lunes, 8 de abril de 2024

Primero de Mayo: la izquierda no puede seguir marchando como furgón de cola de la burocracia, debe poner en pie su propio acto

Por Juan Giglio

La izquierda, por lo general, agita una consigna con la que trata de resolver una de las tareas fundamentales del movimiento obrero, que es la necesidad de unificar sus luchas -a través de un paro o huelga general- contra el ajuste y los ajustadores de turno. Para eso, la mayoría de los partidos que se reclaman del socialismo le piden a la CGT que convoque a una medida de estas características, e incluso a un plan de lucha que la continúe.

Estas organizaciones defienden esta táctica con el argumento de que, hoy por hoy, los únicos que estarían en condiciones de decretar una medida de esas características son los burócratas sindicales. Sin embargo, existe un primer problema, que no es menor: ¡La burocracia sindical, de conjunto, está mas interesada en negociar con el gobierno -la reforma laboral y los convenios a la baja- que en coordinar la resistencia!

El segundo inconveniente, el más importante, es que las bases odian a la mafia sindical, que vive una vida de lujos mientras sus representados pierden conquistas, puestos de trabajo y poder adquisitivo. Esto significa, que, de continuar con esta política, la izquierda corre el riesgo de quedar “pegada” a la burocracia, o, al menos, de no aparecer como una alternativa realmente distinta.

No existe ninguna posibilidad de construir una nueva dirección obrera, clasista, democrática y combativa, que no sea mediante una clara y contundente diferenciación con las direcciones sindicales y políticas del peronismo. Eso no quiere decir que no haya que aprovechar las limitadísimas medidas de acción directa que, de tanto en tanto, convoquen por sus propios intereses o por presión de la realidad. ¡Hay que hacerlo, pero, tratando de general una dinámica de lucha y organización verdaderamente independiente!

Para eso, la izquierda debe poner en el centro de agitación a la denuncia implacable contra esta “casta” siniestra, que la resistencia obrera tiene que tirar a la basura de la historia. Por ejemplo, si la CGT, como “saludo a la bandera”, convoca este Primero de Mayo a un acto, la izquierda debe rechazarlo en vez de marchar a la cola de Daer, Moyano y compañía para “exigirles” que paren, porque, más allá de las intenciones, será vista como furgón de cola de esta gente.

Ese día, las organizaciones realmente combativas tienen que poner en pie un acto independiente, con una tribuna abierta, desde la que se diga, con claridad y contundencia: ¡No hay futuro con el peronismo y todas sus variantes, políticas, sindicales y sociales! Hay que construir, desde abajo y con todos los sectores dispuestos a ponerlo en pie, un Centro Coordinador de la Resistencia, que se proponga hacer lo que nunca harán los burócratas: un plan de lucha que desemboque en otro Argentinazo.

Allí, también habrá que votar un plan obrero y popular alternativo. Un programa político, económico y social, que, como primera medida, plantee la necesidad de liberar al país del yugo de la dependencia imperialista -de los yanquis, de China y de todas las potencias- porque no habrá ninguna posibilidad de desarrollar al país en serio bajo el dominio de los imperialistas. La clase trabajadora tiene que liderar esta lucha por una segunda y definitiva independencia, que se podrá concretar si impone su propio gobierno.

Volver a página principal

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

CONGRESO PROGRAMÁTICO DE CS Durante los días 6 y 7 de marzo de 2021 se realizará el Congreso de Convergencia Socialista, en el que se discut...