Populistas y sus aliados continentales van a la CELAC para profundizar la subordinación a las grandes potencias ¡QUE SE VAYAN TODOS!


Por Claudio Colombo

La reunión del CELAC, en la que se han encontrado varios presidentes o representantes gubernamentales del cada vez más decadente e impotente populismo latinoamericano, demuestra, mejor que cualquier análisis, que estos personajes ya no pueden jugar ningún papel progresivo ni “antiimperialista”, como, de manera limitada e inconsecuente, hicieron en el pasado.

Ellos o sus antecesores estuvieron en condiciones de otorgar ciertas concesiones al movimiento de masas porque las circunstancias internacionales se los permitieron, debido, entre otras cuestiones, al aumento exorbitante de los precios de las materias primas o commodities. Muchos años atrás, cuando las potencias estaban en guerra, Juan Domingo Perón logró contener por un tiempo el avance yanqui, aprovechando que estos estaban concentrados en la guerra y que los viejos dueños del país, los “piratas” ingleses, estaban retrocediendo.

Sin embargo, ahora, con la profundización inédita de la crisis del Sistema Capitalista global, provocada por el fracaso de la ofensiva contra el movimiento de masas, que perpetró la burguesía con la excusa de “defender la salud”, los populistas ya no pueden aprovechar el aumento de las materias primas, porque, de conjunto, están inmersos en el proceso generalizado y violento de caída vertical del sistema económico y social al que pertenecen. 

Por esta razón, los nuevos gobiernos “progresistas” no se reúnen para diseñar ninguna política  “nacional y popular” o “bolivariana”, sino para atender los reclamos de sus amos imperialistas, que son los verdaderos anfitriones de la CELAC. En ese marco, cada gobierno defiende la subordinación hacia tal o cual potencia, como Lula, que viajó para proponer la aceleración de un acuerdo con la Unión Europea, con la que tiene relaciones extrechas.

No es casual, ya el ex líder metalúrgico siempre estuvo relacionado a las grandes patronales automotrices de ese continente, como la Volskwagen y la Mercedes Benz. Otros mandatarios jugarán sus cartas a favor de los yanquis, que están motorizando una gran ofensiva sobre su “patio trasero”, en momentos en que se acaba de corroborar que el “Triángulo del Litio” -Argentina, Bolivia y Chile- contiene el 60% de las reservas de ese metal, tan importante para la industria electrónica.

Los chinos no se quedarán atrás, ya que han avanzado sobre la región de forma rápida y cualitativa, como en Uruguay, cuyo presidente viene de firmar un tratado de negocios bilaterales, que, al ubicar a su país en la "Ruta de la Seda", atenta contra el Mercosur y otras instancias continentales. ¡Por estas razones y porque ninguno de los representantes del cónclave expresó su solidaridad con la rebelión del pueblo peruano, negándose a defender las instituciones democráticas que dicen sostener, la izquierda y demás sectores combativos deberían repudiar la presencia de esta caterva de cipayos!

No nos parece correcta la postura del FITu, que concentrará sus fuerzas en el Sheraton, para reclamar que la CELAC no reconozca al gobierno de Boluarte, legitimando en los hechos a la reunión. No estamos en contra de aprovechar el hecho para potenciar la propaganda solidaria, lo que decimos es que, cualquier marcha que se realice con ese propósito -en estos días- debería trazar rayas con estos enemigos irreconciliables de la rebelión peruana.

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