Milei no pega una
Por Damián Quevedo
Desde que asumió, el gobierno de La Libertad Avanza no ha podido convertirse en un representante orgánico de los capitalistas. Aunque Milei hizo todo lo posible para alcanzar ese objetivo, no fue capaz de cosechar la confianza, que, otros presidentes -Macri, Néstor o Cristina- les brindaron a las grandes patronales.
Las constantes corridas del dólar, el aumento del "riesgo país" y la baja en las cotizaciones de la Bolsa de Valores, señalan que los dueños del mundo no confían en Milei. La razón es más que concreta: el presidente no ha logrado cumplir con las principales expectativas de los mercados, como garantizar el pago riguroso de la deuda externa.
El gobierno no desea entrar en default o romper con el FMI, pero, a diferencia de sus antecesores, no cuenta con los fondos, que, durante años provenían de las retenciones a la agroindustria. Los capitalistas de este sector clave de la economía nacional, están retaceando la provisión de dólares, dejando de vender varios millones de toneladas de granos en espera de una nueva devaluación.
Hoy, el 73 por ciento de la soja no tiene precio, es decir, no sólo no se vendió y puso al Gobierno ante el dilema de la caja vacía del Banco Central (BCRA), sino que además de no vender, están esperando que el mismo Caputo devalúe a fin de año. El ministro les ha pedido miles de veces a Born y a la Mesa de Enlace que hagan de intermediarios para sugerirles a las bases que se desprendan de la cosecha. (La Nación, 7 de Julio)
Sin embargo, estas negociaciones no resultaron fructíferas, ya que ningún productor quiere liquidar en este marco, incluso aquellos que trataron de intermediar para que se venda. No solo “el campo”, sino también varios capitalistas de la UIA salieron a criticar públicamente al gobierno, mostrando los números de la recesión y los cierres de fábricas.
El distanciamiento de estos capitalistas empujó el alejamiento de varios dirigentes patronales que venían apoyando a Milei, como Macri o Fausto Spotorno, que integra el estudio económico comandado por el influyente Orlando Ferreres y formaba parte del consejo de asesores gubernamentales.
Hace tres semanas había descrito al programa económico de Caputo como “de transición” y la semana pasada criticó como “error comunicacional” los anuncios del ministro y del presidente del Banco Central, sobre el inicio de la “Fase 2″ del gobierno, que había anticipado el propio presidente.
En sus declaraciones, Spotorno sostuvo que el plan Caputo es transicional, idea que fue reforzada por la llegada del "desregulador" Sturzenegger. Estas sucesivas crisis, sumadas a la ausencia de un rumbo claro y la debilidad gubernamental de origen, son algunas de las razones que impulsan a los "mercados" a desconfiar de Milei y los suyos, que no tienen asegurada su continuidad en la Rosada.




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