Convertir el paro del transporte del 30 en Paro Activo con piquetes obreros, estudiantiles y de las organizaciones combativas
Por Claudio Colombo
La lucha de
la comunidad universitaria tiene el apoyo de la mayoría del pueblo, un
sentimiento que se expresó en las movilizaciones que congregaron a cientos de
miles en todo el país. Sin embargo, estas grandes acciones no frenaron la
motosierra de Milei, que continúa avanzando sobre los derechos y conquistas de los
y las de abajo.
El ajuste
libertario no caerá solo, tampoco podrá ser derrotado con marchas y huelgas
aisladas. Para tumbarlo habrá que construir un plan de lucha de verdad, con
medidas progresivas, que culmine en una gran Huelga Activa, otro Argentinazo,
pero mucho más potente que el de 2001.
Los dirigentes
peronistas y los burócratas mafiosos de la CGT y la CTA no quieren avanzar en
ese sentido, porque la mayoría está negociando migajas con Milei, no para
satisfacer las demandas obreras, sino para mantener sus privilegios de “casta”.
Por esa
razón, el plan de lucha tiene que ser construido desde abajo, con asambleas -en
los lugares de trabajo y los barrios- impulsadas por las organizaciones y
dirigentes que quieran luchar en serio. Una oportunidad para avanzar en ese
sentido, es jugarse a convertir la huelga del transporte del 30 de octubre, en un
paro activo que involucre otros sectores, como los universitarios.
Para eso, el
30 habrá que poner en pie cientos de piquetes de obreros y estudiantes, para
que vayan a las terminales de colectivos, las bloqueen y convenza a los
choferes de la necesidad de adherir a la huelga.
Todos los
sectores que militen para este objetivo deben reunirse y convocar, luego del
paro, a una Asamblea de Trabajadores y Trabajadoras, que vote continuar esta
pelea, a través de un plan de lucha y un pliego de demandas, que incluya los reclamos
del conjunto de la clase trabajadora y el pueblo, que sufren las consecuencias
de la motosierra.

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