Solidaridad con Líbano e Irán, atacados por el sionismo


Por Damián Quevedo

Irán respondió finalmente al avance del Estado sionista contra Hezbolah en Líbano. La cadena estatal iraní lanzó un cable anunciando "un ataque con misiles contra Tel Aviv", desde donde sostienen que se trató de 181 misiles. En Israel se activó el Escudo Antimisiles para evitar los impactos en tierra, y más de 1800 alarmas sonaron en todo el país. La televisión iraní informó que el 80% de los misiles lanzados contra Israel alcanzaron sus objetivos, mientras que desde el ejército israelí sostuvieron que en su mayoría los misiles fueron interceptados[1]. 

El gobierno sionista persiste en su huida hacia adelante, con una escalada militar con la que busca opacar su crisis interna. El Estado de Israel está en una encrucijada desde que inició la ofensiva sobre Gaza, ya que no puede derrotar por completo a la resistencia Palestina, pero tampoco está en condiciones de retirarse sin haber logrado una victoria absoluta, porque eso significaría un costo político enorme y el fin de Netanyahu. 

Esa ofensiva que va mucho más allá de Palestina ocupada y abre frentes en Irak, Líbano e Irán, puede desatar un proceso de resistencia creciente, en una región acostumbrada a desarrollar procesos revolucionarios, como la Primavera Árabe o las Intifadas palestinas. Esta realidad puede incrementar el aislamiento internacional de Netanyahu, sobre todo si el presidente yanqui, este o quien lo reemplace, no se juega el todo por el todo a una guerra a gran escala en medio Oriente, en una coyuntura en la cual, la gran burguesía estadounidense, no tiene una posición unificada. 

Una fracción de los capitalistas yanquis mira a la guerra como otra oportunidad de consolidar y extender su hegemonía en una región en donde viene perdiéndola frente a sus competidores chinos y rusos. Otra parte del stablishment de la gran potencia occidental, no está dispuesta a ir a fondo por temor al movimiento de masas de su país y del resto del planeta, ya que cree que una contienda militar de estas características, pondría en marcha un proceso revolucionario internacional inédito. 

En cualquier escenario, los y las revolucionarias, no podemos permanecer neutrales, debemos ubicarnos siempre del lado de los oprimidos, en este caso de los países agredidos por Israel y Estados Unidos, más allá de las diferencias políticas que tenemos, y seguiremos teniendo, con sus gobiernos, que son enemigos de los pueblos. ¡Por eso nos solidarizamos con Líbano, Irán o cualquier otro país atacado por los imperialistas y sus secuaces sionistas! 

En ese marco, debe quedar claro que no nos subordinamos a los gobiernos teocráticos ni a otras direcciones políticas capitalistas de estos países, cuya capitulación a Israel facilitó esta nueva avanzada sionista. La única opción de triunfo para la resistencia palestina y del mundo árabe, es construir una dirección obrera, socialista y revolucionaria, que se proponga acabar con el capitalismo y construir, sobre sus cenizas, una sociedad sin explotadores, a través de la Federación Socialista de Estados o regiones autónomas de Medio Oriente.


[1] Ámbito financiero 01/10/2024

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