Por Hernán Centeno, delegado docente de la Técnica 1 de Escobar
La inflación interanual acumulada en 2023 fue,
en promedio, del 211%, con un impacto muy superior en alimentos y artículos de
primera necesidad. Hasta el último acuerdo entre el Frente de Unidad Docente y el gobernador
Kicillof, el incremento salarial había alcanzado el 120% -para todo el año anterior- teniendo en cuenta, además, que este fue siempre pautado sobre el salario de diciembre de 2022.
¡Esto quiere decir, que perdimos muchísimo de nuestro poder adquisitivo y que, en el fondo, el gobernador "progre" nada tiene que envidarle a Milei!
Ante el tibio reclamo de los sindicatos
estatales de recomposición salarial, Kiciloff decretó un incremento del 15%
para “recuperar” lo perdido en 2023 y un 10% extra a cuenta del acuerdo
paritario de 2024. Ante esto, Baradel y compañía “cuestionaron” de palabra el
decreto, aunque aclararon que "sirve como alivio" y que no realizarán medidas de fuerza, sino que esperarán en "paz" las reuniones paritarias de febrero. Esto demuestra lo que venimos denunciando hace
años: existe una fenomenal connivencia entre sindicatos y gobierno, nacional y provinciales,
para hacer pasar el ajuste.
Los y las docentes debemos empezar a pelear
por lo nuestro, no podemos esperar hasta marzo, ni, mucho menos a Baradel. Ya podemos empezar a organizarnos en las cientos
de asambleas barriales que están organizando ruidazos y cacerolazos todas las semanas. Allí
debemos llevar nuestro reclamo salarial e incorporarlo a los reclamos del
resto de los trabajadores y trabajadoras que están participando en estos
espacios. ¡Por un aumento inmediato que compense todo lo que perdimos durante
el año pasado y este, con cláusula gatillo de incremento mensual de acuerdo al
índice inflacionario!

No hay comentarios.:
Publicar un comentario