Por Juan Giglio
En un folleto publicado en 1915, que hoy es un clásico del marxismo -El socialismo y la guerra- Lenin criticaba al resto de las corrientes socialistas por sus posturas, centristas o de capitulación directa, en relación a las guerras, que son expresiones más abiertas y violentas de la lucha de clases.
Los marxistas no podemos ni debemos permanecer ajenos a estos combates, que involucran a sectores de la burguesía. Aunque la clase obrera es siempre carne de cañón de los capitalistas, no todas las guerras son iguales, ya que algunas son directamente reaccionarias, mientras que otras, las que son libradas por ejércitos de países oprimidos contra fuerzas militares opresoras, tienen un carácter progresivo, porque en el fondo expresan la necesidad de luchar por la liberación nacional.
Si en unas, como la Primera Guerra, reivindicamos a los revolucionarios consecuentes que, siendo una minoría insignificante, agitaron consignas derrotistas, en las otras, como las de Vietnam o Malvinas, debemos ubicarnos en el bando militar -no político- del país que está o estuvo siendo agredido por una potencia económica y militar.
Esta cuestión de principios debe ordenar el posicionamiento de los revolucionarios y las revolucionarias ante el conflicto que se acaba de desatar entre Israel e Irán y que, depende lo que ocurra en las próximas horas, puede llegar a convertirse en guerra directa. En ese sentido, desde nuestra corriente internacional dejamos bien en claro qué pensamos al respecto:
Reiteramos nuestra posición internacionalista y antiimperialista, en cuanto a que, en cualquier conflicto entre Irán e Israel y Estados Unidos, nos ubicamos del lado de los primeros y bregamos por la derrota de los segundos. Irán es una semi colonia capitalista avanzada, mientras que Estados Unidos e Israel son potencias imperialistas; este último, además, es también un Estado colonialista reaccionario e ilegítimo[1].
Con la salvedad del PO y el Nuevo MAS, que se expresaron de manera parecida a la nuestra, buena parte de la izquierda sostiene una posición ambigua o centrista. Este es el caso del PTS, que se limita a relatar hechos -de manera periodística- y a denunciar al sionismo, pero sin decir de qué lado del mostrador habría que colocarse en estos combates. Resulta preocupante, que el MST e IS, que en otras circunstancias adoptaron posturas principistas, aún no hayan dicho nada.
En cuanto al PTS, debemos decir que no es la primera vez que esta organización evita posicionarse en un conflicto militar en el que interviene el sionismo. Cuando Hamas atacó Israel, el PTS se negó a cerrar filas con las organizaciones político militares palestinas, que son las que, hoy por hoy, están llevando adelante la lucha contra la invasión sionista.
Llamamos a todas las fuerzas de izquierda y combativas a ubicarse en la vereda opuesta de Milei, que, sin pelos en la lengua, corrió a rendirles pleitesía a Netanyahu y los carniceros sionistas. Esto, como dijimos al principio, no significa defender a los clérigos chiitas que están al frente del estado teocrático de Irán. Nada de eso, lo que corresponde es cavar trincheras con el pueblo iraní, ya que no es lo mismo que salga victorioso de una guerra a que sea derrotado por el Estado genocida de Israel.
[1]
https://convergenciadecombate.blogspot.com/2024/04/declaracion-de-la-ccri-en-defensa-de.html

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