Escrita por delegados de base del ENSACARBÓ
Las y los docentes cordobeses, agotados de representaciones gremiales que
ejercen dicho carácter en beneficio propio, deciden en estas elecciones de
candidatos hacerse representar con voces nuevas, legitimadas por las bases y
por las luchas sucesivas llevadas a cabo durante las paritarias de este último
año 2022
Así maestras/os, profesores en general se organizan para dar lucha a una
conducción que –pandemia y cuarentena por delante – trabajó denodamente con el
gobierno de la Provincia de Córdoba, cercenado derechos y violando aspectos
fundamentales del Estatuto del Docente en vigencia.
La burocracia sindical minimizando la participación de las bases,
modificó el estatuto alterando el puntaje y la carrera docente, mediante
resoluciones que se generan en los laboratorios del gremio. De esa manera,
apoyaron resoluciones que quitan el rol docente a compañeros que se desempeñan
como tales, para instalar como broche de oro la ley 10694, que recorta la
jubilación para convertir a las y los compañeros docentes jubilados en mendigos.
A través de distintas autoconvocatorias, generadas, por un lado, por el
malestar ante la difícil situación del sector y, por el otro, ante la necesidad
de que las bases cuenten con un canal de organización, debido a la crisis de
representación que viven hoy las instituciones. Y, en particular, la que nos
convoca como docentes -bajo los legítimos derechos constitucionales y de leyes
de agrupaciones sindicales- fue surgiendo, al fragor de estos postulados, un
fuerte propósito y deseo de hacerse sentir, de estar presentes, de manifestarse
contra esta burocracia funcional que ha abandonado a las y los docentes a su
suerte
El 31 de agosto, miles de docentes ajenos a la lista Celeste -que
conduce actualmente nuestro gremio- asistimos a una marcha sin precedentes,
acorralando y presionando a la conducción, con el propósito de que no acepte el
miserable aumento del gobierno provincial peronista. Esa marcha habría de
convertirse en un punto de inflexión en un tiempo nuevo de compromiso con lo
sindical y con lo laboral, porque las bases exigimos allí, y lo volvemos a
hacer ahora, un 50 % en un solo pago al básico y la derogación de la ley que ha
puesto a nuestros jubilados por debajo de la línea de pobreza.
Nos hacemos eco de las injusticias, de los atropellos, del maltrato laboral,
psicológico, de la violencia de género que a diario se vive desde el Ministerio
de Educación, a través de sus funcionarios y de las instituciones educativas,
al amparo de un sindicato que manda a sus afiliadas víctimas a buscarse
abogados ante estas situaciones, dejando así a sus secretarías (la de La Mujer,
en este caso) solamente para el “dictado de cursos”
La semana del 21 al 28 de octubre de este año se convirtió también en un
hito: en las elecciones de delegados por escuelas públicas de la Capital
provincial, la conducción de UEPC perdió en casi todas las escuelas, quedando
desprovista de delegados funcionales a sus propios intereses. Aunque la conducción
gremial maniobró impunemente para impedir la llegada de nuevos delegados, las
bases se impusieron finalmente.
A partir de la asunción, ya de hecho, de esta nueva delegatura, se
pedirá una asamblea general de delegados a los fines de dar respuesta a las
necesidades laborales del colectivo docente. Es necesario recrear fuerzas y
vínculos a los fines de construir un espacio de oposición en el que los y las
docentes seamos protagonistas.

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