como explicamos en otro texto, es una ilusión tonta imaginar que tal “orden mundial” podría ser de coexistencia estable y pacífica entre las Grandes Potencias. ¡El capitalismo no puede existir sin competencia y rivalidad! [13] La tarea de los socialistas en tal período es oponerse a todos los imperialismo, ya que los revolucionarios auténticos no deben elegir ninguno de los bandos en disputa. En cualquier conflicto entre estados imperialistas, todos ellos representan al “mal mayor”. 

Por esa razón, los marxistas rechazan todo tipo de ideología que pretenda que tal o cual estado imperialista sería una especie de “mal menor”, comparado con los Estados Unidos, lo mismo se aplica para con las concepciones pacifistas-burguesas que imaginan una coexistencia pacífica de varias potencias. Hay que combinar la oposición contra todas las Grandes Potencias imperialistas (Estados Unidos, China, Rusia, Europa Occidental y Japón) con el apoyo a la lucha de liberación de los pueblos oprimidos (Ucrania, Siria, Palestina, etc.). ¡La CCRI convoca a todos los socialistas auténticos que estén de acuerdo con tal enfoque a unirse y luchar por un programa internacionalista y antiimperialista consecuente! 


[1] Para nuestro análisis del capitalismo en China y su transformación en una gran potencia, véase, por ejemplo, el libro de Michael Pröbsting: Anti-Imperialism in the Age of Great Power Rivalry. Los factores detrás de la rivalidad acelerada entre EE. UU., China, Rusia, la UE y Japón. Una crítica del análisis de la izquierda y un resumen de la perspectiva marxista, RCIT Books, Viena 2019, https://www.thecommunists. (https://www.thecommunists.net/theory/anti-imperialism-in-the-age-of-great-power-rivalry/) 

net/theory/anti-imperialism-in-the-age-of-great-power-rivalry/ (https://www.thecommunists.net/theory/anti-imperialism-in-the-age-of-great-power-rivalry/); (https://www.thecommunists.net/theory/anti-imperialism-in-the-age-of-great-power-rivalry/) véase también del mismo autor: “El imperialismo chino y la economía mundial”, un ensayo publicado en la segunda edición deThe Palgrave Encyclopedia of Imperialism and Anti-Imperialism(editado por Immanuel Ness y Zak Cope), Palgrave Macmillan, Cham, 2020, https://link.springer.com/referenceworkentry/10.1007%2F978-3-319-91206-6_179-1 ; China: una potencia imperialista… ¿o todavía no? ¡Una cuestión teórica con consecuencias muy prácticas! Continuando el Debate con Esteban Mercatante y el PTS/FT sobre el carácter de clase de China y sus consecuencias para la estrategia revolucionaria, 22 de enero de 2022, https://www.thecommunists.net/theory/china-imperialist-power-or-not-todavia/ (https://www.thecommunists.net/theory/china-imperialist-power-or-not-yet/) ; La transformación de China en una potencia imperialista. Un estudio de los aspectos económicos, políticos y militares de China como Gran Potencia (2012), en: Revolutionary Communism No. 4, (http://www.thecommunists.net/publications/revcom-number-

[2] El RCIT ha publicado numerosos documentos sobre el capitalismo en Rusia y su ascenso a potencia imperialista. Los más importantes son varios folletos deMichael Pröbsting: The Peculiar Features of Russian Imperialism. A Study of Russia’s Monopolies, Capital Export and Super-Exploitation in the Light of Marxist Theory, 10 August 2021, https://www.thecommunists.net/theory/the-peculiar-features-of-russian-imperialism/; (https://www.thecommunists.net/theory/the-peculiar-features-of-russian-imperialism/) by the same author: Lenin’s Theory of Imperialism and the Rise of Russia as a Great Power. On the Understanding and Misunderstanding of Today’s Inter-Imperialist Rivalry in the Light of Lenin’s Theory of Imperialism. Another Reply to Our Critics Who Deny Russia’s Imperialist Character, August 2014, http://www.thecommunists.net/theory/imperialism-theory-and-russia/; (http://www.thecommunists.net/theory/imperialism-theory-and-russia/) Russia as a Great Imperialist Power. The formation of Russian Monopoly Capital and its Empire – A Reply to our Critics, 18 March 2014 (this pamphlet contains a document written in 2001 in which we established for the first time our characterisation of Russia as imperialist), http://www.thecommunists.net/theory/imperialist-russia/; (http://www.thecommunists.net/theory/imperialist-russia/) see also these essays by the same author: Russia: An Imperialist Power or a “Non-Hegemonic Empire in Gestation”? A reply to the Argentinean economist Claudio Katz, in: New Politics, 11 August 2022, at https://newpol.org/russia-an-imperialist-power-or-a-non-hegemonic-empire-in-gestation-a-reply-to-the-argentinean-economist-claudio-katz-an-essay-with-8-tables/; (https://newpol.org/russia-an-imperialist-power-or-a-non-hegemonic-empire-in-gestation-a-reply-to-the-argentinean-economist-claudio-katz-an-essay-with-8-tables/) Russian Imperialism and Its Monopolies, in: New Politics Vol. XVIII No. 4, Whole Number 72, Winter 2022, https://newpol.org/issue_post/russian-imperialism-and-its-monopolies/; (https://newpol.org/issue_post/russian-imperialism-and-its-monopolies/) Once Again on Russian Imperialism (Reply to Critics). A rebuttal of a theory which claims that Russia is not an imperialist state but would be rather “comparable to Brazil and Iran”, 30 March 2022, https://www.thecommunists.net/theory/once-again-on-russian-imperialism-reply-to-critics/. (https://www.thecommunists.net/theory/once-again-on-russian-imperialism-reply-to-critics/) See various other RCIT documents on this issue at a special sub-page on the RCIT’s website: https://www.thecommunists.net/theory/china-russia-as-imperialist-powers/. (https://www.thecommunists.net/theory/china-russia-as-imperialist-powers/)

[3] The RCIT has dealt on numerous occasions with the inter-imperialist rivalry of the Great Powers. See e.g. RCIT: World Perspectives 2021-22: Entering a Pre-Revolutionary Global Situation, 22 August 2021, https://www.thecommunists.net/theory/world-perspectives-2021-22/; (https://www.thecommunists.net/theory/world-perspectives-2021-22/) see also our book by Michael Pröbsting: Anti-Imperialism in the Age of Great Power Rivalry. The Factors behind the Accelerating Rivalry between the U.S., China, Russia, EU and Japan. A Critique of the Left’s Analysis and an Outline of the Marxist Perspective, RCIT Books, Vienna 2019, https://www.thecommunists.net/theory/anti-imperialism-in-the-age-of-great-power-rivalry/; (https://www.thecommunists.net/theory/anti-imperialism-in-the-age-of-great-power-rivalry/) see also the following works by the same author: “A Really Good Quarrel”. US-China Alaska Meeting: The Inter-Imperialist Cold War Continues, 23 March 2021, https://www.thecommunists.net/worldwide/global/us-china-alaska-meeting-shows-continuation-of-inter-imperialist-cold-war/; (https://www.thecommunists.net/worldwide/global/us-china-alaska-meeting-shows-continuation-of-inter-imperialist-cold-war/) Servants of Two Masters. Stalinism and the New Cold War between Imperialist Great Powers in East and West, 10 July 2021, https://www.thecommunists.net/theory/servants-of-two-masters-stalinism-and-new-cold-war/; (https://www.thecommunists.net/theory/servants-of-two-masters-stalinism-and-new-cold-war/) for more works on this issue see these sub-pages: https://www.thecommunists.net/theory/china-russia-as-imperialist-powers/ and https://www.thecommunists.net/worldwide/global/collection-of-articles-on-the-global-trade-war/. (https://www.thecommunists.net/worldwide/global/collection-of-articles-on-the-global-trade-war/)

[4] For our elaboration of the Marxist theory of imperialism see two books by Michael Pröbsting: Anti-Imperialism in the Age of Great Power Rivalry. The Factors behind the Accelerating Rivalry between the U.S., China, Russia, EU and Japan. A Critique of the Left’s Analysis and an Outline of the Marxist Perspective, RCIT Books, Vienna 2019, https://www.thecommunists.net/theory/anti-imperialism-in-the-age-of-great-power-rivalry/; (https://www.thecommunists.net/theory/anti-imperialism-in-the-age-of-great-power-rivalry/) The Great Robbery of the South. Continuity and Changes in the Super-Exploitation of the Semi-Colonial World by Monopoly Capital. Consequences for the Marxist Theory of Imperialism, RCIT Books, Vienna 2013, https://www.thecommunists.net/theory/great-robbery-of-the-south/. (https://www.thecommunists.net/theory/great-robbery-of-the-south/)

[5] Reuters: Yuan overtakes dollar to become most-used currency in China's cross-border transactions, 27 April 2023, https://www.reuters.com/markets/currencies/yuan-overtakes-dollar-become-most-used-currency-chinas-cross-border-transactions-2023-04-26/

[6] We refer readers to a special page on our website where more than 170 RCIT documents on the Ukraine War and the current NATO-Russia conflict are compiled: https://www.thecommunists.net/worldwide/global/compilation-of-documents-on-nato-russia-conflict/. (https://www.thecommunists.net/worldwide/global/compilation-of-documents-on-nato-russia-conflict/) In particular we refer to the RCIT Manifesto: Ukraine War: A Turning Point of World Historic Significance. Socialists must combine the revolutionary defense of the Ukraine against Putin’s invasion with the internationalist struggle against Russian as well as NATO and EU imperialism, 1 March 2022, https://www.thecommunists.net/worldwide/global/manifesto-ukraine-war-a-turning-point-of-world-historic-significance/; (https://www.thecommunists.net/worldwide/global/manifesto-ukraine-war-a-turning-point-of-world-historic-significance/) see also: Manifesto on the First Anniversary of the Ukraine War. Victory to the heroic Ukrainian people! Defeat Russian imperialism! No support whatsoever for NATO imperialism! 10 February 2023, https://www.thecommunists.net/worldwide/global/manifesto-on-first-anniversary-of-ukraine-war/. (https://www.thecommunists.net/worldwide/global/manifesto-on-first-anniversary-of-ukraine-war/)

[7] Paul Vecchiatto: BRICS Draws Membership Bids From 19 Nations Before Summit, Bloomberg, April 25, 2023, https://www.bloomberg.com/news/articles/2023-04-24/brics-draws-membership-requests-from-19-nations-before-summit

[8] See on this e.g. Michael Pröbsting: China is Definitely the Place where You Want to Be (If You are a Billionaire). Following the Latest Report of the Hurun Global Rich List, 8.3.2021, https://www.thecommunists.net/worldwide/asia/china-is-definitely-the-place-where-you-want-to-be-if-you-are-a-billionaire/; (https://www.thecommunists.net/worldwide/asia/china-is-definitely-the-place-where-you-want-to-be-if-you-are-a-billionaire/) see also Fortune Global 500, August 2020, https://fortune.com/global500/; (https://fortune.com/global500/) see also Wikipedia, https://en.wikipedia.org/wiki/Fortune_Global_500#Breakdown_by_country

[9] Friedrich Engels: Anti-Dühring. Herr Eugen Dühring's Revolution in Science, in: MECW Vol. 25, p. 55 

[10] Friedrich Engels: Dialectics of Nature, in: MECW Vol. 25, p. 526

[11] N.A. Karew: Die Theorie des Gleichgewichts und der Marxismus; in: Wilhelm Goerdt (Ed.): Die Sowjetphilosophie. Wendigkeit und Bestimmtheit. Dokumente, Darmstadt 1967, S. 139 (Our translation)

[12] Michael Pröbsting: Anti-Imperialism in the Age of Great Power Rivalry, p. 87

[13] See on this e.g. Michael Pröbsting: “Multi-Polar World Order” = Multi-Imperialism. A Marxist Critique of a concept advocated by Putin, Xi, Stalinism and the “Progressive International” (Lula, Sanders, Varoufakis), 24 February 2023, https://www.thecommunists.net/worldwide/global/multi-polar-world-order-is-multi-imperialism/

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El gobierno, de "guatemala en guatepeor"


Por Damián Quevedo y Juan Giglio

A diez días de su último viaje a Washington, el ministro de economía volverá a renegociar y pedir nuevos préstamos. Frente a la disparada del dólar y la inflación, el gobierno, absolutamente desconcertado e inoperante, pretende que el Fondo Monetario Internacional lo salve de una catástrofe fenomenal. 

Luego de que Biden usara la lapicera, firmando el “decreto” imperial que sacó de circulación al presidente Fernández y a su jefe de asesores, Aracre, por coquetear con China, Sergio Massa, el candidato de Cristina y los yanquis, sigue recibiendo una paliza tras otra. 

A pesar de los anuncios sobre nuevos préstamos y extensión de los plazos por parte del FMI, el dólar informal volvió a dispararse, alcanzando casi los 500 pesos. Esta vez no hubo rumores sobre renuncias, ya no hacen falta para que la inflación se dispare y el gobierno tambalee. 

Queda claro que no existe ningún plan gubernamental ni, mucho menos, otro alternativo, por más que Cristina, en su “clase magistral”, haya anunciado  la necesidad de construirlo. El ciclo que da vida al capitalismo local está irremediablemente frenado, ya que no ingresan los dólares suficientes para ponerlo en marcha y, por esa misma razón, no se pueden importar insumos para la industria. Eso significa que estamos en medio de un proceso recesivo, que, mezclado con la inflación, es una verdadera bomba de tiempo. 

El aumento del dólar, aunque lo hayan parado por unos días, conlleva a que los precios de todo lo que se consume aumenten al mismo ritmo, o incluso mucho más, ya que los empresarios tratan de cubrirse, por las dudas. Esto implica que muchas empresas ya están usando el sistema de “precios abiertos”, es decir, renegociables en cualquier momento. 

La modalidad comercial que se ha impuesto entre las pymes y sus proveedores es la denominada como “precio abierto”, es decir, un ajuste de valor al momento de pagar una factura si es que hubo cambios de precios[1]. Este proceso, en el que el pánico y la especulación juegan como potencias económicas, puede llevar a la falta de productos de todo tipo, incluso alimentos, agudizando la  crisis social. 

Este es solo un episodio de un drama mucho más grande, ya que aún falta que se diriman las candidaturas de los principales partidos capitalistas, que están metidos en una lucha sin cuartel entre diferentes opciones. En ese marco, si el gobierno consiguiera llegar a las elecciones y, luego de estas, entregar el bastón presidencial, asumirá otro gobierno, del signo que fuere, totalmente condicionado y muchísimo más débil que el actual.

Está a la vista que quienes gobiernan y quienes se proponen suplantarlos no tienen ningún plan concreto para salir de la crisis, salvo tratar de lograr lo de siempre: que los platos rotos de la misma los paguen los trabajadores y el pueblo, que poca gana tienen de hacerlo. Entonces, por más que la burguesía pretenda ajustar a fondo, como reclaman sus líderes, no tendrá condiciones para lograrlo, porque se enfrentará a una clase obrera impaciente y con ansias de recuperar lo que ha perdido durante estos últimos años. 

Frente a ese panorama, la izquierda revolucionaria tiene que aparecer como una opción, para lo cual debe romper su actual estado de quietud y conservadurismo. Debe patear el tablero, agitando con audacia la necesidad de poner en marcha la rebelión obrera y popular que reclaman las actuales circunstancias. Otro Argentinazo que sirva para echarlos a todos, en serio, e imponga el gobierno de la clase trabajadora, que rompa las cadenas de la dependencia con las grandes potencias. 

Un gobierno que se decida a expropiar a los monopolios nacionales y extranjeros y los ponga a funcionar bajo control de sus laburantes, en el marco de un Plan Nacional de Reactivación Productiva, financiado con los fondos provenientes del desconocimiento de los pagos de la deuda “estafa” y la nacionalización del sistema bancario. Desde Convergencia Socialista impulsamos la unidad de los revolucionarios dispuestos a luchar por esta perspectiva. 



[1] Ambito financiero 25/04/2023

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viernes, 28 de abril de 2023

¡CRISTINA CÍNICA Y MENTIROSA! Amagás con la izquierda y pegás con Massa y el FMI - CS/TV Noticias Troskas

 

Cristina y un acto al servicio de la candidatura de Sergio Massa, un recontra alcahuete del FMI y el imperialismo yanqui


Por Juan Giglio

Frente a un público propio, que agitaba la consigna “Cristina presidenta”, la jefa de la banda kirchnerista comenzó su “clase magistral” en La Plata, criticando a Javier Milei, ya que comparó sus propuestas con la política de “Convertibilidad” que implementó el ministro de economía de Carlos Menem, Domingo Cavallo.

Cristina es una cínica y mentirosa, porque tanto ella como su marido, Néstor Kirchner, apoyaron al tándem Menem Cavallo, desde el gobierno de la provincia de Santa Cruz y el parlamento nacional. Para confirmarlo, se los puede encontrar en muchas entrevistas y actos públicos, en los que comparten palcos con estos personajes o los reivindican de manera explícita.

En ese marco, Cristina no dijo ni pío sobre la dolarización en los hechos que está aplicando Sergio Massa, quien, hasta ahora, es el elegido por ella para la candidatura presidencial del Frente de Todos en las elecciones de octubre. Es más, al único dirigente que nombró con cariño fue, justamente, al súper ministro de economía.

En una parte de su discurso, la vice criticó a Emilio Ocampo, el economista preferido de Milei, porque propuso poner en marcha un fideicomiso para transferirle a los Estados Unidos los millones de dólares del Fondo de Garantías del ANSES, la caja donde se deposita el dinero de los jubilados. ¡Cristina es una caradura, porque Sergio Massa hace rato que metió las manos en la caja del ANSES para cumplir con el FMI!

Después de pegarle a Milei, Cristina atacó al FMI, explicando que la inflación sería el producto de sus directivas y la influencia del dólar, porque, a partir del acuerdo -firmado por su gobierno- se habrían perdido las “herramientas” que podrían haber evitado esa dinámica. Por lo tanto, para ella, habría que “revisar el acuerdo”, atando los compromisos para con este organismo, a la evolución del superávit fiscal, una gran maniobra discursiva que oculta lo esencial, porque el FMI no solo cobra deudas, quizá esto sea lo menos importante, lo que hace es dictar las políticas centrales de los países en los que interviene. 

¡Frente a eso, la “jefa” no dijo absolutamente nada, porque, en el fondo, está de acuerdo con la línea rectora del Fondo! De alguna manera lo explicitó, cuando propuso “construir un programa” que “no debe ser anticapitalista”, porque, según ella, el “capitalismo es el sistema más eficiente”. ¡El Capitalismo es el sistema en el cual las grandes potencias imponen sus planes a las colonias, como la nuestra, sobre lo cual Cristina ni habló!

Cristina no se propone romper con Estados Unidos, porque ella y sus secuaces son agentes de los monopolios imperialistas, a los que pretenden seguir defendiendo en otro hipotético gobierno peronista. ¡El acto tuvo, en ese sentido, un objetivo más que claro: dejarle el camino libre al recontra alcahuete de los yanquis Sergio Massa, para que se lo imponga como candidato de la "unidad" del Frente de Todos!

Subordinando el país a los dictados imperialistas no habrá ninguna posibilidad de aumentar salarios, crear empleos o aumentar la calidad de vida del conjunto, porque el Capitalismo, en su etapa de crisis y decadencia, ataca con una brutalidad inédita todos los derechos obreros para poder subsistir.

Cristina, con su “clase magistral” demostró que no es distinta de los políticos que ha criticado, porque todos, por más diferencias de formas y colores que tengan entre sí, sostienen los planes de ajuste, saqueo y súper explotación de la burguesía imperialista. ¡Hay que romper con esta gente y comenzar a construir una alternativa política que cambie la realidad a favor de las mayorías, un partido revolucionario, de carácter obrero y socialista!

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miércoles, 26 de abril de 2023

Urgente: llamamiento a la izquierda ¡La crisis reclama que nos unamos para proponer una respuesta revolucionaria!

 


Por Comité Ejecutivo de Convergencia Socialista

Llamado urgente a la izquierda, las organizaciones antiimperialistas y combativas

Debemos reunirnos inmediatamente para ofrecerles a las masas una alternativa política independiente de todas las variantes del ajuste y la entrega

La situación del país se agrava y empuja a millones de trabajadores a la miseria, ya que el impuesto inflacionario, motorizado por el salvaje aumento del dólar, destruye los salarios y el valor del peso. Esta devaluación encubierta, es, en definitiva, uno de los principales objetivos de las grandes patronales nacionales y extranjeras.

Mientras tanto, Massa consolida la dependencia para con el imperialismo yanqui, que, desde el FMI, presiona para que el súper ministro, su agente directo, termine de entregar lo poco que aún queda de la soberanía. De esa manera, los grandes monopolios podrán avanzar, casi gratuitamente, con el saqueo indiscriminado de los recursos naturales y sociales.

En ese marco, la guerra comercial -una lucha encarnizada por los mercados- entre Estados Unidos y China, tiene a nuestro país como a uno de sus bocados más preciados, razón por la cual Biden acaba de enviar a la Casa Rosada a de sus más altas representantes, para decirle al gobierno que Argentina debe seguir formando parte de su “patio trasero”.

Algunos sectores consideran que China o Rusia estarían jugando un papel progresivo, ya que al crecer como potencias ayudan a crear una “multipolaridad” que colaborará con el desarrollo de las economías más débiles. ¡Para nada! Cambiar de amo no le servirá de nada a la mayoría del pueblo, que con uno u otro imperialismo sufrirá la falta de trabajo, la caída del salario, la precarización y la flexibilidad laboral.

La única forma de concretar un desarrollo económico que beneficie a las mayorías, es romper la dependencia con todas las potencias, con una revolución social liderada por la única clase capaz de llevar adelante esta tarea, la clase trabajadora. ¡Para eso, no hay que pagar más la deuda externa, que es una verdadera estafa! ¡Hay que usar esos fondos para poner en marcha un plan de obras y servicios que cree millones de puestos de trabajo y aumente la calidad de vida del conjunto!

¡Hay que expropiar, bajo control obrero, a las grandes empresas productivas y de servicios y a los bancos, para que funcionen al servicio de un plan de reactivación, financiado con los recursos obtenidos a través del no pago y las expropiaciones! Estas propuestas deben ser popularizadas, para que millones de laburantes las asuman como propias y las voten en sus asambleas de base, entendiendo que son necesarias y posibles.

Para eso, las organizaciones de izquierda y combativas dispuestas a luchar por un programa de emergencia, con puntos como estos y otros, deberíamos reunirnos inmediatamente en un gran plenario nacional, que decida organizar una gran campaña de agitación en todas las fábricas, escuelas, barrios y terminales de transporte. ¡Hay que quitarles la iniciativa a Milei y otros personajes, que, aprovechando la bronca, han salido a conquistar al movimiento de masas!

La única fuerza “anti-casta” es la que representan los revolucionarios y revolucionarias que pretendemos acabar las enormes desigualdades sociales que existen dentro del capitalismo, destruyendo a este sistema para construir mucho más justo y humano. Eso será posible si los trabajadores y el pueblo asumen esta perspectiva, construyendo desde abajo otro Argentinazo, que acabe con el ajuste y libere al país de las grandes potencias.

Quienes estemos a favor de avanzar en ese sentido, deberíamos auto convocarnos, para impulsar inmediatamente esta campaña. ¡No está mal participar en las elecciones, pero eso solo no alcanza, hay que ir con todo hacia los barrios y lugares de trabajo a plantear estos objetivos, ya que el movimiento de masas, que rompió con el peronismo, ya está buscando una alternativa!

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CS-TV: ¡Llamamiento de urgencia! La izquierda debe reunirse para proponer un programa económico alternativo y agitar la necesidad de imponerlo con un Argentinazo

CS-TV: La dolarización "nacional y popular" es, como la de Milei, para destruir el salario ¡Fuera Massa, que se vayan todos!


Fuera Massa, basta de impuesto inflacionario, basta de ajuste ¡Organicemos la Huelga General, otro Argentinazo!


 Por Damián Quevedo  

El ministro de economía vuelve a renegociar y pedir nuevos préstamos a diez días de su viaje a Washington. Ante la disparada del dólar y la inflación el gobierno, absolutamente desconcertado e inoperante, busca ayuda en nuevos préstamos del organismo financiero. El FMI emitió un breve comunicado luego de que el ministro de Economía Sergio Massa, confirmara que se negocian desembolsos con el FMI en medio de la nueva tensión cambiaria que llevó al dólar blue cerca de los $500.[1]  

Luego de que Biden usara la lapicera para que Alberto Fernández se baje y deje el camino allanado para la candidatura de Sergio Massa, el pupilo de Washington sigue recibiendo una paliza tras otra. A pesar de los anuncios sobre nuevos préstamos y plazos del Fondo Monetario, el dólar informal volvió a dispararse, llegando casi a 500 pesos, esta vez no hubo rumores sobre renuncias, ya no hacen falta para que la inflación se dispare y el gobierno tambalee.  

No hay plan actual ni plan alternativo, el ciclo que da vida al capitalismo local está irremediablemente frenado, porque no ingresan dólares de exportaciones ni se pueden importar insumos para la industria, lo cual significa recesión, pero en medio de un proceso inflacionario que está a minutos de la hiperinflación. El aumento del dólar conlleva a que los precios de todo lo que se consume, aumenten al mismo ritmo. Esto llevó a que muchas empresas trabajen con pecios abiertos, es decir, renegociables en cualquier momento, ante el contexto de inflación galopante.  

La modalidad comercial que se ha impuesto entre las pymes y sus proveedores es la denominada como “precio abierto”, es decir, un ajuste de valor al momento de pagar una factura si es que hubo cambios de precios[2]Este proceso, en el que el pánico y la especulación juegan como variantes económicas fundamentales, puede llevar a la falta de productos de todo tipo, incluso alimentos, agudizando la crisis social. ¡Pero, además, el aumento del verde y la consecuente devaluación del peso, es un verdadero impuesto a los salarios, que beneficia a las patronales, que, de esa manera, tendrán trabajadores cobrando una miseria! 

Este es solo un episodio de un drama mucho más grande, todavía faltan dirimirse los candidatos y luego de eso, si el gobierno llega, las elecciones presidenciales, que pueden implicar otro batacazo económico. Está a la vista que quienes gobiernan y quienes se proponen suplantarlos no tienen ningún plan concreto para salir de la crisis, en realidad no pueden tenerlo, ya que, para superar este atolladero, hay que hacer todo lo contrario de lo que vienen haciendo los peronistas y lo que hizo y se propone hacer la oposición patronal.  

Todos, desde Cristina hasta Milei, pasando por Larreta, Bullrich y Morales, están de acuerdo en lo esencial, que la crisis la paguen los laburantes, el pueblo pobre, porque todos trabajan para los monopolios extranjeros, yanquis, chinos o europeos. Hay que romper con esta gente, con el FMI y el imperialismo de Occidente y Oriente, expropiar a las grandes multinacionales e impulsar un nuevo ciclo de industrialización nacional, de la mano de la única clase dispuesta a hacerlo, porque se beneficia de manera directa, la clase trabajadora, con su propio gobierno, un gobierno revolucionario.

[1] Ambito financiero 25/04/2023

[2] Ambito financiero 25/04/2023

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martes, 25 de abril de 2023

CS-TV: Vení al ACTO-PEÑA del 1 de Mayo de Convergencia Socialista

1 de Mayo Obrero, Socialista y Antiimperialista, con Convergencia Socialista


El Primero de Mayo recordaremos a los mártires de Chicago -los héroes obreros que murieron luchando por las 8 horas de trabajo- en un contexto en el que este gobierno y los partidos patronales que se juegan a reemplazarlo, coinciden en atacar nuestros derechos con una brutalidad inaudita. Cristina, Alberto, Macri, Larreta, Bullrich, Milei y compañía hacen y harán lo mismo: rebajar salarios, precarizar y flexibilizar las condiciones laborales.

Mientras tanto, está desarrollándose una feroz guerra comercial entre China y Estados Unidos, que tiende a convertirse en guerra directa. Esta confrontación no beneficia en nada a los trabajadores y el pueblo, porque cualquiera que gane hará lo mismo: saquear los recursos de sus colonias o "patios traseros" y súper explotar a los laburantes, de manera de ganar la "competitividad" que requieren los capitalistas para hacer negocios.

Los trabajadores debemos enfrentar al ajuste y los ajustadores de turno y, al mismo tiempo, trazar rayas con todas las potencias en disputa. Hay que echarlos a todos y construir un gobierno del único sector social capaz y dispuesto a independizar el país e industrializarlo -la clase obrera- para que aumenten los salarios, haya trabajo para todos y aumente la calidad de vida del conjunto. Hace falta un gobierno revolucionario que inicie el camino hacia el Socialismo.

Para avanzar en ese sentido, hay que unir a los revolucionarios dispuestos a liderar este proceso, construyendo la conducción revolucionaria que guíe a las próximas rebeliones hacia la victoria, evitando que vuelvan a ser desviadas hacia la vía muerta de la institucionalidad "democrática" del capitalismo. 

Este 1 de Mayo, los y las militantes de Convergencia Socialista, realizaremos una peña-acto en el que recordaremos a los mártires de Chicago y explicaremos estas propuestas. Te esperamos, a partir de las 12 horas en Santiago Plaul 3468 entre Lituania y Manuel Castro (Lanús Oeste, Villa Caraza) a cuatro cuadras de avenida 25 de Mayo (a 15 minutos de Estación Lanús, colectivo 158A) con música, empanadas, chori y campeonato de truco.

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lunes, 24 de abril de 2023

¡Máximo, el lápiz de la interna del PJ está en Washington, en manos de "Juan Domingo Biden"! CS-TV / Noticias Troskas

 

La "birome" del Frente de Todos no la tienen los "militantes", sino Juan Domingo Biden para quien juega Cristina

Por Damián Quevedo

En apariencia, el kirchnerismo viene de ganarle la pulseada al presidente y sus secuaces, ya que Fernández renunció a la posibilidad de postularse para la reelección, en medio de una de las crisis políticas más graves de la historia de nuestro país. Desde la renuncia de Martín Guzmán, no hubo en la administración del Frente de Todos un temblor tan fuerte como este.  

La disparada del dólar, los rumores de renuncia de Sergio Massa y el posterior desplazamiento del jefe de asesores, Antonio Aracre, seguido del anuncio presidencial, fueron las réplicas de un sismo en el centro del poder. Sin embargo, este terremoto no se originó en Buenos Aires, sino en Washington, cuyos líderes están preocupados por el avance chino sobre su histórico "patio trasero".  

El brusco giro de Lula, que en campaña se mostró como un aliado acérrimo de Joe Biden, para convertirse, rápida y espectacularmente, en un embajador chino, significó un golpe durísimo para la hegemonía yanqui. Es por eso que Estados Unidos apuntó sus cañones sobre Argentina, impulsando la eyección del asesor presidencial -ligado a China- y la renuncia de Fernández a sus sueños reeleccionistas.  

Ahora la fracción del peronismo que sintoniza la frecuencia de Washington, el kirchnerismo liderado por CFK, busca lanzar un candidato propio que esté firmemente alineado a sus proyectos. Por eso la insistencia de un sector de esta banda, en cuanto a promover la candidatura de Cristina Fernández, que tendría su lanzamiento en el acto del 27 de este mes en un estadio de la zona sur.  

Sin embargo, "más que el lanzamiento de Cristina, el acto del 27 de abril se propone como un cierre de la avanzada contra la supuesta “proscripción” de la vicepresidenta, que según el kirchnerismo provocó la condena en la causa Vialidad, que la inhabilitó para ejercer cargos públicos. “Siempre la lapicera la tuvieron las y los militantes. El problema que tenemos hoy es que las biromes quieren escribir un nombre y el Poder Judicial saca el nombre que quieren escribir esas biromes para esta elección”, afirmó Máximo Kirchner"[1] 

En realidad, Máximo Kirchner lo sabe, la birome la tiene Biden, quien parece haber elegido como candidato del peronismo a Sergio Massa. No es gratuitamente que el FMI está desembolsando tanto dinero, ya que Cristina -no Alberto, que coquetea con los chinos- siempre estuvo alineada al Partido Demócrata.  

Si las grandes potencias, como Estados Unidos o China, tienen o tendrán sus candidatos para estas elecciones, los trabajadores debemos impulsar los nuestros, con un programa totalmente opuesto al de los títeres de las grandes potencias, que rompa con la gran traba al desarrollo del país, la dependencia del imperialismo. ¡Ni yanquis, ni chinos, ni europeos, rusos o japoneses, por la liberación nacional, única manera de desarrollar al país! 



[1] La Nación 20/04/2023

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domingo, 23 de abril de 2023

Left organizations that refuse to characterize China as an imperialist power disarm the mass movement



By Juan Giglio

A few days ago, two senior representatives of the Yankee government arrived in the country, the second from the State Department -Wendy Sherman- and the head of the Southern Command of the Armed Forces of that country -Laura Richardson- both agreed to "recommend" the government to "stay away from china!”. A few hours later, the chief of advisers to the presidency, Antonio Aracre, who was closely linked to the great Asian power, since for years he was the CEO of Syngenta, a multinational controlled by Chinese capital, blew up. 

While all this was happening, Lula and several of his ministers were holding meetings with Xi Xin Ping and other CCP leaders, with the purpose of consolidating commercial and financial relations. At the same time, Sergei Lavrov, Putin's foreign minister -China's great ally- landed in Brazil and other countries on the continent with similar intentions. These moves show that China is competing for South American markets, which is exactly the same as it is doing on other continents. 

The great power, which disputes this place with the United States, long ago ceased to be a mere supplier of cheap goods, to become an exporter of highly elaborated goods and capital, which circulate throughout the planet. To consolidate this dynamic, the leaders of the CCP, in addition to designing and building the "Silk Road", are preparing for a direct military confrontation with the Yankees, carrying out provocations in the sea surrounding Taiwan.

Despite the figures and facts that demonstrate the high and sophisticated industrial, commercial and financial development of China, there are still leftist parties that deny its imperialist character. This refusal is not a minor issue, since by not characterizing that power as imperialist, these organizations end up assigning it the role of an oppressed country, which, when attacked by Yankee imperialism, must be defended, like Argentina in the recovery period of Malvinas. 

The characterization of these parties matches that of the Stalinists and other sectors, who say that China and Russia are playing a progressive role because they are breaking the US "hegemony", promoting the existence of a "multipolar" world, in which there would be greater development possibilities for semi-colonies. This analysis is wrong, because the commercial war between powers -and the most direct one, which is approaching- is a counterrevolutionary confrontation to pillage markets, which when they fall into the hands of one or another imperialism, are equally looted and exploited! 

Neither the Yankees, nor the Chinese, nor the Russians, Japanese or Europeans play a progressive role, since the crisis of the capitalist system forces them to apply the same policy towards the working class, which is to super-exploit it to guarantee such an increase. of productivity that allows them to stop the fall in the rate of profit and maintain their "competitiveness". It is necessary to draw lines with all the imperialists, telling the mass movement that it has to conquer the second and definitive independence, kicking out all the powers!

This line, which is expressed in slogans -Neither Yankees nor Chinese! Liberation or dependency! and other similar ones- is not assumed or agitated by the parties that minimize the role of China and Russia -such as the PTS, the PO or the PSTu- that deny the imperialist character of these countries. By doing so, these groups end up creating illusions in which Argentina could emerge from the crisis hand in hand with another empire. They disarm the working class, in the face of the imperial offensive of these countries, which are gambling to replace the old empires to do exactly the same! 

From CS we propose to open the debate around this question, which will be crucial for the development of the revolutionary left in the coming period, full of great rebellions due to the terminal crisis of Capitalism. In September, our International Revolutionary Communist Current will hold its World Congress in Argentina, through which we will summon all the currents that claim socialism and the revolution to openly debate this issue. 

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Las organizaciones de izquierda que se niegan a caracterizar a China como una potencia imperialista, desarman al movimiento de masas


Por Juan Giglio

Días atrás llegaron al país dos altas representantes del gobierno yanqui, la segunda del Departamento de Estado -Wendy Sherman- y la jefa del Comando Sur de las Fuerzas Armadas de ese país -Laura Richardson- ambas coincidieron en “recomendarle” al gobierno que se “aleje de China”! Pocas horas después voló por los aires el jefe de asesores de la presidencia, Antonio Aracre, íntimamente ligado a la gran potencia asiática, ya que, durante años, fue el CEO de Syngenta, una multinacional controlada por capitales chinos.

Mientras sucedía todo esto, Lula y varios de sus ministros mantenían entrevistas con Xi Xin Ping y otros líderes del PCCh, con el propósito de consolidar relaciones comerciales y financieras. Al mismo tiempo, Sergei Lavrov, ministro de relaciones exteriores de Putin -el gran aliado de China- desembarcaba en Brasil y otros países del continente con intenciones parecidas. Estos movimientos demuestran que China está compitiendo por los mercados sudamericanos, que es exactamente lo mismo que está haciendo en otros continentes.

La gran potencia, que disputa este lugar con los Estados Unidos, dejó hace tiempo de ser un mero proveedor de mercancías baratas, para convertirse en un exportador de bienes altamente elaborados y capitales, que circulan a lo largo y a lo ancho del planeta. Para consolidar esa dinámica, los jefes del PCCh, ademas de diseñar y construir la “Ruta de la Seda”, se preparan para una confrontación militar directa con los yanquis, realizando provocaciones en el mar que rodea a Taiwan.

A pesar de las cifras y hechos que demuestran el altísimo y sofisticado desarrollo industrial, comercial y financiero de China, todavía existen partidos de izquierda que niegan su carácter imperialista. Esta negativa no es una cuestión menor, ya que al no caracterizar esa potencia como imperialista, estas organizaciones le terminan asignando el papel de un país oprimido, que al ser atacado por el imperialismo yanqui debe ser defendido, como Argentina en la época de la recuperación de las Malvinas.

La caracterización de estos partidos empalma con la que tienen los stalinistas y otros sectores, que dicen que China y Rusia estarían jugando un papel progresivo porque rompen la “hegemonía” estadounidense, promoviendo la existencia de un mundo “multipolar”, en el que habría mayores posibilidades de desarrollo para las semicolonias. ¡Este análisis es equivocado, porque la guerra comercial entre potencias -y la más directa, que se aproxima- es una confrontación contrarrevolucionaria para rapiñar mercados, que cuando caen en manos de uno u otro imperialismo, son igualmente saqueados y explotados!

Ni los yanquis, ni los chinos, ni los rusos, japoneses o europeos juegan un papel progresivo, ya que la crisis del sistema capitalista los obliga a aplicar una misma política hacia la clase obrera, que es la de súper explotarla para garantizar un aumento tal de la productividad que les permita frenar la caida de la tasa de la ganancia y mantener su "competitividad". ¡Hay que trazar rayas con todos los imperialistas, diciéndole al movimiento de masas que ha que conquistar la segunda y definitiva independencia, echando a patadas a todas las potencias!

Esta línea, que se expresa en consignas -¡Ni yanquis ni chinos! ¡Liberación o dependencia! y otras similares- no es asumida ni agitada por los partidos que minimizar el rol de China y Rusia -como el PTS, el PO o el PSTu- que niegan el carácter imperialista de estos países. Al hacerlo, estos grupos terminan creando ilusiones en que de la mano de otro imperio Argentina podría salir de la crisis. ¡Desarman a la clase trabajadora, frente a la ofensiva imperial de estos países, que se juegan a reemplazar a los viejos imperios para hacer exactamente lo mismo!

Desde CS proponemos abrir el debate en torno a esta cuestión, que será crucial para el desarrollo de la izquierda revolucionaria en el período que se avecina, pleno de grandes rebeliones debido a la crisis terminal del Capitalismo. En setiembre, nuestra Corriente Comunista Revolucionaria Internacional, realizará su Congreso Mundial en Argentina, a través del cual convocaremos a todas las corrientes que se reclaman del socialismo y la revolución a debatir abiertamente sobre este tema.

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sábado, 22 de abril de 2023

Los yanquis voltearon a Aracre y Alberto para jerarquizar a sus candidatos, uno de ellos es Sergio Massa

La ayuda "sin precedentes" de los yanquis a Ucrania, una gran mentira


¿La ayuda estadounidense a Ucrania es realmente "sin precedentes"?

Nuevos estudios destruyen el mito propagado por los partidarios del imperialismo occidental y ruso  Por Michael Probsting, 4 abril, 2023

Los políticos de los gobiernos occidentales nunca se cansan de afirmar que la ayuda de Estados Unidos y la Unión Europea a Ucrania “no tiene precedentes”. Los partidarios del presidente ruso, Vladimir Putin, básicamente dicen lo mismo, aunque por razones diferentes, ya que utilizan tales afirmaciones para fundamentar su afirmación de que Ucrania es un “representante” de Washington y Bruselas.

A pesar de que EE.UU. y Europa occidental han enviado ayuda militar y económica a Ucrania para debilitar a su rival oriental, es un error suponer que la guerra de defensa nacional de Ucrania es “al servicio del imperialismo occidental”. Ucrania es un país oprimido y su pueblo lucha, ante todo, por su derecho a la autodeterminación nacional. [1] Esta es una lucha que los socialistas deberían apoyar, aunque manteniendo una política de oposición intransigente contra todas las potencias imperialistas, tanto en Occidente como en Oriente. [2]

En cualquier caso, la afirmación de una ayuda occidental “sin precedentes” para Ucrania es completamente errónea, lo cual ha sido confirmado por dos documentos publicados recientemente. Uno de estos es una declaración de Michael McCaul, presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, el otro, un estudio detallado publicado por el Instituto Kiel para la Economía Mundial.

Solo el 20% va a Ucrania

Michael McCaul, defensor incondicional de la colaboración occidental con Ucrania, encaró una “audiencia con los Inspectores Generales del Departamento de Estado, USAID y el Departamento de Defensa sobre los mecanismos de transparencia y rendición de cuentas para la asistencia de Estados Unidos a Ucrania”. [3] “Ha pasado un año desde que Vladimir Putin lanzó su guerra de agresión no provocada en Ucrania. Y en respuesta, Europa ha brindado una ayuda significativa, pero debe continuar haciendo más para evitar que el gobierno de Ucrania entre en incumplimiento y garantizar que pueda llevar a cabo esta guerra.

Además, el Congreso también ha brindado una cantidad significativa de asistencia a Ucrania para garantizar que la agresión de Putin se detenga en la frontera de Ucrania, y que un aliado de la OTAN no sea el siguiente. He apoyado la asistencia de EE.UU., porque una victoria de Putin en Ucrania envalentonaría aún más a los adversarios de Estados Unidos, desde el presidente Xi en Beijing hasta el ayatolá en Teherán y Kim Jong Un en Corea del Norte”.

Es aún más notable que incluso este personaje, que es un defensor tan inquebrantable de la ayuda militar a Ucrania revele los siguientes hechos: “De los 113 mil millones de dólares asignados a través de cuatro suplementos, aproximadamente el 60 por ciento se destina a las tropas estadounidenses, a los trabajadores estadounidenses y a la modernización de las reservas estadounidenses. De hecho, solo el 20 por ciento de la financiación va directamente al gobierno ucraniano en forma de asistencia presupuestaria directa”.

En otras palabras, solo 1/5 de la ayuda estadounidense a Ucrania va directamente a Ucrania, mientras que 3/5 va al Pentágono y otras instituciones estadounidenses. Por lo tanto, la ayuda a Ucrania es ante todo “ayuda” para el imperialismo estadounidense, o para ser más precisos, subsidios del presupuesto público estadounidense a los monopolios estadounidenses y al Pentágono.  

Comparaciones históricas reveladoras  

Sin embargo, incluso si se considera la ayuda a Ucrania en su conjunto (y no solo la parte que realmente va a Kiev), la ayuda occidental no tiene precedentes, como alardean sus principales políticos. Hace unas semanas, el Instituto Kiel para la Economía Mundial, con sede en Alemania, publicó un estudio exhaustivo que analiza en detalle la ayuda occidental a Ucrania y realiza interesantes comparaciones históricas. [4]

Según los autores, la ayuda a Ucrania, calculada como los compromisos bilaterales totales más los costes de los refugiados, es muy desigual entre los países occidentales cuando se mide como porcentaje de su PIB. Mientras que los países de Europa del Este hacen contribuciones considerables del 1 al 2% de su PIB, los estados imperialistas ricos son mucho más moderados. Estados Unidos, Alemania, Francia y Gran Bretaña no aportan más del 0,31 al 0,37 % de su PIB.

En cuanto a la ayuda militar, el estudio también revela algunos datos interesantes. Los autores muestran que el stock de armas pesadas de Rusia antes de la guerra era mucho mayor que el de Ucrania (alrededor de tres veces). Las armas pesadas recientemente comprometidas por los países occidentales “equivalen a menos de la mitad de las existencias de antes de la guerra de Ucrania y solo una fracción de las existencias de antes de la guerra de Rusia”. Tales armas también constituyen solo una pequeña fracción de las existencias de armas de la OTAN: “En total, los países de la OTAN hasta ahora han destinado alrededor del 3% de sus tanques, el 6% de sus obuses y el 5% de sus MLRS a Ucrania”.

Otro hallazgo muy interesante del estudio son las comparaciones históricas de la ayuda occidental a Ucrania con las de la Guerra Civil española y la Segunda Guerra Mundial. La URSS, por ejemplo, recibió unos 11.000 aviones de combate y unos 7.500 tanques por parte de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial. Los autores concluyen: “La diferencia está en la escala de armas comprometidas es drástica. Durante 1941-45, Estados Unidos envió más de 25 000 tanques y más de 15 000 aviones solo a Gran Bretaña.

La URSS y Francia también recibieron miles de armas pesadas a través del programa Land-Lease de Estados Unidos. En comparación con eso, el número total de armas pesadas para Ucrania es solo una fracción: menos de 500 tanques y obuses, respectivamente, y menos de 100 MRLS. Además, la cantidad de armas enviadas por potencias extranjeras durante la Guerra Civil española supera claramente a las enviadas a Ucrania”.

La enorme diferencia también se pone de manifiesto cuando dicha ayuda militar se mide como porcentaje del PIB. El llamado programa Lend-Lease de los EE. UU. -como se llamó a esa ayuda militar durante la Segunda Guerra Mundial- a Gran Bretaña correspondió “al 14,2% en total, o al 3,2% del PIB de los Estados Unidos, cuando se promedia por año. Luego viene la URSS, que recibió apoyo de Préstamo y Arriendo en la magnitud del 5,6% del PIB de Estados Unidos en total, o 1,4% cuando se promedia por año. Los promedios anuales son significativamente más altos que el apoyo total de los Estados Unidos o el Reino Unido comprometidos con Ucrania en 2022 (0,21 % y 0,18 % del PIB, respectivamente)”.

Los autores también comparan la ayuda estadounidense a Ucrania con sus contribuciones en otras guerras posteriores a 1945. Concluyen que “las estimaciones sugieren que los gastos estadounidenses para la guerra de Corea (2,8% del PIB por año) fueron más de 13 veces superiores a la cantidad comprometida para Ucrania en 2022 (0,21%). De manera similar, las cifras de gastos anuales fueron casi 5 veces más altas en Vietnam, 3 veces más altas en Irak, después de 2003, y similares a los gastos en Afganistán (0,25%)”.

La diferencia también es enorme si se comparan las contribuciones occidentales a Ucrania con las de la Guerra del Golfo 1990/91: “Alemania ha comprometido ayuda bilateral por valor del 0,17% de su PIB a Ucrania, pero ha comprometido tres veces más para liberar Kuwait en 1990. /91 (0,55% del PIB alemán en 1991). La brecha es aún mayor para Japón y Corea del Sur, que hasta ahora solo han brindado una ayuda bilateral limitada a Ucrania, especialmente en comparación con los importantes compromisos en el contexto de la Guerra del Golfo (0,02 % y 0,01 %, respectivamente)”.

Conclusiones

El conocido historiador inglés Adam Tooze, que es profesor en la Universidad de Columbia, comentó “que los datos de Kiel revelan una gran brecha entre las intenciones declaradas de Estados Unidos y Europa de respaldar a Ucrania y lo que realmente están entregando. Entonces, ¿qué explica este déficit? Esto plantea las preguntas con las que comenzamos este boletín. ¿Son las potencias occidentales cínicas al prometer apoyar a Ucrania? ¿Están dirigiéndose implícitamente hacia un punto muerto? 

¿Están realmente a favor de una victoria ucraniana, pero la incompetencia y la “fricción” hacen que se queden cortos a la hora de equiparar los medios necesarios con los fines deseados? ¿O están luchando con una "brecha de realidad" - no logran comprender la escala de lo que podría ser necesario y lo que en otras ocasiones y para otros propósitos han podido entregar? Personalmente, creo que es una mezcla de los tres.” [5]

Lo que es cierto es que el imperialismo occidental nunca ha sido un partidario serio de los esfuerzos bélicos de Ucrania. Intenta utilizar tácticamente su lucha para debilitar al imperialismo ruso, un antiguo rival de Washington y Bruselas. [6] Además, existe una tendencia creciente dentro de los círculos dirigentes del imperialismo occidental de presionar a Ucrania para que ponga fin a la guerra y acepte un punto muerto con Rusia; es decir, aceptar la ocupación de Putin de varias regiones del sur y este de su país. [7]

En resumen, podemos llegar a las siguientes conclusiones.

1. Los gobiernos de las potencias imperialistas occidentales se jactan de su apoyo a Ucrania. Sin embargo, tal apoyo no es particularmente grande en comparación con otras guerras.

2. La ayuda realmente entregada por los gobiernos occidentales es sustancialmente menor que la cantidad de dinero y armas prometidas.

3. Solo una pequeña proporción de la ayuda va directamente a Ucrania. Las tres quintas partes de la ayuda estadounidense "para Ucrania" en realidad van a los monopolios estadounidenses y al Pentágono.

4. Los socialistas deben denunciar la propaganda de los putinistas y semi-putinistas que afirman que la ayuda occidental a Ucrania “no tiene precedentes” y que Ucrania es un “representante” del imperialismo estadounidense y de la Unión Europea, de hecho, el pueblo ucraniano lucha, ante todo, por su derecho a la libre determinación nacional.

5. Los socialistas deberían apoyar el derecho de Ucrania a obtener ayuda material (incluyendo armas) de donde sea posible. Deberían oponerse a cualquier condición política adjunta a dicha ayuda por parte de los gobiernos occidentales.



[1] Para un análisis de Ucrania, remito a los lectores a un folleto publicado recientemente: Michael Pröbsting: Ucrania: una semicolonia capitalista. Sobre la explotación y deformación de la economía de Ucrania por parte de los monopolios imperialistas y los oligarcas desde la restauración capitalista en 1991, enero de 2023, https://www.thecommunists.net/theory/ukraine-a-capitalist-semi-colony/#anker_9;  véase también del mismo autor: “The gigantic destruction of Ukrainian society”, 15 December 2022, https://links.org.au/gigantic-destruction-ukrainian-society

[2] He elaborado tal posición, junto con mis compañeros de la RCIT, en una serie de documentos que se compilan en: https://www.thecommunists.net/worldwide/global/compilation-of-documents-on-nato-russia-conflict/

[3] McCaul Delivers Opening Remarks at Full Committee Hearing on Ukraine Oversight and Accountability, Press Release, 29.03.2023, https://foreignaffairs.house.gov/press-release/mccaul-delivers-opening-remarks-at-full-committee-hearing-on-ukraine-oversight-and-accountability/. Todas las citas en este capítulo son de esta declaración a menos que se indique lo contrario.

[4] Kiel Institute for the World Economy: “The Ukraine Support Tracker: Which countries help Ukraine and how?” Working Paper No. 2218, February 2023. Todas las cifras y citas en este capítulo, a menos que se indique lo contrario, son de este estudio resp. el archivo de datos adjunto.

[5] Adam Tooze: “Chartbook #197: The Ukraine-Aid Reality Gap”, 25 February 2023, https://adamtooze.substack.com/p/chartbook-197-the-ukraine-aid-reality

[6] Para un análisis del imperialismo ruso ver, p. Michael Probsting: "El imperialismo ruso y sus monopolios", en: Periodistas Unidos, https://periodistasunidos.com.mx/2022/09/el-imperialismo-ruso-y-sus-monopolios-2/; por el mismo autor: "Rusia: ¿Potencia imperialista o “imperio no hegemónico en gestación”?" (Respuesta a Claudio Katz), Periodistas Unidos, https://periodistasunidos.com.mx/2022/10/rusia-potencia-imperialista-o-imperio-no-hegemonico-en-gestacion/; “'Empire-ism' vs a Marxist analysis of imperialism: Continuing the debate with Argentinian economist Claudio Katz on Great Power rivalry, Russian imperialism and the Ukraine War”, 03 March 2023, https://links.org.au/empire-ism-vs-marxist-analysis-imperialism-continuing-debate-argentinian-economist-claudio-katz; “Lenin’s Theory of Imperialism and the Rise of Russia as a Great Power”, August 2014, http://www.thecommunists.net/theory/imperialism-theory-and-russia/; “Russia as a Great Imperialist Power. The formation of Russian Monopoly Capital and its Empire”, 18 March 2014, in: Revolutionary Communism No. 21, http://www.thecommunists.net/theory/imperialist-russia/

[7] Ver sobre esto en: ¿Hacia un punto de inflexión en la guerra de Ucrania? Las tareas de los socialistas a la luz de las posibles líneas de desarrollo de la guerra de defensa nacional en combinación con la rivalidad interimperialista de las Grandes Potencias, 11 de marzo de 2023, https://www.thecommunists.net/worldwide/global/towards-a-turning-point-in-the-ukraine-war/#anker_1

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