Carta al PTS, con una propuesta de programa de gobierno para la campaña de Myriam Bregman
Camaradas
del PTS y demás partidos del FITu
La crisis
del peronismo y el conjunto del régimen dio lugar al triunfo de Milei, no
porque la mayoría del pueblo que lo votó haya girado a la “derecha”, sino
porque creyó en que podría combatir a la “casta” y “ajustar a la política”.
Aunque la baja
relativa de la inflación le dio cierto margen de maniobra al gobierno
libertario, el ajuste -que destruyó salarios y puestos de trabajo- junto a los hechos de corrupción que involucran a sus más altos funcionarios,
terminaron con la paciencia de los trabajadores y el pueblo, que continúan buscando una alternativa política y sindical, luego de haber roto con el peronismo.
Esta
situación comenzó a expresarse en los sondeos de opinión y en las charlas en los lugares de trabajo o estudio y en los barrios. Allí comenzó a
crecer la figura de Myriam Bregman, lo que significa, en los hechos y más allá
de sus contradicciones, que el movimiento de masas comenzó a girar hacia la izquierda, una dinámica que puede adquirir características
revolucionarias.
Para ayudar
a que esto suceda, los partidos que conforman el espacio en el que milita
Myriam Bregman, especialmente el PTS, que es el sector mayoritario, deberían
encarar una orientación que consolide y profundice la ubicación de Myriam y las
posiciones políticas que defiende, que son las del socialismo revolucionario.
Creemos que
para eso se podría construir un movimiento mucho más amplio
y abarcativo que el que, hasta ahora, les significó la conquista de un lugar de
privilegio en la política nacional, incluso internacional. En ese sentido, nos
parece una buena idea la propuesta presentada por compañeros pertenecientes a
“Huella del Sur”, que plantean la organización de comités de base para la lucha
por un gobierno obrero, Myriam Bregman presidente.
Aunque
falta mucho para las elecciones, posicionar a la compañera como candidata no
significa caer en el “electoralismo”, tan criticado por amplios sectores de la
izquierda, sino aprovechar las actuales circunstancias, en las que se discute
si Milei continuará o no gobernando, para instalar la existencia de una alternativa realmente distinta, una opción obrera y
revolucionaria, que, como sucede en este tipo de situaciones, tiende a
materializarse a través de determinadas personas o líderes.
Aprovechando
el conocimiento masivo de Myriam Bregman, se podría motorizar una campaña, mediante la cual se
expliquen las ideas socialistas, o, dicho de otra manera, qué clase de gobierno
y qué medidas tomaríamos los revolucionarios y las revolucionarias si llegamos
al poder, tanto en lo económico como en cuanto al funcionamiento
del gobierno obrero y popular que pretendemos.
La puesta
en marcha de una campaña de estas características, con un amplio movimiento que
la lleve adelante, ayudará a cambiar las relaciones de fuerza entre las clases,
a favor de los oprimidos, una realidad que ayudará que los y las de abajo
desarrollen con fuerza sus propias herramientas de autoorganización y autodefensa, sin las cuales no
habrá revolución triunfante.
Ese
movimiento, cuya amplitud no implica dejar de lado los ejes políticos centrales
que hacen a la estrategia de poder de los revolucionarios y las revolucionarias -no hay salida dentro del capitalismo, deben
gobernar los trabajadores junto a todos los sectores oprimidos, hay que romper
las cadenas del dominio imperialista y conquistar un régimen de democracia
directa- debe militar para convencer a las bases de que es posible semejante cambio, que, de implementarse, le
cambiarán la vida a los y las millones que sufren las consecuencias de los planes de ajuste capitalistas.
Para
colaborar con la construcción de ese programa, les entregamos un par textos, escritos por Daniel De
Santis, que suscribo, en los que el compañero trata de bajar a tierra de manera sencilla las razones por
las cuales los representantes de las diferentes fracciones de la burguesía
nacional -libertarios, macristas, radicales o peronistas- no están en
condiciones de llevar adelante la Revolución Industrial que se necesita para comenzar a salir de la pobreza.
Ese cambio
de fondo, industrializando al país, con un altísimo nivel educativo que le
permita contar con ciencia y tegnología de vanguardia, solo podrá hacerlo un
gobierno democrático de la clase trabajadora junto a todos sus aliados. Esa
perspectiva hay que explicarla pacientemente, por un lado, y, por el otro,
agitarla con fuerza, sintentizándola en algunas consignas que le muestren el
camino al conjunto del pueblo argentino.
Fraternalmente, Juan Carlos Beica (por Convergencia Socialista), con la anuencia de Daniel De Santis
La Revolución Industrial en Argentina, por Daniel De Santis


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