JP Morgan y el Círculo Rojo le bajaron el pulgar a Milei
El riesgo país, que continúa siendo una terrible noticia
para el gobierno libertario, no es producto del terrorismo, los golpes de
Estado u otro delirio de Milei. Son los números que emite la banca JP Morgan, a
la que siempre estuvo allegado el ministro de economía, Toto Caputo.
Las cifras, en definitiva, que expresan la desconfianza
de los grandes capitales, particularmente el capital financiero -del que
depende este gobierno- sobre la evolución de la economía. Ya no son solo los
índices, incluso oficiales, que emiten alertas rojas sobre inflación y
actividad económica, que, vistos desde cualquier perspectiva, muestran la
existencia de un proceso recesivo.
El último informe del INDEC mostró que la
economía argentina cayó 1,7% interanual en agosto, mientras que frente a julio
apenas registró una mejora desestacionalizada de 0,1%. El resultado fue
inferior a las expectativas de recuperación que manejaban las consultoras
privadas y volvió a poner sobre la mesa el riesgo de una recesión técnica. (Perfil,
23 de octubre)
El contexto internacional tampoco augura un despegue, ya
que el barril de petróleo, en alza, empuja a las tasas de interés del tesoro
yanqui y lleva a los capitales a buscar refugios más confiables que las
economías semi coloniales. Un ambiente que encarece y dificulta la colocación
de bonos y la toma de deuda para los países como el nuestro, que, además, no da
señales de poder pagar en tiempo y forma sus empréstitos.
Los números y los informes de JP Morgan no son solo
estadísticas, sino señales políticas dirigidas a los grandes capitales,
diciéndoles que este gobierno ya dio todo lo que podía y que es necesario un
cambio de figuras e las cúpulas. Sobre todo, porque el agotamiento político, la
caída en la imagen presidencial y los escándalos de corrupción -en medio de una
de las peores recesiones- son el caldo de cultivo ideal para una rebelión. ¡En
ese marco, las imágenes de Francia se ven cada vez más cercanas!
El Círculo Rojo busca un recambio
Esto es algo de lo que tomaron nota los principales
candidatos y partidos patronales, es por eso que Patricia Bulrrich viene
tomando distancia de Milei desde hace un tiempo, explicando, de una u otra
manera, que “debe continuar el modelo, con o sin Milei”. Por esto, volvió a
lanzar un video a través del cual dice “conocer a los argentinos”, que es algo
así como el inicio de su campaña.
Es un desafío más de la senadora hacia el
presidente Javier Milei, después de los múltiples que le hizo en los últimos
meses, como cuando pidió abiertamente la renuncia de Manuel Adorni, presentó su
renuncia a la jefatura del bloque del Senado o publicó un video suyo con la
cortina musical de Lali, la artista más crítica de Milei. (Clarín,
22 de octubre)
Del otro lado del arco político patronal, aunque o
demasiado lejos, tuvo lugar una reunión cumbre de los principales referentes
del peronismo, con Massa, Kiccilof y varios gobernadores. A pesar de que
continúa la interna entre las diferentes bandas del PJ, este partido trata de presentarse
ante los grandes capitales como el único capaz de pilotear la nave del
capitalismo semicolonial en épocas de grandes crisis, garantizando el orden al
servicio de los de arriba.
La crisis de los representantes de la casta burguesa,
cada vez más expuesta frente a los ojos de las masas, es una gran oportunidad
para que la izquierda, con su figura más representativa y popular, Myriam
Bregman, ponga en marcha una gran campaña, postulándose como la única
alternativa capaz de responder a las demandas elementales de la clase
trabajadora y el pueblo, con un gobierno revolucionario de los y las de abajo.
