sábado, 18 de febrero de 2023

Reunión de la "mesa política" del peronismo, otro paso hacia el abismo


Por Damián Quevedo

Finalmente se reunió la tan mentada “mesa política” del  Frente de Todos, en la que se juntaron las fracciones del peronismo, entre las que se cuentan el Albertismo, el PJ oficial, el Kirchnerismo, el entorno del ministro de economía Sergio Massa, los burócratas sindicales y quién sabe cuántas bandas más.

El eje de convocatoria del encuentro, era, en principio, la discusión sobre las elecciones, en concreto, la búsqueda de que el presidente abandone la pretendida reelección, aunque de eso no hubo noticias. Si se discutió, evidentemente no llegaron a ningún acuerdo y las cosas continúan como antes de la reunión.

En el fondo, este ha sido un triunfo de Alberto Fernández, ya que impuso su decisión de mantener la competencia interna a través de las PASO. El kirchnerismo y el resto de las facciones están contando cada posible voto para subir los magros porcentajes que le dan las encuestas, para lo cual creen necesario reducir la nómina de competidores.

Esto demuestra la debilidad del peronismo en su conjunto, ya que el actual presidente, en su peor momento, le pudo imponer al resto un encuentro en donde reafirmó que no resignará su candidatura. La reunión de la “mesa” fue, en definitiva, un adelanto del desastre, de características catastróficas, que pueden ser las elecciones nacionales.

La reclamada mesa del Frente de Todos para definir la estrategia electoral de cara al 2023 tuvo este jueves su primer encuentro. En ella participaron, además de Larroque y Fernández, Máximo Kirchner, Eduardo "Wado" De Pedro, Agustín Rossi, Juan Manuel Olmos, Sergio Massa, Axel Kicillof, Pablo Moyano, Héctor Daer y otros representantes de las distintas terminales pan peronistas.

El encuentro duró hasta la madrugada y tuvo un documento final titulado "Democracia sin proscripciones. Unidad para transformar", a tono con las acusaciones de Cristina Fernández de Kirchner contra la justicia por el fallo en la causa conocida como Vialidad[1].

En ese marco, el peronismo, en su versión FTD, no consiguió pactar la tregua buscada para las elecciones, ni tampoco, el súper ministro Massa, pudo lograr que se avanzara con la implementación de algunas medidas de consenso, para enfrentar la inflación, algo que tiene y seguirá teniendo una influencia directa en las próximas elecciones.

Cumplir la promesa de baja de la inflación tiene importantes derivaciones políticas. Para Massa podría ser la diferencia entre ser o no candidato a presidente por el Frente de Todos. Y para eso precisa resultados rápidos en materia inflacionaria, que hasta ahora no se le están dando. Por ahora, su mérito es haber impedido una “espiralización” con peligro de híper tras la salida de Martin Guzmán del ministerio de economía. Pero la “desinflación” luce aún lejana.[2]

Los números oficiales de enero ya dieron un 6%, lo que se aleja de los anuncios y las metas acordadas con el FMI., La canasta básica total, que además de comida incluye otros rubros como indumentaria y transporte, también subió 7,2%, por lo que una familia tipo (dos adultos y dos niños) necesitó percibir ingresos por $163.538 para no ubicarse por debajo de la línea de pobreza[3].

Con la oposición patronal en medio de una guerra y el peronismo muy lejos de tener una nueva chance en las presidenciales, las elecciones pueden terminar siendo una “Caja de Pandora”, una sorpresa enorme para todos y en cualquiera de los casos, la mayor probabilidad es que agudicen la crisis del régimen.

La fragmentación de los partidos patronales y la crisis crean la posibilidad de que la izquierda realice una elección histórica. En ese sentido, el FITu debería poner el resultado al servicio de construir una nueva dirección política y sindical de la clase obrera, agitando con fuerza la necesidad de que las masas ganen las calles para acabar con los ajustadores e implementar un cambio revolucionario de la sociedad.

Los parlamentarios socialistas tienen que ubicarse a la altura de las circunstancias. Para eso, cada declaración o actividad tiene que servir para que avancen las luchas, pero, sobre todo, para sembrar desconfianza en las instituciones “democráticas” y el aparato represivo de la burguesía, que son las herramientas que, hoy por hoy, utiliza la burguesía para mantener su dominio.  



[1] Perfil, 17/02/2023

[2] Infobae 17/02/2023

[3] La Nación 16/02/2023

Volver a página principal

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

CONGRESO PROGRAMÁTICO DE CS Durante los días 6 y 7 de marzo de 2021 se realizará el Congreso de Convergencia Socialista, en el que se discut...