Por Comité Ejecutivo de Convergencia Socialista
Probablemente, esta semana, la Corte ratifique la condena a Cristina, por algunos hechos de corrupción relacionados a la “causa vialidad”. A la máxima institución de la justicia argentina ni se le ocurrió juzgar a la jefa del PJ por la entrega -en un convenio con cláusulas secretas- de Vaca Muerta a Chevron o la cesión de buena parte de las riquezas minerales a grandes monopolios extractivistas, como la Barrick Gold. No hacen esto, porque, para ellos, la gran corrupción, la que beneficia a los dueños del país, no es delito.
Los magistrados, además de hacer sus propios negocios y castigar ladrones de gallinas, defienden a los mafiosos de guante blanco que hacen fortunas con el sufrimiento del pueblo y la depredación de los recursos, desde ese lugar, atacan a los rivales del presidente de turno. Así favorecieron a Néstor y Cristina, que contaron con jueces serviles, como el inefable Oyarbide. Así lo hizo Macri y ahora Milei, que tiene de su lado a estos funcionarios, para esconder sus chanchullos y perseguir rivales.
El procesamiento y eventual condena de la jefa del PJ no representan un ataque a las libertades democráticas, como sí lo fueron el encarcelamiento de Isabel Perón por parte de la dictadura militar, o los asesinatos de políticos patronales antes del golpe, perpetrados por la Triple A. Lo que está sucediendo con Cristina, no es más que la continuidad de lo que ya pasó con algunos de sus funcionarios, como Boudou y De Vido, que cayeron en desgracia junto con la administración justicialista.
¡Cristina, , igual que Macri, Carrió, Picheto, Grabois u otros personajes parecidos, pretenden gobernar para estar al frente del proceso de recolonización que empuja a la mayoría de la población a la miseria! Por eso, Cristina aprovecha la persecución en su contra, para hacer campaña electoral, mostrándose como una víctima de la "derecha", a ver si tiene la misma suerte que Lula, quien terminó ganando puntos gracias a la persecución. Pero, si la Corte falla en su contra, difícilmente siga el camino del dirigente del PT brasilero, porque probablemente le impongan un régimen de detención domiciliaria.
Aunque Cristina trata de eludir la condena, teatraliza todo hasta la exageración, para ubicarse bien en el centro de la escena. Lo necesita, para dirimir la interna del PJ con su competidor, Axel Kicillof. También, para posicionarse como alternativa de recambio en el futuro. Para eso, en vez de impulsar la lucha obrera y popular contra el gobierno, dirige sus discursos a los grandes empresarios, a quienes se presenta como la mejor defensora de sus intereses.
Es que, en los hechos, la ex presidenta representa un proyecto más serio que el de Milei, ya que cuenta con años de experiencia, representación territorial, y, lo que es aún más importante, tiene detrás suyo a la conducción de la mayoría de los sindicatos, cuyos dirigentes están siempre dispuestos a transar con los dueños del país y del mundo.
¡Como dijimos al principio, lo que estamos presenciando no forma parte del ataque a las libertades, que Milei está llevando adelante, no con mucho éxito, en otros frentes, sino la expresión judicial de la despiadada lucha entre fracciones burguesas! Por todo esto, no vamos a mover un dedo en defensa de Cristina, como tampoco lo hicimos a favor de De Vido, Boudou y otros mafiosos, que pasaron un tiempo en la cárcel como consecuencia de estas disputas entre capitalistas.
No haremos como el PTS, que,
lamentablemente, defiende a Cristina sin siquiera trazar rayas con ella y
su banda: El PTS expresa su rechazo a una eventual decisión de la
Corte Suprema que dejaría firme la condena contra Cristina... una proscripción
política por parte de la cúpula del Poder Judicial, que actúa al servicio del
poder económico y está alineada políticamente con distintos sectores de la
derecha[1].
Desde este lugar, continuaremos insistiendo en que hay que juzgar y castigar en serio a Cristina, Macri, Milei, Alberto, Massa y todos los agentes locales del capitalismo transnacional. No en el ámbito de esta justicia -que es tan corrupta como el resto de las instituciones del régimen- sino a través de la instalación de tribunales obreros y populares, que condenen a todos estos mafiosos por delitos más graves que por "meter la mano en la lata" o recibir una coima. Esta gente debe ser acusada de "traición a la patria", ya que entregaron el país a las grandes potencias y a sus respectivas multinacionales.
En las elecciones que están teniendo lugar en todo el país, buena parte de los y las de abajo están dándoles las espaldas a estos partidos y dirigentes, algo más que positivo. La izquierda, en vez de defender a Cristina, tendría que alentar este proceso de ruptura con el régimen, delimitándose de todos sus representantes y marcando el rumbo del verdadero cambio; la revolución social que acabe con la causa de todos los males, el capitalismo y sus representantes.
[1] Declaración del PTS 09/06/2025

Aplaudo que haya partidos de izquierda que argumenten y se pronuncien como Convergencia Socialista:
ResponderBorrar“Por todo esto, no vamos a mover un dedo en defensa de Cristina.”
El resto son parte de la IZQUIERDA DE CARTÓN, reformista y aburguesada.
¡Y convengamos que no se la juzga por el GRAN CRIMEN DE LESA HUMANIDAD de la Plandemia y las Vacunas! Que han dejado —y lo seguirán haciendo— un tendal de enfermos y muertos... Miles de trabajadores, mujeres, jóvenes y jubilados se desploman y fallecen en las más variadas circunstancias, como maestros dando clase o viejos en la cola de cobro de su jubilación... pero ¡NADIE sospecha de las malditas vacunas!
https://www.elchubut.com.ar/puerto-madryn/2025-6-9-13-58-0-un-docente-fallecio-mientras-daba-clases-en-la-escuela-n-728