Por Graciela Monari
Veinte años atrás moría, con apenas 54 años, debido a un cáncer
de pulmón, el periodista y escritor Osvaldo Soriano, quien escribió, entre otros
textos memorables: “Triste, solitario y final”, “No habrá más penas ni olvido”,
“Cuarteles de invierno”, “El penal más largo del mundo”, “A sus plantas rendido
un león”, “Una sombra ya pronto serás”, etc. Varias de sus novelas fueron llevadas al cine con mucho éxito, como
Cuarteles de Invierno, No habrá más penas ni olvido y Una sombra ya pronto
serás. A pesar de no haber formado parte de ninguna organización política o de derechos
humanos, fue, durante su exilio, un activista contra la dictadura militar. Soriano decía al respecto: “Fui
con las Madres de Plaza de Mayo, con Cortázar, Osvaldo Bayer, David Viñas, con
miles de otros mejores que yo, uno más de lo que los militares llamaron
‘campaña anti argentina”. Hijo de un trabajador de Obras Sanitarias y de la tandilense
Eugenia Goñi dejó el secundario en tercer año y comenzó a trabajar como
embalador de manzanas, mientras jugaba al fútbol en Río Negro y soñaba con
dedicarse profesionalmente a ese deporte. Más tarde, cuando emigró de esa
provincia, ingresó a la metalúrgica Tandil, donde trabajaba como sereno durante
la noche, empezando a escribir sus primeros cuentos. Como periodista escribió
crónicas notables, una de ellas, en 1974 en la Revista Crisis, referida a la
pelea de Muhamad Alí con George Foreman en África. La transcribimos, a modo de
homenaje: (Leer todo)

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