Cristina y un acto al servicio de la candidatura de Sergio Massa, un recontra alcahuete del FMI y el imperialismo yanqui


Por Juan Giglio

Frente a un público propio, que agitaba la consigna “Cristina presidenta”, la jefa de la banda kirchnerista comenzó su “clase magistral” en La Plata, criticando a Javier Milei, ya que comparó sus propuestas con la política de “Convertibilidad” que implementó el ministro de economía de Carlos Menem, Domingo Cavallo.

Cristina es una cínica y mentirosa, porque tanto ella como su marido, Néstor Kirchner, apoyaron al tándem Menem Cavallo, desde el gobierno de la provincia de Santa Cruz y el parlamento nacional. Para confirmarlo, se los puede encontrar en muchas entrevistas y actos públicos, en los que comparten palcos con estos personajes o los reivindican de manera explícita.

En ese marco, Cristina no dijo ni pío sobre la dolarización en los hechos que está aplicando Sergio Massa, quien, hasta ahora, es el elegido por ella para la candidatura presidencial del Frente de Todos en las elecciones de octubre. Es más, al único dirigente que nombró con cariño fue, justamente, al súper ministro de economía.

En una parte de su discurso, la vice criticó a Emilio Ocampo, el economista preferido de Milei, porque propuso poner en marcha un fideicomiso para transferirle a los Estados Unidos los millones de dólares del Fondo de Garantías del ANSES, la caja donde se deposita el dinero de los jubilados. ¡Cristina es una caradura, porque Sergio Massa hace rato que metió las manos en la caja del ANSES para cumplir con el FMI!

Después de pegarle a Milei, Cristina atacó al FMI, explicando que la inflación sería el producto de sus directivas y la influencia del dólar, porque, a partir del acuerdo -firmado por su gobierno- se habrían perdido las “herramientas” que podrían haber evitado esa dinámica. Por lo tanto, para ella, habría que “revisar el acuerdo”, atando los compromisos para con este organismo, a la evolución del superávit fiscal, una gran maniobra discursiva que oculta lo esencial, porque el FMI no solo cobra deudas, quizá esto sea lo menos importante, lo que hace es dictar las políticas centrales de los países en los que interviene. 

¡Frente a eso, la “jefa” no dijo absolutamente nada, porque, en el fondo, está de acuerdo con la línea rectora del Fondo! De alguna manera lo explicitó, cuando propuso “construir un programa” que “no debe ser anticapitalista”, porque, según ella, el “capitalismo es el sistema más eficiente”. ¡El Capitalismo es el sistema en el cual las grandes potencias imponen sus planes a las colonias, como la nuestra, sobre lo cual Cristina ni habló!

Cristina no se propone romper con Estados Unidos, porque ella y sus secuaces son agentes de los monopolios imperialistas, a los que pretenden seguir defendiendo en otro hipotético gobierno peronista. ¡El acto tuvo, en ese sentido, un objetivo más que claro: dejarle el camino libre al recontra alcahuete de los yanquis Sergio Massa, para que se lo imponga como candidato de la "unidad" del Frente de Todos!

Subordinando el país a los dictados imperialistas no habrá ninguna posibilidad de aumentar salarios, crear empleos o aumentar la calidad de vida del conjunto, porque el Capitalismo, en su etapa de crisis y decadencia, ataca con una brutalidad inédita todos los derechos obreros para poder subsistir.

Cristina, con su “clase magistral” demostró que no es distinta de los políticos que ha criticado, porque todos, por más diferencias de formas y colores que tengan entre sí, sostienen los planes de ajuste, saqueo y súper explotación de la burguesía imperialista. ¡Hay que romper con esta gente y comenzar a construir una alternativa política que cambie la realidad a favor de las mayorías, un partido revolucionario, de carácter obrero y socialista!

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