Por Claudio Colombo
La oposición burguesa aprovechó la visita, segura o probable, de Maduro, Díaz Canel y Ortega, para pegarle al gobierno por oficiar las veces de anfitrión de estos personajes, que a la hora de aplicar sus planes -capitalistas- de ajuste, no tienen prejuicios en perseguir, reprimir, torturar, encarcelar y asesinar a los trabajadores y el pueblo que gana las calles para repudiarlos.
Sin embargo, ninguno de los representantes de Juntos por el
Cambio dijo ni pío en cuanto al papel entreguista de estos dictadores, que, al
igual que el resto de los presidentes que arribaron a Buenos Aires, son lacayos
del imperialismo, más allá de que algunos lo hagan con modales “nacionales y
populares” y otros, cada vez menos, bajo el formato “neoliberal”.
Los opositores burgueses, igual que el oficialismo, ocultan
que, con esta gente, se reunirán otros delegados gubernamentales mucho más
poderosos, aquellos que vienen en nombre de las grandes potencias, con el
propósito de defender los intereses de sus monopolios. Por eso, en el CELAC
estarán funcionarios de los gobiernos de EE.UU., la Unión Europea y China
jugando un papel más que central en las discusiones.
La izquierda revolucionaria no debe diferencia a los Maduro,
Díaz Canel, Ortega, Petro, Boric, Lula y Alberto del resto, de aquellos que
aparecen, formalmente, más corridos a la “derecha”. ¡Tiene que decirle al
movimiento de masas, que, la hora de entregar la soberanía y ajustar a sus
trabajadores, son exactamente lo mismo, razón más que suficiente para
repudiarlos y convocar a luchar por una sociedad distinta, de carácter
socialista, que en términos continentales se organice a través de una
Federación de Estados conducidos por los trabajadores, los campesinos y el
pueblo pobre!

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