El aumento de la tasa de interés yanqui, una medida que agravará su crisis
Por Damián Quevedo
La FED, Reserva Federal yanqui, volvió a probar una medida que ya se demostró absolutamente inútil para salir de la crisis, sobre todo para frenar la inflación, una de las mayores preocupaciones de Joe Biden en el plano interno. La Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) resolvió esta semana en Washington elevar su tasa de interés de referencia en 25 puntos básicos y la fijó en un rango de entre 5% y 5,25%, al tiempo que admitió que aún "la inflación es elevada".
A pesar del imponente crecimiento chino (sostenido además durante varios años), Estados Unidos sigue representando el 25% del Producto Bruto mundial. Y la decisión de la Reserva Federal está indicando que la intención del Gobierno Joe Biden tiene como objetivo frenar la mayor economía del mundo para, al mismo tiempo, tratar de frenar la inflación. ¿De qué debemos preocuparnos? Entre otras cosas que la inflación en Estados Unidos provoca que todo cambie de valor. A esa situación se le suma un freno de la economía estadounidense que puede derivar en un enfriamiento de la economía mundial[1].
La recesión, aunque los medios
capitalistas no quieran reconocerlo, ya existe, una dinámica que no puede ser
frenada por esta medida, que lo único que hace es subir momentáneamente el
precio del dólar, para que los inversionistas se vuelquen a la especulación con
plazos fijos en esa moneda. Sin embargo, esto no resuelve el problema, porque
el freno de la economía estadounidense volverá a hacer descender el precio del
dólar y a empujar el proceso inflacionario.
Para solucionar, en los marcos del Capitalismo, la crisis que produce el freno de la economía mundial -de sobre producción- sería que aparezcan nuevos mercados para colocar la inmensa masa de mercancías sobrantes, pero esto no será posible sin una guerra, en la cual una potencia destruye a la otra y se apropia de su mercado, como pasó en las dos guerras mudiales. La característica particular de esta crisis, es que no se reduce a una rama de la economía ni a un grupo de países, como sucedió con las que explotaron décadas atrás -como la del “Tequila”- que afectaron principalmente a los países semi-coloniales, hoy el receso en el crecimiento es global.
Para el conjunto de los países, el Banco Mundial
predice un crecimiento del 1,7 por ciento del PIB, vale decir que su nuevo
cálculo recorta de la mitad la previsión realizada en junio pasado. La sorpresa
analizando el texto distribuido a la prensa el 10 de enero del 2023 es que ya
no se hace sólo mención a la guerra en Ucrania para explicar la recesión
económica, sino que se admite una ralentización endógena. Las economías de los
países avanzados crecerían 0,5 por ciento, un valor inferior al error
estadístico, lo cual permite sostener que las cifras anunciadas son una clara
indicación de una próxima recesión[2].
Es un dato importante que no se atribuya el estancamiento a la guerra en Ucrania, ya que esta es una consecuencia de la crisis, no su causa. Del mismo modo, las cuarentenas del 2020 tampoco fueron la causa de la recesión, sino al contrario, un intento fallido de destruir fuerzas productivas para reiniciar un ciclo expansivo. El resultado de todas estas políticas fue la agudización de la crisis, situación que impulsó al gobierno de los Estados Unidos a insistir con la misma fórmula de los últimos años, subir las tasas de interés, cuyo resultado, como dijimos al principio, es previsible.
Ningún bloque imperialista está exento de este marasmo, que recién comienza, es por eso que la alternativa que plantean algunos partidos patronales, de que Argentina se acerque a China o a los BRICS -que estarían en ascenso- es falsa. ¡Todos se hunden, porque el marco mundial es el mismo para las diferentes potencias, que seguirán cayendo a pique hasta tanto no logren destruir lo suficiente, con una guerra, que les permita encarar un nueva redistribución de los mercados! La única salida de fondo para resolver esta situación, es una revolución que elimine el capitalismo y eso solo es posible si la clase obrera la lleva adelante con una conducción revolucionaria, de carácter socialista. ¡Esa es, en definitiva, la tarea que debe encarar la izquierda consecuente!
[2] Página12 26/02/2023


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