Milei cipayo: trasladó las reservas de oro a un banco inglés
Por Damián Quevedo
Hace pocos días, el ministro de economía envió a Londres las reservas de oro del Banco Central -según sus propias declaraciones- de manera de obtener un interés a cambio de depositarlas en un banco europeo. Hasta que fue denunciado por el gremio bancario, este movimiento no había sido reconocido por el gobierno nacional.
Sin embargo, lo que Milei y Caputo
no reconocen, es que utilizan las reservas como garantía para inversiones o
para tomar deuda. Mientras tanto, lo que
genera mucha preocupación en algunos analistas del mercado es que el oro del
BCRA es parte de las reservas y advierten que ponerlo como garantía de
inversiones es un riesgo alto para un activo tan importante para nuestro país.
El BCRA tiene alrededor de u$s4.600 millones de sus reservas en oro, una parte
de ese total estaba en Londres antes de este envío que hizo Bausili y ya se
podía utilizar como garantía en operaciones.[1]
Para que le cierren las cuentas -es decir, para cumplir con los intereses de los préstamos actuales- el gobierno necesita tomar deuda en un volumen mayor, pero no lo consigue por los canales normales, ya que tanto el FMI y las grandes entidades financieras no confían en la capacidad de pago de Milei. Por eso, antes de poner las reservas como garantía, el presidente fue a buscar financiación a las cuevas de los peores buitres internacionales.
Todas estas maniobras -Caputo fue designado ministro porque conoce bien la timba financiera- pone en evidencia que el Estado argentino está al borde del default, ya que no cuenta con ingresos regulares suficientes -especialmente aquellos que provienen de las retenciones agropecuarias- para cumplir con los compromisos externos e internos.
Aunque la soja, que en otros tiempos fue el sostén del pago de los vencimientos, hoy está en un período de buena cosecha, no rinde como antes, porque los capitalistas del agro no liquidan sus cosechas a la espera de una devaluación mayor.
A pesar de que Caputo y Milei pegaron un volantazo, recurriendo a las reservas de oro, es poco probable que reciban nuevos créditos, ya que, en general, los capitalistas no confían en que esta dupla sea capaz de garantizar la gobernabilidad. Además, estas reservas corren el riesgo de ser embargadas por ciertos buitres que están litigando a la Argentina, como es el caso de aquellos que reclaman una mayor compensación por la “nacionalización” de YPF.
Con una recesión en niveles
históricos y con esta bomba de tiempo financiera, el gobierno vuelve a
demostrar que está absolutamente perdido y sin capacidad de maniobra. Esto
significa que es apenas una cuestión de tiempo para que los mismos capitalistas
que lo están apoyando se decidan a empujarlo al abismo, antes de que esto
suceda con una rebelión que los pase a todos por encima.

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