Paraguay, despu茅s de la derrota trumpista, otro clavo en la cruz de Milei
La derrota de Donald Trump constituye, sin duda, el golpe
pol铆tico m谩s duro que recibi贸 el gobierno argentino. Despu茅s de una serie de
traspi茅s internacionales, la huida de Bolsonaro y, ahora, la crisis del
gobierno paraguayo, la derrota de los republicanos en las elecciones
legislativas de Estados Unidos adquiere una dimensi贸n que va mucho m谩s all谩 del
alineamiento ideol贸gico y de aquella pretendida batalla cultural internacional
que Milei intent贸 encabezar.
Lo que comienza a derrumbarse es el principal sost茅n
pol铆tico internacional de su plan econ贸mico, precisamente cuando la imagen del
presidente libertario est谩 por el piso y comienza la carrera electoral hacia
2027.
No pasa desapercibido el antecedente de la asistencia del
Tesoro de los Estados Unidos, a cargo de Scott Bessent, que entre septiembre y
octubre de 2025 implement贸 una intervenci贸n directa en el mercado cambiario
argentino para evitar una disparada del d贸lar por encima del techo de las
bandas, justo antes de las elecciones legislativas. La pregunta que se hacen
los analistas es si el gobierno de Javier Milei contar谩 con ese respaldo
financiero en 2027, en caso de nuevas presiones devaluatorias, con las elecciones
presidenciales argentinas en el horizonte. (Infobae, 4/10/2026).
El riesgo para el gobierno argentino es concreto. La deuda
externa contin煤a creciendo y no existen ingresos genuinos y permanentes,
provenientes de impuestos al gran capital, que permitan afrontar sus
vencimientos. Mientras tanto, los mercados, es decir, los grandes capitales que
especulan con los bonos de la deuda p煤blica, interpretan la derrota de Trump
como una se帽al de alerta frente a cualquier nueva inversi贸n en la Argentina.
En este contexto, Paraguay no constituye un hecho aislado.
En nuestro pa铆s, millones de trabajadores se endeudan para llegar a fin de mes,
mientras la recesi贸n y el deterioro de los ingresos populares profundizan una
situaci贸n cada vez m谩s explosiva. La posibilidad de un “default interno”,
provocado por el estallido de la gigantesca burbuja de endeudamiento mediante
tarjetas de cr茅dito y billeteras virtuales, comienza a perfilarse como una
amenaza concreta.
El efecto pol铆tico de la derrota de Trump es directo.
Amplios sectores de la poblaci贸n asocian la ca铆da del presidente yanqui con el
destino de Milei. El mandatario argentino comienza a ser visto como una figura
en retirada o, incluso, en plena huida, como su amigo Bolsonaro.
El revuelo que provoc贸 el resultado electoral estadounidense
en las filas del oficialismo constituye una demostraci贸n de la profundidad de
su crisis. Caputo sali贸 inmediatamente a “aclarar” que el financiamiento
norteamericano no estaba en riesgo. Patricia Bullrich, por su parte, aceler贸 su
campa帽a pol铆tica, se fotografi贸 con alrededor de quince diputados y comenz贸 a
modificar su discurso econ贸mico, tomando distancia de la ortodoxia liberal.
Al mismo tiempo, Karina Milei sali贸 a afirmar que tiene un
“plan B”, en medio de las especulaciones sobre una alternativa electoral para
el caso de que su hermano no est茅 en condiciones de disputar exitosamente las
pr贸ximas elecciones presidenciales.
El Ejecutivo se apresur贸 a responder que el 煤nico candidato
es Javier Milei. Una aclaraci贸n que no habr铆a sido necesaria si no existieran
dudas sobre su futuro pol铆tico. Sin embargo, lo que hoy se discute puertas
adentro del gobierno, aunque nadie se atreva a reconocerlo p煤blicamente, ya no
es solamente la reelecci贸n, sino c贸mo llegar a fin de a帽o sin depender de un
salvataje estadounidense.
Las movilizaciones que sacuden Francia y sus repercusiones
en Am茅rica Latina, el resultado electoral brasile帽o y la crisis paraguaya,
donde la renuncia del presidente no logr贸 detener las protestas, forman parte
de un proceso internacional m谩s amplio. Aunque cada uno de estos
acontecimientos responde a contradicciones particulares, todos expresan, de
distintas maneras, la inestabilidad pol铆tica y social que atraviesa al
capitalismo en esta etapa de su crisis.
Para la administraci贸n libertaria, estos acontecimientos van
configurando un verdadero cerco pol铆tico internacional. Milei apost贸 todas sus
fichas a Trump, subordinando su pol铆tica exterior y buena parte de su
estrategia econ贸mica a la protecci贸n de la Casa Blanca. Ahora, la derrota
electoral de su principal aliado deja al descubierto la extrema fragilidad de
un gobierno que pretendi贸 presentar esa subordinaci贸n como una demostraci贸n de
fortaleza.
El 煤ltimo basti贸n internacional sobre el que Milei construy贸
sus expectativas comienza a resquebrajarse. Y aunque, medido en d铆as, falta
poco para diciembre, en tiempos pol铆ticos ese plazo puede transformarse en una
eternidad para el gobierno libertario. Una eternidad en el infierno.
