El Criptogate de Milei, otra estafa más de un gobierno de timberos


Por Ernesto Buenaventura

Nuevamente el presidente argentino es el protagonista principal de un escándalo internacional, ya que acaba de promover una estafa millonaria con una criptomoneda, denominada $Libra. Javier Milei aseguró que, a partir de la misma, lloverían inversiones que harían prosperar a nuestro país. 

En pocas horas la moneda en cuestión fue comprada por miles de inversores, pero, horas después, el presidente argentino tuvo que borrar todas sus publicaciones promocionales porque este activo financiero se desplomó, generando pérdidas millonarias para sus portadores. 

El presidente Javier Milei desató este viernes una controversia al promocionar en sus redes sociales la criptomoneda $LIBRA, vinculada al proyecto "Viva La Libertad". Según sus declaraciones, esta iniciativa buscaba "impulsar la economía argentina". Sin embargo, tras sufrir un aumento vertiginoso en su valor, este activo se desplomó y generó pérdidas para millones de inversores, despertando críticas y sospechas a nivel nacional e internacional[1]. 

Las pérdidas no afectaron a todos, ya que los creadores de la criptomoneda ganaron millones de dólares al deshacerse de esta cuando se encontraba en el pico de su valor. ¡Se trató de la venta de un buzón gigante, una estafa millonaria que hubiera sido imposible sin el concurso de Milei, porque él fue quien la hizo conocer y recomendó! 

No es la primera vez que el caudillo libertario protagoniza una cripto estafa, aunque esta vez tuvo resonancia internacional. Javier Milei ya había publicado estafas cripto antes, la más conocida la de CoinX cuando apenas asumió como diputado, de la cual tampoco pidió disculpas ni asumió ninguna responsabilidad. Allí había aceptado que había cobrado por la publicidad, no menos de US$ 10.000. Otra vez, un poco antes de su carrera política, publicitó en X el token $VULC de su sponsor en IG y cofundador de TechForum Novelli para un supuesto videojuego Vulcano, algo que también luego se denunció como estafa y se fue a cero[2]. 

Este es el escándalo más importante desde que asumió el gobierno nacional, una situación de la que habla la prensa de todo el mundo, que, mayoritariamente, acusa a Milei de ser el responsable principal de una gran estafa, razón por la cual algunos medios hablan de la posibilidad de que se implemente un juicio político. 

La crisis del gobierno nacional asume hoy su punto más álgido, justo en el inicio de un año electoral. Los libertarios no pueden hacer pie con la campaña de afiliación, continúan las expulsiones de funcionarios y dirigentes, la economía pende de un hilo y el FMI es cada vez más reticente a seguir sosteniendo con préstamos al gobierno nacional. Para colmo, en “gran aliado” de Milei, Donald Trump, no solo le dio la espalda, sino que golpea duramente a la economía argentina con sus medidas proteccionistas. 

Milei no le sirve ni al imperialismo ni a la burguesía local, porque su gobierno es tan débil que no puede garantizar el ajuste que se propone y el disciplinamiento de la clase obrera, que, cuando despierte de su letargo, saldará cuentas rápida y efectivamente con los ajustadores de turno, como lo ha hecho con otros -mucho más fuertes- a lo largo de su rica historia. 

Milei tampoco cuenta con el apoyo masivo que tuvo al principio de su gestión, una realidad que la izquierda y los sectores combativos deben aprovechar para construir con audacia la conducción política y sindical que necesita el movimiento de masas para pelear en serio contra la motosierra. Es que, a pesar de su extrema debilidad, la “columna vertebral” del ajuste continúa siendo la burocracia sindical peronista, una lacra putrefacta que los y las de abajo deben destruir definitivamente.



[1] Perfil 15/02/2025 

[2] El Economista 15/02/2025

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