Caputo, timba y populismo financiero
*En busca de reactivar la econom铆a, el Gobierno anunci贸
medidas para impulsar el cr茅dito hipotecario con el uso de fondos del Fondo de
Garant铆a de Sustentabilidad de ANSeS (FGS). Se trata de un plan para que los
bancos presten a tasas accesibles con esos fondos para la compra, construcci贸n,
ampliaci贸n o refacci贸n de primera vivienda.*
*El esquema contempla licitaciones por $2 billones —unos
US$ 1.333 millones— con los bancos para extender los plazos de los dep贸sitos
entre 1 y 5 a帽os y facilitar que las entidades puedan ofrecer pr茅stamos con una
tasa m谩xima para vivienda a plazos de hasta 30 a帽os. La primera licitaci贸n, por
$200.000 millones, est谩 prevista para la semana pr贸xima.*[i]
La paradoja libertaria es extraordinaria. El gobierno que
lleg贸 al poder prometiendo destruir al Estado y denunciando cualquier
intervenci贸n econ贸mica como una expresi贸n del “socialismo” ahora pretende meter
la mano en los recursos administrados por la ANSES para fondear a los bancos y
estimular el negocio inmobiliario.
Cuando se trata de aumentar las jubilaciones, recuperar
los salarios, sostener las universidades, garantizar medicamentos o financiar
la salud p煤blica, Milei responde que “no hay plata”. Cuando los que necesitan
recursos son los bancos y el capital financiero, la plata aparece.
La orientaci贸n de clase no podr铆a ser m谩s
transparente
Adem谩s, estamos muy lejos de una pol铆tica destinada a
resolver el problema habitacional de millones de trabajadores. Las propias
condiciones para acceder a los cr茅ditos excluyen a una enorme parte de la clase
obrera y, obviamente, a la inmensa mayor铆a de los jubilados. Si se requieren
ingresos familiares superiores a los tres millones de pesos, la pretendida
democratizaci贸n del acceso a la vivienda queda reducida a una franja
minoritaria de la poblaci贸n.
Los jubilados ponen los fondos, los bancos administran el
negocio y cobran los intereses, mientras millones de trabajadores que necesitan
una vivienda seguir谩n sin poder acceder a ella. **El Estado socializa los
riesgos y el capital financiero privatiza las ganancias.**
Nada demasiado novedoso bajo el capitalismo
## Cuando los libertarios descubren el Estado
Pero el anuncio tiene otra importancia, porque pone al
descubierto las contradicciones que comienzan a desarrollarse dentro del propio
oficialismo. Si la econom铆a argentina estuviera atravesando el formidable
despegue que Milei describe en sus discursos, ¿por qu茅 ser铆a necesario utilizar
recursos p煤blicos para intentar estimularla?
Caputo acaba de reconocer indirectamente aquello que el
Presidente intenta ocultar: **la econom铆a no despega**. El ajuste que deb铆a
generar una lluvia de inversiones produjo recesi贸n, ca铆da del consumo y
deterioro de las condiciones de vida de millones de personas. Ahora el mismo
gobierno que convirti贸 el mercado en una divinidad necesita recurrir al Estado
para intentar poner nuevamente en movimiento algunos sectores de la econom铆a.
Y Caputo fue todav铆a m谩s lejos, porque lleg贸 a presentar
el acceso a la vivienda como una cuesti贸n de **“justicia social”**.
Una verdadera herej铆a para la religi贸n
libertaria
Hasta hace poco, Milei identificaba la justicia social
con el robo y el socialismo. Ahora uno de sus principales ministros descubre
repentinamente sus virtudes. No es que Caputo haya le铆do a Marx durante el fin
de semana ni que los libertarios est茅n atravesando una conversi贸n progresista.
**Est谩n recalculando.** Porque algunos funcionarios
empiezan a comprender que, si la econom铆a contin煤a estancada y las condiciones
de vida siguen deterior谩ndose, el ajuste econ贸mico puede transformarse en una
crisis pol铆tica de consecuencias imprevisibles.
Y, fundamentalmente, porque las elecciones se
acercan. ## Laje descubre que la gente come, no es solamente
Caputo: Otro que reconoci贸 la gravedad de la situaci贸n econ贸mica es uno de los
principales ide贸logos de la llamada “batalla cultural”, Agust铆n Laje.
*Alejandro Bercovich revel贸 en C5N un chat explosivo
entre el titular de la Fundaci贸n Faro y el Jefe de Estado: “‘Hijo de puta’,
‘traidor’, ‘ya vas a ver’”, le escribi贸 Milei, furioso, al ver una entrevista
de Laje donde advert铆a que “no se le est谩 mejorando el metro cuadrado a la
gente”, y que “el p茅ndulo se puede ir para el otro lado”, porque “la gente no
come batalla cultural”. Seg煤n la informaci贸n del periodista, tuvo que
intervenir el asesor Santiago Caputo, referente del espacio de Las Fuerzas del
Cielo, donde tambi茅n pisa fuerte Laje, para que el escritor no renunciara a la
Fundaci贸n Faro.*[ii]
Laje, uno de los cruzados ideol贸gicos del universo
libertario, termin贸 choc谩ndose con una verdad bastante elemental: **“la gente
no come batalla cultural”.** Despu茅s de a帽os denunciando al marxismo, Laje
acaba tropezando con una de las verdades fundamentales del materialismo
hist贸rico: la pol铆tica no se desarrolla en el vac铆o, sino sobre determinadas
condiciones materiales.
Los trabajadores pueden escuchar durante un tiempo
discursos contra “los zurdos”, “la casta”, “el comunismo” o “el wokismo”, pero
finalmente tienen que pagar el alquiler, comprar alimentos, viajar, mandar a
sus hijos a la escuela y llegar a fin de mes.
Ninguna batalla cultural llena una heladera vac铆a, por
eso la preocupaci贸n electoral comienza a recorrer sectores del oficialismo. No
porque hayan descubierto las penurias de los trabajadores, sino porque empiezan
a comprender que esas penurias pueden expresarse pol铆ticamente contra ellos.
Populismo financiero para salvar el ajuste
La contradicci贸n que aparece dentro del gobierno no
enfrenta dos proyectos econ贸micos sustancialmente diferentes. Caputo, Laje y
Milei defienden, con matices y m茅todos distintos, el mismo orden social y los
mismos intereses fundamentales.
Todos defienden la propiedad capitalista, el pago de la
deuda externa, los acuerdos con el FMI, los intereses de los bancos y las
grandes corporaciones, y la subordinaci贸n del pa铆s al capital imperialista. La
discusi贸n es otra, ya que, mientras Milei pretende continuar aplicando el
programa con el fanatismo de quien supone que la realidad debe adaptarse a su
doctrina, otros sectores del oficialismo comienzan a reclamar algunas
concesiones que permitan llegar con vida a las pr贸ximas elecciones.
De all铆 surge este curioso **populismo financiero
libertario**. Despu茅s de dos a帽os de denunciar cualquier intervenci贸n estatal,
ahora utilizan recursos de la ANSES para alimentar el cr茅dito privado. Pero no
hay ninguna contradicci贸n cuando el problema se analiza desde el punto de vista
de clase.
El Estado nunca desapareci贸, cambi贸 de
ventanilla
Se retira cuando los trabajadores reclaman salarios,
jubilaciones, vivienda, educaci贸n o salud y reaparece con toda su fuerza cuando
bancos, grandes empresarios y especuladores necesitan que alguien garantice sus
negocios. Ese es el verdadero contenido del “Estado m铆nimo” libertario: m铆nimo
para los trabajadores y gigantesco para el capital.
El problema no es Caputo: es el capitalismo que
representa… La crisis econ贸mica no es el resultado de algunos errores t茅cnicos
que podr铆an corregirse cambiando determinadas medidas. Tampoco se resolver谩
reemplazando a Caputo por un economista m谩s sensible ni introduciendo peque帽as
dosis de intervenci贸n estatal dentro del programa libertario.
El problema es **qu茅 clase social paga la crisis y qu茅
clase social se beneficia con la pol铆tica econ贸mica**. Hasta ahora la respuesta
es inequ铆voca, los trabajadores pagan mediante salarios deteriorados, p茅rdida
de puestos de trabajo, endeudamiento y precarizaci贸n. Los jubilados pagan
mediante haberes pulverizados y ahora tambi茅n poniendo los recursos de la ANSES
al servicio del sistema financiero. Mientras tanto, bancos, grandes grupos
econ贸micos y capitales especulativos contin煤an haciendo negocios.
Esa transferencia de ingresos desde el trabajo hacia el
capital no constituye una deformaci贸n del programa econ贸mico de Milei. **Es su
esencia.** Por eso ninguna maniobra financiera podr谩 resolver las
contradicciones que el propio ajuste est谩 acumulando. La cuesti贸n de la
vivienda tampoco puede resolverse entregando miles de millones de pesos a los
bancos para que estos decidan qui茅n merece un cr茅dito.
En un pa铆s con millones de trabajadores sin vivienda
propia, miles de inmuebles vac铆os, tierras ociosas y enormes recursos
productivos, el problema habitacional no es producto de una supuesta falta de
riqueza. Es consecuencia de un r茅gimen social en el cual la vivienda funciona
como mercanc铆a y fuente de renta antes que como una necesidad elemental de la
poblaci贸n.
Una salida de clase
Frente a esta situaci贸n, la respuesta de los trabajadores
no puede ser esperar que Caputo se vuelva keynesiano ni que Milei descubra
definitivamente las virtudes de la “justicia social”. Tampoco depositar
expectativas en quienes ya gobernaron y administraron este mismo r茅gimen,
pagaron la deuda externa, negociaron con el FMI y garantizaron durante d茅cadas
los negocios de bancos y grandes grupos capitalistas.
La crisis plantea la necesidad de una **salida pol铆tica
independiente de la clase trabajadora**. Hay que terminar con el saqueo de la
ANSES y colocar todos sus recursos bajo control de trabajadores y jubilados.
Hay que desconocer la deuda externa fraudulenta y romper con el FMI, que
utiliza esa deuda como instrumento de sometimiento econ贸mico y pol铆tico del
pa铆s.
Hay que nacionalizar la banca y el sistema financiero
bajo control de los trabajadores, terminando con la fuga de capitales y
utilizando el ahorro nacional para financiar vivienda, salud, educaci贸n,
infraestructura y producci贸n.
Hay que recuperar salarios y jubilaciones, repartir las
horas de trabajo sin reducci贸n salarial para terminar con la desocupaci贸n y
poner los grandes resortes de la econom铆a bajo control de quienes producen toda
la riqueza. Porque el problema de fondo no consiste en encontrar una
administraci贸n m谩s eficiente de la crisis capitalista.
**El problema es terminar con el r茅gimen social que
produce esa crisis una y otra vez y siempre pretende descargarla sobre las
espaldas de los trabajadores.** Caputo
puede recurrir a la ANSES. Puede inventar cr茅ditos a treinta a帽os. Puede
disfrazar la intervenci贸n estatal con lenguaje libertario y hasta pronunciar,
sin ponerse colorado, las palabras “justicia social”. Pero ninguna ingenier铆a
financiera podr谩 eliminar la contradicci贸n fundamental que atraviesa al pa铆s:
**una minor铆a capitalista concentra la riqueza mientras la enorme mayor铆a que
la produce vive cada vez peor.**
Esa contradicci贸n no se resuelve administrando mejor el
capitalismo. **Se resuelve enfrent谩ndolo.** Y para hacerlo, la clase
trabajadora necesita avanzar en su propia organizaci贸n pol铆tica, independiente
de todas las variantes patronales, levantar un programa anticapitalista y
socialista y luchar por un gobierno de los trabajadores y los sectores populares,
capaz de reorganizar la econom铆a desde sus cimientos, no en funci贸n de la
ganancia privada y la especulaci贸n financiera, sino de las necesidades de la
mayor铆a.
Ese es el debate que Caputo, Milei y tambi茅n quienes se
preparan para sucederlos dentro de los l铆mites del mismo r茅gimen quieren
evitar. **Y es precisamente el debate que la izquierda revolucionaria debe
colocar en el centro de la lucha pol铆tica.**
[i] *Clar铆n*, 28/08/2026.
[ii] *Perfil*, 27/08/2026.
