Por sí o por no ¿Berni, Juanjo Álvarez, Gerardo Martínez o Mariano Arcioni, son o no, tan reaccionarios como los personajes que rodean a Milei?
Por Juan Giglio
Cuando, desde la izquierda y el progresismo, se dice que un gobierno de Milei sería aún peor que el de Massa, para convencer al pueblo estos sectores nombran a todos los derechistas que rodean al libertario. No tenemos ninguna duda de que, detrás del libertario, existen dirigentes tristemente célebres, como el hijo del ex represor Bussi, la candidata a vice o el sobrino de Carlos Saúl Menem. Con esta gente Milei pretende profundizar el plan de ajuste ordenado por el FMI y reprimir las luchas para imponerlo.
Sin
embargo, Massa, que también tratará de seguir ajustando para los mismos monopolios que quiere representar Milei, tiene en sus filas a una larga lista de delincuentes, iguales o aún
peores que los que rodean al libertario. Uno de estos, es el “Rambo” de
Kicillof, Berni, acostumbrado a desembarcar en helicóptero para reprimir trabajadores.
Otro, muy
importante, es el niño mimado de los empresarios de la construcción, Gerardo Martínez, que, junto con garantizarles los convenios más miserables, les provee de patotas “todo terreno”,
que atacan a luchadores en las obras o por fuera de estas, por ejemplo, a los y las ambientalistas de Chubut.
Este burócrata
sindical, que tranzó con Massa para imponer a una de sus principales
asesoras como próxima ministra de trabajo, “trabajó” de agente encubierto en el tristemente célebre Batallón 601 durante la dictadura. Desde este lugar detectaba y buchoneaba militantes, que luego secuestraban los comandos, como a la militante del PST Ana María Martínez.
Otro personaje,
tanto o más detestable que los libertarios más detestables, es el amigo de
Massa, Mariano Arcioni, quien como gobernador de Chubut mandó a apalear a los y
las docentes en lucha, con la policía y las patotas del gremio
petrolero.
Si para “muestra
basta un botón”, este podría ser el jefe de campaña de Massa, Juanjo
Álvarez, quien está recorriendo Córdoba para ganar votos de gente ligada a
Schiaretti. Como secretario de seguridad del gobierno de Duhalde, fue uno de
los responsables directos y más comprometidos de los asesinatos de Kosteki y
Santillán en Puente Pueyrredón, Avellaneda.
El
peronismo, que tiene una larga historia de crímenes contra la clase obrera y el
pueblo -no olvidemos, entre otros, a Mariano Ferreyra- es el “partido
del orden”. Por eso, la gran burguesía lo apoya y boicotea a Milei, ya que quiere que Massa continúe la obra que
está llevando adelante. Para concretarla el PJ no vacilará en apelar a la
peor de las represiones.
Siempre lo
hizo, por eso, desde la cueva del Ministerio de Bienestar Social parió la
Triple A y, a partir de un decreto presidencial de Isabel y López Rega,
militarizó el país e implementó el Operativo “Independencia” en la provincia de
Tucumán, que preparó el terreno para la victoria del golpe militar
de 1976.
Milei y
Massa impondrán a sangre y fuego el plan de destrucción de las
conquistas obreras y rebaja salarial de sus amos imperialistas.
Más allá de las diferentes formas o modales de ambos, harán lo mismo, por eso los luchadores y
las luchadoras deben jugarse a preparar el mejor terreno para enfrentarlos. En ese sentido, si millones los rechazan -votando en blanco o no yendo a votar- estarán
más débiles a la hora de ir contra el pueblo.

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