Por Juan Giglio
Un año atrás caída en manos del dictador al-Assad la "capital de la resistencia siria", Aleppo, cuyas milicias se vieron obligadas a retroceder debido al pacto pergeñado por Rusia, Irán y Turquía, que de esa forma le pegaron un durísimo golpe al proceso iniciado durante la "Primavera Árabe", un proceso que volteó a varias dictaduras pero no pudo con el carnicero de Siria, Bashar al-Assad. Cuando empezó la revolución en ese país, el gobierno del Partido Baaz sacó el ejército y las bandas adictas a la calle para masacrar al pueblo en lucha, jugándose a aplastar el fenómeno más progresivo - los consejos locales - alrededor de los cuales se organizaron inicialmente las milicias revolucionarias. Bashar, también liberó de las cárceles a sus viejos enemigos, los militantes de la “Hermandad Musulmana”... (Leer todo)

Comentarios
Publicar un comentario