La implosión libertaria avanza a velocidad récord

🔊 Escuchar audio

Por Damián Quevedo

Aunque la crisis a la que nos llevó el gobierno libertario, tiene precedentes y similitudes en las anteriores, la velocidad con la que se hunde la actividad económica y las tendencias a una implosión del modelo, son particularmente rápidas, incluso en comparación con otros momentos históricos.

El gobierno actual es una especie de parodia, muy mala, del menemismo, aunque Carlos Menem ejecutó un ajuste similar y construyó, junto su ministro estrella Domingo Cavallo, la burbuja que terminó estallando en el 2001, los efectos del ajuste fueron mas lentos y el contexto internacional favoreció al gobierno en ese momento.

La dupla Milei Caputo, no solo no gozó de un período de calma económica como el menemismo (que hasta parecía exitoso en sus primeros años) sino que lograron una caída de la producción y la actividad económica, mayor y en menos tiempo.

Al igual que Cavallo en aquellos años, el Messi de las finanzas, el mismo que hace unos días hizo perder al país más de mil millones de dólares, se aferra al atraso cambiario como un náufrago a una balsa, el dólar planchado artificialmente que conlleva desembolsos enormes de las arcas públicas, sostiene la ficción del equilibrio fiscal mientras cierran fábricas y miles de trabajadores quedan en la calle.

Según indica Página 12: Más allá de las presiones internas, Caputo dice que el “uno a uno” virtual evita corridas y, tras liquidar AYSA, prepara el remate de otras firmas para conseguir 1500 millones dólares. En paralelo, el modelo cierra el doble de empresas que Macri, se expande la crisis de empleo y se multiplican los nuevos “Todo por $2” que venden chucherías chinas. La banca internacional y los gigantes de los alimentos advierten que el ajuste es difícil de sostener. En el período PRO se perdieron 23.632; en la pandemia 15.398 y, si la crisis se mantiene como hasta hoy, en diciembre del 2027 habrá 48.887 empresas menos que en la previa a la llegada de los libertarios[i].

La segunda etapa del plan de ajuste libertario, luego de la motosierra sobre los derechos elementales de los trabajadores y del intento de vender el territorio nacional, es la venta de todo lo público que pueda ser vendido, privatizaciones a discreción solo para poder seguir cumpliendo con los pagos de intereses de deuda externa.

Porque como señalamos en notas anteriores, el gobierno nacional no tiene un ingreso regular de dólares que le permitan afrontar los pagos de deuda, por eso recurre de forma permanente al endeudamiento y ahora, a las privatizaciones. La política económica de Milei y Caputo se parece más a los actos de desesperación de un adicto, que a un plan que pretenda sacar adelante la economía, todas las medidas del ministro están enfocadas en evitar el estallido, al menos por un día más, pero no existe ningún plan o medida para que esa implosión no suceda.

Esta situación se vuelve más y más volátil, en la medida que se complica la situación de Donald Trump, como se pudo ver en los últimos viajes de Milei a EEUU, en los que no trajo ni siquiera promesas.

Volver a página principal