Por Claudia Ledesma
¡A mí no me la contó nadie! Lo vi ahí en el momento justo e indicado. Después de una gran noche de vigilia junto a mis compañeras, aguantando el mal tiempo y el frío que nos bancamos haciendo una fogata para calentar un poquito nuestros cuerpos. ¡A mí no me la contó nadie! Porque lo vi, lo presencié, con tanta gente, como una grandísima oleada verde donde no se distinguía la edad, ni mucho menos el sexo. Mientras pasaban los segundos, los minutos, las horas. (Leer todo)

Comentarios
Publicar un comentario