En Gaza y en el Líbano: ¡Apoyemos a la Resistencia –
¡Derrotemos a Israel!
Declaración de la Corriente Comunista Revolucionaria
Internacional (CCRI), emitida conjuntamente por la Liga Socialista
Internacionalista (Sección de la CCRI en Israel/Palestina Ocupada) y el Buró
Internacional de la CCRI, 06.07.2024, https://the-isleague.com/ y www.thecommunists.net
1. Israel está cerca de una derrota estratégica. Después de
casi ocho meses de guerra genocida, todavía no ha logrado derrotar la heroica
resistencia palestina en Gaza. Si bien pudo masacrar a más de 36.000 personas
–en su mayoría mujeres, niños y ancianos– y desplazar a la mayor parte de la
población, el llamado cuarto ejército más fuerte del mundo, claramente no ha
logrado sus objetivos de liberar a los prisioneros israelíes en Gaza y aplastar
a Hamas.
2. Al mismo tiempo, la presión internacional y nacional sobre el gobierno de Netanyahu ha aumentado dramáticamente. El movimiento global de solidaridad pro Palestina continúa creciendo y ejerciendo una presión masiva sobre los gobiernos occidentales, que son los aliados clave del Estado sionista del apartheid, sin cuyo apoyo colapsaría. Esto incluye incluso a la administración Biden, que tiene todos los motivos para temer perder las elecciones presidenciales de noviembre de este año, debido a su apoyo incondicional al genocidio de Israel.
Otro resultado de la condena mundial del genocidio, es el
creciente apoyo al proceso impulsado por Sudáfrica contra Israel ante la CIJ,
así como las órdenes de arresto contra Netanyahu y Gallant emitidas por el
fiscal de la CPI. Ante tal indignación global y temores de que la guerra de
Gaza pueda convertirse en una guerra regional importante, la mayoría de los
países del mundo –incluidos varios gobiernos europeos– quieren que la guerra
termine lo antes posible. Incluso Washington espera poner fin a la guerra, al
menos hasta que terminen las elecciones.
3. Del mismo modo, el gobierno sionista de ultraderecha
enfrenta una enorme presión interna porque su guerra genocida sólo ha resultado
en el asesinato de sus propios prisioneros en Gaza en lugar de liberarlos como
prometió Netanyahu. Si bien las manifestaciones antigubernamentales no expresan
ninguna simpatía hacia los palestinos, objetivamente someten al gobierno a una
enorme presión para que haga todo lo necesario para liberar a los prisioneros
israelíes cumpliendo las demandas de la resistencia palestina: poner fin a la
guerra y la ocupación de Gaza y liberar a los miles de prisioneros palestinos
que enfrentan torturas y humillaciones en las mazmorras de Israel.
4. Como resultado de todos estos acontecimientos, el
gobierno de coalición de derecha de Israel está al borde del colapso. Netanyahu
sabe que tan pronto como termine la guerra, su gobierno será historia y
finalmente podría enfrentar su juicio por corrupción que se avecina desde hace
años. Por lo tanto, el primer ministro de Israel, que lleva más años en el
cargo, está muy interesado en prolongar la guerra por cualquier medio
necesario. Sin embargo, por la razón mencionada anteriormente, la presión para finalizarla,
se ha vuelto extremadamente fuerte, como se indicó en el reciente discurso de
Biden.
5. En tal situación, las fuerzas semifascistas del gobierno
y aparentemente también el propio Netanyahu, quieren provocar una guerra en el
norte contra Hezbolá. Si la inician, podrían ceder a las demandas de un alto el
fuego en Gaza, pero, aun así, continuar su existencia. Sin embargo, es
ampliamente conocido que Hezbolá es una fuerza militar mucho más fuerte que
Hamas y es muy difícil creer que si el ejército israelí no logró derrotar a la
resistencia palestina, ¿cómo diablos podrían salir victoriosos en el Líbano? Es
revelador que varios ex generales ya hayan advertido que el ejército israelí no
está preparado para una guerra contra Hezbolá. El coqueteo de Netanyahu con la
guerra en el Líbano es aún más peligroso, ya que Hezbolá es el aliado regional
más importante de Irán, el país musulmán más poderoso de Oriente Medio y
archienemigo del Estado sionista.
6. Ante el fracaso en Gaza contra las facciones palestinas
inferiores militarmente y con un oponente decidido en el Norte, Israel corre el
peligro de sufrir una derrota estratégica. Dado que no es un Estado capitalista
“normal”, sino un Estado colono con una población altamente privilegiada –en
comparación con el resto de la región–, toda su existencia se basa en una
superioridad militar absoluta frente a los cientos de millones de árabes y
musulmanes de la región. El fracaso de la guerra actual podría resultar en un
colapso de su poder de disuasión, una crisis interna sin precedentes y el
reasentamiento de muchos israelíes en Europa y América del Norte (alrededor del
10% de los israelíes tienen un segundo pasaporte de esos países o podrían
reasentarse allí fácilmente).
7. Desde la Corriente Comunista Revolucionaria Internacional
(CCRI) y nuestra sección en Israel/Palestina Ocupada – la Liga Socialista
Internacionalista – reiteramos el apoyo incondicional a la resistencia
palestina. Defendemos la victoria militar de las facciones de la resistencia y
la derrota del monstruo sionista, sin prestar apoyo político a Hamas y otras
organizaciones nacionalistas o islamistas pequeñoburguesas.
8. Asimismo, nos ponemos del lado de Hezbolá y de otras
fuerzas de resistencia libanesas en cualquier enfrentamiento con Israel. Lo
hacemos, a pesar de que condenamos enérgicamente la política reaccionaria de
Hezbolá –en particular su vergonzoso apoyo a la tiranía de Assad en Siria y a
la dictadura capitalista de los mulás en Irán. Sin embargo, estamos de su lado
en cualquier confrontación con Israel, ya que una derrota de este último
debilitaría al Estado colono ilegítimo y ayudaría a la lucha de liberación
nacional del pueblo palestino. Por la misma razón, nos pondríamos del lado de
Irán en cualquier conflicto con el Estado sionista y, al mismo tiempo,
seguiríamos apoyando las luchas de los trabajadores y oprimidos contra el
régimen mulá.
9. Convocamos al movimiento obrero y popular internacional a
duplicar su apoyo a la lucha de liberación palestina. Es decisivo boicotear al
Estado sionista por cualquier medio necesario: desde el bloqueo al suministro
de armas, el boicot económico y financiero, hasta la ruptura de los vínculos de
las universidades con Israel. Asimismo, necesitamos fortalecer la lucha contra
cualquier líder pro sionista dentro del movimiento obrero. En los países
árabes, las masas necesitan forzar el fin de cualquier intento de
“normalización” de las relaciones con el monstruo sionista. Egipto debe romper
el asedio, enfrentarse al ejército israelí y ayudar a los hermanos y hermanas
palestinos. La tarea estratégica es derrocar a todos estos servidores
reaccionarios de Israel y de las potencias imperialistas y reemplazarlos con
auténticos gobiernos de obreros y campesinos, basados en milicias y consejos
populares.
10. Reiteramos que el único camino a seguir es la
destrucción revolucionaria del Estado de Apartheid israelí y la creación de una
Palestina libre y roja desde el río hasta el mar. Un Estado palestino único,
laico y democrático permitiría a todos los refugiados regresar a sus hogares.
Al mismo tiempo, garantizaría la igualdad de derechos culturales y religiosos
para todos los ciudadanos (incluida la minoría judía). Debería ser una
república de trabajadores y campesinos como parte de una federación socialista
de Medio Oriente. En el marco de un levantamiento revolucionario de las masas
árabes, se podrá separar del sionismo a un sector progresista de los
trabajadores y jóvenes judíos israelíes. ¡Desde la CCRI llamamos a todos los
socialistas a unirse a nuestra corriente para avanzar en la construcción de un
Partido Revolucionario Mundial comprometido con la causa de la liberación del
pueblo palestino y de todos los demás pueblos oprimidos!

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