Venezuela-Guyana: ¡Guerra a los opresores! ¡Paz entre los oprimidos! Declaración de la Corriente Comunista Revolucionaria Internacional (CCRI), 12.11.2023, www.thecommunists.net
1. La reciente aceleración global de los conflictos ha resultado en el resurgimiento de problemas previamente «olvidados» y congelados, como el que existe entre Venezuela y Guyana por la región del Esequibo, disputada desde finales del siglo XIX, que amenaza con convertirse en un conflicto de profundas consecuencias para América Latina.
2. Esequibo es una franja situada al este de Guyana que abarca unos 160.000 kilómetros y una población cercana a los 130.000 habitantes. La zona es rica en recursos minerales y petroleros, que fueron descubiertos en 2015 e impulsaron significativamente la economía de Guyana (un país empobrecido desde hace mucho tiempo) hasta convertirla en una de las naciones con mayores ingresos, con un PIB per cápita PPA de alrededor de 60.648 dólares. Si bien ese desarrollo, liderado por el monopolio estadounidense ExxonMobil, mejoró las estadísticas nacionales generales, no contribuye a elevar las condiciones de vida de las masas populares en Guyana. De hecho, Guyana sigue siendo uno de los países menos desarrollados en términos de infraestructura y con una tasa de desempleo de más del 16% y casi uno de cada tres menores de 24 años sin trabajo. [1] Tal paradoja se explica por la superexplotación de los recursos naturales por parte de los monopolios extranjeros y ExxonMobil en particular. Mientras las corporaciones occidentales disfrutan de beneficios extraordinarios sin precedentes, el pueblo de Guyana continúa viviendo en condiciones de pobreza.
3. La franja del Esequibo es un territorio en disputa desde hace mucho tiempo. Es el resultado de la larga historia de dolorosa descolonización de América Latina, disputas territoriales entre colonias y naciones ya liberadas con intervenciones de los imperios coloniales y de Estados Unidos en el siglo XIX. Cuando Venezuela se independizó en 1814, la franja fue reconocida como parte de su territorio. A pesar de esto, el Imperio Británico continuó sus esfuerzos de exploración y colonizó la Guyana Británica. De hecho, durante la era de la fiebre del oro, la llamada línea Schomburgk continuó expandiéndose profundamente hacia el oeste en territorios venezolanos desde la década de 1830 hasta 1887 gracias a la imposición de los colonizadores británicos. El conflicto, que provocó un importante deterioro de las relaciones entre Londres y Caracas, llevó a la ruptura de todas las relaciones diplomáticas de los dos países. En 1899, el imperialismo estadounidense dirigió el llamado “tribunal de arbitraje justo” que excluyó a la población nativa de Venezuela y Guyana. Determinó que Esequibo debería ser parte de la colonia británica.
4. Desde entonces Venezuela intentó varias veces recuperar su control del Esequibo. Irónicamente, después de la creación de la República Cooperativa de Guyana por fuerzas populares progresistas en la década de 1970, Venezuela –en colaboración con Estados Unidos– intentó obligar a Guyana a hacer varias concesiones e impuso sanciones, lo que resultó en un deterioro significativo de las condiciones sociales y económicas de Guyana.
5. Después de que Hugo Chávez y el movimiento chavista tomaron el poder en Venezuela, reconoció de facto a Esequibo como territorio de Guyana y mejoró las relaciones con la República Cooperativa. El principal leitmotiv del populismo de izquierda llevó a ambas naciones a crear una alianza contra las potencias extranjeras, ya que Venezuela tuvo experiencias similares a las de Guyana en la década de 1970.
6. Sin embargo, desde el comienzo de la crisis global y las crecientes tensiones, las sanciones occidentales contra Venezuela, combinadas con el descubrimiento de enormes depósitos de petróleo explotados por ExxonMobil, el régimen de Maduro volvió a alimentar el conflicto fronterizo entre las dos naciones. En particular, hubo una reunión secreta entre una delegación de Estados Unidos y Venezuela en Qatar en junio, sólo unos meses antes de la actual escalada y a pesar del apoyo oficial de Washington a Guyana. [2, 3, 4] Al mismo tiempo, Estados Unidos anunció hace unos días que llevará a cabo ejercicios de vuelo conjuntos con Guyana, aunque todavía no está claro hasta qué punto la Casa Blanca pretende intervenir.
7. El 3 de diciembre, el régimen de Maduro llevó a cabo un referéndum sobre su plan de anexión del Esequibo. La participación en el referéndum fue baja: 51% según el régimen y alrededor del 10% según la oposición. De los que acudieron a las urnas, casi todos votaron “Sí” a la anexión. Está claro que un sector del pueblo de Venezuela apoya el plan del régimen mientras que muchos otros no. En cualquier caso, al régimen chavista sólo le importan las ganancias y la explotación de la región, razón por la cual ya creó una división PDSVA-Esequibo y comenzó a vender licencias para exploración. [5] En ese marco, Maduro, que incita los sentimientos nacionalistas para elevar su magra popularidad, comenzó a acumular tropas en la frontera. [6] Al mismo tiempo, Brasil –un país vecino tanto de Venezuela como de Guyana– también envió tropas a esa región.
8. Sin duda, ambas partes pueden alegar algunos argumentos legítimos para su causa. Es cierto que el hecho de que Esequibo haya sido parte de Guyana fue debido a las intervenciones imperialistas de Gran Bretaña y Estados Unidos en el siglo XIX, aunque, por otra parte, la posesión inicial de la región por parte de Venezuela también fue un legado del colonialismo español. Guyana es un país multiétnico: el 43,5% de la población son indos guyaneses (descendientes de trabajadores contratados de la India), seguidos por los afro guyaneses, que representan el 30,2% de la población y son descendientes de esclavos traídos de África. Los guyaneses de ascendencia mixta representan el 16,7%, mientras que los pueblos indígenas constituyen el 9,1% de la población. En resumen, el pueblo de Guyana no tiene afinidad nacional con Venezuela y el robo de Esequibo –que constituye 2/3 del territorio de Guyana– constituiría claramente una violación de los derechos nacionales del país.
9. Sin embargo, como marxistas, derivamos la naturaleza de un conflicto, ante todo, no de tal o cual factor nacional sino más bien del carácter de clase de los países involucrados. Tanto Venezuela como Guyana son semicolonias capitalistas que tienen relaciones más o menos estrechas con las potencias imperialistas. Guyana ha estado cerca del campo imperialista occidental, mientras que Venezuela tiene una larga historia de vender la mayor parte de su petróleo a Estados Unidos y colaborar con multinacionales estadounidenses como Chevron, aunque estas relaciones se deterioraron rápidamente después de que Washington impusiera sanciones contra Caracas en 2019. Por eso, el régimen chavista se ha acercado al imperialismo ruso y chino.
10. Desde la Corriente Comunista Revolucionaria Internacional (CCRI) consideramos el actual conflicto entre Venezuela y Guyana esencialmente como una disputa reaccionaria entre dos semicolonias capitalistas. Por lo tanto, en caso de un intervención militar, defenderíamos una posición derrotista para ambas partes, es decir, no apoyaremos ni a uno ni al otro bando. Parafraseando un conocido proverbio: ¡Guerra a los opresores! ¡Paz entre los oprimidos!. Hasta ahora, no ha habido intervención directa de ninguna potencia imperialista, un factor que podría cambiar el carácter del conflicto. Una solución justa sólo es posible mediante la nacionalización de las industrias y materias primas clave y la creación de repúblicas obreras y campesinas en ambos países como parte de una federación socialista de América Latina. ¡Sólo en tales condiciones la riqueza natural del continente podría utilizarse en beneficio de todos los pueblos del continente!
[1] https://en.wikipedia.org/wiki/List_of_countries_by_unemployment_rate; https://en.wikipedia.org/wiki/Economy_of_Guyana
[2] https://dialogo-americas.com/articles/us-army-guyana-defense-forces-strengthen-military-partnership/

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