Por Damián Quevedo
Tucker
Carlson, uno de los periodistas y divulgadores mas reconocidos de la extrema
derecha yanqui, criticó la sobreactuada devoción de Milei para con el judaísmo
y el Estado de Israel. Esta declaración es un gesto significativo por parte de alguien
que expresa a un sector de peso dentro del partido republicano.
Este es el supuesto presidente católico
de un país muy católico, que fue elegido y presentado a los estadounidenses
como un economista libertario, que iba a resolver el problema de la deuda y
deshacerse de la inflación...”, abrió Carlson su crítica a Milei, ahora
desconfiando de las profecías del líder de La Libertad Avanza.(Pagina12 06/03/2026).
No es
casual, que justo cuando Milei se aprestaba a viajar a otro encuentro de
lamedores de botas de Trump, un sector
del Partido Republicano, que está tomando distancia de Donald Trump, haya
salido a criticar fuertemente al presidente argentino.
En un
contexto en el que Trump fue arrastrado hacia otra aventura guerrerista del
sionismo -que los grandes capitalistas yanquis no miran con simpatía- Milei no
hace otra cosa que compartir el aislamiento con su ídolo estadounidense, una situación
que se repite en Argentina, ya que no logra apoyarse en ninguna fracción
importante de la burguesía nativa.
En
ese marco, la crisis económica, sumada a los escándalos de corrupción,
erosionaron constante y sistemáticamente el apoyo popular -más bien las
expectativas- que le permitió ganar dos elecciones, capitalizando, por la
negativa, el odio contra el peronismo del movimiento de masas.
Tan
crítica es la realidad económica, que Milei y su banda de piratas tratan
-desesperadamente- de conseguir algún tipo de financiamiento para cubrir los
vencimientos de deuda externa, que son cada vez más grandes. De manera patética,
el ministro de economía, el “Toto” Caputo, apareció en los medios rogándoles a
los empresarios que “saquen los dólares del colchón”.
Esta
tarea se ha vuelto mucho más compleja que meses atrás, porque los yanquis ya no
están en condiciones de ocuparse del patio trasero, debido a que concentran prácticamente
todos sus esfuerzos políticos y económicos en el frente de guerra de Medio
Oriente.
Tampoco
cuenta el gobierno nacional con la posibilidad de recibir ayudas financieras de
la Unión Europea, porque, a pesar del tatado entre este bloque y el Mercosur,
el viejo continente, que está más en crisis que Estados Unidos, tiene poco para
ofrecer.
Por
todo esto, los grandes capitalistas, en vez de invertir en regiones poco
rentables, como Argentina y el resto del continente sudamericano, migran hacia
inversiones seguras, como el oro o acciones de aquellas multinacionales que
tienen mejores perspectivas para pasar la crisis ¡Queda claro, que el panorama financiero se
tornará más que difícil para Milei!
La deuda pública en lo que va de la gestión
de Milei creció casi 7% y supera los US$ 455.000 millones En el arranque del
Gobierno libertario el monto acumulado era de US$ 425.556 millones. En
diciembre pasado se incrementó en US$ 9.070 millones respecto de noviembre.
(Clarín 15/01/2026).
Una
nueva crisis de la deuda, como la que se aproximan, acelerará la caída de la
economía nacional y empeorará aún más las condiciones de vida de la clase
obrera, que ya comenzó a advertir esta perspectiva y a levantar la guardia, algo
que se expresó, primero, en el alto acatamiento de la huelga general, y, después,
en el enorme paro docente que lanzó la conducción de CTERA, presionada por las
bases, que ya comenzaron a autoconvocarse en algunas provincias, especialmente
en Santa FE.
Los
trabajadores saben que no pueden esperar nada de la burocracia sindical
peronista, razón por la cual deben hacer como los y las docentes de Santa Fe,
que están protagonizando un plan de lucha muy contundente, gracias a que todo
lo resuelven en asambleas democráticas. Ese camino es el que tiene que promover
la izquierda, postulándose como la alternativa de dirección -política y
sindical- que reemplace a la podrida casta peronista.

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