martes, 5 de diciembre de 2023

Siguiendo los pasos de Sergio Massa, Milei intenta construir un gobierno de "unidad nacional" con macristas, radicales y peronistas

Por Damián Quevedo

A pocos días de que se concrete el paso de la presidencia de Alberto Fernández al recién electo Javier Milei, comenzamos a tener un mapa más claro de la composición del gabinete presidencial, las principales alianzas y puentes que tejerá el nuevo gobierno. En ese sentido, Milei, después de abandonar casi toda su plataforma electoral, también dejó de lado a varios de sus principales dirigentes. Siguiendo los pasos de Sergio Massa, no le quedó más alternativa que recurrir a la “casta” macrista, radical y peronista que decía combatir.

La incorporación de la fórmula Bullrich-Petri al gabinete apunta además a dotar de gobernabilidad a Milei en el Congreso a través de la apertura de dos ventanillas, una para el macrismo y otra para el radicalismo, donde podrían reportar legisladores de manera directa a la Casa Rosada sin pasar por el "peaje" de los respectivos jefes de bloque. Es decir, una reconfiguración del mapa legislativo donde fracciones de los bloques mayoritarios serían la llave no sólo para el quórum sino también para asegurar la votación de las leyes. 

El fenómeno se repite en el peronismo de los gobernadores a partir de la designación de Martín Menem como futuro titular de la Honorable Cámara de Diputados y la eventual conformación de una nueva bancada que responda a los gobernadores peronistas de Salta, Misiones, Río Negro y el popular neuquino Rolando Figueroa. Lo mismo podría cristalizarse en la liga de gobernadores del PRO con Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Ignacio Torres (Chubut) y Marcelo Orrego (San Juan) construyendo su propio espacio sin depender de Cristian Ritondo como jefe de bloque[1].

Este armado, cuyo objetivo es construir un bloque homogéneo para el ajuste, lejos está de consolidarse. La designación de Petri -en defensa- generó chispazos con la vicepresidenta Villarroel, que esperaba tener el manejo de esa cartera y la relación directa con el ejército, que tanto admira. Esta no es la única fisura, el paso de Bullrich a seguridad sin consultar al “jefe” de la banda, Mauricio Macri, también implicó un distanciamiento entre las principales figuras del PRO. Esta fragilidad en la política de “unidad nacional” libertaria, se profundizará en la medida en que se agrave la crisis.

La otra cuestión que generó rispideces en las filas del macrismo, es el acercamiento peronista al nuevo gobierno, ya que a Menem, Francos y Scioli se les han agregado otros personajes del PJ, que, abiertamente o desde las sombras, se han puesto a disposición de Milei. La incertidumbre de Macri, según dejaba traslucir, crecía con algunos de los últimos movimientos del líder libertario. "A veces va para acá, a veces va para allá. Ahora está rodeado de peronistas", ampliaba en clara señal de disgusto, gesticulando con las manos, mientras mechaba críticas a Juan Román Riquelme, su rival en Boca, a quien directamente tildaba de "mentiroso". (Clarín, 5 de diciembre)

Una escalada inflacionaria grave podría quebrar en poco tiempo este frente, ya que lo único que une a todos esos sátrapas es la posibilidad de seguir haciendo negocios con el Estado. Por eso Milei ya tuvo que dar una señal ante los gobernadores, para lo cual puso como mediador al peronista Guillermo Francos. Al carecer de jefes provinciales propios, el nuevo gobierno tendrá que ceder una parte considerable del ajuste fiscal que les toca a las provincias, lo cual, contradictoriamente, dificultará la marcha del plan económico, que se basa en los recortes presupuestarios. 

Este panorama muestra un futuro cercano de gran inestabilidad, muy lejos de lo que presagiaba el progresismo y cierta parte de la izquierda, que caracterizaron la existencia de una amenaza “fascista” más o menos consolidada. La respuesta de la clase obrera a estos planes no se hará esperar, porque el deterioro salarial y la posibilidad de perder conquistas importantes, la hará reaccionar. La izquierda debe ponerse a la cabeza de la resistencia, que, para ir a fondo, tendrá que desarrollarse por fuera del control de la burocracia peronista, que jugará un papel de bombero de las luchas.

Para eso, será necesario alentar la conformación de un Centro Coordinador de la Resistencia, o Asamblea Nacional de Trabajadores, que, apoyándose en cientos de asambleas en los lugares de trabajo y los barrios, se juegue a unificar los conflictos parciales y, en ese marco, a dotarlos de un Programa Obrero Alternativo. La clase trabajadora luchará con más fuerza y contundencia si sabe que existe una salida a la crisis, que se proponga superar el ajuste eterno de peronistas, macristas, radicales y libertarios.


[1] https://www.ambito.com/politica/luis-petri-defensa-milei-abre-ventanilla-ucr-y-blinda-el-acuerdo-patricia-bullrich-n5891395 

Volver a página principal

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

CONGRESO PROGRAMÁTICO DE CS Durante los días 6 y 7 de marzo de 2021 se realizará el Congreso de Convergencia Socialista, en el que se discut...