El discurso presidencial en el Congreso, fue, en los
hechos, una muestra abierta de impotencia. El presidente no solo no dijo nada
en materia de propuestas para el futuro o de su gestión, sino que se dedicó a
vomitar insultos y chicanas, tanto al resto de la oposición patronal como a la
izquierda.
El espacio que todos los presidentes suelen utilizar para
enumerar y agrandar los logros, reales o supuestos, de su administración, Milei
lo convirtió en un show bizarro, desagradable y decadente, que, hoy por hoy, no
tiene el efecto que tuvo en la campaña presidencial.
Luego del cierre de cientos de empresas y con miles de
desocupados en la calle -producto del industricidio libertario- y frente al
avance de un proceso económico recesivo que se combina peligrosamente con una
inflación que no cede, el histrionismo del presidente ya no funciona.
Desde la época en que las muecas y gritos de Milei conmovían
a millones, que terminaron votándolo, pasaron varios acuerdos con el FMI, el
crecimiento exponencial de la deuda, la crisis con la policía en Rosario, los
escándalos por la corrupción libertaria, varios choques con empresarios
importantes, la huelga policial y el cierre de FATE.
Además de lo ocurrido en el escenario del Congreso y la
crisis que la mayoría de la sociedad percibe -y sabe, por experiencia propia cómo
terminará- existen otros síntomas que muestran con claridad que el agotamiento del
gobierno tiene lugar también en el plano en el que viene cosechando algunos
éxitos, el de la política.
El poder judicial continúa la investigación del caso
LIBRA y el de la coimas en el área de la discapacidad. Algo así nunca ocurrió
con los gobiernos anteriores -en su momento de apogeo- ya que estos controlaban
al poder judicial, como sucedió con Macri o Cristina, que manejaban los hilos
de la justicia a gusto.
Expertos informáticos del Ministerio Público
Fiscal (MPF) detectaron borradores del “acuerdo confidencial” que el presidente
Javier Milei y el estadounidense Hayden Mark Davis habrían firmado el 30 de
enero de 2025, dos semanas antes del lanzamiento y colapso del “criptoactivo”
$LIBRA, confirmaron fuentes tribunalicias al tanto de los resultados del
peritaje oficial.
Los borradores del acuerdo confidencial
aparecieron en al menos uno de los dispositivos electrónicos que el fiscal
federal Eduardo Taiano secuestró al lobista argentino Mauricio Novelli, uno de
los protagonistas centrales del escándalo y una figura cercana al presidente
desde las postrimerías de la pandemia de Covid-19, al punto que tres meses
antes de $LIBRA, mantuvieron una reunión en la Quinta de Olivos en la que le
propuso “monetizar la imagen presidencial.[i]
Lo que pasa con las investigaciones judicales que
involucran a Milei, su hermana y otros funcionarios, es una clara muestra de
que un sector de la clase dominante le soltó, o está por soltarle, la mano al
libertario y prepara un recambio institucional. No es casual, que en ese
contexto, la vicepresidenta Villarroel, que tiene juego propio, haya
profundizado las críticas para con Milei.
Los trabajadores, que comenzaron a moverse, como lo expresó el alto acatamiento al paro general o la última huelga nacional docente, deben aprovechar esta crisis y la profundización de las peleas entre los de arriba, para intensificar la resistencia, uniendo las luchas por abajo y preparando el nuevo Argentinazo que acabe en serio con la “casta” capitalista que lleva al país a una situación de miseria nunca vista.
[i] La
Nación 02/03/2026

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