Por corresponsal
Quienes somos contratados o contratadas en la multinacional
de Catering Gate Gourmet, estamos atravesando una situación crítica. En la AFIP
permanecemos como “activos en la empresa”, pero durante estos dos años, en los
que se dio lugar a las restricciones por Covid-19, no hemos recibido ningún
tipo de bonificación ni porcentaje salarial.
¡Somos cientos de familias sin sustento ni apoyo! Durante el
2020 fuimos impulsores, junto a decenas de compañeros y compañeras, de la lucha
por la defensa de nuestros puestos de trabajo y salario en la planta de Ezeiza.
Esa batalla, que hoy continuamos sin pausa, ha significado un quiebre histórico
en la relación trabajadores-patronal, no solo porque muchos perdieron el miedo,
sino también porque fuimos más allá de las pretensiones de los dirigentes que
muchas veces nos entregaron sin oponer ningún tipo de resistencia.
En su momento, fue la unidad la que marcó el pulso en los
días de acampe, asamblea permanente y movilización. Pudimos romper con esa
lógica divisionista entre efectivos y contratados, entre trabajadores de
diversos sectores, compañeros con antigüedad y con pocos años dentro de la
empresa, lo cual consideramos un triunfo de la solidaridad obrera.
Hoy, cuando las actividades en los aeropuertos de nuestro
país están rondando un 80%, vemos como Gate Gourmet se niega a devolver
derechos históricos utilizando el discurso de la crisis y el Covid-19 como
bandera. Esto no es nada nuevo para nosotros, ya que, desde hace años la
empresa busca barrer conquistas para maximizar ganancias. En los días que
corren, trabajadores con más de 20 años de antigüedad siguen sin volver a sus
puestos de trabajo, en tanto quienes volvieron se encuentran enfrentando la
política de multiplicidad de tareas que por la vía de los hechos intenta
imponer la empresa.
Gate Gourmet no está en crisis, es un monopolio que se
extiende en más de doscientos aeropuertos de diversas partes de mundo, no
aceptamos que siempre seamos nosotros la variable de ajuste para que unos pocos
se llenen los bolsillos. Detrás de cada uno de nosotros hay familias, hijos e
hijas que hoy ven amenazado su futuro.
Los contratados, hoy somos los últimos en la fila a pesar de
que la mayoría debería estar en condición de efectivo, a causa de las
reiteradas violaciones de la Ley de Contrato de Trabajo que lleva adelante Gate
Gourmet. No estamos pidiendo que nos regalen nada ¡queremos lo que es nuestro!,
nuestra efectivización, nuestro salario y nuestra vuelta a los puestos de
trabajo, por lo cual seguiremos en pie de lucha. No nos resignamos a mirar a la
cara a nuestros hijos para decirles que no tenemos nada para poner en la mesa.
En Gate Gourmet los contratados no cobramos por nuestra
antigüedad a pesar de que podemos pasar por dicha situación entre uno y seis
años, tampoco tenemos vacaciones, si decimos que no podemos quedarnos a hacer
horas extras o faltamos por estar enfermos nos dan la baja. ¿Por qué no cambiar
la historia de continuo maltrato hacia los/as contratados/as?
Rechazamos que nos usen como trabajadores descartables.
Sabemos que la empresa dio de baja a un compañero cuando se encontraba
atravesando una operación de apendicitis. Luego se enteró que mientras se
encontraba en el quirófano habían llamado a su casa para notificar la baja. Hacemos
un llamado a NO olvidar ni abandonar nuestra lucha, para NO resignar nuestros
derechos, tampoco dividirnos como si algunos fuéramos trabajadores de primera y
otros de segunda.
A nuestros compañeros efectivos les decimos que no nos dejen
solos porque nosotros estamos acá con ustedes y también queremos una vida
digna. Solo la unidad en la lucha y la organización nos permitirá salir
adelante, tengamos presentes nuestras batallas, porque juntos podemos ser
invencibles.

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