Por Juan Giglio
El ministro del Interior Guillermo
Francos volvió a ponerse este miércoles el traje de bombero político del
Gobierno para recibir a la cúpula CGT y apagar un nuevo incendio. Hasta el
martes, cuando llegó la invitación del Ejecutivo, la central obrera amenazaba
con convocar un segundo paro general contra el gobierno de Javier Milei o a una
movilización para la segunda de semana de mayo, que se sumaría a la
conmemoración del Día del Trabajador.
Después de casi tres horas de una reunión los jefes sindicales se fueron de la Casa Rosada dispuestos a participar de una mesa de diálogo permanente con el Gobierno y a apoyar cambios acotados en la legislación laboral, pero reclamaron a cambio al Ejecutivo que acelere la homologación de acuerdos paritarios que no aprobó, como la de Camioneros. (Clarín, 10 de abril)
Luego de la reunión, ninguno de los jefes de la CGT salió a desmentir lo que dijeron Clarín y el resto de los medios, en cuanto a la disposición de los burócratas sindicales de negociar la reforma laboral, que es lo que requiere la mayoría de las patronales. Tampoco declararon su apoyo al reclamo de los colectiveros o la solidaridad con los movimientos sociales, que fueron salvajemente reprimidos en la 9 de Julio por la policía de Jorge Macri.
¡El que calla otorga! Así es, los gangsters que están al frente de las centrales obreras no tienen ninguna intención de luchar contra el ajuste y los ajustadores de turno, lo único que pretenden es mantener sus privilegios y garantizar la rentabilidad de los patrones que representan. La clase trabajadora tiene que romper definitivamente con esta lacra traidora y comenzar a construir una nueva dirección, realmente combativa y democrática.
La izquierda debe ponerse al frente de esta tarea, por eso, el Primero de Mayo no debe marchar junto con la CGT, si es que sus dirigentes deciden convocar a la realización de un acto. Hacerlo sería un grave error político, porque confundiría a los laburantes, que odian a los burócratas y están buscando que aparezca una alternativa diferente a la de estos mafiosos.
El Primero de Mayo hay que reunir a todas
las fuerzas dispuestas a organizar un Centro Coordinador de la Resistencia que
prepare el Argentinazo y vote a favor de un programa obrero alternativo al de
los capitalistas y sus socios burocráticos. Desde Convergencia Socialista nos
ponemos a disposición de esta necesaria política.

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