miércoles, 10 de abril de 2024

¡Basta! la brutalidad policial no puede continuar impune, hay que organizar la defensa de las protestas


Por Claudio Colombo 

Hoy, la policía reprimió de manera salvaje a una manifestación de organizaciones sociales que reclamaban comida frente a la sede ministerial de la Avenida 9 de Julio. Las imágenes, similares a las vistas en la plaza del Congreso durante el debate de la ley ómnibus, dejan bien en claro que el protocolo represivo es una de las patas fundamentales de los ajustadores, que ahora van por una nueva reforma laboral. 

Las policías Federal y de la Ciudad reprimieron a los manifestantes que participaron de la concentración en la 9 de Julio convocada esta mañana por distintas organizaciones sociales, en reclamo de alimentos para comedores y merenderos, y en rechazo a la baja de beneficiarios del plan Potenciar Trabajo. Durante más de 20 minutos los policías de infantería, los motorizados e identificados solo con chalecos celeste dispararon balas de goma, cargas de gases lacrimógenos y arrojaron gas pimienta[1]

Todos los partidos patronales, de una u otra manera, acuerdan con este tipo de operativos, porque todos pretenden la “paz social”, que es el mejor escenario para que pasen las políticas antiobreras y antipopulares. Sin embargo, los mejores aliados de Milei son los burócratas de la CGT, que, cerrando la boca frente a la represión, se reunieron con el gobierno para comenzar a dar pasos hacia la flexibilización de las leyes laborales.  

Para ir a fondo con el plan de ajuste, el gobierno y las patronales necesitan endurecer al régimen, para lo cual se apoyarán en dos patas fundamentales del mismo: las conducciones traidoras de los sindicales y los uniformados. Mientras que con unos tratarán de contener la bronca, con los otros seguirán apaleando a los que se animen a pelear y, de esa manera, intentarán amedrentar al conjunto de los laburantes.

Esta situación obliga a la izquierda y a la vanguardia combativa, a delimitarse de forma tajante de los burócratas, pero también a organizar la defensa de sus acciones, ya que el gobierno, si se lo permiten, tratará de acabar con el legítimo derecho a la protesta. Garantizar la defensa de las protestas es, por lo tanto, una obligación de las organizaciones que pretendan encarar una lucha en serio y a fondo contra las políticas de hambre del gobierno y el FMI. 

Hay que poner en pie un Centro Coordinador de la Resistencia, a nivel nacional y en todas las regiones, en donde se discuta -junto con las medidas de lucha que sean necesarias para enfrentar al ajuste- cómo poner en pie mecanismos unitarios, que sirvan para evitar que la policía actúe a su antojo y de manera arbitraria contra los luchadores y las luchadoras, cuya integridad física vale mucho. 


[1] Página12  10/04/2024

Volver a página principal

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

CONGRESO PROGRAMÁTICO DE CS Durante los días 6 y 7 de marzo de 2021 se realizará el Congreso de Convergencia Socialista, en el que se discut...