Por Gabriela Capurro
Luego de la
enorme marcha por un nuevo aniversario del Ni Una Menos, la mayoría de las
organizaciones feministas que participaron en esta acción no salió a impulsar
una gran movilización por la aparición con vida de Cecilia Strzyzowski. Como
todo lo indica, Cecilia ha sido secuestrada y asesinada por un grupo de
mafiosos comandado por el ex piquetero Emerenciano Sena, que está íntimamente
ligado al gobernador kirchnerista del Chaco Capitanich.
Es que para
el feminismo “nacional y popular” existe una actitud de “sororidad” para con
las mujeres que son atacadas por machos violentos, siempre y cuando estos no
estén relacionados a las estructuras de poder que comanda el progresismo
kirchnerista. No casualidad, el gobierno ha cooptado a buena parte del
movimiento de mujeres y contenido, aunque de manera indirecta, a los sectores
más radicalizados, incluso de izquierda.
Lo mismo
sucede con el periodismo comprado por el gobierno, como Página 12, que salió a
montar una campaña para tratar de desligar a Capitanich del femicidio y a
acusar a la oposición “de derecha” de querer ensuciarlo:
Desde la gobernación, señalan que Capitanich
acompañó la investigación desde que se conoció que la chica no aparecía. El
primer comunicado fue emitido el 7 de junio a las 12 del mediodía,
pidiendo datos de Cecilia, haciendo su descripción y la ropa que vestía en el
momento de la desaparición. El día 8 se declaró una alerta para todas
las fuerzas de seguridad nacionales y provinciales.
Sin embargo, como los padres de César son
referentes de los movimientos sociales y candidatos, se trató de asociar
el posible femicidio con la gobernación, el peronismo y, en especial, con el
propio Capitanich. Sucede que el gobernador fue padrino de su casamiento y
prologó un libro titulado Emerenciano
Caudillo del Norte. Por eso, hasta se puso en duda la realización de las
PASO del domingo. Voceros del Tribunal Electoral de Chaco hicieron saber que de
ninguna manera se cancelarán o postergarán los comicios. (Página 12, 15 de Junio)
Desde
Convergencia Socialista decimos que las mujeres y todo el pueblo deben ganar
las calles para reclamar que se investigue, juzgue y castigue a los culpables
de este nuevo crimen, similar a otros perpetrados por los “hijos del poder”,
como el más emblemático de todos, el de María Soledad Morales, que tuvo lugar
en 1990 en la provincia de Catamarca. La izquierda no puede mirar para otro
lado, debe ponerse a la cabeza de esta lucha democrática.
Además, se
debe conformar una comisión investigadora independiente, encabezada por la
madre y familiares de Cecilia, junto a representantes de organizaciones
defensoras de los derechos humanos y feministas que no estén ligadas al
gobierno, de manera de encontrar a todos los culpables de este nuevo femicidio,
que no puede quedar impune.
No puede
ser que se acepte como querellante a la secretaría de derechos humanos de
Chaco, como acaba de suceder, ya que, de esta manera, el gobierno sería juez y
parte en el asunto. el gobernador fue de los primeros en salir a
la cancha para esclarecer el tremendo hecho y la Secretaría de
Derechos Humanos del Chaco fue aceptada como querellante en la causa. (Página 12, 15 de junio)

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