La corrupción no es solamente libertaria, involucra a toda la casta capitalista, macrista, liberal, radical, peronista, etc.
Si algo faltaba para demostrar la decadencia y putrefacción del régimen que sostiene al capitalismo semicolonial argentino, ha sido la complicidad de la cámara de diputados con la corrupción libertaria. El faltazo de los legisladores radicales y PRO, que impidieron el quorum para tratar la moción de censura a Adorni, es una expresión más que clara de esta realidad.
Mientras tanto, esos mismos
alcahuetes de los empresarios -principalmente extranjeros- se sientan en sus
bancas para garantizar la provisión de grandes beneficios para las
multinacionales, votando un nuevo régimen de incentivos para grandes
inversores, mediante la implementación de una quita de impuestos y subsidios
indirectos.
Como no podía ser de otra manera bajo el
mandato de Javier Milei, el proyecto de Súper Rigi propone otorgar ventajas de
excepción impositivas, aduaneras y cambiarias a multinacionales, especialmente
a las vinculadas al mega negocio de la inteligencia artificial. El severo golpe
a la industria local que se pretende oficializar en esta jornada pudo haber
sido evitado con un simple “faltazo”, el mismo método que los diputados de La
Libertad Avanza (LLA) y parte de la oposición —PRO, UCR, el MID y las fuerzas provinciales—
emplearon ayer para hacer caer la sesión de interpelación y eventual
destitución Adorn[i]i.
Esta normativa otorgará enormes beneficios para empresas
de tecnología, proyecto que aparece, no casualmente, luego de la visita del
pirata de la inteligencia artificial, Peter Thiel. En este marco, el proyecto
plantea que solo podrán acceder al mismo las inversiones mayores a 1000
millones de dólares, dejando afuera a la mayoría de las empresas locales.
Por todo esto, cada vez resulta más que difícil ocultar el
verdadero papel de la “casta” de funcionarios, ejecutivos, legislativos o
judiciales, cuyos integrantes actúan como agentes de la recolonización
imperialista, empujando al país a una situación de crisis y decadencia nunca antes
vista.
La interpelación a Adorni podría afectarlos, porque, una hipotética
moción de censura podría amenazar su futuro, ya que, al igual que el ahora ex
vocero presidencial, tienen el culo sucio. ¡Todo están manchados por la
corrupción, porque forman parte de un sistema, el capitalismo, que es
esencialmente corrupto!
Todo este circo no hace más que acrecentar la bronca
popular contra los políticos tradicionales, algo que ya se está reflando en las
encuestas, que, no casualmente, ubican a Myriam Bregman al frente de las
preferencias. La mayoría comenzó a a darse cuenta que la izquierda
revolucionaria es ajena a los chanchullos de los y las de arriba, algo que los
partidos que se reclaman socialistas deben capitalizar, uniendo sus fuerzas en
un gran movimiento que promueva la revolución social.
[i]
Pagina12 24/06/2026

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