¡Apoyemos el derecho a la autodeterminación nacional de todos los pueblos oprimidos por el Estado pakistaní!
Declaración de la Corriente Comunista Revolucionaria
Internacional (CCRI), 13 de octubre de 2025, www.thecommunists.net
1. Tras el lanzamiento por Pakistán de dos ataques aéreos
contra Kabul, la capital de Afganistán, se produjeron intensos enfrentamientos
a lo largo de la frontera entre ambos estados. Ambas partes anunciaron haber
atacado con éxito puestos militares de sus oponentes. Mientras que el ejército
pakistaní afirma haber matado a más de 200 combatientes afganos y perdido a 23
de sus propios soldados, el portavoz principal del gobierno afgano, Zabihullah
Mujahid, afirma haber eliminado a 58 soldados pakistaníes y perdido a nueve
combatientes. Estos son los peores enfrentamientos entre ambos países desde que
los talibanes afganos expulsaron a las fuerzas de ocupación estadounidenses de
su país en 2021.
2. La principal causa de este conflicto es la insurgencia
del Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP, también llamado Talibán de Pakistán)
contra el Estado pakistaní. El TTP es un movimiento pequeñoburgués basado
principalmente en la población rural pobre pastún. Está compuesto por decenas
de grupos bajo la bandera del fundamentalismo islámico de la tradición
deobandi, combinado con el nacionalismo pastún. Si bien este movimiento no
lucha por la independencia nacional, sino por un Pakistán islámico, refleja objetivamente
la lucha de la población rural pobre pastún contra la opresión del Estado
federal. Recientemente, el TTP se ha convertido en una grave amenaza para el
Estado pakistaní, tras perder un número récord de soldados y policías en agosto
de este año. Islamabad acusa a Afganistán de albergar a líderes y combatientes
del Talibán de Pakistán.
3. El TTP surgió en 2007 después de que el ejército
pakistaní comenzara a reprimir brutalmente las Áreas Tribales de Administración
Federal (FATA), una región tribal semiautónoma en el noroeste de Pakistán,
habitada exclusivamente por pastunes y fronteriza con Afganistán. En 2018, el
Estado pakistaní incluso disolvió las FATA y las fusionó con la provincia
vecina de Khyber Pakhtunkhwa. Este ataque a los derechos de los pastunes fue
resultado del apoyo de Pakistán a la "Guerra contra el Terror" de
Estados Unidos y su ocupación de Afganistán entre 2001 y 2021. Desde sus
inicios, el TTP se opuso firmemente a la invasión de las áreas tribales por
parte del ejército. También estableció estrechos vínculos con los talibanes
afganos, con una sólida base entre la población pastún del país, y apoyó su
guerra de liberación nacional contra la ocupación estadounidense. Sin embargo,
sería un error pensar que el TTP estaría completamente controlado por los
talibanes afganos. De hecho, existen diferentes facciones tanto dentro del
Talibán afgano como dentro del Talibán pakistaní.
4. Las estrechas relaciones entre los talibanes afganos y
pakistaníes también reflejan el carácter artificial de la línea fronteriza
entre Afganistán y Pakistán, que divide al pueblo pastún entre ambos estados.
Fue creada por el Imperio Británico en 1893 como parte de su política
colonialista de "divide y vencerás", y Afganistán la denomina con
razón la "hipotética Línea Durand". Por la misma razón, el pueblo
baluchi está dividido incluso en tres estados (Afganistán, Pakistán e Irán).
5. También hay otros factores que influyen en el conflicto
entre Pakistán y Afganistán. En primer lugar, Islamabad se esfuerza por
explotar las tierras raras en las zonas pastunes y pretende venderlas a
corporaciones estadounidenses. Esperan hacerlo aún más debido al reciente
acercamiento con la Administración Trump tras su conflicto militar con la India
en mayo de este año. Al mismo tiempo, el presidente estadounidense exige
agresivamente a Afganistán que entregue Bagram —antiguamente la mayor base militar
estadounidense en Afganistán— y amenaza con atacar de nuevo el país si no
cumple. El gobierno afgano ha protestado legítimamente contra esta exigencia.
Además, Islamabad teme que el gobierno afgano pueda mejorar sus relaciones
diplomáticas con su archirrival, la India. Resulta simbólico que la actual
escalada ocurra durante la visita del ministro de Asuntos Exteriores afgano,
Amir Khan Muttaqi, a la India.
6. Desde la Corriente Comunista Revolucionaria Internacional
(CCRI) y nuestros camaradas de Pakistán siempre hemos refutado la ideología oficial de
una "nación pakistaní". De hecho, este Estado es una creación
artificial y una prisión para las nacionalidades oprimidas como los baluchis,
los cachemires, los pastunes o los sindhis. Por lo tanto, apoyamos la lucha de
este pueblo por la autodeterminación nacional, incluyendo la demanda de un
Baluchistán independiente, así como de una Cachemira independiente que unifique
todas las partes actualmente ocupadas por India, Pakistán y China. Nos
solidarizamos con las fuerzas nacionalistas e islamistas pequeñoburguesas que
libran una lucha de liberación nacional contra el Estado pakistaní sin
brindarles apoyo político. Naturalmente, nos oponemos firmemente a cualquier
matanza sectaria de civiles, como la que el TTP llevó a cabo en la década de
2010 contra la minoría chií, si bien en los últimos años ha centrado sus
actividades en las fuerzas armadas del Estado.
7. El conflicto actual entre Pakistán y Afganistán es
básicamente una continuación de la guerra de opresión nacional de Islamabad
contra la minoría pastún en el noroeste del país. Pretende obligar al gobierno
afgano a expulsar a los líderes y combatientes del TTP. Sin embargo, Kabul teme
que, si intenta reprimir al TTP, esto genere graves divisiones dentro de ambos
movimientos, e incluso que un sector se escinda y se una al Estado Islámico. La
actual agresión del Estado pakistaní es también una continuación de sus
prolongados esfuerzos por subyugar Afganistán, algo que tanto el pueblo afgano
como los talibanes afganos detestan profundamente. El pueblo afgano odia aún
más al Estado pakistaní debido a su apoyo a la brutal ocupación estadounidense
durante dos décadas.
8. Si bien desde la CCRI nos oponemos firmemente al régimen
reaccionario, fundamentalista y misógino de los talibanes afganos, apoyamos su
derecho a defenderse de la agresión del Estado pakistaní y a apoyar la lucha de
liberación nacional del pueblo pastún. Por lo tanto, en este conflicto,
adoptamos una postura de derrotismo revolucionario contra la agresión del
Estado pakistaní.
9. Denunciamos a aquellos sectores de la izquierda pakistaní
que se niegan a apoyar las luchas legítimas de las nacionalidades oprimidas por
la autodeterminación, incluido su derecho a formar un Estado independiente.
Consideramos capituladores ante el liberalismo burgués a aquellos izquierdistas
que apoyan, o no denuncian, las acciones del Estado para reprimir a las fuerzas
armadas de las nacionalidades oprimidas. Asimismo, nos oponemos a cualquier
forma de apoyo a la represión estatal contra los fundamentalistas religiosos,
como, por ejemplo, los brutales ataques policiales contra la reciente
"Marcha de Gaza" del reaccionario TLP. Si bien no brindamos ningún
apoyo político a estas fuerzas, nos oponemos a los ataques a los derechos
democráticos, ¡más aún si estos ataques se dirigen contra manifestaciones en
apoyo de la lucha legítima del pueblo palestino!
10. Desde la CCRI llamamos a los revolucionarios de Pakistán que
comparten esta perspectiva democrática e internacionalista coherente a unir
fuerzas. Es fundamental construir un partido revolucionario –en Pakistán y a
nivel internacional– que apoye las luchas de las nacionalidades oprimidas y
combine esa perspectiva con un programa de unidad internacional de la clase
obrera y la revolución socialista.

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