El plan Caputo para la reelección de Javier Milei: ¡Súper endeudar al país, rifando el futuro de millones!
Por Damián Quevedo
El gobierno acaba de presentar su plan para cubrir los
pagos de deuda de lo que queda de 2026 y para 2027. La intención de Milei es no
caer en default y continuar recibiendo financiamiento, sobre todo durante el
año próximo, ya que habrá presidenciales y pretende la reelección.
Como nos tiene acostumbrados Toto Caputo, su “genial”
plan consiste en seguir pidiendo prestado para pagar las deudas actuales.
También, si es que consigue vender algunas de las pocas empresas estatales que aún
quedan en pie, pagará parte de los préstamos con esas privatizaciones.
El esquema que el equipo económico diseñó
para pagar los compromisos de 2026 y 2027 implica que tomará nueva deuda por
30.100 millones para cancelar deuda anterior por 25.000 millones, diferencia
que no se acumula como reserva, sino que sale del país en pago de intereses.
Es decir que, a fines de 2027, la actual
administración entregará el gobierno con casi 5000 millones más de deuda
externa que a inicios de este año. Pero, además, con vencimientos en plazos
muchos más cortos, porque esa es la característica de la nueva deuda que Milei
contrajo con el FMI y de los Bonar emitidos en la plaza interna[i].
Este esquema no es otra cosa que una gran bicicleta
financiera, que apunta a sortear los próximos vencimientos y a confiar en el
azar para lo que viene después. Sin ingreso de dólares de la producción y con
la profundización del modelo extractivista -que no derrama regalías- el
gobierno solo elige endeudarse.
La soga de Trump
Incluso, con el beneplácito del FMI y el resto e los
organismos financieros y un flujo de créditos relativamente estable, el mismo
ministro de economía asume la posibilidad de que se tope con algún descalabro
imprevisto, como podría ser una corrida financiera.
Ante esa posibilidad, Caputo tiene previsto recurrir al
Swap con EEUU. Por eso, tanto libertarios, como los ex macristas y ex
peronistas que sostienen al gobierno, rezan para que Donald Trump gane las
elecciones de medio término, que se realizarán en noviembre de este mismo año.
Es decir que no se tendrá en cuenta como
herramienta habitual, pero sí podría repetirse su uso para una situación de
crisis, como puede ser una corrida cambiaria. En la práctica, el Gobierno
activó un tramo de, al menos, USD 2.500 millones que usó en parte para pagar
vencimientos por USD 580 millones al Fondo y el restante para devolver dólares
que el Tesoro estadounidense había adelantado para controlar el tipo de cambio
y recomponer las operaciones financieras locales. Ese intercambio luego fue
contabilizado en el balance 2025 del Banco Central[ii].
El uso el Swap para intervenir en el mercado local y
planchar el dólar, puede ser necesario incluso sin una corrida cambiaria, ya
que la moneda yanqui comenzó a apreciarse luego del fin de la guerra con Irán.
En realidad, esta apreciación es producto de la baja de las materias primas y
commodities, producida como consecuencia del conflicto en medio oriente.
Por donde se lo mire, el plan Caputo es una ruleta rusa,
basada en la llegada de préstamos y la esperanza de que no haya ninguna
turbulencia, en un mundo y un momento histórico en el que las turbulencias, son
la regla.



Comentarios
Publicar un comentario