Almada, Forlón y Calletti, libertarios, progres y gobernadores, todos juntos en la AGN, gracias a la trenza de la casta... ¡Otra función del circo, que continúa funcionando para darle vida al régimen que sostiene al capitalismo semicolonial argentino!
Por Claudio Colombo
De madrugada y en una jugada cronometrada, el Gobierno y
Unión por la Patria lograron votar la integración de un organismo clave: la
Auditoría General de la Nación (AGN). En representación de la Cámara de
Diputados, el órgano de control quedará integrado por Mónica Almada, por La
Libertad Avanza; Juan Forlón, por el kirchnerismo; y Pamela Calletti, aliada
del gobernador salteño, Gustavo Sáenz.
La moción fue presentada por el jefe del bloque
libertario, Gabriel Bornoroni, quien tomó la palabra inmediatamente después de
la aprobación del Presupuesto 2026 y del proyecto de “Inocencia Fiscal”. No fue
un movimiento improvisado: la estrategia había sido acordada de antemano con el
espacio que conduce Germán Martínez. En conjunto, oficialismo y kirchnerismo
reunieron más de 180 voluntades, un número holgado para avanzar sin obstáculos.
Almada es abogada, con pasado en el radicalismo y en Pro.
Con la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada se incorporó al equipo de Luis
Caputo en el Ministerio de Economía, donde hasta hoy estuvo al frente de la
Unidad de Articulación Estratégica de Áreas Económicas y Productivas. En el
oficialismo la identifican como una dirigente que responde a Eduardo “Lule”
Menem, según señalaron a LA NACION.
Forlón es un abogado santacruceño con trayectoria durante
los gobiernos kirchneristas: fue titular del Banco Nación y ya ocupó un lugar
en la AGN. De bajo perfil público, pero con peso político, es considerado un
amigo de la infancia de Máximo Kirchner.
Calletti, también abogada, es una dirigente de extrema
confianza de Sáenz. Hasta el 10 de diciembre se desempeñó como diputada
nacional y, durante la gestión de Juan Manuel Urtubey, ocupó cargos clave en la
provincia de Salta, entre ellos los de ministra de Justicia, ministra de
Derechos Humanos y Justicia y fiscal de Estado. (La Nación, 18 de
diciembre)
Según explican las autoridades de este organismo, la
Auditoría General de la Nación (AGN) es el órgano de control externo del sector
público nacional, que fiscaliza la legalidad, gestión y uso de los recursos
estatales, realizando auditorías (financieras, de gestión, etc.) con informes y
dictámenes que se envían al Congreso.
De esta manera, el poder legislativo debería fiscalizar el
uso de recursos públicos, incluyendo los provenientes de crédito público, e
investigar actos y contratos de significación económica a pedido del Congreso o
por iniciativa propia. Por lo tanto, la
AGN revisa cómo se gasta el dinero público, desde ministerios hasta programas
sociales y de infraestructura. (Clarín, 18 de diciembre)
Este acuerdo, entre libertarios y progres, no es distinto al que están tratando de concretar los dirigentes sindicales peronistas junto a funcionarios del gobierno para que pase la reforma laboral. En estas negociaciones, los mafiosos
de la CGT, presionan para que los personeros de Milei no
afecten sus privilegios. Por eso, Adorni, en una de sus declaraciones, dio a entender
que los libertarios estarían de acuerdo en
no tocarles la caja a los gremialistas.
La marcha a Plaza de Mayo no es ajena a este juego de presiones, ya que los jefes de la CGT la
utilizarán para contar con mejores cartas para encarar el “toma y daca” con el
gobierno. La clase obrera tiene que romper con estos gangsters e independizarse de todos los políticos y gremialistas patronales, tanto oficialistas como opositores.
Las bases obreras deben provechar convocatorias como la de hoy, para expresar su bronca y reclamarle e imponerle a la CGT que haga algo más que una marchita. Sin embargo, los sectores que realmente quieren enfrentar a la motosierra - con la izquierda a la cabeza - tienen que autoconvocarse para poner en pie mecanismos
democráticos que sirvan para unificar las luchas y un Centro
Coordinador de la Resistencia, que prepare el Argentinazo para echarlos a todos y terminar con el ajuste.
En ese espacio, combativo y democrático, habrá que discutir y resolver
un Programa Obrero Independiente, que proponga una salida distinta a la del ajuste eterno de los capitalistas. Una perspectiva
que solo se podrá concretar a través de un gobierno obrero y popular, el único sector social - que por sus intereses - podrá acabar con la motosierra y liberar al país de toda dominación imperialista, para que deje de ser una colonia.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario