Latinoamérica, hay que romper con la falsa dicotomía entre progresismo y ultraderecha
A principios de esta década las corrientes reformistas de América Latina celebraban una “marea rosa” por los triunfos electorales de Lula da Silva, López Obrador, Gustavo Petro, Pedro Castillo y Gabriel Boric, que se sumaban a gobiernos provenientes de corrientes reformistas similares como los de Alberto Fernández, Evo Morales, Nicolás Maduro, Daniel Ortega y Miguel Díaz-Canel. La frase "América Latina gira hacia la izquierda" se repetía como reflejando la esperanza a muchos grupos progresistas de que nuestra región podría desmarcarse del control del imperialismo yanqui.
Sin embargo,
pocos años pasaron para que la tortilla diera la vuelta por completo, pues
ahora la gran mayoría de esos gobiernos han caído por la vía electoral, aunque
otros por intervención directa de EE.UU., como es el caso de Venezuela,
mientras que el caso de Castillo tuvo más que ver con la correlación de fuerzas
al interno de la burguesía peruana. Hoy de toda esa "marea rosa"
solamente subsisten los gobiernos de Claudia Sheinbaum y de Lula da Silva,
quien podría perder en las próximas elecciones contra el derechista Flávio
Bolsonaro.
Este fenómeno ha golpeado duramente a la moral de buena parte de la izquierda latinoamericana, la cual tristemente ha caído en el oportunismo más descarado, al comparar a esta nueva tendencia conservadora como “el avance del fascismo”, y llaman a cerrar filas contra ella, en alianza con las corrientes reformistas.
Esta narrativa no es nueva, pero ha cobrado
relevancia debido a la retórica yanqui de recuperar para ellos el hemisferio
occidental, y concretamente su control de América Latina mediante una nueva
versión de la Doctrina Monroe, y, sobre todo, mediante una nueva faceta de la
guerra contra las drogas. Bajo esta narrativa oportunista, las clases oprimidas
deberíamos volcar todo nuestro apoyo a corrientes políticas que ya han
demostrado numerosas veces su cara traidora y su completo compromiso con los
intereses del capital nacional e imperialista, tanto chino como yanqui.
Además, tratar de llamar una vez más al apoyo electoral de
la ya gastada izquierda reformista latinoamericana solamente desvía a las
clases oprimidas de las tácticas que deben emplear para poder combatir a estos
nuevos gobiernos conservadores, pues posterga la lucha callejera de masas, las
huelgas generales y la organización independiente por esperanzas electorales
que, en el peor de los casos nunca llegarán, y en el mejor de los casos
solamente decepcionarán a todos los oprimidos que voten por ellos, una vez más.
México: un ejemplo revelador
Hace unos meses escribimos sobre una investigación sumamente
valiosa que publicó Canal Red, en el que periodistas hondureños descubrieron un
entramado en el que el gobierno de EE.UU. e Israel planeaban construir una
especie de enclave militar en Honduras y un centro de operaciones para
favorecer a los intereses del imperialismo yanqui y sionista, con ayuda del
gobierno argentino y hondureño, y que parte de este plan incluye al
expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández y a los gobiernos de la nueva
ola conservadora de “ultraderecha”. [1]
En esa ocasión escribimos que: “con diferencias sobre cómo
es que opera, Canal Red y los revolucionarios del continente tienen muy claro
quién es el enemigo, pero la diferencia más grande radica en quiénes son
nuestros aliados, y sobre todo en cómo resistir a la ofensiva imperialista
yanqui y sionista. (…) Nos queda claro que la resistencia contra el
imperialismo no pasará por Morena, ni por el gobierno de Petro, ni mucho menos
por los ya derrotados partidos “progresistas” de nuestro continente, sino por
la acción de las masas oprimidas, organizadas y armadas mediante cualquier
medio.”
Para muestra basta un botón, pues recientemente un grupo de activistas desvinculados de medios de comunicación, exhibieron el negocio de un prominente personaje dentro de Morena relacionado con la industria militar israelí, y cuya familia es propietaria de la filial mexicana de Elbit Systems y de Plasan, [2] dos empresas multinacionales de origen israelí que fabrican armamento, drones, sistemas de vigilancia y que operan activamente en el genocidio del pueblo palestino, así como en la represión y persecución de inmigrantes en EE.UU. y en México.
No parece ser coincidencia que, el año
pasado, México rompió récord en importación de armas de origen israelí, dejando
a EE.UU. por primera vez como el segundo proveedor de armas. [3] Esto, muy a
pesar de que Claudia Sheinbaum aseguró en noviembre pasado, que México ya no
adquiría armas de dicho país, lo cual claramente fue una total mentira. [4] El
personaje dentro de Morena de quien hablamos es Arturo Ávila, quien ha sido
entrevistado en numerosas ocasiones por Canal Red, como parte de su campaña
contra la derecha. Si Arturo Ávila es nuestro aliado en la lucha contra la
ultraderecha internacional, contra el imperialismo y contra el sionismo, ¿para
qué queremos enemigos?
Este caso es ejemplar, pero no es el único. Después de que Claudia Sheinbaum ganó las elecciones federales en 2024, escribimos sobre dos funcionarios emblemáticos del régimen colocados en dependencias estratégicas. [5] Uno es Mario Delgado, el actual secretario de Educación Pública, quien fue parte del reaccionario Pacto por México que promovió Enrique Peña Nieto en 2012, y un promotor de la regresiva reforma educativa que buscaba la precarización laboral del magisterio nacional.
El otro caso es Omar García
Harfuch, el actual secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, cuyo padre y
abuelo fueron miembros destacados del aparato de represión del bonapartismo
priista, así como activos de la CIA, quien participó en la desaparición forzada
de los 43 estudiantes de Ayotzinapa [6] y quien recientemente fue nombrado por
el director de la DEA como “su hombre de confianza en México”. [7]
Hemos sido insistentes desde el inicio de que lo que
llamamos Cuarta Transformación no es más que otra expresión de la clase
dominante en México para servirse a sí mismos como del imperialismo
estadounidense, pero las contradicciones que al inicio parecían “ocultas”, por
decirlo de alguna manera, cada vez son más claras y evidentes, por lo que
resulta ya ridículo que se siga considerando a Morena y al gobierno de Claudia
Sheinbaum como una alternativa contra el avance de la ultraderecha, cuando por
la vía de los hechos solamente es otra cara de las garras del imperialismo
yanqui en nuestra región.
La nueva etapa de la guerra contra las drogas
La guerra contra las drogas tanto en Colombia como en México
han servido como laboratorios de exterminio, de desplazamiento de pueblos y
como forma de acelerar ciclos de acumulación mediante el despojo, la muerte y
el terror, pero esta se ha extendido también a El Salvador, Honduras, Ecuador,
Guatemala, Brasil y Venezuela, y la forma en que EE.UU. busca usarla como
mecanismo de intervención es cada vez más evidente, empleando tanto a su
ejército como a las fuerzas armadas de nuestros propios países.
Uno de los aspectos más preocupantes de los nuevos gobiernos de la “ultraderecha”, como los de Daniel Noboa o Abelardo de la Espriella son los ataques a comunidades rurales que se llevan a cabo en zonas como El Cauca y Sucumbíos, donde cientos de campesinos e indígenas pobres han sido desplazados, o incluso encerrados en medio de bombardeos, sin ninguna afectación real a grupos del narcotráfico, lo mismo que ha sucedido también en Venezuela de la mano de Delcy Rodríguez.
Sin embargo, el México de Sheinbaum y el Brasil de
Lula no tienen nada que envidiarles a estos ataques liderados por EE.UU., pues
los operativos antidrogas con falsos positivos y bajas civiles se han
incrementado bajo esos gobiernos. Tampoco la Colombia de Petro se salva de este
balance, pues a pesar de las políticas encaminadas al diálogo y a la paz, su
gobierno fue incapaz de comprender la naturaleza de la guerra vs las drogas,
por lo que simplemente no pudo resolver los terribles problemas de violencia,
y, por tanto, tampoco sostener su proyecto político, por lo cual su partido
perdió las recientes elecciones. [8]
Es cierto, la nueva ola conservadora del continente es sumamente reaccionaria y debe ser combatida por todos los medios posibles, pero confundirla con el fascismo es, en el mejor de los casos, un grave error de análisis de clase, y en el peor de los casos, es una forma oportunista de alarmar a las masas para apoyar el mal menor. Se trata de gobiernos populistas serviles al imperialismo yanqui, tal como sus rivales “progresistas”.
La
diferencia entre ambas corrientes radica en que una de ellas lo hace abiertamente
de la mano de un discurso derechista y conservador y la otra lo hace de forma
menos abierta, con un discurso de izquierda y de justicia social. Ambas
corrientes cumplen con algunas promesas de campaña que tienen que ver con la
ideología que pregonan y como forma de mantener a sus bases satisfechas, pero
al final del día cumplen con lo que la burguesía nacional e imperialista les
dictan, y por ende terminan siendo enemigas de las clases oprimidas. [9]
Los oprimidos que habitamos América Latina debemos abandonar
de una vez por todas las falsas ilusiones de una liberación por la vía de la
democracia burguesa y de la mano de sectores de la clase dominante que nos
explota y nos oprime, y debemos poner manos a la obra para luchar una
revolución contra nuestros gobiernos entreguistas y pusilánimes para
sustituirlos por gobiernos de la clase obrera, los campesinos y los indígenas.
No debemos esperar la liberación nacional para tomar el poder, sino por el contrario,
debemos tomar el poder para aspirar a nuestra liberación contra el imperio
yanqui y contra todas las potencias imperialistas que nos dominan.
[1] Ver sobre esto en Jorge Arboleda: Hondurasgate: El
enemigo y los falsos aliados, 7 de mayo de 2026, https://ccrimexico.blogspot.com/2026/05/honduras-gate-el-enemigo-y-los-falsos.html
[2] Ver sobre esto en Frezapatistas con crema: El traficante
de armas israelís de Morena: Arturo Ávila, 9 de agosto de 2026, https://www.twitch.tv/videos/2842123665
[3] Ver sobre esto en John Lindsay-Poland: Mexico Favors
Israel for Weapons Imports, 29 de julio de 2026, https://nacla.org/mexico-favors-israel-for-weapons-imports/
[4] Ver sobre esto por ej. Aristegui Noticias: 'Ya no
existe' compra de armamento ni entrenamiento de Israel: Sheinbaum, 6 de octubre
de 2025, https://aristeguinoticias.com/0610/mexico/ya-no-existe-compra-de-armamento-ni-entrenamiento-de-israel-sheinbaum/
[5] Ver sobre esto en Jorge Arboleda: Mario Delgado y García
Harfuch. Dos secretarios emblema del régimen. Los últimos nombramientos de los
secretarios de Seguridad y de Educación Pública, 5 de julio de 2024, https://ccrimexico.blogspot.com/2024/07/mario-delgado-y-garcia-harfuch-dos.html
[6] Ver sobre esto en Guadalupe Lizárraga: Ayotzinapa: una
operación de exterminio del Estado, 21 de agosto de 2025, https://losangelespress.org/investigaciones/2025/aug/21/ayotzinapa-una-operacion-de-exterminio-del-estado-12788.html
[7] Ver sobre esto por ej. Gustavo Castillo García: García
Harfuch es "socio de confianza y buen amigo de Estados Unidos",
afirma Terry Cole, titular de la DEA, 18 de agosto de 2026, https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/08/18/politica/dea-califica-a-harfuch-como-socio-de-confianza-y-buen-amigo-de-eu-en-conferencia-antidrogas-de-argentina
[8] Ver sobre esto en Jorge Arboleda: Colombia y la
desorientación de la izquierda latinoamericana, 23 de junio de 2026, https://ccrimexico.blogspot.com/2026/06/colombia-y-la-desorientacion-de-la.html
[9] Al respecto referimos al lector a ver sobre esto en
Jorge Arboleda: La Guerra Contra las Drogas y la Teoría de la Revolución
Permanente de Trotsky, 28 de abril de 2026, https://ccrimexico.blogspot.com/2026/04/la-guerra-contra-las-drogas-y-la-teoria.html
