El "Pacto de Mayo", aunque en Julio... mucho ruido y pocas nueces
Por Damián Quevedo
Con la presencia
de Macri y 18 gobernadores, aunque con significativas ausencias -como la conducción
de la CGT, los camaristas de la Corte y la vicepresidenta- Milei obtuvo,
finalmente, la foto de su Pacto de Mayo un 9 de Julio tan frío como la mayoría
de los bolsillos argentinos.
Con poco más de un mes y medio de demora… una puesta en escena para apuntalar el relato y tratar de encarar de ahora en más una agenda urgente de gestión propositiva que no pudo capitalizar con la sanción parlamentaria de su proyecto fundacional, seguida en los días posteriores por una reacción negativa de los mercados que no figuraba en la hoja de ruta de la Casa Rosada[1].
Es posible, que, con el paso de los años, se recuerde a Milei, como el presidente que conseguía fotos con políticos, presidentes y empresarios, quienes, más allá de las imágenes de cortesía, nunca terminaron de apoyar -política y financieramente- al gobierno de La Libertad Avanza, razón por la cual, este pacto, está tan sostenido con alfileres como todo el plan económico.
Las firmas de los 18 gobernadores fueron realizadas con la tinta de la caja del Estado nacional, que tanto necesitan en un contexto en el que los fondos coparticipables se vuelven cada vez más chicos e insuficientes. Este tipo de acuerdos no le otorga a Milei más poder del poco que todavía tiene, ya que continúa siendo un ejecutivo debilísimo y cruzado por luchas internas cada vez más salvajes.
Por el lado de la oposición patronal, que hoy pretende encabezar el gobernador bonaerense Kicillof, hubo asistencias vergonzosas, como la del gobernador de La Rioja, que, aunque no fue, envió a su vice Florencia López, justo el mismo día en que comenzaron a circular las cuasi monedas riojanas.
Este suceso, que pasó relativamente desapercibido por el acto de Tucumán, puede provocar mucho ruido político, si es que se produce un efecto contagio en otras provincias, que podrían pagar con bonos, como ya sucedió en la época anterior al Argentinazo, con los “patacones” bonaerenses y otros papeles parecidos, que se emitieron en distintas regiones del país.
Milei continúa cosechando fotos, con las que podrá recordar su paso, probablemente breve, por la Casa Rosada, mientras el movimiento de masas se prepara para enfrentarlo de conjunto. Misiones primero, Corrientes después, son indicios de lo que se vendrá, en un país acostumbrado a las rebeliones obreras y populares que acabaron con gobiernos mucho más fuertes que el actual.




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