martes, 15 de febrero de 2022

¿Por qué están perpetrando golpes de estado en África?


Por Oladipupo Jimoh, Vanguardia Socialista Revolucionaria (RSV), sección en Nigeria de la Corriente Comunista Revolucionaria Internacional, CCRI.  http://www.revolutionarysocialistvanguard.wordpress.com. 11 de febrero de 2022

La República Democrática del Congo (RDC) es la última de una larga cadena de golpes de Estado en todo el continente africano, que ha experimentado al menos 5 intentos de golpe en los últimos 18 meses. El ascenso de este tipo de procesos, en África, especialmente en su región Occidental, es el resultado necesario del declive del imperialismo estadounidense y de todo el bloque imperialista occidental, situación que refleja la profunda decadencia del orden mundial capitalista. Surgiendo de en estas circunstancias, aparecen las nuevas superpotencias imperialistas del hemisferio oriental: Rusia y China.

El continente experimentó una realidad parecida después de la Segunda Guerra Mundial, cuando el imperialismo británico retrocedió como Gran Potencia, abriendo el camino para el avance de los Estados Unidos, que ocupó su lugar. En ese m arco, el surgimiento y desarrollo de movimientos de independencia que aprovecharon el retroceso británico y europeo, se combinó con la aparición de golpes al servicio de los intereses geopolíticos y comerciales de Estados Unidos.

Los golpes de Estado son, además, una señal del cambio del capitalismo neoliberal, que está dejando atrás sus formas "democráticas" para tratar de convertirse en "bonapartismo", tal cual lo advirtió nuestra corriente internacional a principios de 2020, explicando el surgimiento de lo que hemos llamado "Contrarrevolución COVID", una línea que significa el aplastamiento sin precedentes de los derechos democráticos. El hecho de que modelos bonapartista y chovinistas estén siendo adoptados ahora por amplios sectores de la clase dominante está siendo aprovechado por Rusia y China, cuyos estados tienen una amplia experiencia en este tipo de gobiernos. Las potencias orientales están expandiendo su esfera de influencia a tasas alarmantes para sus rivales occidentales, especialmente para los intereses de los Estados Unidos. 

Enfoque marxista sobre los golpes de Estado

Rusia y China amenazan con usurpar la supremacía de los Estados Unidos, como así también lo que aún queda del dominio europeo sobre los pueblos de África. Una expresión de esta dinámica es la actitud del jefe de la junta militar  de Malí, Assimi Goita -partidario de la intervención de las tropas rusas- que emitió un ultimátum para que los embajadores franceses se retiraran de ese país. Las aclamaciones en las calles de Uagadugú también se debieron al derrocamiento del gobierno de Kabore en Burkina Faso, el desplazamiento del imperialismo francés y la promesa de intervención rusa por parte de los golpistas.

Condenamos ese golpe de Estado, aunque no simpatizamos con el gobierno de Roch Kabore. Ya en 2020, después del golpe de Estado en Malí, declaramos que los socialistas no abogan por los golpes de Estado como práctica revolucionaria, sino contra la CEDEAO, la UA, los partidarios del gobierno de Keita y otros títeres del imperialismo occidental y francés, el pueblo maliense debe organizarse de manera independiente:

"Apoyamos el deseo popular de deshacernos de Keita y su gobierno y no desperdiciamos ni una lágrima por su detención por parte de los soldados rebeldes. También nos oponemos a todas las formas de sanciones y bloqueos contra Malí por parte de la UA y la ECOWAS". (https://www.thecommunists.net/worldwide/africa-and-middle-east/malians-don-t-repeat-the-mistake-of-history/De manera similar, denunciamos todas las sanciones contra Burkina Faso por parte del bloque regional CEDEAO y su suspensión de la Unión Africana (UA)

El RSV y el RCIT advirtieron también que:

"La CCRI no aboga por un golpe militar como medio legítimo de la lucha de clases, llamamos a las movilizaciones populares, a las huelgas generales y a la insurrección armada como métodos para derribar regímenes reaccionarios... Si bien entendemos plenamente el regocijo de las masas por el fin del régimen de Keita, les advertimos que el poder no debe permanecer en manos de pequeñas camarillas militares... Además, es probable que las grandes potencias imperialistas y los gobernantes corruptos de la región intenten manipular la situación para asegurar sus intereses. " (https://www.thecommunists.net/worldwide/africa-and-middle-east/mali-the-imperialist-puppet-ruler-keita-has-fallen/)

El gobierno que tuvo lugar luego del golpe de 2020 en Malí, que tuvo el respaldo de las masas, degeneró hacia la derecha, afectando a otros países francófonos del Sahel, provocando una dinámica de golpes o intentos, como en Guinea Bissau y la RDC. El contagio golpista expresa el carácter decadente del imperialismo occidental, ya que, al igual que la junta maliense, los gobernantes militares recurren a las potencias orientales para consolidar sus regímenes, todo en nombre de la lucha contra el terrorismo.

Sin embargo, mientras  todo esto sucede, las masas en Sudán no han cesado ni un segundo de luchar contra el régimen militar de Kartoum, desde que los militares tomar el poder. Esto se debe a la experiencia que el pueblo sudanés ha extraído de la Revolución Árabe de 2011. De hecho, la resistencia de masas en ese país es una continuación de ese proceso contra las dictaduras -como las de Bashar al Assad y compañía- y la dominación imperialista.

Llamamos a la clase obrera y a los oprimidos de África Occidental francófona a seguir el camino del pueblo sudanés para derrocar a los gobiernos militares, e instalar gobiernos de obreros y campesinos pobres, apoyados en las organizaciones independientes y democráticas de lucha de las masas. Por la expulsión de las tropas francesas y otras fuerzas occidentales del Sahel y exigimos la disolución de todas las coaliciones con cabeza imperialista como la MINUSMA. ¡Decimos abajo la Operación Barkane! Al mismo tiempo, estamos en contra de las incursiones de las fuerzas rusas y chinas en el Sahel o en cualquier parte de África.

Es alentador, que a pesar del respaldo del imperialismo ruso al inestable régimen de Al Burhan, las masas reconocieran las consecuencias nefastas de dejar que los lacayos de Putin se salieran con la suya. El imperialismo ruso ha logrado un mayor nivel de consolidación en el Medio Oriente que en África Occidental, donde su intervención es todavía extraña. Esta es una ventaja, ya que las masas pueden deshacerse más fácilmente del yugo de este imperio de recambio que en el norte de África, pero solo si se sacan conclusiones de los resultados de sus intervenciones en el Medio Oriente.

¿Es posible un golpe de Estado en Nigeria?

La situación política en Nigeria es, en el marco la campaña electoral, muy volátil, ya que expresa la acumulación de las crisis capitalistas -de proporciones históricas- que comenzaron en 2008/09, que han abierto un período revolucionario mundial. Ya en 2012, un año después de que comenzara la Revolución Árabe, el levantamiento de Occupy Nigeria estaba en marcha. El movimiento End SARS de 2020 estimuló una participación política renovada, por desorganizada que haya sido. En ese marco, aumenta la preocupación por la posibilidad de un golpe de Estado.

La cuestión de un futuro golpe de Estado en el país no solo se ha vuelto posible, sino también bastante probable. La clase dominante está confundida y las masas no están organizadas, mientras que a las facciones capitalistas les resulta cada vez más difícil resolver la cuestión nacional en el contexto de "One Nigeria". Los bulliciosos sentimientos de autodeterminación nacional, expresados a través de campañas por la secesión, ahora toman la forma de apoyo a los candidatos, basados en las raíces étnicas de estos. 

Desde el regreso al gobierno civil en 1999 poco se hablaba de un golpe, que ahora empieza a ser evaluado por las clases dominantes. Dependiendo del giro de los acontecimientos, este podría llegar a ocurrir antes o después de las elecciones de 2023, como forma de liquidar pleitos entre sectores burgueses. Los sectores del norte podrían valerse de esta herramienta, antes de las elecciones, o aprovechando un eventual levantamiento de masas antigubernamental, antes de los comicios.

Otra posibilidad podría ser como resultado del litigio que disputa la victoria del presidente Buhari en las elecciones generales de 2019. Si los tribunales fallaran a favor de su principal oponente, el ex vicepresidente Atiku Abubakar, la clase dominante del norte podría terminar reteniendo el poder durante los próximos 4 años con la cancelación automática de las elecciones del próximo año. Tal fallo judicial sería un golpe de Estado en sí mismo, pero también podría conducir a una verdadera toma del poder militar. 

Pase lo que pase, la propagación de los golpes de Estado en toda África sólo puede tener un fin reaccionario. Dado que Francia es la potencia imperialista dominante en el Sahel, regocijarse en las calles de Uagadugú después del golpe es comprensible. ¡Sin embargo, el acercamiento con el imperialismo ruso o chino no es permisible! Las masas populares en Sudán ya han probado al imperialismo ruso y pueden ver más claramente cómo todas las potencias imperialistas encajan directamente en la política del antiguo régimen. 

Los africanos occidentales deben extraer lecciones de la Revolución Árabe y del papel contrarrevolucionario del imperialismo ruso en todo el mundo. Putin ha estado detrás de la tiranía de Assad que masacró al pueblo sirio durante una década y ha convertido la Revolución Árabe en Siria en un punto muerto. Rusia también desempeña el papel de columna vertebral imperialista de la dictadura de al Sisi en Egipto y, recientemente, ha aplastado el levantamiento popular de la clase obrera militante en Kazajstán, donde más de 160 manifestantes fueron asesinados utilizando fuerzas de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC).

Los trabajadores y los revolucionarios deben oponerse a cualquier nuevo golpe, incluso si tal golpe es orquestado por un llamado gobierno civil, como lo ha hecho Kais Saied en Túnez. Por lo tanto, las masas no deben conformarse con ningún gobierno o partido de oposición, sino luchar para establecer una República de Trabajadores y Campesinos Pobres que expropie al Capitalismo, haciendo retroceder a las fuerzas imperialistas.

¡No a las sanciones de la CEDEAO/UA contra Burkina Faso y Malí! ¡No al acercamiento con el imperialismo ruso en ese país!

¡Abajo MINUSMA! ¡Fin de la Operación Barkane! ¡Ni el imperialismo francés ni el ruso! ¡Expulsemos a todas las tropas imperialistas del Sahel y del continente africano!

¡No a todas las formas de dictaduras, ya sean civiles o militares! ¡Abajo todos los gobiernos neoliberales! ¡Por una Federación Socialista de África Occidental!

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