miércoles, 14 de mayo de 2025

Ficha limpia se cayó porque los corruptos sostienen al capitalismo, sean estos libertarios, macristas, radicales o peronistas

Por Damián Quevedo 

El gobierno nacional continúa generando escándalos políticos y cosechando derrotas. La caída del proyecto “ficha limpia”, presentado por el PRO de Mauricio Macri, revivió a un partido que está en plena retirada y al borde de una derrota electoral en su principal bastión, la ciudad de Buenos Aires. El proyecto era una movida oportunista del macrismo, cuyo propósito no era otro que el de darle algo de vida al espacio amarillo. 

Macri intentó aprovecharse de la corrupción kirchnerista, pegándole a la jefa de la banda, Cristina. Pero el tiro le salió por la culata, porque los libertarios decidieron boicotear el proyecto. La guerra por la caída del proyecto de Ficha Limpia en el Senado continúa sin tregua. Este lunes, Mauricio Macri salió con los tapones de punta contra Javier Milei, a quien responsabilizó por el voto negativo de los dos senadores misioneros que terminaron por hacer naufragar la iniciativa. 

 Aunque los peronistas respiraron por un momento, los resultados electorales del norte argentino les hicieron olvidar esta pequeñísima victoria, ya que los pocos votos obtenidos por sus candidatos pusieron en evidencia la crisis del partido fundado por Juan Domingo Perón. Este desgaste, que se profundizó con la división entre CFK y Kicillof, no tiene posibilidades de resolverse en el corto plazo, porque tanto el peronismo como el resto de los partidos patronales están tironeados por algo que va más allá de las disputas tácticas. 

Es la guerra comercial -entre EE.UU, China y la UE- que los posiciona en distintos lugares del mostrador. Pero, más allá de las especulaciones electorales y los intereses que representa, o intenta representar cada fracción política, la cuestión de fondo es que ninguna de ellas está en condiciones de cuestionar o de ir a fondo contra la corrupción, que es inherente al sistema social que defienden, el capitalismo. 

 Los representantes políticos de las grandes empresas o del capital financiero, no trabajan en beneficio de estos sectores por amor a la burguesía. ¡Lo hacen a cambio de quedarse con una parte de sus ganancias, la cual no siempre -o mejor dicho, casi nunca- se consigue dentro de los marcos de la ley! El financiamiento no declarado de las campañas políticas, las cuentas offshore, la existencia de testaferros y empresas fantasma o las estafas con criptomonedas, son moneda corriente en la política capitalista. 

Es que un sistema como el actual, basado en la ganancia de unos pocos a costa de la miseria del conjunto, no podría funcionar sin ese combustible. Sin las coimas, los negociados y la posibilidad de meter la mano en las cajas del Estado, no existirían funcionarios -políticos, militares y judiciales- dispuestos a defender a los chanchos burgueses. Esta gente tiene que engañar o reprimir al pueblo todos los días, para que sus amos mantengan los negocios, por lo tanto, no pueden conformarse con un “mísero” sueldo, por más alto que sea, si se lo compara con el que recibe la mayoría de la clase trabajadora. 

 La verdadera “ficha limpia”, una lucha real contra la corrupción, sólo podría comenzar a partir de la desaparición de los privilegios y fueros que disfrutan los funcionarios. Esto no lo pueden hacer los capitalistas, que, para seguir existiendo, necesitan a los corruptos, que cuentan con algo parecido al “derecho al saqueo” que tenían los ejércitos conquistadores de antaño. Hace más de un siglo los trabajadores franceses demostraron cómo se puede concretar esta lucha, en el primer gobierno obrero de la historia, la heroica experiencia de la Comuna de París. 

Allí votaron que sus representantes, que podían ser revocados en cualquier momento por el pueblo, no podían cobrar más que un obrero calificado y debían rendir cuenta de sus actos de manera diaria. Los socialistas y las socialistas luchamos por una sociedad sin explotados ni explotadores, donde las riquezas y las grandes empresas estén en manos de todo el pueblo. Para que eso camine, bregamos por la instalación de un régimen revolucionario, similar al de la Comuna de París, con funcionarios revocables, controlados por las bases, que cobren igual que la mayoría.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

CONGRESO PROGRAMÁTICO DE CS Durante los días 6 y 7 de marzo de 2021 se realizará el Congreso de Convergencia Socialista, en el que se discut...