Elecciones en Brasil: ¡Ni Lula-Alckmin ni Bolsonaro! Votemos por la lista del PSTU y sus candidatos Hertz Dias y Vanessa Portugal

🔊 Escuchar audio

¡Votemos por la lista del PSTU y sus candidatos Hertz Dias y Vanessa Portugal! ¡Defendamos la soberanía nacional de Brasil frente al imperialismo! ¡Por un gobierno obrero y popular!

Declaración de la Corriente Comunista Revolucionaria Internacional (CCRI), 3 de septiembre de 2026, www.thecommunists.net 

Las elecciones generales en Brasil están dominadas por la polarización entre el gobierno del presidente Lula y la oposición de derecha en torno al expresidente Bolsonaro. El gobierno de Lula es un frente popular, es decir, una coalición entre el Partido de los Trabajadores (PT) y otras fuerzas reformistas (PSOL, el estalinista PCdoB, etc.) con fuerzas burguesas abiertas, personificadas en el vicepresidente Geraldo Alckmin, una figura con estrechos vínculos con el mundo empresarial y financiero. Este frente popular ha estado en el poder desde 2003 —con la interrupción de los años 2016-2022— y ha dirigido el país en interés de los capitalistas brasileños. Flávio Bolsonaro representa una política chovinista y autoritaria feroz, tal como demostró su padre cuando estuvo en el poder entre 2018 y 2022.

Recientemente, la situación política ha pasado a estar dominada por la cuestión del conflicto comercial de Brasil con EE. UU. La administración Trump amenaza a Brasil con enormes aranceles, una política que también aplica a muchos otros países del mundo. El objetivo de Washington es obligar a Brasil a otorgar un trato preferencial a las corporaciones estadounidenses y a someter plenamente al país a los dictados imperialistas de la Casa Blanca (“Doctrina Donroe”). El bando de Bolsonaro apoya incondicionalmente la política de Trump y actúa, de hecho, como agente del imperialismo estadounidense. Por el contrario, el gobierno de Lula utiliza el sentimiento popular de antiimperialismo patriótico y espera defender los intereses de la burguesía brasileña maniobrando entre el imperialismo estadounidense y el chino. Sin embargo, el gobierno no está dispuesto ni a tomar medidas decisivas contra los depredadores estadounidenses ni a romper con el imperialismo como tal.

Naturalmente, como socialistas no votaremos por el candidato de derecha Bolsonaro, ya que representa la política de la reacción más oscura y el sometimiento al imperialismo estadounidense. Sin embargo, sería un error ignorar el hecho de que muchos trabajadores comunes ajenos al sector público, incluidos numerosos evangélicos, votaron por Bolsonaro en las últimas elecciones debido a su decepción ante los años de gobierno procapitalista de Lula. Esto cobra aún mayor importancia dado que muchos de ellos apoyan huelgas y otras acciones combativas en torno a reivindicaciones económicas. Por ello, como socialistas debemos involucrar a estos trabajadores en luchas conjuntas y explicarles que Bolsonaro representa un grave peligro para sus intereses.

Asimismo, los socialistas no podemos votar por Lula ni por su gobierno de frente popular. Este ha demostrado a lo largo de los años que gobierna como fiel defensor de los intereses capitalistas y que —mediante su influencia en la CUT, el MST y otras organizaciones populares— impide que las masas emprendan acciones decisivas de lucha de clases. Una tarea crucial en Brasil consiste en romper el frente popular, que representa la subordinación de la clase trabajadora a los capitalistas.

Por todo esto, desde la Corriente Comunista Revolucionaria Internacional (CCRI) llamamos a votar por la lista del Partido Socialista de los Trabajadores Unificado (PSTU) y por sus candidatos a la presidencia, Hertz Dias y Vanessa Portugal. El PSTU —sección brasileña de la Liga Internacional de los Trabajadores-Cuarta Internacional (LIT-CI)— es un partido con una larga trayectoria como organización combativa y firmemente arraigada en la clase trabajadora. Es la fuerza principal de la CSP-Conlutas, una federación sindical combativa situada a la izquierda de la CUT que cuenta con 1,5 millones de afiliados, entre ellos diversos sindicatos industriales y organizaciones de mujeres, del colectivo LGBT y de campesinos pobres. El PSTU defiende un programa socialista basado en la lucha de masas, la plena independencia nacional y el poder de la clase trabajadora.