Por Juan Giglio
El ejército
sionista está parado frente a la frontera con la Franja de Gaza, donde espera
la orden de invadir para continuar la masacre que vienen perpetrando con
misiles, obuses, aviones y drones. Miles de palestinos y palestinas han caído
bajo fuego colonialista y cientos de miles tratan de huir de ese territorio ensangrentado.
Mientras tanto,
la diplomacia yanqui, con su secretario de Estado a la cabeza, está tratando de
lograr que la situación no se “desmadre”. Los dueños del mundo saben que otra
gran matanza podría empujar a Irán y otros gobiernos de Medio Oriente a
involucrarse de manera directa en una guerra de características convencionales.
En ese
marco, los trabajadores y los pueblos de todo el mundo deben expresar
activamente su solidaridad para con las masas palestinas, tal como ha comenzado
a suceder en vastas regiones del planeta. La izquierda, ubicándose a la cabeza
de estas acciones, tiene que reclamarles a los gobiernos que rompan relaciones
con el Estado fascista de Israel.
Esa
consigna debe agitarse con fuerza en nuestro país, Argentina, donde existe una
gran simpatía con los palestinos y las palestinas. El gobierno “nacional y popular”,
cuyo súper ministro y candidato presidencial, Sergio Massa, prometió poner a
Hamas en la lista de “terroristas internacionales”, tiene que declarar la
ruptura de relaciones con Israel.
Esto no sucederá
por voluntad propia, ya que este gobierno tiene lazos profundos con la
comunidad sionista argentina, liderada por integrantes poderosos de la gran burguesía
judía. La ruptura de relaciones, una manera práctica de aislar al monstruo
colonialista, se podrá concretar si, desde la izquierda y las organizaciones
solidarias con Palestina, ganamos la calle de forma masiva y contundente.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario